La Selección, muy concentrada desde el primer minuto, se colocó 0-3 en el primer cuarto de hora y se paseó por el estadio Rheinpark Vaduz hasta completar el 0-8 definitivo. Goles de Morata (2), Aspas (2), Ramos, Isco, Silva y Deulofeu. (EL ESPAÑOL)

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Si la selección de Liechtenstein tenía alguna quimérica esperanza en plantar cara a España este martes en Vaduz, le duró poco. Un gol de cabeza de Ramos en el minuto 2 de partido, al saque de una falta, encarriló muy pronto un encuentro que la Selección se tomó muy en serio desde el inicio y en el que Lopetegui plantó un equipo con menos cambios de los esperados. [Así le hemos narrado el partido en directo]

La enorme diferencia entre ambas escuadras dificulta el análisis táctico del duelo. España plantó un 3-2-4-1 que le permitió un dominio absolutamente abrumador, y buscó con ahínco una goleada que le diese margen incluso a fallar en alguno de los dos partidos restantes de clasificación a Rusia (Albania e Israel). La posesión del balón no bajó del 80% desde el comienzo y los locales apenas pudieron dar tres pases seguidos; la salida española fue en tromba.

Morata anotó el segundo en el 15, tras combinación con Silva e Isco, y el malagueño hizo el tercero a puerta vacía un minuto después. La selección anfitriona deseaba que el reloj avanzase lo más rápidamente posible: un monólogo balompédico, con Busquets de sargento en la medular y Thiago ligeramente desaprovechado en ataque.

España se tomó a continuación un pequeño respiro, aunque Ramos quiso reverdecer sus tiempos de lateral subiendo sin descanso por su banda. La desigualdad era demasiado patente como para mantener la tensión competitiva de forma permanente. Al filo del minuto 40, Silva mantuvo su racha goleadora con un tiro libre directo por la escuadra. En la banda calentaban Aspas y Nacho. El descanso fue un alivio para la población local.

Cambios en la segunda parte

Lopetegui introdujo a los que calentaban por Ramos y Silva al descanso. (Poco después comenzó a calentar Deulofeu). España mantuvo su libreto de jugar sin prisas, buscando espacios con paciencia, mientras los locales observaban a los excampeones del mundo. A los seis minutos de la reanudación, Aspas aprovechó un gran cabezazo de Morata al larguero para hacer el quinto.

La Selección siguió presionando arriba, como si el partido tuviese mayor interés. Nunca España había marcado tantos goles en Vaduz. Morata anotó su segundo tras un pase prodigioso de Aspas, que le devolvió el ‘regalo’. Lopetegui, de pie todo el partido, no permitía descansos.

En el minuto 55 Deulofeu reemplazó a Isco, coreado por los aficionados españoles presentes en Vaduz. Pedro se cambió a la banza izquierda y el azulgrana ocupó su lugar natural, la derecha. Morata, de cabeza, buscaba engordar su cuenta individual continuamente, exigiendo al portero Jehle. Fue Aspas, sin embargo, quien anotó con extrema facilidad el séptimo en el 63. Liechtenstein había dimitido del encuentro.

El resto del partido no trajo grandes sorpresas: control absoluto, muchas llegadas, otra magnífica actuación del polivalente Nacho en la banda izquierda y un gol postrero de Deulofeu. En el haber de la selección local, algunos de cuyos jugadores no son siquiera profesionales, cabe destacar que no cayeron en el juego brusco para mitigar su plausible frustración. En dos partidos con la ‘Roja’, han encajado 16 goles. Sin lamentar lesiones ni noticias preocupantes, España termina con sobresaliente esta ronda de septiembre (seis puntos, 10 goles a favor, ninguno en contra). No está matemáticamente clasificada al Mundial, pero ya se ve en Rusia