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Miguel Montes Neiro, el ‘Houdini’ español: 6 fugas y 36 años entre rejas

Miguel Montes Neiro, el día que salió de la cárcel (febrero de 2012).

Miguel Montes Neiro, el día que salió de la cárcel (febrero de 2012). Efe

Miguel Montes Neiro, el preso común con más tiempo de cárcel y más fugas de la historia presidiaria española, estuvo en un reformatorio, se apuntó a la Legión y tuvo a sus dos hijas en encuentros vis a vis. (EL ESPAÑOL)

Corría 1976 y el legionario granadino Miguel Montes, 26 años, llevaba varios días recluido (y atado, y desnudo, y golpeado) en un calabozo del cuartel ceutí donde prestaba servicio y se encargaba, entre otras responsabilidades, de custodiar las armas. Había desaparecido un subfusil del regimiento, pero él negaba sistemáticamente habérselo llevado.

Al sexto día, el suboficial que lo había interrogado de malos modos le invitó a un pitillo y le dijo: “Bueno, Montes, perdona. Ya ha aparecido el subfusil, lo había robado un alemán”. Le soltó de sus amarras e inmediatamente recibió un puñetazo en la boca. “Te voy a hundir”, acertó a decir su superior. Montes fue acusado de desertor e ingresó en la cárcel poco después, confirmando una trayectoria que marcaría su vida durante casi cuatro décadas: desde ese año hasta 2012, sólo pasó en libertad las aproximadamente 1.400 noches en que estuvo fugado de la Justicia.

Miguel Montes Neiro (Granada, 1950-2017) falleció este fin de semana de un cáncer de pulmón con metástasis después de haber pasado en libertad cinco años, un récord en una vida de película que le acabaría convirtiendo en el preso con más tiempo de cárcel y más fugas de la historia presidiaria nacional: 29 condenas (ninguna por delitos de sangre), seis huidas y 36 años entre rejas.

Ni siquiera los terroristas más sanguinarios de ETA han pasado más tiempo a la sombra que Montes, unido inseparablemente a su cajetilla de tabaco, fontanero frustrado devenido en ceramista ocasional, un hombre que terminaría pasando más tiempo en prisión provisional del que fijaría ninguna de sus sentencias.

Hijo de un guardia municipal de Granada, ‘Montes’ (como era conocido en prisión), acumuló una treintena de condenas por delitos muy diversos: robo con violencia, detención ilegal, allanamiento de morada, falsificación de documentos públicos, tráfico de drogas, posesión de hachís, tenencia de armas, tráfico, desórdenes públicos…

Su reincidencia era legendaria: cada vez que salía de la cárcel, ya fuese por permisos legales o fugas, acababa metiéndose en líos más graves que los anteriores. (Un ejemplo: en mayo de 1994 salió en libertad condicional y dos años después, junto a dos cómplices, secuestró a punta de pistola a dos joyeros para robarles en su casa y en su taller).

El historial delictivo de Montes es prácticamente inagotable: una de sus tretas predilectas era hacerse pasar por policía a la puerta de una casa para, una vez dentro, maniatar a sus habitantes y consumar el robo bajo amenaza de penalidades mayores. Su primera visita a un centro penal había sido con tan solo 12 años: ingresó en un reformatorio tras clavarle accidentalmente una flecha en el ojo a un niño de su barrio (casualmente hijo de un policía nacional).

Según su hermana Encarnación, éste fue el responsable de su segundo arresto por un robo en un estanco del barrio granadino del Zaidín: aunque parezca mentira, pasó otros seis años a la sombra por haber robado un cartón de tabaco. Una vez que salió libre, ingresó en la Legión. De la Legión volvió a la cárcel, como se ha visto antes, para apenas abandonarla hasta 2012. Pasó más de la mitad de su vida recluido. Nunca mató a nadie (ni lo intentó), y en las cárceles pasó por un preso de conducta razonablemente buena, más amigo de los compañeros reclusos que de los funcionarios.

“Volvería a escaparme si pudiera”

“Me he ido de prisión por dos túneles, pero he intentado hacer ‘un puñao’”, afirmó Montes este año en el programa Salvados, donde reconoció haber tenido todo lo que quiso en prisión: drogas, alcohol, teléfono móvil, una PlayStation y “hasta mujeres”. Decía llevarse bien con todos los presos, incluidos etarras, con una excepción: “Violadores y asesinos de menores”.

“Ahora dicen que saldré de la cárcel en 2021. Entonces tendré 71 años. Yo no viviré 10 años más… Ni quiero vivirlos aquí dentro”, había dicho en 2011, cuando su indulto parecía cosa hecha gracias a los esfuerzos de su hermana Encarnación, su gran valedora. Dos años antes se había fugado por última vez (en total lo intentó 19 veces), aprovechando un permiso para asistir al velatorio de su madre. Fue detenido veinte días después. “Nunca he visto cerca el final de mi condena, volvería a escaparme si pudiera”, afirmó sin pestañear.

Entre aquella condena por deserción de 1976 y su liberación definitiva en febrero de 2012 sólo tuvo dos periodos de libertad condicional (además de las fugas): “Si no fuera por esos momentos, ¿cuándo hubiera estado yo con mi familia?”, dijo en una ocasión al diario El País. En una de esas escapadas conoció a su primera mujer. En otra, a su segunda, Ángeles, madre de sus dos hijas, Estrella y Ángeles, concebidas en vis a vis carcelarios.

Miguel Montes, de niño, con sus hermanos.

Miguel Montes, de niño, con sus hermanos.

Cuando sus hijas iban a visitarlo a prisión, les contaba que trabajaba en una fábrica de cerámica. Ellas le contestaban: “Papi, ya tenemos mucho dinero. No sigas trabajando y vente con nosotras”. No supieron la realidad hasta que, en una de sus fugas, la policía fue a detenerlo a su misma casa.

Su especialidad, según confesó en varias entrevistas, eran los hospitales, perfectamente consciente de que los traslados eran propicios a la fuga y de que los recintos sanitarios están menos vigilado: lo fundamental era encontrar un pretexto para acudir a la consulta del médico.

En febrero de 2012, cuando fue indultado y salió definitivamente de la cárcel, sólo pidió “libertad y salud”, “porque Dios me debe tener algo bueno reservado; no soy una alimaña”. Tenía hepatitis C. Lo dijo sin soltar de la mano a sus dos hijas en la puerta de la cárcel granadina de Albolote, que ya no volvería a franquear.

Pero el preso más antiguo de España no dejó de ser noticia. Tuvo un conflicto con la Agrupación de Cuerpos Penitenciarias por unas declaraciones sobre lospresuntos trapicheos ilegales de alcohol y móviles por parte de algunos funcionarios de prisiones (denuncia finalmente archivada) y un año después volvió a ser detenido tras un robo de joyas por 4,5 millones de euros en El Corte Inglés de Marbella.

Siempre mantuvo su inocencia en ese caso, aunque admitió haber tenido contactos con los supuestos ladrones. El botín apareció meses después en una finca granadina. Fue su último problema con la justicia.

“Todos sois esclavos”

Su vida inspiró un libro (Miguel Montes. Una Vida En Prisión), y se llegó a hablar incluso de una película. Emprendió cuatro huelgas de hambre y se intentó suicidar una vez (para escaparse luego del hospital). Era amante del flamenco y devoto de Camarón. Aseguraba haber robado varios bancos sin que le pillaran y que nunca pensó en cambiar de vida porque “allí dentro [en la cárcel] nadie te enseña a hacer nada; cuando sales no sabes hacer nada de lo que hay en la calle [...] Lo de la reinserción es una mentira salvaje”. “Todos, incluido tú”, le dijo a Jordi Évole, “sois esclavos porque trabajáis para alguien. Yo robaba porque no quería serlo”.

Como afirmó su biógrafo, Antonio Izquierdo, Montes fue “un gran atracador y seguramente el mejor fuguista de este país en los últimos cuarenta años [...] Recorrió los montes de Andalucía huyendo de la Policía y durmiendo en casas abandonadas, pero también vivió muy bien. Ganó mucho dinero robando y lo gastó, porque siempre le gustó vivir bien, pero supo adaptarse a vivir mal”.

En los últimos años de su vida logró disfrutar de su familia y hacer cosas completamente nuevas para él, como votar en las elecciones andaluzas o sacarse un DNI. Este lunes, entre otras consideraciones, las redes sociales le rindieron un póstumo homenaje. Un botón de muestra: “Qué tristeza, haber nacido para estar prácticamente toda su vida sin libertad… Lo mismo deberían cumplir Urdangarin, Pujol, y muchos del PP”.

La vida de dos policías en Cataluña: “No hemos llegado al tiro en la nuca, pero esto es irrespirable”

Dos policías nacionales que trabajan en la provincia de Barcelona.

Dos policías nacionales que trabajan en la provincia de Barcelona. E.E.

Felipe y Juan -nombres ficticios- son agentes de la Policía Nacional en Cataluña que denuncian el acoso sufrido en los últimos meses: escraches, aislamiento y “estrés constante”. “Todo el que puede se marcha al año de llegar”. (EL ESPAÑOL)

Las 37 comisarías locales de la Policía Nacional en Cataluña tienen entre sus competencias las labores de extranjería y expedición de documentos de identidad. Últimamente los agentes encargados de estas tareas escuchan el mismo chiste casi a diario: “Agente, si este número me va a durar tres semanas, qué me importa”.

La ironía esconde un panorama triste y alarmante para los aproximadamente 5.000 policías y guardias civiles que trabajan en Cataluña. EL ESPAÑOL ha visitado una población de tamaño medio de la provincia de Barcelona para pasar una jornada con dos agentes que llevan años trabajando allí (uno de ellos casi una década) y que, bajo rigurosa condición de anonimato y fotos de espaldas, acceden a relatar las experiencias que han llevado a miembros del cuerpo a acuñar el término ‘Síndrome del Este’: “Aquí no hay bombas ni tiros en la nuca… Esto no es el País Vasco ni Kosovo. Pero queremos alertar de que ha sucedido algo, de que está pasando algo grave. Esto hay que vivirlo.Miedo no pasamos. Pero estamos señalados, marcados, aislados… Perseguidos. Y es un estrés enorme, constante”.

Todas las noches a las diez, desde hace semanas, hay caceroladas organizadas frente a comisarías de la Policía Nacional y casas-cuartel de la Guardia Civil por toda Cataluña. Les gritan desde “¡Fuera, fuerzas de ocupación!” a “fachas”, el término que los ‘indepes’ han escogido para denigrar a todo ciudadano que no apoya el ‘procés’. En el caso de la Benemérita, el escrache tiene un matiz siniestro: dentro del recinto viven las familias de los agentes allí destinados. Los niños, a la mañana siguiente, van a la escuela y son señalados, como viene siendo publicado en diversos medios desde que se agravó la situación política.

Cuando llegan los ‘escrachadores’, algunas comisarías están vacías: han cerrado a la hora de comer por falta de efectivos, en una estampa gráfica de la progresiva desaparición de la Administración Central en un territorio cuyo Gobierno autonómico gestiona todo menos el ejército, la emisión de moneda, la Agencia Tributaria y el sistema judicial. En otras, las que siguen abiertas, los agentes se parapetan detrás de los muros y las puertas hasta que la multitud se dispersa y vuelve el silencio a la calle. No tienen competencias de seguridad ciudadana, cedidas en bloque a los Mossos d’Esquadra.

Felipe (de Valladolid) y Juan (asturiano; ambos nombres alterados) recorren las calles de su localidad en un ‘K’, coche sin distintivo alguno, vestidos de civil y con la pistola reglamentaria cerca. Llevan sin librar desde la última Diada, hace cinco semanas, y el estallido del proceso revolucionario catalán, que tiene a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en situación de alerta permanente. A su paso, esteladas, pancartas, carteles y pegatinas escenifican el apoyo mayoritario de la población de su localidad al proceso separatista: peticiones de liberación de los “presos políticos” (sic), exigencias de “democracia”, acusaciones de fascismo, dianas en muros con la palabra “policía” o “guardia civil”.

La Guardia Civil, en la diana.

La Guardia Civil, en la diana. P. C.

“Siempre estuvimos orgullosos de lo que somos, y eso que el rechazo siempre existió… Pero se ha recrudecido. Cuando llegamos, notabas que todo el mundo sabía que éramos policías: el acento, la forma de comportarte, el ir en parejas… Esa cosa de ‘no eres de aquí’, la sensación de que eres un marciano. Todos mirándote, dejándote claro que te tienen fichado. Pero cuando la cosa estaba tranquila no pasaba de ahí: la novia de Felipe es catalana de pura cepa, por ejemplo, y teníamos mossos amigos. Ahora ya no sabes con quién hablar. ‘Jijijajá’ y poco más. Un auténtico choque de trenes”.

“El día a día se está poniendo difícil”, continúa. “Muy difícil, irrespirable… Vamos a velocidad de vértigo; parece que ha pasado un año y sólo ha pasado un mes. Estamos muy, muy jodidos desde que nos mandaron a los niños aquí”. (Se refiere al inicio de los escraches generalizados, el 20 de septiembre: ese día los manifestantes, por ejemplo, llegaron a colocaron una estelada en el mástil del cuartel de la Guardia Civil en Manresa).

“A ver dónde termina esto: porque desde el 20 de septiembre es insoportable la vida, qué quieres que te diga. El humo siempre estuvo en el ambiente: entrabas en un bar, se hacía el silencio típico, te habían ‘marcado’, y después venían los comentarios. Pero esta vez es diferente. Imagínate por ejemplo los hijos de los guardias civiles en Berga [localidad barcelonesa de 16.000 habitantes, gobernada por la CUP, en la que el 75% de la población votó a partidos independentistas]”.

“Sufrimos mucho”

Felipe, que vivió en Navarra durante los últimos ‘años duros’ del terrorismo vasco, miraba varias veces al salir de un edificio y registraba los bajos de su coche permanentemente. Hace unas semanas, admite con rubor, lloró por primera vez en su vida (ante el “asombro” de su novia). “Sufrimos mucho”, dice como para justificarse.

“Hemos jurado la Constitución y es nuestra obligación cumplirla. Somos personas. Yo jamás cumpliría una orden ilegal: soy policía, me da igual el traje que me pongas. Hay cosas que no entiendo. Puede haber fractura ideológica, pero no en cuanto a la legalidad… Entiendo que una pareja de Mossos no vayan a detener a 200 personas que están en un colegio, pero al menos no sonrías, no abdiques de tu obligación… Si no se cumple la ley, esto es una selva”.

En los Mossos d’Esquadra, dice la pareja de policías, “hay un conflicto brutal. Llevamos el mismo uniforme y estamos entrenados para lo mismo, pero a nosotros nos llaman marionetas del Estado español. Y yo me pregunto: ¿por qué pusieron a niños y abuelos delante de todos el 1-O? ¿Por qué no se pusieron los organizadores en primera fila? A nosotros nos llaman marionetas, ¿pero qué eran los abuelos y los niños?”

Escrache contra un cuartel de la Guardia Civil en Barcelona.

Escrache contra un cuartel de la Guardia Civil en Barcelona.

“Vivimos en una gigantesca mentira que, a fuerza de repetirse, se da ya como cierta”, continúa Juan. “Todo el mundo dijo que la huelga general del día 3 era contra la represión policial, pero nosotros teníamos información de que se iba a hacer desde la Diada [11 de septiembre]. ¡No era por la represión! Se han saltado la ley a la torera, y francamente echamos de menos un discurso sólido desde el Gobierno que llegue a los medios”.

A nosotros nos llaman marionetas, ¿pero qué eran los abuelos y los niños?

Sorprende la quemazón de los agentes de la ley, reducidos a un papel testimonial y repudiados por sus vecinos. Una diputada del Parlamento catalán que prefiere no revelar su nombre explica a este periódico que comprende la ansiedad de los policías, “especialmente porque la división, la fractura social, se ha agudizado muchísimo en el último año. Cuando la consulta del 9-N, tú no sabías quién había ido a votar y quién no. Ahora la gente sabe perfectamente quién piensa qué y ya sabe con quién no debe hablar si quiere evitar problemas. Es una enfermedad social”.

“Yo estuve veinte años trabajando en el País Vasco, en la Unidad de Información, y jamás vi algo como lo que pasó en septiembre en Barcelona”, dice Ramón Cosío, portavoz del Sindicato Unificado de Policía. “He ido a muchos funerales, pero este nivel de acoso y persecución no lo había visto nunca. Agentes nómadas de 7 de la mañana a 11 de la noche porque no tienen dónde ir, pegatinas con fotografías de compañeros, su nombre y el colegio al que van sus hijos… Es un nivel que nos recuerda a películas como La vida es bella y momentos históricos espantosos”.

Los Mossos escoltan la salida de la Guardia Civil de la Consellería de Economía en Barcelona el pasado 20 de septiembre.

Los Mossos escoltan la salida de la Guardia Civil de la Consellería de Economía en Barcelona el pasado 20 de septiembre.Efe

Los policías nacionales aceptan su distanciamiento de los Mossos, con quienes prefieren ya no colaborar en operaciones conjuntas. Los amigos que tenían ya no lo son, “porque la fractura social es tan grande que también la hay en la policía. Para que te hagas una idea, hay hijos de guardias civiles criados aquí, con 20 años, que son independentistas y ni hablan a sus padres”.

Discriminación salarial

Hay un asunto que agrava la baja autoestima del cuerpo: la falta de equiparación salarial, un asunto que se arrastra desde hace más de una década. Policías y guardias civiles cobran al mes 700 euros menos que los agentes catalanes (o la Ertzaintza). “¿Hasta cuándo debemos aceptar esta injusticia?”, se pregunta Felipe. “¿Y encima con chulerías y deslealtad?”.

“Yo me he quedado por las circunstancias, estoy separado y tengo un hijo aquí”, dice Felipe, que reconoce haber sentido ganas de marcharse en los últimos meses. “Se quedan los de toda la vida y los que tienen otros intereses”, dice: en cuanto obtienen los puntos para volver a su provincia, se van. “Los jóvenes se están marchando todos al año y medio de llegar: no les compensa”.

No hay complementos salariales por ir a trabajar a Cataluña, una región con un coste de vida sensiblemente superior al de otras regiones españolas. (Un apartamento de una o dos habitaciones en determinadas ciudades y pueblos de Barcelona puede costar el doble que en una capital castellanoleonesa). En el País Vasco había un complemento de 400 euros mensuales y tenían derecho a dos meses de vacaciones en lugar de uno para compensar el estrés. Actualmente sólo hay complementos en Ceuta y Melilla, Canarias y el País Vasco.

“Hay que guardar la distancia con el Síndrome del Norte y aquella tensión, los muertos, el riesgo por la vida”, afirmará Felipe en más de una ocasión para huir de la quejumbre vacía. Pero la experiencia diaria de estos agentes en pleno proceso separatista es muy desagradable: escraches, caceroladas, aislamiento en los bares (ya no salen a tomar cañas), reuniones sólo con los que piensan igual que ellos.

Grados de violencia

“En Navarra, o cuando iba a visitar a algún compañero en San Sebastián o Bilbao”, continúa Felipe, “notabas perfectamente cómo la violencia y la división de una sociedad en gente de primera y segunda tiene grados: la convivencia va degenerando, hay gente que no se atreve a ser violenta pero lo apoya, a los niños les lavan la cabeza. Yo me alegro mucho de que aquí no haya violencia, de no tener que lidiar con la posibilidad de morir si me toca y tengo mala suerte, pero la gente tiene que saber que aquí está pasando algo muy chungo. Si no se respetan las leyes, esto va a terminar muy mal”.

Los agentes (y sus superiores) reconocen que las imágenes del 1-O les hicieron “muchísimo daño”. “Es lo que buscaban y fue un grave error de cálculo por nuestra parte”, sentencia Juan sin miramientos. Pero inmediatamente se revuelve: “Ada Colau era activista anti-desahucios, te lo recuerdo. Y los Mossos repartían de lo lindo a los ‘indignados’. Era lo mismo que el 1-O, una orden judicial que llevaba un secretario judicial. Artur Mas tuvo que llegar en helicóptero a la Generalitat. Pidió penas de cárcel para los que protestaban. Y ahora lo idolatran. Y nosotros somos el diablo. Es una locura: cuando ha habido recortes sociales o sanidad, no han salido a la calle ni la mitad de la gente”.

Los Mossos repartían de lo lindo a los ‘indignados’. Era lo mismo que el 1-O, una orden judicial que llevaba un secretario judicial.

Escapar de la opresión silenciosa (o no) de los independentistas está en la cabeza de muchos agentes, asegura un portavoz. “Cuando tú sales por la puerta aquí no te quitas el trabajo de encima”, recalca Juan. “En Burgos o Salamanca haces vida normal, aquí te miran sin parar o giran la cabeza cuando te reconocen y ya no quieren saludarte. En otro lugar, encima no tienes problemas económicos. Ni tienes estrés. Puedes ir al parque con tu hijo sin problemas. Dime tú qué ventajas tiene trabajar aquí”.

El sutil (o manifiesto) maltrato psicológico se ha agudizado en el último mes: a Juan le pidieron a mediados de septiembre que no regresase al gimnasio donde se entrenaba desde hace tres años. “Hay días que ni hablamos cuando salimos a tomar café con otros compañeros”, confiesa: “La frustración es enorme, una confrontación de sentimientos constante. ¡A mí la política no me había interesado nunca! Y el día 12 me bajé a la manifestación de Barcelona porque sinceramente no aguantaba más”.

“Es el monotema”, rezonga Juan. “No salimos de ello. Estoy estudiando unas oposiciones para mejorar y desde la Diada no soy capaz de leer dos líneas de mi temario. En el fondo la presión es doble: me quiero cagar en Dios y no puedo. El ciudadano no tiene por qué pagar mi frustración. Pero alguien tiene que resolver esto antes de que sea demasiado tarde”.

Florentino Pérez: “No contemplo ni una España sin Cataluña ni una Liga sin el Barça”

El presidente del Real Madrid recibió este jueves el premio León de EL ESPAÑOL por la gestión económica del conjunto blanco junto con Rafael Nadal y la familia de Ignacio Echeverría. (EL ESPAÑOL)

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Florentino Pérez (Madrid, 1947) recibe este jueves en Madrid el León de EL ESPAÑOL en reconocimiento a su gestión empresarial al frente del club más importante del mundo, condecorado por el éxito deportivo. Días antes del evento, recibe en la Sala de Juntas del estadio Santiago Bernabéu a este periódico para hablar del club, de fútbol, de política, de economía y de cómo la sociedad digital obliga a retocar un modelo de gestión estudiado, recalca, en universidades de todo el mundo.

Hace dos años, en este estadio se escuchaban pitos cada domingo. No ha habido fichajes espectaculares desde entonces… ¿Cómo se explica la colosal renovación del equipo, con los mismos mimbres, en tan poco tiempo?

Pedro Cifuentes  Mario Díaz

Florentino Pérez (Madrid, 1947) recibe este jueves en Madrid el León de EL ESPAÑOL en reconocimiento a su gestión empresarial al frente del club más importante del mundo, condecorado por el éxito deportivo. Días antes del evento, recibe en la Sala de Juntas del estadio Santiago Bernabéu a este periódico para hablar del club, de fútbol, de política, de economía y de cómo la sociedad digital obliga a retocar un modelo de gestión estudiado, recalca, en universidades de todo el mundo.

Hace dos años, en este estadio se escuchaban pitos cada domingo. No ha habido fichajes espectaculares desde entonces… ¿Cómo se explica la colosal renovación del equipo, con los mismos mimbres, en tan poco tiempo?

Nosotros, a comienzo de la temporada 2015-2016, necesitábamos un impulso. Había pasado sólo un año después de haber ganado la Décima, pero necesitábamos ese impulso. Por las razones que sean, porque esto del fútbol es muy complicado, los resultados no nos acompañaron y tuvimos que prescindir de Rafa Benítez y poner de entrenador a Zinedine Zidane. Eso transformó el futuro del Real Madrid, y a los pocos meses ganamos Copa de Europa, Supercopa, Mundialito de Clubes, otra Champions, la Liga… Igual que por esas cosas del fútbol a veces un entrenador no cuaja, Zinedine Zidane ha sido una cosa espectacular. Conocía el vestuario, el club, los aficionados, y con su gran profesionalidad y esfuerzo ha hecho algo formidable. Hoy nadie duda de que es el mejor entrenador del mundo.

Es verdad que los jugadores eran los mismos, con alguna incorporación joven, pero es que teníamos un gran equipo. Los jovencitos han ido madurando, también se están haciendo figuras, y esa mezcla de los mejores de España y del mundo con la cantera hacen una mezcla de identidad, madridismo y buen fútbol que, bajo esa dirección mágica de Zidane, nos hace estar muy satisfechos.

Si hubiese que destacar una virtud de Zidane, ¿cuál sería?

Zidane es un hombre de mucho talento, como todo el mundo sabe, también en su vida particular. Así que yo digo la profesionalidad y el trabajo. El sacrificio, que es como se consiguen las cosas.

¿Son preocupantes los cinco puntos de diferencia en la Liga con el Barcelona?

Esto acaba de empezar, y estamos en la mejor liga de Europa. Hoy todos los equipos tienen grandes jugadores y entrenadores, tienen un alto nivel físico y táctico. Todos los partidos son difíciles.

A veces el público adolece de una cierta bipolaridad. El Bernabéu, como usted sabe, se pone nervioso enseguida… ¿Cómo se vive esa presión?

Esa es la historia del Real Madrid. Hemos hecho un mes de agosto espectacular, quizá nos hemos centrado mucho en ganar las dos Supercopas. Y te relajas un poco y viene un equipo y te gana en el Bernabéu. A nadie le gusta eso, pero es imposible estar todas las semanas, jugando miércoles y domingo, al máximo nivel. Y quizás te relajas con los que te crees que son más fáciles, y son los que te complican la vida. Como pasa siempre. La afición del Madrid, que es muy exigente (forma parte de su historia), está satisfecha y contenta aunque estemos a cinco puntos del líder en octubre. Seguimos dependiendo de nosotros mismos.

Durante años se ha hablado mucho del esplendor de La Masía y de que no se cuidaba tanto la cantera del Madrid. Unos años después, La Masía ha bajado el rendimiento y la plantilla del Madrid tiene una variedad sensacional, con gran aportación de los canteranos. ¿Es una cuestión de ciclos?

En nuestro caso no… Yo invito a todo el mundo a que visite la Ciudad Deportiva del Real Madrid. Sólo verla hace comprender por qué tenemos esos jugadores jóvenes, por qué tenemos esos jugadores que se ceden a otros equipos hasta que se hacen mayores… Hemos invertido mucho, la cantera forma parte también de la historia del club. Se quedó vieja en un momento, es verdad, la que teníamos en la Castellana. Y ahora tenemos algo que maravilla a todo el que viene, y que demuestra el acento que hemos puesto en los jugadores jóvenes…

La afición del Madrid está satisfecha y contenta aunque estemos a cinco puntos del líder en octubre. Seguimos dependiendo de nosotros mismos.

También los que no son de la cantera y los hemos traído jovencitos, como Theo, Ceballos o Vallejo. Y otros que siguen cedidos como Odegaard, Vinicius (que sigue en el Flamengo), Fede Valverde, que está en el Depor… Son jugadores espectaculares con 17, 18, 19 años y en los que confiamos mucho. Lo cual no quiere decir que si surge un jugador maravilloso no vayamos a ir a por él. Aunque todos no caben… Ahora mismo tenemos una plantilla donde ocho jugadores están en la selección UEFA, cinco en la de la FIFA. Es muy difícil mejorar: a mi modo de ver, tenemos al mejor en cada puesto.

¿Tiene demasiada presión Marco Asensio?

Tiene la presión que tenemos todos… Pero es que para formar parte de este club, desde el presidente hasta el jugador más joven, hay que acostumbrarse. Sobre todo la presión mediática: hay tantos medios, tantos intereses, de unos y de otros… Pero en definitiva creo que no. Tiene 21 años, ha pasado por las etapas que tenía que pasar, mejora día a día y le puedo asegurar que estamos ante uno de los grandes del futuro.

Otro de los jugadores del futuro, ya hecho presente, es Isco. ¿Pudo sentir una presión excesiva al principio? ¿Cómo se explica su estallido estelar en la tercera temporada?

Yo creo que ha jugado bien en todas, lo que pasa es que ha ido madurando, efectivamente. Cuando llevas aquí tres años ya eres un hombre, ya no eres un niño, tienes 25 años… Ahora mismo Isco está, sinceramente, entre los mejores jugadores del mundo.

Tenemos una plantilla donde ocho jugadores están en la selección UEFA, cinco en la de la FIFA. Es muy difícil mejorar: a mi modo de ver, tenemos al mejor en cada puesto

Y es un favorito de la afición…

Un favorito de la nuestra y de la de otros equipos. A Isco, cuando le cambian en algún partido fuera, le aplaude también la afición contraria. Sabe ganarse el corazón de todos los aficionados al fútbol, sencillamente porque juega muy bien.

Cuando un ‘crack’ como James Rodríguez no triunfa en el Real Madrid, ¿se debe más bien a cuestiones futbolísticas o extrafutbolísticas?

James es un extraordinario jugador, sin duda, pero a veces no jugaba todo lo que él quería, y algunos jugadores están en su derecho de buscar, aunque sea transitoriamente, otros equipos donde jugar más y demostrar su valía. Él nos lo pidió y accedimos. Es un jugador cedido.

¿Se ha tranquilizado Ronaldo respecto a la presunta persecución de Hacienda?

Ronaldo está tranquilo, porque es una persona con una fijación: su profesión. Lo demás… Él tiene la conciencia tranquila de que no ha hecho nada ni ocultado nada, luego por tanto se dedica en cuerpo y alma a seguir ganando Balones de Oro y premios The Best, como creo que va a ganar los dos próximos.

Ronaldo tiene la conciencia tranquila de que no ha hecho nada ni ocultado nada, luego por tanto se dedica en cuerpo y alma a seguir ganando Balones de Oro y premios The Best

El Madrid ha demostrado que se puede ganar prácticamente todo sin un director deportivo, a la antigua usanza. ¿Es una figura prescindible, por tanto?

No es así… Por mucho que se repitan las cosas, no es verdad. Tenemos una dirección deportiva, que la dirige José Ángel Sánchez. Lo dijimos cuando se fue Jorge Valdano y fusionamos la dirección deportiva con la dirección general. Y luego tiene su director de fútbol, su entrenador, y me tiene también a mí. Y ese equipo conforma la ecuación económico-deportiva. Aquí no se dice “hay que fichar a un jugador por fichar”, cada movimiento deportivo tiene su repercusión económica. Y Bernabéu nos enseñó que esa ecuación económico-deportiva tiene que funcionar. El director deportivo se llama José Ángel Sánchez, y tengo que decirle que es el mejor.

¿El éxito deportivo llega después del económico? ¿Hay un orden de factores?

Esto nos lo enseñó Bernabéu. Nos enseñó que si nosotros teníamos los mejores ingresos, tendríamos a los mejores jugadores. En aquella época sólo había ingresos de taquilla; por eso hizo este estadio, para que fuera el más grande. Y cuando tuvo más ingresos que nadie, fichó a los mejores jugadores: Di Stéfano, Puskas, Gento, Kopa, etc. Y esa ecuación de grandes jugadores de fuera, grandes jugadores de dentro (Amancio, por poner un ejemplo) y los procedentes de la cantera es lo que ha funcionado económica y deportivamente.

Yo cuando llegué apliqué la lección de Bernabéu. Lo que pasa es que no estamos solos y no es fácil. Pero a nosotros nos faltaban esos grandes jugadores que nos ayudaran a tener grandes ingresos: la época de Zidane, Figo, Ronaldo, Beckham, Owen… Y en una segunda etapa Ronaldo, Kaká, Benzema, etc. Esa mezcla con la cantera y jugadores españoles como Ramos o Isco, esa mezcla de identidad y madridismo, de talento, produce los ingresos.

Cuando vino aquí Zidane, pasamos de un patrocinador de 400 millones de pesetas a uno de 4.000 en un rato. Y de perder dinero a ganar dinero. Y este modelo, que ha sido estudiado por la Universidad de Harvard y la de Columbia, que es tratar un equipo de fútbol como una empresa, se estudia en 150 universidades de todo el mundo. Este es el modelo, que modestamente he contribuido a construir desde el año 2000, y que ahora interpreta todo el mundo. Pero los modelos hay que modernizarlos, porque si no se agotan. La ecuación económico-deportiva, no obstante, es clara. Ahora a lo mejor estamos recogiendo más frutos del trabajo que hemos hecho en los años anteriores. Y eso que habíamos ganado bastantes cosas también.

Florentino Pérez.

Florentino Pérez. Foto: Moeh Atitar

Es lo mismo… Algunos dicen: Florentino hace muy bien la parte económica, pero en el tema deportivo va peor. Eso es imposible. Una empresa, si va bien en lo económico, es porque va bien la esencia del negocio, que es el fútbol y ganar. Las máquinas de esta empresa son los jugadores, que aumentan el rendimiento de la entidad. Que me recuerden como que volvimos a dar un impulso de la ecuación Bernabéu, y que ha dado resultado.

Seguimos siendo el club que más ingresa, pero también es verdad que hoy el mundo ha cambiado. Hoy han entrado en el fútbol países y personas de todos los continentes: China, Rusia… y luchar con nuestras armas es cada día más difícil. No tenemos más posibilidades que nuestra gestión y nuestra imaginación. Yo sé que ahora viene el mundo digital, que va a transformar también los clubes, y nosotros estamos en muy buenas condiciones, porque si tenemos cerca de 300 millones de seguidores en las redes sociales tenemos más posibilidades de obtener más ingresos. Pero queda mucho por hacer.

¿El fútbol femenino formará parte de ese legado?

Estamos trabajando en el fútbol femenino desde el punto de vista de la formación. Lo que no vamos a hacer es abrir ahora un club femenino y traer una jugadora de Brasil, otra de EEUU, etc. Creemos que debemos empezar desde abajo y desde la formación, para alimentar ese deseo existente de que las jugadoras españolas puedan participar de este deporte maravilloso.

Que me recuerden como que volvimos a dar un impulso de la ecuación Bernabéu, y que ha dado resultado

¿Le quita muchas horas de sueño el sóleo de Bale?

Hay jugadores a los que les ocurren cosas que no prevemos. Kaká, por ejemplo, vino el primer año como un fenómeno, Balón de Oro. Pero se fue a un Mundial, le infiltraron y volvió con la rodilla destrozada. Desde entonces no volvió a ser el mismo Kaká. Gareth Bale tuvo una operación muy importante el año pasado, paró cuatro meses. Y como dice Zidane, cuando estás unos meses inactivo necesitas los mismos meses, o unos pocos más, para volver a coger la forma. Creo que él tiene muchas ganas, el entrenador también, y creo que vamos a pasar esta época. Sobre todo el pobre Gareth, que está un poquito desesperado, pero tiene todavía una gran moral. Veremos al gran Gareth, que lleva aquí cuatro temporadas y ha ganado creo 11 títulos. Nos ha ayudado mucho, tampoco lo olvidemos ahora.

En la calle se habla mucho de los penaltis a favor del Barcelona que no son, y el Madrid ha protestado en el inicio de esta temporada veladamente por algunas decisiones. ¿Detecta animadversión, o es que hace falta implantar el VAR? ¿Debe subir el nivel medio del árbitro español?

El VAR es necesario en todos los deportes, no sólo en el fútbol. Que la tecnología nos ayude a que los árbitros sean mejores es obvio que todo el mundo lo quiere. Yo no he criticado a los árbitros, jamás he criticado a un árbitro ni a un rival. Lo que digo es que este es un buen momento, tal como está ahora la Federación, que va a tener un nuevo impulso, para mejorar el tema arbitral. Porque es verdad que tenemos en España los mejores jugadores, los mejores equipos, la mejor Liga. Pues los árbitros tienen que estar también a la altura.

Debemos ayudarles en lo que podamos ayudar. No se trata de criticar, sino de que es el momento para que entre todos lleguemos a que todos estemos satisfechos con los árbitros españoles. Y esta oportunidad no la debemos perder. Creo que tenemos que mejorar, como en cualquier empresa, la profesionalidad y la transparencia. Y esta es una buena ocasión para hacerlo. Yo nunca me he metido con los árbitros, ni con nadie. Tengo máximo respeto. Pero cuando jugamos un Madrid-Barcelona y lo ven 400 millones de personas en el mundo, al día siguiente prefiero que se hable del partido y no de los árbitros. Al margen de a quién perjudiquen. Es el momento de dar ese salto.

Es verdad que tenemos en España los mejores jugadores, los mejores equipos, la mejor Liga. Pues los árbitros tienen que estar también a la altura

Hablando de la Federación, ¿tiene algún deseo concreto sobre cómo debería resolverse el embrollo?

Pues lo tendremos que solucionar entre todos, ¿no?, y creo que lo solucionaremos. Por eso digo, con respeto a todos los que han estado muchos años (y que han tenido éxitos deportivos espectaculares, debemos recordar), desde ese reconocimiento, que debemos arreglar el problema con los dos pilares básicos: profesionalidad y transparencia.

¿Cree que la selección debería haber prescindido de Piqué, a pesar de su indiscutible calidad?

Eso no me corresponde a mí contestarlo, pero yo creo que a la selección deben ir todos los jugadores que sientan la selección y que estén unidos y que creen buen ambiente. Y si le digo la verdad, en los últimos partidos yo he visto eso. Nos hemos clasificado a Rusia y lo que debemos hacer es seguir alimentando ese ambiente.

A la selección deben ir todos los jugadores que sientan la selección y que estén unidos y que creen buen ambiente

En el caso de que el proceso separatista culminase algún día, ¿dónde cree que debería jugar el Barça?

Hay hipótesis que yo no contemplo. No contemplo ni una España sin Cataluña ni una Liga sin el Barça. Por lo tanto, no soy capaz de contestar a algo que no tengo capacidad ni de pensar.

¿Es realista pensar en la Final Four sin Sergio Llull?

Sí. Es un gran jugador que además vamos a ver muy pronto… Está ya en fase de recuperación, y vamos a contar con él mucho antes de lo que pensamos. Pero además tenemos un equipazo. Llegar a la Final Four es un objetivo, hemos llegado los últimos años. Lo más importante es luego ganarla.

¿Mantener a Doncic en el equipo es un objetivo prioritario?

Cada día que podamos mantenerlo en el equipo es un lujo… Estamos hablando de uno de los mejores jugadores del mundo, con 18 años. Todos deseamos que su vida profesional sea la mejor posible, pero trabajaremos con él a ver si podemos aguantarle un poquito más.

¿Cuál es en su opinión la mejor solución para el conflicto entre la FIBA, la Euroliga y la ACB?

Hemos negociado entre todos, y ahí estamos… Lo que es absurdo es pensar que los equipos que participemos en la Euroliga podamos jugar más de 90 partidos. Nosotros hicimos la fase regular de la Liga y la Euroliga muy bien, quedamos los primeros, pero esa acumulación de partidos nos hizo estar agotados al final. Y yo creo que eso no debe pasar. Si tenemos 16 equipos en la Euroliga, debemos buscar una reducción de equipos de la ACB y buscar compatibilizar las dos competiciones, en las que queremos estar. Seguro que se llegará a un acuerdo.

Florentino Pérez.

Florentino Pérez. Foto: Moeh Atitar

¿Qué es lo más difícil de presidir un club como este?

Para mí es un honor. A partir de ahí todo es más fácil. Yo creo que en un club como el Madrid lo que hay es una gran presión de los medios de comunicación alrededor de él. Es el club más grande, y la cantidad de medios de TV y radio, de periódicos y digitales, es tan grande, que todo el mundo quiere influir en el Real Madrid. Lo más difícil es abstraerse de todo eso, porque unos piensan de una manera y otros de otra. Unos con buena voluntad y otros sin buena voluntad. Pero ante esa presión lo que tiene que hacer el Madrid es centrarse en su proyecto, en hacer lo que cree que tiene que hacer, aunque algunas veces nos critiquen o no entiendan por qué hacemos las cosas.

Cuando la pelota entra, esa presión decrece… Hace dos años, en la época que ya hemos comentado, era casi insoportable.

Aquella época no fue tan mala, pero es verdad que la presión nos superó. Nosotros en aquel momento, cuando fichamos a Rafa Benítez, lo que queríamos era un impulso a la plantilla. Pero tampoco nos dieron mucho tiempo, porque hicimos una buena temporada hasta enero en la Champions y en la Liga, aunque hiciésemos partidos mejores o peores, no estábamos tan mal. Hubo un partido en casa, el del Barcelona, que nos ganó y que quizá marcó un poco el camino de su salida. Pero trabajó bien, los jugadores también me lo dicen.

Y respecto a esa presión mediática, hace dos años fue justamente cuando pasó eso con el Barcelona. Y ese fue un punto muy duro para todos nosotros… Lo intentamos arreglar de la mejor manera posible y lo arreglamos, y la presión ahora es menor. Pero aquí no hay que cantar victoria, enseguida la presión vuelve. Y lo que tenemos que hacer es lo que creemos que tenemos que hacer. Y no dejarnos influir por todos los análisis, que seguro son todos muy buenos.

Hoy se hacen muchos más análisis que hace veinte años, no pueden ser todos buenos…

Sí, pero en la época de Bernabéu él también se quejaba de la presión mediática, aunque hubiese menos… La presión siempre ha sido importante en este club, porque está acostumbrado a ganar. Y es muy difícil vivir perdiendo. Y a veces, hasta ganando, si no juegas bien. Yo llegué en el año 2000 y soy socio desde hace casi 60 años, y lo que para mí es normal a otros les choca; sobre todo a jugadores jóvenes que vienen. No entienden que si acabamos de ganar dos Supercopas le piten a un jugador por haber tenido un mal partido contra el Levante, por ejemplo. Es muy difícil de entender… En eso tenemos que ir mejorando los socios y los aficionados.

Lo que para mí es normal a otros les choca; sobre todo a jugadores jóvenes. No entienden que si acabamos de ganar dos Supercopas le piten a un jugador por haber tenido un mal partido

Si hubiera que elegir tres pilares básicos del éxito económico, ¿cuáles serían?

Los ingresos económicos son el resultado de ese modelo que le he explicado antes. Cuando entré en el 2000, al Madrid le faltaban ingresos. Los ingresos no daban para pagar los salarios y los gastos del club. Algunos decían que vendiéramos jugadores, pero lo que había que hacer era lo contrario: invertir más para generar ingresos. Es verdad que cuando estás en mala situación no te dejan dinero los bancos ni nadie. Esa es la ayuda que sí hice: en esa primera etapa ayudé con mis avales a que pudiéramos invertir, con Figo, con Zidane, con Ronaldo y con Beckham.

Y ese fenómeno, que yo estaba convencido de que iba a multiplicar nuestros ingresos, funcionó. Es un modelo que se estudia ahora en 150 universidades: tratar un club deportivo como una empresa. Los activos que tenemos no son máquinas, son jugadores, pero en la medida en que son los mejores aumentan la productividad de la empresa, que es ganar y jugar bien. En mi primera etapa la gente se asombraba de ver a tantos buenos jugadores jugando juntos y la repercusión mediática que ello tenía. Con todo esto es más fácil ingresar dinero. Cada uno, con sus medios y posibilidades, tiene que hacer lo mismo: tratar el club como si fuera una empresa. Unos serán más importantes, otros menos, pero todos tendrán los ingresos que les corresponden.

Los derechos televisivos han disparado el mercado de fichajes. ¿Cuánto afecta ello al club, a la empresa, en cuanto a la decisión de no fichar?

Yo creo que la temporada pasada hemos ingresado más que cualquier club inglés, a pesar de que nuestros ingresos por TV son muy inferiores a los que tienen en Inglaterra. Pero tenemos otros ingresos: un club como el Madrid, con tantos seguidores en el mundo y en las redes, tiene más posibilidades de ingresar vía marketing deportivo. El Bernabéu es un centro de ingresos enorme: aquí vienen miles de personas al año. Por tanto, tenemos que competir. Es verdad que veo un momento, unos por derechos televisivos y otros por propietarios que ponen todo el dinero que quieren, en el que tenemos que retocar nuestro modelo. Creo mucho en el mundo digital. Y en seguir trabajando de manera que podamos seguir siendo líderes, a pesar de todas estas alteraciones que se están produciendo y a las que el club debe dar respuesta.

Veo un momento en el que tenemos que retocar nuestro modelo

Respecto a este cambio en los hábitos de consumo, en el que los jóvenes ya no ven partidos enteros y ni siquiera los ven necesariamente por TV, ¿ve cercano el momento en el que los derechos televisivos dejen de significar una parte tan importante de la tarta, de los ingresos?

Yo creo que van a ser importantes siempre, lo que pasa es que será de otra forma. Estoy de acuerdo. No será pagar una cuota fija al mes para tener todos los derechos. Seguro que no. Cada uno tendremos el derecho de verlo donde estemos (en el aeropuerto, en tu casa, en una discoteca, en donde sea, con el teléfono o el iPad), donde podamos conectar, no siempre desde el inicio… Individualizar el interés de la persona por determinado partido. Y eso a nosotros, a España, nos vendrá muy bien.

¿Esa revolución es cercana?

Yo creo que muy cercana… Los jóvenes son los que marcan la pauta, y esto es así. Cada vez ven menos partidos, y los ven donde quieren y cuando quieren. Eso va a dinamizar mucho el mundo. Y al Real Madrid le va a favorecer bastante, porque tenemos muchos cientos de millones de seguidores en el mundo, que tendrán acceso a cualquier plataforma para ver lo que quieran. Al ser tantos, les compensarán también a los que tienen los derechos.

¿Qué opinión le merece el ardid del PSG para fichar a Mbappé y a Neymar sin ser sancionados por quiebra del ‘fair play’ financiero?

No sé cómo lo han hecho y no quiero criticar a un club amigo como es el PSG. Pero hay que cumplir con el ‘fair play’, como todos. Y supongo que si lo han hecho así es porque pueden. Nosotros el año pasado también pensamos en Mbappé, pero tenemos un equipo bastante completo. Mbappé es muy joven, tiene muchos años por delante, y en este sentido creo que tomó una buena decisión: estar en un club muy importante, y además de su ciudad. Nosotros en este momento no teníamos encaje fácil para un jugador que promete mucho, pero que es muy joven y necesita a lo mejor un club como el PSG para jugar más a menudo.

Mbappé es muy joven, tiene muchos años por delante, y en este sentido creo que tomó una buena decisión: estar en un club muy importante, y además de su ciudad

Y también para justificar su caché de estrella mundial…

Bueno, yo creo que es un jugador con muchas posibilidades de llegar a ser estrella. Pero también algunos de nuestros jóvenes… Por ejemplo, Marco Asensio.

¿En qué medida le preocupa, como presidente del Real Madrid y hombre de negocios, la evolución de la crisis catalana?

El fútbol es transversal. En el Madrid hay gente de toda condición, religión y estrato social. El elemento de unión es el madridismo. Por tanto, yo me centro en el Real Madrid y en averiguar cómo puedo dar satisfacción a todos. Claro que me preocupa el tema, como a todos, pero poco puedo ayudar. Yo confío en el Gobierno y en los partidos constitucionalistas, que se han unido para salvar de la mejor manera posible un problema. Y estoy convencido de que lo van a lograr.

¿Unas posibles elecciones anticipadas le agradarían o preocuparían?

Yo no opino. Creo que estamos en buenas manos: del Gobierno y de los partidos constitucionalistas. Y lo resolverán seguro con el apoyo de la mayoría de la gente.

Mañana recibe un premio en compañía de Rafa Nadal y la familia de Ignacio Echeverría.

Pues le digo que cualquiera tiene más méritos que yo… Será un honor compartir el premio con ellos. El gesto heroico de Ignacio, que en paz descanse, habrá servido para mucho, y seguro que sus padres lo saben. Son gestos que no quedan en el vacío. Esa muestra de ciudadanía, civismo y solidaridad nos ha llenado de lágrimas, pero también de fuerza para seguir luchando contra el terror.

Y Rafa Nadal… Pues para mí es el mejor deportista de la historia de España y un ejemplo de sacrificio, esfuerzo, de salir de cualquier tipo de adversidad. Un ejemplo deportivo y de comportamiento en la pista. ¡Y además es madridista!

El presidente del Real Madrid ante las 12 Copas de Europa expuestas en la sala de juntas.

El presidente del Real Madrid ante las 12 Copas de Europa expuestas en la sala de juntas. Foto: Moeh Atitar

Galgos cocainómanos y bueyes con ‘speed’: “Donde hay dinero, hay trampas”

Adulterar competiciones poniendo en juego la vida de animales es tristemente habitual dentro y fuera de España. El Gobierno planea elaborar una ley contra una práctica extendida en competiciones con perros, caballos, bueyes e incluso palomas.

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En las competiciones de galgos, afirman fuentes de la lucha antidopaje española, ha habido este año varios y variados casos de dopaje. “Pero fíjese un momento”, pregunta un experto: “Cuando confirmamos un caso, ¿a quién debemos sancionar? ¿Al dueño del perro, al preparador, al tío que lo llevó a la carrera o a su veterinario?”

En España (y en el mundo) el animalismo vive un momento de esplendor, pero llama la atención la escasa atención que recibe una práctica asombrosamente extendida en el mundo del deporte: el dopaje animal, que además del elemento de trampa y corrupción inherente a todo ‘doping’ incorpora un ingrediente particularmente siniestro: al sujeto inoculado con sustancias perjudiciales no se le pregunta si quiere o no doparse, y tampoco puede quejarse cuando siente (como pasó hace algún tiempo con dos bueyes en Erandio) que el corazón está a punto de reventarle por exceso de anfetaminas en sangre.

‘Doping’: opio y narcóticos

Quizá no debería sorprender tanto la presencia de sustancias dopantes en organismos animales. La propia palabra ‘doping’ nació para referirse a animales: fue registrada por primera vez en 1889 (en un diccionario inglés) para denominar una mezcla de opio y narcóticos que se usaba en carreras de caballos. De hecho, los primeros controles antidopaje no fueron con humanos, sino con cuadrúpedos, en 1910. (El Comité Olímpico Internacional no aplicaría controles en humanos hasta 1964, cuatro años después de la muerte del ciclista danés Knud Jensen por un consumo excesivo de anfetaminas en los Juegos de Roma).

130 años después de la aparición del término, caballos, perros, bueyes y hasta palomas son intoxicados con una frecuencia preocupante. Se adultera la competición y la salud de los animales con sustancias muy diversas: desde cafeína, teobromina y lidocaína hasta cocaína, ‘speed’ y otras anfetaminas. En Bélgica, donde hay afición a las carreras de palomas (un ave ganadora puede valer hasta 300.000 euros en el mercado), se han detectado pájaros con cocaína y todo tipo de analgésicos en el riego sanguíneo. No hay animal inmune al envenenamiento con fines lucrativos: “Cuanto más dinero hay en premios y apuestas, evidentemente más riesgo hay”, admite un portavoz del CSD.

Casos llamativos asoman a la prensa europea con creciente frecuencia. Este verano el galgo campeón de Irlanda, Clonbrien Hero, dio positivo por benzoylecgonina (uno de los compuestos principales de la cocaína) en el Curraheen Park Greyhound Stadium de Cork: una carrera que otorgaba al dueño un premio de 30.000 euros y donde se movieron cientos de miles de euros en apuestas.

España no es una excepción en este asunto. El mes pasado dos ganaderos vizcaínos fueron puestos a disposición judicial por su presunta implicación en un caso de dopaje en bueyes de idi probak, un deporte tradicional que se ha convertido en un foco de animales drogados (generalmente con anfetaminas) para arrastrar más rápidamente su carga de piedras (entre una y dos toneladas) y llevarse -es decir, sus dueños- cuantiosos premios en efectivo.

En agosto de 2014 dos bueyes de 800 kilos fallecieron tras completar una de estas pruebas por “sofocación y agotamiento extremo, disnesia, ataxia y temblores musculares que condujeron a una muerte agónica”. Su dueño fue condenado a tres meses de prisión y un año de inhabilitación.

Deporte rural vasco

En el País Vasco, las competiciones de fuerza entre animales sanos que entroncan con las tradiciones rurales propias se han contaminado hasta el punto de que los propios ganaderos sospechan entre sí. Cuando los bueyes se comportan extrañamente, la comidilla en el pueblo es que todos van con algún estimulante fuerte (incluso se hace el silencio, según cuentan las crónicas). La extensión de la corrupción en estas modalidades ha disminuido notablemente el mercado de apuestas: una prueba concluyente de la generalización de los amaños.

Bernardo Ureta, expresidente de la Federación Vasca de Herri Kirolak (Deporte Rural Vasco), abandonó el cargo en 2016 ante la impotencia en su lucha contra el dopaje en estas devaluadas pruebas rurales. (Ha habido varios bueyes y caballos fallecidos tras competir en diversas localidades vascas en los últimos tres años). Declaró al diario El Mundoque las autoridades forales “se lavaban las manos” cuando detectan un positivo, dejándolo todo a las federaciones (que, en un círculo perverso, no tienen recursos para encargarse de su tramitación e instrucción).

La situación empeoró tanto que parece haber llamado la atención por fin del Gobierno vasco: este año se han abierto varias investigaciones sobre conductas irregulares con animales de competición. La costumbre de abusar de animales para triunfar en el deporte con trampas podría verse seriamente dificultada si las autoridades públicas afrontan por fin el problema con una ley específica, afirman a EL ESPAÑOL diversas fuentes desde el anonimato.

En algunos pueblos vascos la gente ya ni sigue las pruebas de arrastre de piedra. Como decía este año el pie de foto de un periódico local junto a la imagen de un hombre con una pareja de bueyes: “Tres participantes en la prueba de idi probak. A la derecha, el dueño de los animales”.

Un reglamento por animal

La Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte (AEPSAD)medita elaborar una ley específica sobre esta práctica (la idea formó parte del discurso de toma de posesión de su director, José Luis Terreros, en marzo de este año). La voluntad estaba claramente en el ánimo del legislador desde hace tiempo, como demuestra que la Ley 3/13 del Dopaje estableciese (en su Disposición Adicional 3ª) que “en el plazo de seis meses a contar desde la entrada en vigor de la presente Ley, el Gobierno deberá presentar un proyecto de Ley de lucha contra el dopaje animal”.

La ley fue promulgada en junio de 2013, pero la petición del Parlamento al Gobierno ha sido ignorada hasta ahora por varios ministros, presidentes del Consejo Superior de Deportes (CSD) y directores de la AEPSAD. La situación cambiará próximamente, según adelantan a EL ESPAÑOL fuentes de esta institución, para quien la principal duda es si establecer una regulación basada en los reglamentos de las federaciones deportivas con animales implicados (caballos, galgos y palomas) o elaborar una nueva. La dificultad de legislar en este ámbito, insisten, viene dada por la necesidad de desarrollar una regulación para cada animal: no es lo mismo, por ejemplo, tomar muestras a un caballo que a una paloma.

Actualmente, la competencia para sancionar las infracciones cometidas por dopaje en España la posee la AEPSAD, que depende de los controles realizados por la Real Federación Hípica Española y la Federación Española de Galgos.

Reforma del Código Penal

Algunas federaciones venían pidiendo una ley general sobre este tipo de corrupción deportiva. La reciente reforma del Código Penal en materia de maltrato animal (artículos 337 y 337 bis) significó un gran avance en materia de protección de animales, como reconocen organizaciones de defensa de sus derechos, pero no existe una legislación específica relativa al dopaje en mamíferos o aves.

Venancio García, secretario general de la Federación Española de Hípica, afirma a este periódico que “es necesario un marco actualizado en materia antidopaje que sirva de referencia”, y pone de ejemplo, como “marco ideal” para estos deportes, el código de la Federación Ecuestre Internacional: una normativa que distingue entre sustancias dopantes prohibidas y sustancias no permitidas para competir (porque otorgan ventajas deportivas), pero que no se administran para mejorar el rendimiento deportivo, sino por otros motivos: por ejemplo, una aspirina.

Prueba hípica en los Juegos de Río 2016.

Prueba hípica en los Juegos de Río 2016. Efe

Esto, abunda García, habilita un doble régimen sancionador: en el caso de estas segundas sustancias de tipo médico, los castigos son de índole administrativa y no conllevan la expulsión de la competición (salvo en caso de reincidencia). Como en el caso del dopaje humano, pueden solicitarse a las autoridades antidopaje excepciones por cuestiones de salud: “El ejemplo típico”, explica García, “son yeguas en época de fertilidad. Pero suelen ser muy restrictivos, dado que los caballos no hablan”.

Fuentes consultadas que prefieren no aparecer con su nombre coinciden generalmente en que el dopaje en caballos no es un problema demasiado extendido en España, dada la existencia de controles, pero destacan la elevada incidencia del mismo en el mundo árabe, “probablemente por una cuestión cultural: si ni siquiera los derechos de las mujeres están completamente garantizados, imagínese los de los animales”.

Como en la canción de Jorge Drexler, en el mundo del deporte existen también perros cocainómanos, bueyes adictos al ‘speed’ y caballos en permanente viaje de anfetaminas. El mundo de las apuestas configura un negocio particularmente lucrativo en el que un animal puede valer mucho más (según el deporte) que un atleta de élite. Ello justifica el maltrato continuo hasta que, por edad, muerte o sacrificio, los animales dejan de ser rentables.

Mundo “turbulento” y “manipulable”

El mundo de las carreras de galgos, reconoce un veterinario especializado a EL ESPAÑOL, es “turbulento” y “manipulable”. “Hay casos”, reconoce, “pero desde que se establecieron controles han descendido y existe el problema de que cualquier cosa es magnificada: por algún motivo que desconozco, es un deporte con detractores. Y por un caso se hace un mundo”.

El veterinario explica que los controles antidopaje de los galgos suelen ser análisis de sangre, no de orina, “al haber menos recursos que en canódromos australianos o irlandeses, por ejemplo. Allí sí saben cómo hacerlos”.

Existen fundamentalmente dos tipos de competiciones de galgos: en campo abierto y en pista (una derivación de los antiguos canódromos). En el primer caso, explica el veterinario de la Federación de Castilla-La Mancha, José Ignacio Vargas, “dar al perro un estimulante, como una anfetamina, además de un delito puede ser contraproducente. Como no se sabe exactamente cuándo va a correr el animal, puede producirse un efecto campana: la sustancia puede ‘subir’ cuando no hace falta”. Y a la inversa: es factible que el galgo se vea obligado a correr en pleno bajón, de ‘resaca’.

Las carreras en pista son más proclives a las trampas, pero Vargas califica de “muy complicado” burlar los controles y establece una diferencia esencial entre España y países como Australia o Irlanda (o los bueyes en el País Vasco): “Aquí no se mueve dinero a esos niveles; de hecho, un criador de un campeón ‘palma’ bastante dinero al año. Es un tema cultural. Por supuesto que los controles disuaden, que todo el mundo quiere ganar, pero las victorias en las carreras de galgos se hacen fundamentalmente por prestigio y por afición, no por dinero. Cuando no hay dinero, la presión por ganar baja mucho”.

Hay casos de galgos intoxicados, no obstante, que han llegado hasta el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD). Según Vargas, la mayor parte de los positivos registrados en estas competiciones “se dan por la presencia de componentes prohibidos (como la cafeína) incluidos en productos extranjeros, comprados fuera, que además de electrolitos y otras sustancias para recuperar traen pequeñas trazas de sustancias prohibidas aquí. Les llamamos ‘despistaos’“.

Carta de dos policías nacionales de Barcelona: “Vivimos el ‘Síndrome del Este’”

Dos funcionarios que prestan servicio “con orgullo” en una comisaría local de la Policía Nacional en Barcelona denuncian un ambiente similar al del País Vasco hace 15 años: “Somos los nuevos perros”.

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“Soy un Policía Nacional destinado hace algunos años en la Comunidad Autónoma de Cataluña. Simplemente, y teniendo en cuenta los acontecimientos de público conocimiento que se están viviendo en este lugar, quería hacer llegar una carta explicativa de lo que junto con un compañero bautizamos Síndrome del Este, deseando que se conozca porque es una triste realidad”.

El email llega a un buzón de EL ESPAÑOL, con un teléfono para poder hablar y confirmar la identidad (no revelable) de los dos miembros de los cuerpos de seguridad del Estado, destinados desde hace 4 ó 5 años a una comisaría de un “pueblo pequeño” de la provincia de Barcelona.

La conversación dura 20 minutos y tiene un resumen claro: “En Cataluña estamos empezando a vivir algo muy parecido al ‘Síndrome del Norte’ del País Vasco, y lo hemos bautizado ‘Síndrome del Este’. Hemos vivido con resquemor durante años, pero ahora estamos en el acoso”.

“Nosotros, cuando salvamos la vida a alguien”, dice Juan (nombre ficticio), “no le miramos la ideología. No miramos la cara. Cuando los terribles atentados de agosto hubo un día en el que fuimos todos a una. Pero pasaron unos días y volvimos a ser una mierda”. “Tiene gracia”, añade: “Piden libertad de expresión, pero después eres un perro o un facha por hablar en castellano. No queremos otro País Vasco, por favor, hay que volver a la normalidad. Empieza a haber brotes muy preocupantes”.

El contenido íntegro de la carta es el siguiente:

¿CONOCES EL SÍNDROME DEL ESTE?

Pues está pasando. En un lugar del mundo. En un país de Europa. En una Comunidad Autónoma española. En Cataluña. Sí señores: en Cataluña, en España, en pleno siglo XXI. El SÍNDROME DEL ESTE.

Por una cuestión lógica, no vamos a desvelar la localidad en la que prestamos servicio, pero realmente, de verdad, podría ser en cualquier punto de la geografía catalana. Eso es lo importante y el motivo de esta carta: estamos ante el SÍNDROME DEL ESTE. Recordarlo bien señores: SÍNDROME DEL ESTE.

Iniciamos nuestra carrera profesional hace algún tiempo. Desde el momento que cruzamos por primera vez las puertas de la Escuela Nacional de Policía de Ávila, se nos quedó grabado para siempre en nuestro corazón esas cuatro palabras fundamentales de esta profesión: Servicio, Dignidad, Entrega y Lealtad. Y el SÍNDROME DEL ESTE no podrá con ellas.

Sin embargo, no podemos, no queremos ni debemos dejar pasar la oportunidad de poner en conocimiento de todo aquel que quiera saber sobre esta problemática, porque es una realidad similar al ya famosísimo y tan triste “síndrome del norte” del País Vasco, que por desgracia han sufrido compañeros policías, guardias civiles, autoridades y ciudadanos de a pie.

No obstante, queremos salvar las distancias con el sufrimiento de esos desgraciados años, por cuanto entendemos que la actualidad de hoy en día ha cambiado. Pero el SÍNDROME DEL ESTE existe y eso es lo que queremos expresar de alguna manera.

Nos sentimos señalados a todas horas y en todo tipo de circunstancias, como por ejemplo cuando entras y sales de comisaría; en el día a día cuando vas a buscar a tus hijos al cole; cuando das un simple paseo; cuando vas a hacer la compra; cuando acudes al gimnasio a entrenar; etc. SÍNDROME DEL ESTE.

Somos considerados como los nuevos “GOSSOS” (perros), asesinos, fascistas, fuerzas opresoras y de ocupación, los apestados, los marcados, los odiados, los que estamos soportando esos silencios incómodos, esos murmullos desagradables…SÍNDROME DEL ESTE.

Queremos destacar también que esto es extensivo a nuestras familias y amistades del círculo más cercano, por cuanto los niños son escrachados en el instituto, nuestras parejas son aisladas en su entorno laboral, los amigos con temores infundados, y así podríamos continuar con una larga lista de situaciones.

Todo esto viene pasando hace algunos años, pero en estas últimas semanas se ha recrudecido. Hemos visto compañeros llorando, ambiente desconcertante en comisaría, mucha tensión, derivada por el agravio y la fractura social que se ha creado.

Cuando elegimos esta maravillosa profesión, sabíamos de la existencia y de la problemática que lamentablemente concurre, pero cuando pasa de lo profesional a lo personal nunca llegamos a pensar que el conocido “síndrome del norte” se manifestaría en Cataluña como SÍNDROME DEL ESTE. Triste comparación, lejos de aquel infierno vivido, pero abrumadora realidad que actualmente se da en esta comunidad.

Queremos aprovechar este momento para reivindicar señores políticos: valórennos como nos merecemos; apóyennos, pero no con palabras, sino con hechos; motiven a los profesionales de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en Cataluña para que no marchen espantados de aquí; eviten situaciones de estrés y que se agrave más lo que ya es una realidad y por desgracia vino para quedarse: el SÍNDROME DEL ESTE.

Recordarlo bien señores: SÍNDROME DEL ESTE.

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Los policías dicen sufrir el peso del descrédito social (“nos increpan sólo por pedir que, por favor, repitan una frase en catalán que no hemos entendido”) y dicen que hay miles de agentes y familias “que llevan la procesión por dentro”. “Si somos una de las instituciones más respetadas del país, por algo será, ¿no cree? Desde el mensaje del Rey hay una calma rara aquí, pero en cualquier momento se enciende la mecha y esto explota. Hagamos algo entre todos para no llegar a ese punto”.

La carta se suma a las enviadas (y publicadas) recientemente por una maestra y una jueza ante el agravamiento de la crisis catalana.

Así nos roban barcos franceses el bonito del norte: los vídeos que lo demuestran

A diario se destruyen en el Cantábrico grandes cantidades de atún rojo capturado con redes de arrastre, una pesca prohibida en España. Los armadores acusan a naves francesas y amenazan con actos violentos. (EL ESPAÑOL)

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Atunes rojos capturados por un barco español, ya en descomposición, tras ser descartados por un arrastrero europeo.

La aplicación LocalizaTodo está en el teléfono de toda la gente que se dedica a la mar en Asturias (y en Cantabria, Galicia y el País Vasco). Permite, con sorprendente facilidad, saber qué barco (y de qué nacionalidad y eslora) está faenando en un momento dado en cualquier punto de la costa. La popular ‘app’ se ha convertido últimamente en el ‘detective privado’ de cientos de pescadores españoles, hartos de que sus competidores franceses (también irlandeses) esquilmen la pesca en el litoral cantábrico. Hasta tal punto que la flota artesanal española del norte pronostica una época de violencia en el mar si la Administración no toma cartas en el asunto.

Juan Ramón González Lastra, 58 años, natural de San Juan de La Arena (Asturias), se jubiló hace un año después de dedicar 41 a recorrer los océanos del mundo (desde Canadá al polo Sur, pasando por Somalia). Sabe lo que es enfrentarse a barcos piratas y cuenta que desde hace “mucho tiempo ya”, en las partidas diarias de mus con miembros de cofradías de pescadores que han regresado a puerto, sólo se habla “de la que se va a liar con los barcos franceses”. ¿El motivo? Que se dedican a hacer “todo tipo de barbaridades” y “a destruir” el atún rojo (entre otras especies) que pescan con artes de arrastre en sus propias narices mientras la flota española respeta, obligada por la ley, técnicas de pesca sostenibles (es decir, con anzuelo).

Es sábado por la tarde en el puerto de Avilés y un barco de Pasajes (Guipúzcoa) vuelve a tierra, después de diez días en alta mar, con ocho toneladas de bonito (atún blanco o ‘bonito del norte’, Thunnus alalunga) en las cámaras friogríficas. Lo han pescado a cacea o curricán: con señuelos artificiales que imitan un pez y se mueven a la velocidad del barco, unidas por sedales a unos carretes (con o sin caña) que manejan varios pescadores. No utilizan redes: el Gobierno español no otorga licencias para la pesca del bonito con arrastre, por cuestiones medioambientales.

El patrón del barco vasco, de apodo Simbad (prefiere mantener el anonimato), sale de la ducha del barco satisfecho del botín (que venderá por unos 30.000 euros en la lonja) y con ganas de una sidra tras diez días de abstinencia  - una norma en su barco. Arrastra, sin embargo, un cabreo notable. Abre la aplicación en su móvil y señala con el dedo una concentración de triángulos y puntos en una zona contigua a la milla 12 que señala el fin de las aguas exclusivas españolas.

“¿Quién protege a estos tíos?”

Se trata de un grupo de barcos franceses, arrastreros pelágicos (que faenan lejos de la costa), parados a menos de una milla de distancia de unos boniteros asturianos que parecen haber localizado un banco de túnidos cerca de Lastres. “Lo que no logren sacar de día, lo sacarán estos cabrones por la noche”, sentencia el armador: “Yo no sé quién protege a estos tíos, pero pasa todos los días y el Gobierno sigue de brazos cruzados”.

Existe un helicóptero, además de diversas avionetas y patrulleras, que supervisa (sobre el papel) la actividad de los arrastreros de Francia e Irlanda junto a las aguas territoriales españolas. Sin embargo, las cofradías de pescadores acusan al Gobierno de ponerse sistemáticamente de perfil en la defensa de sus intereses y del equilibrio ecológico. El ambiente en la flota es preocupante tras meses compitiendo en las lonjas con pescado capturado por barcos foráneos, que además de moverse en condiciones ventajosas venden el bonito (dañado) a precio de saldo (1,5-2 euros el kilo) a las conserveras y estropean el mercado para los que pescan con anzuelo. Es decir, todo ese pescado capturado ‘ilegalmente’ se consume en España.

Hay dos motivaciones para que los barcos foráneos de arrastre desperdicien pescado todos los días. Una es que hay especies que caen en las redes, no estando autorizadas para la captura, y se tiran para no tener problemas, normalmente ya sin capacidad de sobrevivir. La otra es que si se deshacen del pescado pequeño no agotan su cupo, de forma que su pesca vale más: el precio por kilo aumenta significativamente con el tamaño del pez (tiene menos desperdicio, algo que hace más rentable la labor de la industria conservera).

Bonitos capturados con redes de arrastre.

Bonitos capturados con redes de arrastre.

La situación dura ya años y es sorprendente, por cuanto la normativa europea persigue la máxima ‘descartes cero’: todo lo capturado debe traerse a tierra, aunque tenga escaso valor comercial, para aprovecharse y no esquilmar caladeros.

Julián Fernández, presidente de la cofradía asturiana de Lastres, califica de “aberrante” el estado del pescado que traen los barcos pelágicos a la costa. “Esto ya nos lo hicieron hace 15 o 20 años, y no aguantamos más”, declara con pasión. [Fernández se refiere a la ‘guerra de las volantas’, en la década de 1990, que culminó con la captura del buque francés La Gabrielle y su traslado hasta el puerto de Burela (Lugo) en 1994, donde se demostró el uso de redes ilegales y la captura indiscriminada de todo tipo de especies].

El pescado que llega en mal estado es utilizado por compañías conserveras que lo compran a bajo precio para enlatar, según explican diversas cofradías. Los pescadores cantábricos acusan a Bruselas y al Gobierno de haber creado y aceptado, respectivamente, una normativa que daña los intereses de la flota y del mar a medio plazo. La eurodiputada de Podemos Estefanía Torresremitió recientemente una pregunta a la Comisión Europea en la que alertaba de que barcos franceses e irlandeses están pescando bonito en aguas cantábricas “mediante el uso del tren de bolos, técnica ilegal en España”.

Amenazas de abordaje

Hay barcos de 16 metros que han embestido ya esta campaña a embarcaciones francesas con el doble de eslora, como confiesan dos armadores a este periódico, pero no ha habido aún desgracias que lamentar. El conflicto nace del hecho de que la pesca de arrastre está autorizada en aguas comunitarias, pese a la teórica defensa de la pesca sostenible por parte de la Comisión Europea: ello permite que barcos de bandera francesa o irlandesa pueden colocarse más allá de las doce millas de exclusividad española y faenar, por ejemplo, a 12,5 millas después de haber espiado durante todo el día dónde encuentran los boniteros autóctonos (que sólo practican artes con anzuelo) bancos interesantes de túnidos.

Después, por la noche, los arrastreros echan las redes y capturan todo el pescado, deshaciéndose de los de tamaño pequeño y mediano con total impunidad. (Los barcos españoles descansan de noche porque el bonito, cazador diurno, se va para el fondo y descansa, siendo en cambio fácil pasto de las redes).

La pesca de arrastre arrasa a su paso el fondo marino y destruye algas y otros organismos indiscriminadamente. Presenta, además, otro gran inconveniente: obliga a tirar al mar una gran parte de los túnidos pescados, los no grandes (menos de 4 kilos), que revientan por la presión de las redes (nada selectivas, del tamaño de un campo de fútbol). “¡Pero también delfines, tortugas, ballenas, peces luna…! Todo lo que se encuentran a su paso”, lamenta a EL ESPAÑOL otro patrón vasco amarrado en Avilés: “Si siguen así, se van a cargar el pescado… Ya pasó el año pasado y este vuelve a pasar lo mismo. Hay que tomar medidas, espero que no nos obliguen a tomarlas nosotros mismos”.

Peces espada capturados ilegalmente con redes de arrastre en en el puerto de Celeiro  (Lugo).

Peces espada capturados ilegalmente con redes de arrastre en en el puerto de Celeiro (Lugo).

El problema es grave a medio plazo, admiten todas las fuentes consultadas. Los caladeros de este apreciado pez podrían reducirse hasta niveles insignificantes, como ha pasado con otras especies como la anchoa o la sardina. “Ya pasó el año pasado y este vuelve a pasar lo mismo. Hay que tomar medidas ya”, señaló recientemente Dimas García, presidente de la Federación de Cofradías de Asturias.

“Es una cuestión de ciclos”, explica el patrón Simbad a EL ESPAÑOL. “Todo esto es cuestión de tiempo. En cuanto falle el pescado, va a pasar algo gordo. Lo que pasa es que la flota de vivero, la que pesca a cebo vivo, ha tenido un año muy bueno: se metieron cardúmenes grandes de pescado en el Golfo de Vizcaya y no tuvieron que salir al Atlántico a buscarlos. Por eso las grandes compañías no protestan todavía. Pero los caladeros se están exterminando  y es por culpa del arrastre pelágico. Nos comemos la mar en cuatro días. Mejor dicho, se la comen nuestros vecinos”.

El Total Admisible de Capturas de atún blanco-bonito del norte es de 28.000 toneladas al norte del paralelo 5º N del Océano Atlántico. La Unión Europea dispone de 26.939 toneladas, de las que 14.981 corresponden a la flota española. Francia se reserva 6.771 toneladas e Irlanda 2.514. “No son esas capturas el problema”, afirma Fernández, “sino todo lo que pescan y destruyen en ese esfuerzo”.

La paradoja de la pesca sostenible

La pesca con anzuelos, a diferencia del arrastre pelágico, permite aprovechar para el consumo humano todos los bonitos capturados. El temor de los pescadores cantábricos españoles es que mientras otros ‘arrasan’ el fondo marino, la flota artesanal nacional debe prepararse además para los recortes en los cupos que plantea la Unión Europea para otras especies (merluza o rape, por ejemplo) en 2018. Una limitación que nace, precisamente, de la voluntad de garantizar la sostenibilidad de la pesquería.

Para Celia Ojeda, responsable de la campaña de Océanos en Greenpeace, “este problema, que no es nuevo, procede del brutal agujero que hay en la política pesquera europea. El reglamento exige el fomento de la pesca sostenible (y el arrastre pelágico no lo es, de ninguna manera), pero debería ser para todos. Me extraña incluso que no haya habido abordajes hasta ahora, ya que lógicamente un arrastrero pesca más toneladas y afecta gravemente al mercado. El Gobierno español debería promocionar la pesca sostenible y lograr que se dé valor al pescado así capturado. Hay algunas marcas que ya avisan de ello, pero hace falta una política mucho más clara al respecto”.

En 2016, por primera vez en la historia, el Gobierno suspendió la pesca de atún blanco el 5 de octubre. Posteriormente, el Ejecutivo admitió haber cedido 1.200 toneladas de cuota de bonito a la flota francesa, una decisión que indignó a los pescadores del Cantábrico. Este año se termina el 13 de octubre, aunque barcos foráneos podrán seguir pescando hasta Navidad.

Pesca de arrastre.

Pesca de arrastre. Greenpeace

El Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente explica a este periódico que “la pesquería se cierra para nuestra flota desde las 0:00 horas del día 13 que es cuando se calcula que se habrá agotado la cuota. Los buques franceses e irlandeses se rigen por sus propias cuotas y todavía no las han agotado hasta donde se sabe, y por tanto no deben parar. Lo harán también cuando agoten sus cuotas. A pesar de que España es el país que más cuota tiene, también es la que más flota dirigida dispone y por tanto la que más captura. Esta costera ha sido muy buena y se han podido pescar las 14,195 tm que nos correspondían”.

El Ministerio se posiciona a favor de la pesca de anzuelo y asevera que “el arrastre pelágico practicado por las otras flotas tiene ciertos descartes que deberán solucionar en un futuro muy próximo para cumplir con la reglamentación europea“.

Pero añade que “por fuera de las 12 millas, el acceso a los recursos es libre para cualquier barco europeo siempre que disponga de su correspondiente cuota tal y como ocurre con los arrastreros franceses e irlandeses. Esto es así para todos los recursos y a España le permite pescar en las aguas de esos dos mismos países. Lo de permitir o no el arrastre pelágico, dado que es legal en Europa, es cuestión interna suya y España no puede limitárselo”.

Según fuentes del sector pesquero, el problema de fondo es el conflicto de intereses. “España podría ir a Bruselas con la Política Agrícola Común (PAC) en la mano y pedir la prohibición de las artes pelágicas a la flota francesa. Pero se encuentra con las manos atadas, porque tampoco implementa correctamente la PAC. Básicamente, no distribuye las cuotas pesqueras de manera justa”.

“¿Cómo es posible….”, se preguntaba recientemente el armador pesquero asturiano José Enrique Suárez Busta, “que los arrastreros pelágicos irlandeses con una cuota de 2.514 toneladas, y en donde sólo contabilizamos 11 en nuestras costas (hay más faenando en su plataforma pesquera), no hayan agotado su cuota? ¿O no será que muchas descargas realizadas en nuestros puertos pesqueros (sí, en nuestros puertos) no son declaradas  en sus diarios de pesca, y por lo tanto, no son notificadas a la Unión Europea?”

El Gobierno vasco publicó una resolución a mediados se septiembre en la que se prohibía a los buques de pesca de pabellón irlandés descargar bonito en los puertos de Vizcaya y Guipúzcoa “hasta que se tenga constancia de la cuota consumida por cada embarcación de dicho pabellón”. “Es una medida acertada”, explica la representante de Greenpeace a EL ESPAÑOL, “pero tendrían que hacer lo mismo en Cantabria, Asturias y Galicia. Si no, se van para otro lado, no sirve para nada”.

En el Cantábrico se sospecha que no todos los barcos franceses de arrastre están tripulados por franceses, sino que algunos están alquilados por compañías españoles, lo que complicaría aún más el panorama. Por el momento, son sólo sospechas. En conversaciones privadas entre pescadores (muchas) se repite que en Asturias, Cantabria o Galicia van a tener que hacer algo por ellos mismos, lo que conduciría a un grave problema internacional y potenciales tragedias personales.

Para explicarse, algunos armadores vascos y asturianos recurren el célebre caso del Alakrana, aquel barco atunero congelador de Bermeo que fue secuestrado por piratas somalíes en 2009. “Todo el mundo piensa que eran piratas, y el Gobierno envió una fragata, pero reflexione usted un momento”, explica González Lastra. “En realidad, íbamos a quitarle su pescado… Nosotros no pensamos que fueran tan piratas. Y el Gobierno mandó una fragata. Lo que no puede ser es que vengan de fuera a pescar con artes prohibidas, maten miles de atunes rojos en el Cantábrico y nos quedemos de brazos cruzados”.

La doble moral de Tebas, jefe de LaLiga: una vela a España, otra a Roures

El presidente de LaLiga provoca un serio problema de reputación al fútbol profesional por la decisiva contribución de su socio, Jaume Roures, al proceso separatista catalán. (EL ESPAÑOL)

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El pasado 1 de octubre, además de en España, algo crujió en la Liga de Fútbol Profesional. A las 16:15 de la tarde se jugaba en el Camp Nou el Barcelona-Las Palmas. El horario de la jornada se había decidido un mes antes, con plena conciencia de la fecha del referéndum ilegal, y podría haberse jugado perfectamente el sábado en lugar del Deportivo-Getafe o el Levante-Alavés. Pero volvió a cumplirse aquella frase del presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, pronunciada hace ya cinco años: “Mi impresión, y la que tenemos todos, es que Jaume Roures fija los horarios”.

La intensa mañana radiofónica del domingo se agitó aún más con las especulaciones (no es excesivo decir que interesadas) sobre la posible suspensión del partido, en señal de protesta por los “gravísimos incidentes registrados” y “la falta de libertad de expresión”.

En un momento dado, LaLiga anunció que autorizaba a Las Palmas a jugar con la bandera de España en la camiseta. Un alarde patriótico que convertía el partido en una guerra de banderas emocionalmente peligrosa y podía volver a esconder, como ha venido siendo habitual, la estrechísima relación y colaboración entre Jaume Roures, fundador de Mediapro y uno de los promotores del proceso revolucionario catalán, con el hombre que se aseguró de colocar el domingo por la tarde un partido cuyo desarrollo y posibles incidentes serían grabados por cámaras de Mediapro, postproducidas por sus realizadores y enviadas después al mundo en un ejercicio de propaganda secesionista gratuita (o mejor aún: cobrando por ello de LaLiga).

Gasolina al fuego

Mientras Roures supervisaba también la difusión del presunto referéndum en el centro oficial de prensa del 1-O (organizado por Mediapro), Tebas echaba más gasolina al fuego arropándose con la bandera en defensa de España,  prolongando semanas de declaraciones rotundas sobre la salida del Barça de la Liga en caso de una hipotética independencia (“Si esto avanza, los clubes catalanes no podrán jugar en la Liga española. Yo no entiendo España sin Cataluña y para mí Cataluña es España”).

Es difícil encontrar un caso de mayor discordancia ideológica que el de Tebas y Roures, un españolista declarado y un partidario de la autodeterminación, un afiliado de Fuerza Nueva y un trotskista confeso, muñidores aparentemente incompatibles de una alianza que ha modificado el mapa del fútbol español y generado cuantiosísimos beneficios.

Una sombra de preocupación persigue, sin embargo, a la cabeza del fútbol profesional español pocos meses después de una de sus victorias más sonadas: la detención y caída de su gran enemigo histórico, Ángel María Villar,instigada por aliados suyos como Jorge Pérez (exsecretario general de Villar en la Federación Española de Fútbol) y Miguel Cardenal (exsecretario de Estado para el Deporte).

Tebas afronta un embargo de Hacienda por presunto fraude fiscal y podría ser denunciado por delito fiscal próximamente: de hecho, lleva meses presionando para conseguir un préstamo, de la Liga y sus clubes, que varios equipos afrontan con con no disimulada estupefacción (pero sin declaraciones públicas).

Alianza incondicional

Más perturbador, sin embargo, es el hecho de que el descarrilamiento del ‘procés’ haya desnudado el doble juego de un defensor acérrimo de la unidad de España (integrante de Fuerza Nueva), amigo de declaraciones altisonantes y a veces extemporáneas, que en paralelo ha establecido una alianza incondicional con una de las personas que más ha influido en el intento de ruptura del Estado: Roures, el hombre  que conecta el dinero árabe del PSG o Bein Sports y a la Liga de Fútbol Profesional con Junts pel Sí, TV3, Junqueras, Puigdemont, Podemos y otros impulsores del 1-O.

Tebas reconoció en una reciente reunión de la Comisión Delegada de LaLiga el riesgo reputacional de su matrimonio con Roures y su posible contagio a la industria del fútbol, que él representa. La exacerbación del ‘procés’ es una jaqueca fuerte para el abogado oscense, criticado en privado por numerosos dirigentes (hasta ahora casi nunca en público) por haberse posicionado tan claramente a favor de un productor considerado ‘enemigo’ de los intereses españoles, cuya gestión del Real Madrid TV (por poner un ejemplo) provocó tensiones entre socios de a pie durante la última Asamblea General.

Este jueves, por primera vez en mucho tiempo, Tebas perdió tres votaciones en la larga reunión de la Comisión Directiva Asamblea General de LaLiga, a la vez que sus colaboradores hacían ‘pasillo’ con los clubes en busca de la concesión del citado préstamo como adelanto a su sueldo millonario. Pero se escucharon críticas por su “doble juego”, como explica el presidente de un club español: “Cuando determinados clubes descendieron de categoría por problemas económicos hace unos años, pidieron un préstamo, pero la Liga no se lo concedió. Y ahora, cuando él se mete en líos, hay que adelantarle dinero”.

Un simple vistazo a la actividad empresarial de Tebas alejaría la idea de que es un hombre necesitado de préstamos. Exdirectivo de clubes como el Huesca o el Toledo, exabogado de algunos de los mayores corruptos del fútbol nacional (como Dimitri Piterman), su penetración en el negocio futbolístico es asombrosa: preside la Liga de Futbol Profesional, tiene estrecha relación con grupos televisivos, tiene vínculos económicos con Sudamérica y el mercado asiático y, por último, ha participado o participa aún del negocio de intermediación de deportistas.

46 empresas

Su éxito económico es inapelable: figura actualmente en el Registro Mercantil español como administrador de 14 empresas, presidente de otras dos, vicepresidente de una, consejero de otras cuatro y secretario, liquidador o apoderado de varias más; en total, un conjunto de 64 cargos en 46 sociedades de variadísimo espectro (desde empresas audiovisuales y asesorías a compañías de cosméticos o plastificación de equipajes), que no le impiden (como reconocen hasta sus detractores más radicales) demostrar una capacidad de trabajo extraordinaria al frente del fútbol profesional español.

El triángulo Mediapro-LaLiga-Bein Sports domina la explotación del fútbol español e internacional, hasta tal punto que Tebas mantuvo varias reuniones con el Gobierno de Qatar (que controla Bein) para negociar que el emirato se convirtiera en el patrocinador principal de LaLiga la pasada temporada.

Una buena parte de los directivos de LaLiga más cercanos a Tebas actualmente provienen de Mediapro o son muy cercanos a Roures: otra muestra de su alianza exitosa, cada vez más incómoda para el presidente del fútbol profesional español, que hasta el pasado mes de marzo se corporeizaba en la agrupación de intereses económicos Spanish Soccer International Marketing, donde participaban como administradores Tatxo Benet, la mano derecha del empresario catalán, y Javier Gómez Molina, director general corporativo de LaLiga y mano derecha de Tebas.

La actitud de Tebas con el caso Neymar fue una estampa de su ambivalencia tan gráfica como el 1-O. “El PSG ha meado en la piscina”, declaró el presidente de LaLiga, que amenazó con una denuncia en la UEFA contra el equipo parisino por la ruptura del ‘fair play’ financiero. Apenas tuvo eco el hecho de que fuese Nasser Al-Khelaïfi, presidente del PSG y de Bein, el socio estratégico de Mediapro y Roures en medio mundo, quien reventara el mercado de fichajes y debilitase a la liga española con la salida de una de sus principales estrellas.

Efe

La Liga adjudicó en diciembre de 2015 los ocho partidos de pago de la Liga a Mediapro, por 1.900 millones, para tres años. También concedió a la productora de Roures la producción de los partidos de la competición. Próximamente se abrirá el proceso de negociación de la nueva ronda de derechos, en la que el papel del magnate trotskista durante el ‘procés’ podría volverse en contra de una sociedad cuasiperfecta: clubes relevantes no quieren ver asociada la industria del fútbol a un agente del independentismo.

Quizá esta posible separación no le importe ya demasiado a Jaume Roures, ante la comunicada venta de Mediapro a un poderoso conglomerado chino: un paquete adicional de cientos de millones de euros que, a buen seguro, celebrará brindando con algún tinto de cuatro cifras por la salud del fútbol español.

“Dopaje financiero”

El doble juego de Tebas fue captado sagazmente por el diario británico The Times con ocasión del caso Neymar y el préstamo de jugadores del Manchester City al Girona FC, propiedad del club inglés y otro socio de Roures, Pere Guardiola (hermano de Pep, entrenador del City). El presidente del fútbol profesional salió en agosto a los medios para defender “la equidad” de la Liga y corregir el valor de los numerosos jugadores cedidos por el City al club gerundense: acusó a los ingleses de “dopaje financiero” y de “aprovecharse del dinero del petróleo para lograr ventaja sobre el resto de equipos”. (Los mismos petrodólares que han levantado el imperio de Mediapro).

El City le respondió públicamente que sus afirmaciones estaban fundadas en “mala información y eran en parte ficción pura”, además de reservarse el derecho a emprender acciones legales contra él. El presidente de LaLiga protestó después ante la UEFA por la orgía de gasto del City y el PSG (la famosa piscina) y amenazó también con una denuncia a la Unión Europea o a los tribunales por la quiebra evidente del ‘fair play’ financiero en la compra de Neymar y Mbappé por el club parisino.

Grietas en el imperio

Acto seguido, Tebas se alejó de los focos y “extrañamente”, como escribió el día después The Times, “se reunió después con el director ejecutivo del City, Ferran Soriano”, también exconsejero delegado de Spanair, exvicepresidente deportivo del Barça y otro amigo íntimo del fundador de Mediapro, Jaume Roures.

El hombre que saneó las cuentas del fútbol español con la venta centralizada de los derechos televisivos percibe agrietarse su imperio en un momento que debería ser triunfante para él tras la destitución de Villar y su nuevo acercamiento a la Federación Española, que podría terminar controlando de la mano de algún candidato afín tras haber llegado a calificarla de “organización criminal” en julio.

Experto en el juego de máscaras, el poderoso presidente de La Liga se enfrenta a una pregunta de fácil respuesta: ¿era aconsejable, para el país y para el fútbol, que el Barcelona-Las Palmas se jugase el sábado 30 de septiembre? “¿O es que…”, como se pregunta retóricamente un dirigente deportivo español relevante, “había intereses privados y empresariales inconfesables detrás de la decisión de ponerlo el domingo, en pleno referéndum, y engordar todavía más el tema?”

 

Así nos roban barcos franceses el bonito del norte: los vídeos que lo demuestran

A diario se destruyen en el Cantábrico grandes cantidades de atún rojo capturado con redes de arrastre, una pesca prohibida en España. Los armadores acusan a naves francesas y amenazan con actos violentos. (EL ESPAÑOL)

Atunes rojos capturados por un barco español, ya en descomposición, tras ser descartados por un arrastrero europeo.

Atunes rojos capturados por un barco español, ya en descomposición, tras ser descartados por un arrastrero europeo.

La aplicación LocalizaTodo está en el teléfono de toda la gente que se dedica a la mar en Asturias (y en Cantabria, Galicia y el País Vasco). Permite, con sorprendente facilidad, saber qué barco (y de qué nacionalidad y eslora) está faenando en un momento dado en cualquier punto de la costa. La popular ‘app’ se ha convertido últimamente en el ‘detective privado’ de cientos de pescadores españoles, hartos de que sus competidores franceses (también irlandeses) esquilmen la pesca en el litoral cantábrico. Hasta tal punto que la flota artesanal española del norte pronostica una época de violencia en el mar si la Administración no toma cartas en el asunto.

Juan Ramón González Lastra, 58 años, natural de San Juan de La Arena (Asturias), se jubiló hace un año después de dedicar 41 a recorrer los océanos del mundo (desde Canadá al polo Sur, pasando por Somalia). Sabe lo que es enfrentarse a barcos piratas y cuenta que desde hace “mucho tiempo ya”, en las partidas diarias de mus con miembros de cofradías de pescadores que han regresado a puerto, sólo se habla “de la que se va a liar con los barcos franceses”. ¿El motivo? Que se dedican a hacer “todo tipo de barbaridades” y “a destruir” el atún rojo (entre otras especies) que pescan con artes de arrastre en sus propias narices mientras la flota española respeta, obligada por la ley, técnicas de pesca sostenibles (es decir, con anzuelo).

Es sábado por la tarde en el puerto de Avilés y un barco de Pasajes (Guipúzcoa) vuelve a tierra, después de diez días en alta mar, con ocho toneladas de bonito (atún blanco o ‘bonito del norte’, Thunnus alalunga) en las cámaras friogríficas. Lo han pescado a cacea o curricán: con señuelos artificiales que imitan un pez y se mueven a la velocidad del barco, unidas por sedales a unos carretes (con o sin caña) que manejan varios pescadores. No utilizan redes: el Gobierno español no otorga licencias para la pesca del bonito con arrastre, por cuestiones medioambientales.

El patrón del barco vasco, de apodo Simbad (prefiere mantener el anonimato), sale de la ducha del barco satisfecho del botín (que venderá por unos 30.000 euros en la lonja) y con ganas de una sidra tras diez días de abstinencia  - una norma en su barco. Arrastra, sin embargo, un cabreo notable. Abre la aplicación en su móvil y señala con el dedo una concentración de triángulos y puntos en una zona contigua a la milla 12 que señala el fin de las aguas exclusivas españolas.

“¿Quién protege a estos tíos?”

Se trata de un grupo de barcos franceses, arrastreros pelágicos (que faenan lejos de la costa), parados a menos de una milla de distancia de unos boniteros asturianos que parecen haber localizado un banco de túnidos cerca de Lastres. “Lo que no logren sacar de día, lo sacarán estos cabrones por la noche”, sentencia el armador: “Yo no sé quién protege a estos tíos, pero pasa todos los días y el Gobierno sigue de brazos cruzados”.

Existe un helicóptero, además de diversas avionetas y patrulleras, que supervisa (sobre el papel) la actividad de los arrastreros de Francia e Irlanda junto a las aguas territoriales españolas. Sin embargo, las cofradías de pescadores acusan al Gobierno de ponerse sistemáticamente de perfil en la defensa de sus intereses y del equilibrio ecológico. El ambiente en la flota es preocupante tras meses compitiendo en las lonjas con pescado capturado por barcos foráneos, que además de moverse en condiciones ventajosas venden el bonito (dañado) a precio de saldo (1,5-2 euros el kilo) a las conserveras y estropean el mercado para los que pescan con anzuelo. Es decir, todo ese pescado capturado ‘ilegalmente’ se consume en España.

Hay dos motivaciones para que los barcos foráneos de arrastre desperdicien pescado todos los días. Una es que hay especies que caen en las redes, no estando autorizadas para la captura, y se tiran para no tener problemas, normalmente ya sin capacidad de sobrevivir. La otra es que si se deshacen del pescado pequeño no agotan su cupo, de forma que su pesca vale más: el precio por kilo aumenta significativamente con el tamaño del pez (tiene menos desperdicio, algo que hace más rentable la labor de la industria conservera).

Bonitos capturados con redes de arrastre.

Bonitos capturados con redes de arrastre.

La situación dura ya años y es sorprendente, por cuanto la normativa europea persigue la máxima ‘descartes cero’: todo lo capturado debe traerse a tierra, aunque tenga escaso valor comercial, para aprovecharse y no esquilmar caladeros.

Julián Fernández, presidente de la cofradía asturiana de Lastres, califica de “aberrante” el estado del pescado que traen los barcos pelágicos a la costa. “Esto ya nos lo hicieron hace 15 o 20 años, y no aguantamos más”, declara con pasión. [Fernández se refiere a la ‘guerra de las volantas’, en la década de 1990, que culminó con la captura del buque francés La Gabrielle y su traslado hasta el puerto de Burela (Lugo) en 1994, donde se demostró el uso de redes ilegales y la captura indiscriminada de todo tipo de especies].

El pescado que llega en mal estado es utilizado por compañías conserveras que lo compran a bajo precio para enlatar, según explican diversas cofradías. Los pescadores cantábricos acusan a Bruselas y al Gobierno de haber creado y aceptado, respectivamente, una normativa que daña los intereses de la flota y del mar a medio plazo. La eurodiputada de Podemos Estefanía Torresremitió recientemente una pregunta a la Comisión Europea en la que alertaba de que barcos franceses e irlandeses están pescando bonito en aguas cantábricas “mediante el uso del tren de bolos, técnica ilegal en España”.

Amenazas de abordaje

Hay barcos de 16 metros que han embestido ya esta campaña a embarcaciones francesas con el doble de eslora, como confiesan dos armadores a este periódico, pero no ha habido aún desgracias que lamentar. El conflicto nace del hecho de que la pesca de arrastre está autorizada en aguas comunitarias, pese a la teórica defensa de la pesca sostenible por parte de la Comisión Europea: ello permite que barcos de bandera francesa o irlandesa pueden colocarse más allá de las doce millas de exclusividad española y faenar, por ejemplo, a 12,5 millas después de haber espiado durante todo el día dónde encuentran los boniteros autóctonos (que sólo practican artes con anzuelo) bancos interesantes de túnidos.

Después, por la noche, los arrastreros echan las redes y capturan todo el pescado, deshaciéndose de los de tamaño pequeño y mediano con total impunidad. (Los barcos españoles descansan de noche porque el bonito, cazador diurno, se va para el fondo y descansa, siendo en cambio fácil pasto de las redes).

La pesca de arrastre arrasa a su paso el fondo marino y destruye algas y otros organismos indiscriminadamente. Presenta, además, otro gran inconveniente: obliga a tirar al mar una gran parte de los túnidos pescados, los no grandes (menos de 4 kilos), que revientan por la presión de las redes (nada selectivas, del tamaño de un campo de fútbol). “¡Pero también delfines, tortugas, ballenas, peces luna…! Todo lo que se encuentran a su paso”, lamenta a EL ESPAÑOL otro patrón vasco amarrado en Avilés: “Si siguen así, se van a cargar el pescado… Ya pasó el año pasado y este vuelve a pasar lo mismo. Hay que tomar medidas, espero que no nos obliguen a tomarlas nosotros mismos”.

Peces espada capturados ilegalmente con redes de arrastre en en el puerto de Celeiro  (Lugo).

Peces espada capturados ilegalmente con redes de arrastre en en el puerto de Celeiro (Lugo).

El problema es grave a medio plazo, admiten todas las fuentes consultadas. Los caladeros de este apreciado pez podrían reducirse hasta niveles insignificantes, como ha pasado con otras especies como la anchoa o la sardina. “Ya pasó el año pasado y este vuelve a pasar lo mismo. Hay que tomar medidas ya”, señaló recientemente Dimas García, presidente de la Federación de Cofradías de Asturias.

“Es una cuestión de ciclos”, explica el patrón Simbad a EL ESPAÑOL. “Todo esto es cuestión de tiempo. En cuanto falle el pescado, va a pasar algo gordo. Lo que pasa es que la flota de vivero, la que pesca a cebo vivo, ha tenido un año muy bueno: se metieron cardúmenes grandes de pescado en el Golfo de Vizcaya y no tuvieron que salir al Atlántico a buscarlos. Por eso las grandes compañías no protestan todavía. Pero los caladeros se están exterminando  y es por culpa del arrastre pelágico. Nos comemos la mar en cuatro días. Mejor dicho, se la comen nuestros vecinos”.

El Total Admisible de Capturas de atún blanco-bonito del norte es de 28.000 toneladas al norte del paralelo 5º N del Océano Atlántico. La Unión Europea dispone de 26.939 toneladas, de las que 14.981 corresponden a la flota española. Francia se reserva 6.771 toneladas e Irlanda 2.514. “No son esas capturas el problema”, afirma Fernández, “sino todo lo que pescan y destruyen en ese esfuerzo”.

La paradoja de la pesca sostenible

La pesca con anzuelos, a diferencia del arrastre pelágico, permite aprovechar para el consumo humano todos los bonitos capturados. El temor de los pescadores cantábricos españoles es que mientras otros ‘arrasan’ el fondo marino, la flota artesanal nacional debe prepararse además para los recortes en los cupos que plantea la Unión Europea para otras especies (merluza o rape, por ejemplo) en 2018. Una limitación que nace, precisamente, de la voluntad de garantizar la sostenibilidad de la pesquería.

Para Celia Ojeda, responsable de la campaña de Océanos en Greenpeace, “este problema, que no es nuevo, procede del brutal agujero que hay en la política pesquera europea. El reglamento exige el fomento de la pesca sostenible (y el arrastre pelágico no lo es, de ninguna manera), pero debería ser para todos. Me extraña incluso que no haya habido abordajes hasta ahora, ya que lógicamente un arrastrero pesca más toneladas y afecta gravemente al mercado. El Gobierno español debería promocionar la pesca sostenible y lograr que se dé valor al pescado así capturado. Hay algunas marcas que ya avisan de ello, pero hace falta una política mucho más clara al respecto”.

En 2016, por primera vez en la historia, el Gobierno suspendió la pesca de atún blanco el 5 de octubre. Posteriormente, el Ejecutivo admitió haber cedido 1.200 toneladas de cuota de bonito a la flota francesa, una decisión que indignó a los pescadores del Cantábrico. Este año se termina el 13 de octubre, aunque barcos foráneos podrán seguir pescando hasta Navidad.

Pesca de arrastre.

Pesca de arrastre. Greenpeace

El Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente explica a este periódico que “la pesquería se cierra para nuestra flota desde las 0:00 horas del día 13 que es cuando se calcula que se habrá agotado la cuota. Los buques franceses e irlandeses se rigen por sus propias cuotas y todavía no las han agotado hasta donde se sabe, y por tanto no deben parar. Lo harán también cuando agoten sus cuotas. A pesar de que España es el país que más cuota tiene, también es la que más flota dirigida dispone y por tanto la que más captura. Esta costera ha sido muy buena y se han podido pescar las 14,195 tm que nos correspondían”.

El Ministerio se posiciona a favor de la pesca de anzuelo y asevera que “el arrastre pelágico practicado por las otras flotas tiene ciertos descartes que deberán solucionar en un futuro muy próximo para cumplir con la reglamentación europea“.

Pero añade que “por fuera de las 12 millas, el acceso a los recursos es libre para cualquier barco europeo siempre que disponga de su correspondiente cuota tal y como ocurre con los arrastreros franceses e irlandeses. Esto es así para todos los recursos y a España le permite pescar en las aguas de esos dos mismos países. Lo de permitir o no el arrastre pelágico, dado que es legal en Europa, es cuestión interna suya y España no puede limitárselo”.

Según fuentes del sector pesquero, el problema de fondo es el conflicto de intereses. “España podría ir a Bruselas con la Política Agrícola Común (PAC) en la mano y pedir la prohibición de las artes pelágicas a la flota francesa. Pero se encuentra con las manos atadas, porque tampoco implementa correctamente la PAC. Básicamente, no distribuye las cuotas pesqueras de manera justa”.

“¿Cómo es posible….”, se preguntaba recientemente el armador pesquero asturiano José Enrique Suárez Busta, “que los arrastreros pelágicos irlandeses con una cuota de 2.514 toneladas, y en donde sólo contabilizamos 11 en nuestras costas (hay más faenando en su plataforma pesquera), no hayan agotado su cuota? ¿O no será que muchas descargas realizadas en nuestros puertos pesqueros (sí, en nuestros puertos) no son declaradas  en sus diarios de pesca, y por lo tanto, no son notificadas a la Unión Europea?”

El Gobierno vasco publicó una resolución a mediados se septiembre en la que se prohibía a los buques de pesca de pabellón irlandés descargar bonito en los puertos de Vizcaya y Guipúzcoa “hasta que se tenga constancia de la cuota consumida por cada embarcación de dicho pabellón”. “Es una medida acertada”, explica la representante de Greenpeace a EL ESPAÑOL, “pero tendrían que hacer lo mismo en Cantabria, Asturias y Galicia. Si no, se van para otro lado, no sirve para nada”.

En el Cantábrico se sospecha que no todos los barcos franceses de arrastre están tripulados por franceses, sino que algunos están alquilados por compañías españoles, lo que complicaría aún más el panorama. Por el momento, son sólo sospechas. En conversaciones privadas entre pescadores (muchas) se repite que en Asturias, Cantabria o Galicia van a tener que hacer algo por ellos mismos, lo que conduciría a un grave problema internacional y potenciales tragedias personales.

Para explicarse, algunos armadores vascos y asturianos recurren el célebre caso del Alakrana, aquel barco atunero congelador de Bermeo que fue secuestrado por piratas somalíes en 2009. “Todo el mundo piensa que eran piratas, y el Gobierno envió una fragata, pero reflexione usted un momento”, explica González Lastra. “En realidad, íbamos a quitarle su pescado… Nosotros no pensamos que fueran tan piratas. Y el Gobierno mandó una fragata. Lo que no puede ser es que vengan de fuera a pescar con artes prohibidas, maten miles de atunes rojos en el Cantábrico y nos quedemos de brazos cruzados”.

Piqué: ¿quiénes son ‘ellos’?

Gerard Piqué “se parte el alma por nosotros cada vez que viene”, afirma conciliador Julen Lopetegui, pero se lo parte a media España cada vez que habla. Aunque luego matice. La Federación Española de Fútbol tiene actualmente demasiados problemas como para poner la ambivalencia del jugador culé en el foco, y sin embargo este viernes las conversaciones de pasillo se dividían entre la portada de Marca (la Operación Soule) y la nueva salida de tono de un futbolista que doce horas antes de ser convocado con la selección española, en plena convulsión separatista, volvió a repartir leña: “Desde hoy y hasta el domingo nos expresaremos pacíficamente. No les demos ninguna excusa. Es lo que quieren. Y cantamos alto y fuerte. #Votaremos”.

Piqué es uno de los mejores centrales del planeta, pero disfruta demasiado del estrellato: sus 140 caracteres vuelven a sumergir a la Roja en el enredo de pitos y desconfianza de los últimos años. A comienzos de este mes, durante el crucial partido contra Italia, más de la mitad del Santiago Bernabéu (ese estadio cuyos pitos “son una sinfonía” para él) salió en su defensa cuando miles de aficionados le silbaban cada vez que tocaba el cuero. Cuatro semanas después, el jugador les vuelve a increpar: “Es lo que quieren”¿Quién quiere qué? ¿Quiénes son ‘ellos’? ¿El Gobierno? ¿España? ¿Los españoles? 

Una cosa es la libertad de expresión y otra la deslealtad. Pocas veces en su vida ha estado Sergio Ramos tan atinado y contenido como el jueves por la noche, cuando respondió en calidad de capitán a su compañero de zaga con una obviedad inobjetable: “El tuit de Piqué no es el mejor si quieres que no te piten. Quizá el tuit no es lo mejor para el grupo, pero cada uno es libre de decir lo que piensa”.

El tuit no es lo mejor para el grupo, desde luego, como no lo es para la Federación, ni para Lopetegui, ni para la afición. Tan libre es uno de decir lo que piensa como un entrenador de prescindir de sus servicios. España tiene probablemente la mejor línea medular del mundo, y presenta menos recursos en la defensa y (sobre todo) la delantera. Sin embargo, un análisis somero de su talento defensivo descubre alternativas inmediatas: Nacho, Bartra, Iñigo Martínez, Javi Martínez… Hay esperanzas sin Piqué, y se puede ganar el Mundial de Rusia tanto con él como sin él.

Piqué no se comporta como Puyol, ni como Xavi, ni como Guardiola cuando era jugador. Practica el doble juego con demasiado desparpajo y dedica  demasiado tiempo a preparar su futura presidencia del FC Barcelona. Generar crispación innecesaria (“no les demos ninguna excusa”) en un país al borde del precipicio legal es más que frivolidad. Alicante será otra vez un caldero de gritos el próximo viernes contra Albania. Y lo único que debía importar ese ratito es el deporte, la renovación futbolística de una selección que vuelve a ilusionar al pueblo. Suficiente política hay ya fuera del césped.

El genio barcelonista de la comunicación deportiva contemporánea se ha pasado esta vez de la raya (“vaya putada para Julen”, se escuchaba el viernes en Las Rozas). Puede defenderse el derecho a votar, faltaría más, ¿pero exactamente quiénes son ‘ellos’? ¿Quién es el enemigo? ¿Quién “quiere” qué?

España no debería esperar a después del Mundial de Rusia para aprender a jugar sin Piqué. Nuestro central titular dice tener mucho “orgullo” por ir a la Selección, pero tiene demasiada afición a la música de viento. Y el ruido afecta a sus compañeros y a muchos espectadores. Dejó de ser divertido hace tiempo. Gracias por los servicios prestados a un campeón del mundo y de Europa, defensa formidable, estrella de las redes sociales, futbolista en todo caso reemplazable.

Fútbol y ‘procés’: Jaume Roures, la mano que mece la cuna del separatismo

El magnate audiovisual es el nexo que conecta el dinero árabe del PSG o Bein Sports a la Liga de Fútbol Profesional con Junts pel Sí, TV3, Junqueras, Puigdemont, Podemos y otros impulsores del 1-O. (EL ESPAÑOL)

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La semana en la que Gerard Piqué acuñó la frase del verano (“Se queda”), mientras la prensa seguía el juego al ‘crack’ culé, Jaume Roures (Barcelona, 1950) afirmó en Radio Marca que Neymar no se quedaba. “El propio mutismo del jugador lo delata”, dijo con sagacidad el empresario catalán (aunque poca gente le hizo caso). La resolución de ese culebrón es bien conocida, aunque su onda expansiva -la inflación del mercado futbolístico y la burla de las reglas de equidad financiera de la UEFA- sea aún incalculable.

Mucho más sutil es el vínculo que une el traspaso del ‘crack’ brasileño con el ansia secesionista de una parte de la sociedad catalana: el propio Roures, vector que conecta al PSG, a Bein Sports, a la Liga de Fútbol Profesional, a Mediapro, a Junts pel Sí, a TV3, a Al Jazeera, a Oriol Junqueras, a Puigdemont, a Pep Guardiola, a Joan Laporta, al Girona City, a Podemos y, en definitiva, al ‘procés’.

Jaume Roures, el productor millonario que se aupó a hombros del zapaterismo para ayudar a cambiar España con La Sexta, ha logrado adueñarse del negocio futbolístico y del relato ‘emancipador’ soberanistacon una paciencia y una inteligencia poco habituales: el hombre que alumbró a Podemos con La Tuerka y ayudó a radicalizar a la CUP ha contribuido con admirable discreción a poner a la España del 78 al borde del precipicio usando el fútbol, sus vínculos con la Generalitat y el dinero árabe como palancas. Una fabulosa contradicción ideológica que combina dos doctrinas aparentemente incompatibles: el nacionalismo con el trotskismo.

No hay estampa más gráfica de esta incoherencia que lo sucedido en Barcelona el sábado 26 de agosto, una semana después del atentado de Las Ramblas. Durante la manifestación antiterrorista a la que asistieron Mariano Rajoy y el Rey, la CUP clamó contra “las relaciones de amistad y económicas de la monarquía española con las monarquías pérsicas, como Qatar y Emiratos, que financian al Daesh y son culpables de lo que sucedió en Barcelona”. Apenas un rato después de esa concentración, sobre las nueve de la noche, Pablo Iglesias, Oriol Junqueras y Xavier Doménech (diputado de En Comú Podem) se reunían alegremente en casa de Roures, el trotskista convertido en magnate con los petrodólares (precisamente) de la monarquía catarí. Una hipocresía rayana en el insulto a la inteligencia.

Esteladas en la manifestación contra el terrorismo

Esteladas en la manifestación contra el terrorismo Efe

Reflejar el inmenso poder del fundador de Mediapro (grupo nacido hace 20 años y convertido hoy en una multinacional audiovisual con sedes en cuatro continentes) requiere un ejercicio de asociación de asuntos conocidos que encuentra en el microcosmos del FC Barcelona su metáfora definitiva. Los esfuerzos de la llamada Santa Alianza por defenestrar a Josep María Bartomeu de la presidencia culé antes del 1 de octubre tuvieron en Neymar su carga de mayor profundidad.

Se trataba de devolver al club a los tiempos ‘felices’ de Joan Laporta, íntimo amigo de Roures, cuando su alineamiento con la política separatista de la Generalitat era casi absoluto y Pep Guardiola, otro socio del productor catalán (a través del hermano pequeño, Pere, hoy copropietario del Girona FC a medias con empresarios árabes), daba lecciones de fútbol al mundo entero.

La ‘bomba’ de Neymar estuvo financiada por el dueño multimillonario del PSG, Tamim bin Hamad Al-Thani, emir de Qatar y socio en beIN Sports de Roures y Mediapro. Al-Thani miraba por sus intereses, probablemente no tenía en la cabeza el proceso independentista en Cataluña y la unión de agentes obsesionados con sumar al Barça, de nuevo y cuanto antes, a la orgullosa deriva soberanista que llevó al diputado Lluís Llach a confiar en que los culés acabarían eligiendo cualquier Liga, consumada una hipotética secesión, porque “somos el caramelo más importante del sur de Europa”.

“La gente del Barça se informa a través de TV3”

Mediapro se había aliado con el Gobierno de Junts pel Sí, la cadena autonómica TV3 y la vieja guardia del laportismo para intentar desplazar a Bartomeu, el hombre que en 2015 le había quitado los derechos televisivos del club para vendérselos a Telefónica. Colocaron peones en diversos lugares estratégicos: Jordi Finestres, exjefe de comunicación de Joan Laporta, pasó a integrar el equipo de Puigdemont; Vicent Sanchis, director de la cadena Barça TV durante el laportismo, comenzó a dirigir la televisión regional catalana. En un reciente desliz en la Cadena COPE, Roures justificó el descenso de audiencia de Barça TV porque “la gente del Barça se informa a través de TV3”.

La Generalitat nunca escondió su matrimonio con Mediapro, que ha cubierto la fachada de su sede en Barcelona con banderas catalanas y utiliza tanto el dominio ‘.es’ como ‘.cat’ en su web. Su vicepresidente, Oriol Junqueras, bendijo en mayo al grupo audiovisual arrancando su gira estadounidense en la sede que tiene la multinacional en Miami (la misma que está siendo investigada por la Fiscalía de aquel país por el presunto pago de sobornos dentro del macrocaso ‘FIFAgate’: coimas por encima de los 200 millones de dólares entre directivos de empresas de comunicación y mandatarios del fútbol en la jugosa compraventa de derechos televisivos de campeonatos internacionales).

A cambio, la productora vinculó su destino definitivamente al ‘procés’ con el rodaje del documental Las cloacas de Interior, desarrollado a partir de las denuncias sobre el presunto uso partidista del Ministerio en cuestión para perjudicar e incriminar a políticos independentistas catalanes en la anterior legislatura. La pieza asume el discurso de la Generalitat y acusa al Gobierno de haber cometido todo tipo de irregularidades para perjudicar a las dos cabezas más visibles del movimiento independentista: Artur Mas y Oriol Junqueras.

Pese a su celo político, Roures nunca pierde de vista el paisaje empresarial. Tiene presencia en el consejo de administración de Atresmedia a través de otra de sus empresas, Imagina, dueña del 4,2% de su accionariado, pero ello no le impide coquetear con Mediaset (recientemente le dio la publicidad de Gol, su cadena de TDT deportiva, a la matriz de Telecinco).

Público, El País, El Periódico

Cuando se trata de dinero, los ideales menguan: los exempleados del diario Público, que fundó en 2007, tampoco le perdonan “haberse cargado el periódico” (como dicen tres exempleados del mismo a EL ESPAÑOL) para volver a recomprar la cabecera en una subasta judicial cuando antiguos trabajadores querían montar una cooperativa. El nivel de odio de su explantilla al prócer audiovisual es sorprendentemente alto cinco años después de la desaparición del periódico en papel.

Roures es bastante aficionado a querellarse contra los medios: lo hizo a finales de 2014 contra El País por una información sobre sus presuntos depósitos millonarios en paraísos fiscales (ganó el pleito) y mantiene actualmente la amenaza de otra denuncia contra Crónica Global por las informaciones que ese medio ha divulgado sobre contrataciones externas realizadas por TV3 en los últimos años y que, en parte, benefician a su empresa.

Pese al desastre de Público, existe un rumor muy difundido en Barcelona según el cual la Generalitat quiere ahogar políticamente a El Periódico deCataluña, el único gran diario catalán que se resiste a la deriva independentista, para complicar sus refinanciaciones, bajar su valor de mercado (aprovechando el maltrecho estado del Grupo Zeta) y acabar vendiendo la rotativa (a Roures, por supuesto) con objeto de extender el mensaje soberanista y el tirón de Esquerra Republicana entre las clases populares.

El matrimonio Roures-Bein

La alianza Mediapro-Bein ha cambiado el mundo del fútbol (y estimulado, por oposición, el movimiento ‘Odio eterno al fútbol moderno’). Aunque parezca insólito, ese mismo dinero catarí que ha llenado las carteras de los clubes españoles ha servido para azuzar la ruptura de España en la lógica del relato ‘democrático’ de Artur Mas y compañía.

El vínculo entre Roures, Al-Thani y Nasser Al-Khelaïfi (mano derecha del emir, presidente ejecutivo de Bein y del PSG) es extraordinariamente estrecho. Mediapro USA tiene los estudios de Miami, esos mismos que visitó Junqueras para estrenar su frustrada gira diplomática, al lado de Bein USA: se encarga de gran parte de su producción. (El centro de producción de Bein Asia se ha instalado curiosamente en Singapur, también cerca del de Mediapro).

Roger Huguet, que dirigía la operación de Mediapro en el país norteamericano y está implicado por el FBI en el caso ‘FIFAgate’, acordó hace unos meses pagar 600.000 dólares y colaborar con la Justicia estadounidense para reducir sus condenas por sobornos y corrupción.

Visto con perspectiva, es chocante que el dueño del PSG tratase de fichar a Neymar en plena ofensiva catalanista y pocos uniesen los puntos que ligaban esa desestabilización con el opulento socio de Roures, Al-Thani, que ha financiado buena parte de los más de 3.000 millones que Mediapro ha invertido en controlar todos los derechos del fútbol desde el año 2015.

Bein Media es una filial de Al Jazeera, propiedad a su vez de Qatar Media Corporation, una compañía controlada por la familia real catarí, Al-Thani. El empresario trotskista logró colocar en la camiseta del Barça el nombre de una monarquía semi-feudal que está en la mira de todo el planeta. Pocas veces algo tan obvio ha sido menos glosado.

Pugna por el control del Barça

La guerra subterránea del magnate mediático más poderoso de Cataluña con la actual directiva del Barça (equipo del que es socio, aunque suela disimular su afición al fútbol) afloró hace casi dos años, cuando presentó una denuncia por espionaje contra el club, y ha tenido su batalla más cruenta con la salida de Neymar.

Roures siempre calificó la decisión de ceder los derechos de televisión del Barça a Telefónica como “política”; se quedó “con la sangre en el ojo”, como dice un latinoamericano que lo conoce bien, y planificó una venganza en plato frío. El movimiento de Bartomeu había alterado el panorama radicalmente: supuso un fuerte golpe para Mediapro, rehizo el equilibrio de fuerzas entre los dos grandes grupos audiovisuales y obligó a una negociación justo antes de que entrase en vigor el decreto de venta centralizada de los derechos del fútbol.

El romance de Mediapro con el fútbol, sin embargo, continúa viento en popa: sin ir más lejos, la compañía de Jaume Roures y Tatxo Benet ganó la subasta para la emisión en España de la Champions League por tres temporadas, de 2018 a 2021. Los datos concretos de la oferta se desconocen (el rumor es que pagaron algo más de 1.100 millones de euros, unos 370 millones por temporada, más del doble de lo que se abonó en la anterior puja). La lista actualizada de la UEFA en su página web confirma la sólida alianza entre Mediapro y Bein Sports: los derechos han sido asignados a ambas empresas.

Jaume Roures y Pere Guardiola, hermano de Pep Guardiola.

Jaume Roures y Pere Guardiola, hermano de Pep Guardiola.

El negocio funciona a la perfección desde hace años: en septiembre de 2014, Roures se aseguró también los derechos de la Champions League para las temporadas 2015-2016, 2016-2017 y 2017-2018, junto a Atresmedia y TV3. Era una pésima noticia para Telefónica, que unos meses antes le había arrebatado la F1 y el Mundial de MotoGP exhibiendo sus armas para la eterna batalla de los derechos del fútbol.

Medio año después, Roures reconoció oficialmente que Bein Sports había estado detrás de la compra de la Champions League. En una entrevista concedida a El Mundo, dijo: “Llevamos 13 años trabajando con Bein. Fuimos contratados para construir Al Jazeera en Qatar; hemos hecho lo mismo en EEUU, Francia, Turquía… Hacer Bein aquí en España forma parte de nuestra relación y no es un salto cualitativo, sino una evolución natural. Que ellos comprasen Mediapro sí sería un salto cualitativo, pero eso no va a pasar”.

La irrupción del Girona ‘City

El trío amoroso entre fútbol, Mediapro y nacionalismo catalán viene reforzado en este año crucial por el Girona FC, exitosa franquicia del Manchester City (otro gran cliente de Mediapro). Ferran Soriano, su director ejecutivo, fue consejero delegado de Spanair, una empresa con fuerte apoyo de la Generalitat que terminó completamente hundida. Los miembros de su Consejo de Administración fueron inhabilitados tras la quiebra; entre ellos Tatxo Benet, otro de los tres socios de Mediapro (algunos, por cierto, habían invertido millones en la línea aérea). Después lograron salvarse mediante recursos, en una demostración práctica más de las ventajas que conlleva tener dinero y unos buenos abogados.

Soriano, que había sido vicepresidente deportivo del Barça en años de gloria, superó el desastre de Spanair emigrando al City, una entidad construida a golpe de petrodólar y con una gestión catalanizada para emular al Barça triunfante de su hoy técnico. El ejecutivo pobló la directiva de Manchester decerebros culés y explotó los conflictos internos del club catalán en su gestión: contrató a Txiki Begiristain, Jorge Chumillas, Esteve Calzada, Nuria Tarré. La televisión oficial del club se la encargaron, cómo no, a Mediapro.

Los más de 500 millones gastados y la importación del talento catalán no trajeron en la primera temporada de Guardiola el éxito deportivo, pero el City se ha consolidado como la primera franquicia de fútbol global, y hace unas semanas anunció la compra del club gerundense junto con el Girona Football Group, vinculada estrechamente con Pere Guardiola, agente de futbolista y hermano de Pep.

Detrás de la compra del Girona, camuflada por una serie de empresas europeas que desentrañó El Confidencial, está la familia Al Nayan, gobernante de Emiratos Árabes Unidos (otra acaudalada monarquía petrolera) y propietaria del Manchester City. El Girona, recién ascendido a Primera División, tiene cinco jugadores cedidos por los ingleses. “Les ayudaremos en lo que podamos”, dijo ‘Txiki’ Begiristain, director deportivo de los ‘citizen’, al día siguiente del ascenso del equipo catalán a LaLiga.

La influencia del desierto

Nunca un trozo tan pequeño de desierto tuvo tanta influencia en el mundo. El cofre catarí y emiratí es inagotable, su conexión con Roures y su proyecto muy estrecha. Guardiola fue embajador de la impopular candidatura de Qatar a organizar el Mundial de 2022, ese que obligará a trastocar la planificación mundial de este deporte para sortear sus temperaturas veraniegas de 50 grados.

El reino árabe patrocinó al Barça durante años, hasta que Josep Maria Bartomeu quiso sacar más tajada. Después los socios de Roures se convirtieron en un poderoso enemigo. Intentaron incluso fichar a Messi, una forma segura de acabar con el dubitativo Bartomeu. Los socios, sin duda, preferían de spónsor a Unicef. El candidato opositor Agustí Benedito llegó a afirmar que “Qatar está detrás del terrorismo yihadista”. Pilar Rahola lo expresó en Twitter de otra forma: “Qatar, el amigo del Barça que oprime mujeres y emigrantes, persigue homosexuales y disidentes y potencia el integrismo”.

Hasta la proverbial pulcritud alemana cede cuando llueven los fajos de dinero del desierto: el poderoso Bayern Múnich (cuyo director general, Karl-Keinz Rumenigge, criticó duramente la elección de Qatar como sede del Mundial por las temperaturas) lleva hoy publicidad suya.

El dilema de Javier Tebas

El peso del riyal catarí hizo que Javier Tebas (hoy paradójicamente enfrentado con el PSG y el City) mantuviese varias reuniones con su Gobierno para negociar que el emirato se convirtiera también en el patrocinador principal de LaLiga la pasada temporada. La actitud de Tebas con el caso Neymar (“el PSG ha meado en la piscina”, declaró) es ambivalente en el mejor de los casos: logra no aparecer como ‘empleado’ de Roures y profundiza en su papel de dirigente siempre incómodo, comprometido (y locuaz).

Sin embargo, en diciembre de 2015 La Liga adjudicó a Movistar ‘el Partidazo’ por 750 millones de euros en tres años y a Mediapro los ocho partidos de pago por 1.900 millones. Una buena parte de los directivos de LaLiga más cercanos a Tebas actualmente provienen de Mediapro: otra alianza exitosa de Roures.

Tebas parece incurrir en una grave contradicción: alimenta la máquina (Qatar) que luego le mata, reventando el mercado y debilitando a la liga española con la salida de una de sus principales estrellas, llamado a ser el futuro Balón de Oro. Un botón de muestra de la profundidad de su asociación con Roures, el socio de los árabes, es que hasta Podemos, una criatura alumbrada entre otros por el empresario catalán, habló bien de Tebas (una persona en sus antípodas ideológicas) cuando se presentó el informe parlamentario sobre el control económico de LaLiga: un hecho francamente insólito en términos políticos y explicable en términos estratégicos.

Acabar con la España del 78

Roures prestó su casa a Junqueras y al líder de Podemos para acercar posturas, de cara al 1 de octubre, sobre un pacto poselectoral en Cataluña. La velada llegó incluso al Pleno del Congreso de los Diputados, donde Rajoy pidió explicaciones a Iglesias por su reunión secreta. Una pieza más del puzle separatista: fue otro gran amigo de Roures, el influyente empresario de medios Oriol Soler (otro de los principales cerebros ocultos del ‘procés’, poco amigo de los focos), quien organizó la cena entre Iglesias y Junqueras en casa del magnate audiovisual.

Pablo Iglesias, con el embajador de Qatar en España, en la manifestación contra el terrorismo de Barcelona.

Gracias a Messi y a la sensatez de Ernesto Valverde, el misil de Neymar no ha logrado, hasta la fecha, ni mandar a Bartomeu a su casa ni sustituirlo por un presidente vinculado estrechamente con el ‘procés’. El plan incluía que Ferran Soriano regresase al Barça y liderase el vector catalanista del fútbol (ya que el Espanyol no participa en ese juego, como se sabe) con el ‘Girona City’ consolidado en Primera y aspirante en un par de años a la Europa League (absorbiendo sin descanso talento del Manchester).

Roures aparece en este mapa como un poderoso y discreto gestor del nacionalismo, subido al trasatlántico del dinero de Qatar y provisto de una paciencia infinita (rasgo que destacan todos los consultados para este reportaje): dos armas que le permiten jugar la partida política con tiempos vaticanos y retar al presidente del Gobierno en los medios mientras se desplaza a Madrid con frecuencia para cenar con secretarios de Estado o celebrar sus cumpleaños en locales de lujo de la capital con ‘catering’ catalán de tres estrellas Michelín.

El socio de Mediapro, Jaume Roures, y el presidente de la Liga de Fútbol Profesional, Javier Tebas.

El socio de Mediapro, Jaume Roures, y el presidente de la Liga de Fútbol Profesional, Javier Tebas. Efe

Aficionado a viajar, el jefe de Mediapro evita desplazarse a Estados Unidos desde hace casi un año (ni siquiera acompañó a Junqueras cuando visitó su sede en Miami). Recela de las posibles derivaciones de la investigación del ‘FIFAgate’ estadounidense, algunos de cuyos ‘co-conspiradores’ están aún por identificar, cuando tiene exempleados que han aceptado colaborar con la Justicia.

En España, mientras tanto, Roures es “el jefe de toda la banda” (en palabras de un presidente de Primera División), el enlace que une fútbol, independentismo e izquierda: un hombre con una misión, enfocado en conseguir los recursos necesarios para financiarla. El fútbol es apenas un medio, y su aliado Javier Tebas aparece a vista de pájaro como un peón más de su estructura. Asombra semejante capacidad de persuasión y tal acumulación de poder. “Jaume”, como dice un antiguo amigo íntimo suyo, “lleva ganando batallas toda su vida porque todo el mundo lo ha enfrentado por partes: Prisa, Telefónica, RTVE, los Gobiernos de turno…”.

La personalidad poliédrica de Roures escapa a cualquier etiqueta simplona: no es comunista al modo soviético, no es nacionalista al modo de la CUP, no es empresario al modo habitual. “Para penalizar las ideas que defiendo, como el marxismo, me llaman millonario”, dijo este año, poco después de engordar su patrimonio con un castillo del siglo XVI en Orriols (Gerona). Él quiere ser trostkista. “Yo no trabajo, yo milito [...] Hago dinero para servir a mis ideas”, declaró en 2009 al periódico francés Libération.

En ese contexto cuadran todas las piezas: el fútbol no es más que un combustible para financiar proyectos de transformación política, aunque no siempre se tenga una alternativa. La ambición de un productor, al fin y al cabo, ha de ser “influir en la realidad”. Roures es un hombre que presume de ideología armado con un pragmatismo ilimitado: ¿es realmente Qatar el socio más coherente para un empresario que exhibe tan frecuentemente su izquierdismo y “milita” en lugar de “trabajar”?

El productor que convirtió el 15-M en Podemos y se adueñó del fútbol con dinero árabe juega ahora a ser el Rasputín de la presunta independencia catalana con la misma calma y astucia con la que ha dominado (hasta ahora) el tablero audiovisual. La encarnación perfecta del doble juego catalán en los últimos tiempos: el fin justifica los medios.

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© 2017 pedro cifuentes

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