Author: pedro cifuentes (page 1 of 15)

El COI vuelve a lavarse las manos con una dictadura asiática

Turkmenistán, uno de los regímenes más autoritarios del mundo, acoge los Juegos Asiáticos de Interior y de Artes Marciales. (EL ESPAÑOL)

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El presidente de Turkmenistán, Gurbangulí Berdimujamédov. Efe

Nadie molesta a la dictadura turkmena: la antigua república soviética, situada en Asia Central, tiene una de las mayores reservas de gas del planeta, que vende principalmente a Irán, Rusia y China. Su presidente, Gurbangulí Berdimujamédov, gobierna el país desde hace una década con nulo respeto por las reglas de la democracia. Su régimen, según la organización internacional Human Rights Watch, es uno de los más represivos del planeta. La ONG Freedom House le dio en su último informe anual una calificación de 3 sobre 100 (“los derechos políticos y libertades civiles están completamente negados en la práctica”), sólo por encima de otro Estado: Siria.

Berdimujamédov se erigió a sí mismo hace dos años una estatua de oro de seis metros en el centro de la capital, Asjabad, que ostenta un récord curioso: tener la mayor concentración de edificios de mármol en el mundo entero. La ciudad (donde vive uno de los cinco millones de turkmenos) estrenó este domingo los quintos Juegos Asiáticos de Interior y de Artes Marciales en el flamante complejo olímpico de Asjabad.

El nuevo recinto, que ha costado aproximadamente 4.000 millones de euros, es el mejor de la región, y la ciudad ha vivido el clásico cóctel de prohibiciones, pobreza y fastos que definen a las autocracias del continente con importantes ingresos fiscales por materias primas. Las tiendas de Asjabad dejaron de vender alcohol hace ya un mes, por orden de las autoridades, en ‘preparación’ de unos Juegos que recibirán en diez días a 8.000 atletas de todos los países del continente (más de 60, todos ellos con su propio Comité Olímpico nacional).

Bach: “El mundo necesita nuestros valores”

La semana pasada en Lima, durante la reunión del Comité Olímpico Internacional (COI) en la que se confirmaron las candidaturas de París y Los Ángeles como sedes de los Juegos Olímpicos de 2024 y 2028, su presidente (Thomas Bach) pronunció un discurso en el que destacaba el papel de su organismo frente a las tentaciones nacionalistas y aislacionistas que recorren el mundo globalizado. “Defendemos la paz, la diversidad, la tolerancia y el respeto”, aseguró el alemán: “Son una llamada a la acción para nosotros. Más que nunca, el mundo necesita nuestros valores olímpicos”, sostuvo en medio de nuevas y gravísimas acusaciones de corrupción en la elección de Río de Janeiro como sede para 2016.  

En paralelo a esas bellas palabras, los atletas iban aterrizando en la dictaduraturcomana para participar en un campeonato organizado por el socio asiático del COI, el Consejo Olímpico de Asia, para disputar pruebas que van desde el atletismo y las artes marciales al ajedrez o los e-sports. Aunque un portavoz del COI aseguró al diario británico The Guardian que “los Juegos Asiáticos de Interior y de Artes Marciales son un evento deportivo independiente que no cae bajo la jurisdicción del COI”, el hecho ha levantado críticas en países como Australia (país invitado al campeonato por primera vez) y ha recordado el temporal que supuso en tiempos del predecesor de Bach, Jacques Rogge, la elección de Bakú (Azerbaiyán) como sede de los primeros Juegos Europeos en 2015.

Thomas Bach, la semana pasada en Lima.

Thomas Bach, la semana pasada en Lima. Mariana Bazo Reuters

La organización de estos Juegos, al igual que las Olimpiadas de Río, no han estado exentas de polémica: Human Rights Watch y la Iniciativa Turkmena por los Derechos Humanos (TIHR, por sus siglas en inglés) han denunciado la demolición masiva de casas como parte del proyecto de reforma urbanística sin compensaciones suficientes. “Los Juegos durarán diez días, pero la gente que se ha quedado sin casa sufrirá durante años”, afirmó hace poco el director ejecutivo de TIHR, Farid Tuhbatillin.

Un acontecimiento, al fin y a la postre, que no contribuye a limpiar la deteriorada imagen de un movimiento que, no hace tanto tiempo, llegó a encarnar valores de excelencia humana.

Villar se enroca: ¿quién puede volver a unir el fútbol español?

El todavía presidente de la RFEF estudia los documentos recientemente liberados del secreto de sumario mientras se niega a aceptar las peticiones de dimisión. Crece la inquietud en el fútbol ante la ausencia de un candidato idóneo para asumir la ‘patata caliente’ federativa.

Ángel María Villar durante un Comité Ejecutivo de la FIFA en Nyon en 2016.

Ángel María Villar durante un Comité Ejecutivo de la FIFA en Nyon en 2016.

El pasado día 2, horas antes del España-Italia, se reunieron en un hotel cercano al estadio Santiago Bernabéu Luis Rubiales (presidente del sindicato de futbolistas españoles), el presidente del Comité Olímpico Español (Alejandro Blanco) y una decena de presidentes de federaciones autonómicas. El encuentro podía sugerir que el antiguo delfín de Ángel María Villar, favorito inicial a reemplazarlo como presidente del fútbol español, se consolidaba finalmente como solución para resolver el boquete abierto en la Federación Española por la Operación Soule. Pero el problema de la sucesión de Villar sigue abierto en canal: tanto estas reuniones, como la Junta Directiva celebrada después, son apenas una simulación de unidad para detener la hemorragia.

La presidencia de la Federación Española de Fútbol (RFEF) se ha convertido en una gigantesca ‘patata caliente’, cuando siguen sin conocerse los miles de folios liberados recientemente del secreto de sumario por el juez Santiago Pedraz, ya en posesión de los abogados defensores de los imputados (y cuya próxima revelación podría sorprender por la falta de revelaciones escandalosas). Para entender la complejidad del avispero en el que se ha convertido la Federación basta un dato: la paradoja asombrosa de que Villar y Javier Tebas (presidente de la LaLiga y su máximo enemigo) se hayan unido, aunque sea por separado, en la negativa a aceptar a Rubiales como nuevo presidente de la RFEF.

Villar no perdona al que iba a ser su vicepresidente esta legislatura que votase a favor de su suspensión el mes pasado en el Consejo Superior de Deportes (CSD): una decisión que ha enrocado al todavía presidente en su nueva vida de silencio y apartamiento. Poco parecen importar los recordatorios del secretario de Estado para el Deporte, José Ramón Lete, de que “Ángel Villar tendría que haber dimitido ya”: el futuro de la RFEF sigue ahora mismo en manos del hombre que la lideró durante 29 años, convencido de su inocencia, cuya legendaria capacidad de resistencia bloquea ahora los intentos de conducir una transición desde dentro sin la tutela gubernamental del CSD.

Los últimos comunicados unánimes de la Junta Directiva de la RFEF no reflejan las notables diferencias existentes entre los presidentes territoriales (19, de los cuales 5 están imputados en el mismo proceso que Villar). Algunos siguen esperando que el bilbaíno dé finalmente un paso al costado, otros siguen trabajando para lograr un candidato de consenso en la hipotética moción de censura con la que se ha amenazado varias veces ya al todavía presidente (para el mes de noviembre, por los plazos que marca la ley).

No existe consenso

Los numerosos esfuerzos por encontrar un candidato con amplio respaldo y limpio de polvo y paja han naufragado hasta la fecha. Se ha intentado, sin éxito, buscar una persona fiable y carismática que dé un nuevo brillo a una institución muy desprestigiada, librada de males mayores por la gran victoria de la Selección contra Italia el día de la reunión en el hotel Eurobuilding. Emilio Butragueño, Vicente del Bosque, Fernando Hierro, Iker Casillas, Xavi Hernández, Carles Puyol, Raúl González Blanco…Todos los consultados se han negado amable pero firmemente. En realidad, la mayoría estaría vetada en la práctica (pese a su prestigio) por el hecho de pertenecer a la órbita del Real Madrid o el FC Barcelona, condición que acabaría dándoles problemas (y muchos) con el correr del tiempo.

La solución ‘in-house’ también es espinosa por las divisiones internas en la Junta Directiva. Juan Luis Larrea, el actual presidente en funciones,tesorero de Villar y presidente del fútbol guipuzcoano durante 28 años, está cada vez más cómodo en el cargo y se ve como alternativa, pero vive lastrado por sus vínculos con el presidente suspendido y cierto afán de protagonismo mediático que no había mostrado en décadas de actividad federativa.

Juan Luis Larrea, presidente interino de la Real Federación Española de Fútbol, durante una intervención en la asamblea.

Juan Luis Larrea, presidente interino de la Real Federación Española de Fútbol, durante una intervención en la asamblea.Santi Donaire Efe

Otras opciones autonómicas sucumben por diversos motivos. Pasado el momento de Marcelino Maté (otro fiel villarista, presidente de Castilla y León), el favorito era Andreu Subies, presidente de la Federación Catalana, que se autodescartó por el peculiar momento político que vive su comunidad autónoma. Rafael Louzán, presidente de la gallega, cae de la quiniela por el hecho de estar investigado en el macrocaso por corrupción de la Operación Patos. Francisco Díez, presidente de la madrileña, era inicialmente bien visto por ser un recién llegado y por su voluntad de presentarse, pero la bisoñez en el cargo pesa más en su contra. La pinza Villar-Tebas contra Rubiales, el candidato apoyado por Alejandro Blanco y los jugadores profesionales, deja a la Federación Española sin un aspirante apto para conducir una transición muy delicada, llena de trampas y cepos.

Ante el vacío existente, ‘quemado’ desde hace meses el líder opositor Jorge Pérez, ha surgido incluso el nombre de Gerardo González, el hombre que más cerca estuvo (en 2004) de vencer a Villar en unas elecciones después de ser un buen secretario general (y cuya mujer, cosas de la vida, sigue trabajando en la Federación).

Catarata de nombres

El diario Marca publicó este miércoles el nombre de otro candidato imprevisto e interesante: Emilio García Silvero, de 40 años, responsable del departamento de integridad de UEFA. Poco conocido por vivir en Suiza, tiene buena relación con los responsables de la UEFA y la FIFA, estudió Derecho en Harvard y su juventud significaría un ruptura con el pasado. Además, ha trabajado en la Federación y también con Javier Tebas, lo que le confiere un perfil equilibrado. Fuentes bien informadas revelan a EL ESPAÑOL que su candidatura estaría afectada, sin embargo, “por cuestiones personales del pasado” y no sería bien aceptada por el villarismo.

En la RFEF se ha popularizado la frase de que Villar está “amortizado”, pero algunos de sus presuntos fieles, como Larrea, vuelven a llamarle y visitarle por temor a que realmente elija luchar por demostrar su inocencia y, en un escenario poco probable, regresar después al trono federativo hasta 2020. Sólo está suspendido por un año. Villar trasladó un mensaje de tranquilidad a una delegación de la UEFA en una visita privada horas antes del España-Italia y está repitiendo a su entorno cercano que “si Larrea está limpio, yo también”: no se va a mover hasta analizar minuciosamente el nuevo auto del juez Pedraz y se niega en rotundo a seguir los plazos que se le exigen desde el CSD.

Larrea, mientras tanto, no desaprovecha el tiempo y hace política: quiere reservar un hueco en la nueva Junta Directiva a Javier Tebas, para quien Luis Rubiales es la peor opción, y que vería con buenos ojos colaborar este trienio para optar a la presidencia en 2020 (una jugada que levanta pústulas en el actual personal de una Federación a la que calificó de “organización criminal” hace un mes y medio). Larrea, según fuentes de toda solvencia, prefiere tener a Tebas dentro, ‘controlado’, que lanzando improperios desde la orilla contraria con su habilidad verbal y soltura frente a los medios. Nadie puede permitirse más enemigos.

Quedan dos meses hasta que sea posible presentar una moción de censura que el mismo José Ramón Lete califica de compleja por la misma cuestión: la presentación de un único candidato consensuado con más del 50% de los apoyos. Entretanto, continúa el goteo de interrogatorios por los diversos juicios abiertos (como el ‘caso Haití’) y el aparato burocrático del fútbol español se mueve sin rumbo fijo mientras Juan Luis Larrea gana días como metros en un partido de rugby y promete en entrevistas “limpiar de vicios la Federación Española”. Probablemente no sea el hombre más conveniente para una labor semejante. Pero llegados a este punto, la pregunta relevante es otra: ¿hay alguien más capaz de hacerlo?

Los guantes que enfrían: un ‘doping’ legal para el fútbol

Grandes clubes europeos aplican la técnica del enfriamiento de manos para facilitar la recuperación física de sus jugadores en los descansos. El objetivo específico es disminuir la temperatura del intestino; según sus promotores, de la Universidad de Stanford, es tan eficaz como los esteroides (y legal). (EL ESPAÑOL)

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El pasado fin de semana las casas de apuestas británicas ofrecían cuotas de 7 a 1 a que Paul Pogba, una de las estrellas del Manchester United, se pondría guantes para el partido contra el Liverpool. El francés ha sido objeto de alguna burla en su país de acogida por el hecho de llevar guantes en meses cálidos. Lo que no saben los apostantes es que Pobga quizá los lleve para conservar el frío recibido en las manos durante el descanso con un novedoso instrumento de ‘dopaje’ legal: los Cooling Gloves (guantes refrigerantes), nacidos en la universidad estadounidense de Stanford.

Cuenta el Doctor en Medicina Evolutiva holandés Leo Pruimboom que el Manchester United de su compatriota Louis Van Gaal fue uno de los primeros equipos de fútbol en el mundo cuyos jugadores, en el descanso de los partidos, metían las manos tres minutos en una bañera con agua a 15 grados. El objetivo real no era enfriarles las manos, sino bajar la temperatura del intestino: “Se la disminuyen 1,5 grados. Y empiezan la segunda parte completamente recuperados, física y cognitivamente”.

La práctica de enfriar las manos de futbolistas para facilitar su recuperación tras largos periodos de esfuerzo tiene un precedente estelar: la insólita semifinal de la Copa del Mundo de Brasil 2014 en la que Alemania humilló al anfitrión por 1-7. Los germanos, a la postre campeones, utilizaron el arma secreta: el Cooling Glove, una especie de guante fijo diseñado por científicos estadounidenses que bombea agua helada alrededor de la mano.

Sin efectos secundarios

Se habían hecho experimentos con atletas antes, algunos con resultados tan consistentes como un 144% de mejoría en rendimiento muscular (concretamente series de flexiones) durante seis semanas respecto a un grupo de control: los deportistas que metían las manos tres minutos en agua a 15 grados tras las diversas series de diez minutos experimentaban una mejoría ostensible. “Tienen un efecto similar, cuando no sustancialmente mejor a los esteroides… Y no son ilegales”, afirma el profesor de la Universidad de Stanford (Estados Unidos) Dennis Grahn, uno de sus inventores, quien reconoció haber hecho el descubrimiento con su colega Craig Heller por accidente mientras estudiaba un modelo de disipación del calor.

Los guantes refrigeradores (CoolingGloves, ya patentados y comercializados por la empresa Avacore: cuestan 1.600 euros) forman hoy parte de la rutina de varios clubes europeos asesorados por Pruimboom. Son un instrumento de rápido intercambio térmico que crea un vacío para llevar sangre a la superficie de las palmas de las manos: conectado con un refrigerador y una fuente de vacío, el artefacto utiliza los capilares de las palmas como radiadores de frío, aprovechando su mayor capacidad para transportar sangre.

“Cuando disipas calor”, explica en español el fisiólogo holandés (fundador de la Psiconeuroinmunología clínica en Europa), “el cerebro baja la temperatura corporal, y la del intestino, que es mucho más importante. Si recuerdas, cuando llegó Van Gaal el United no pegaba una desde hace dos temporadas. El 15 de enero probaron la técnica por primera vez. No perdieron un solo partido hasta el 17 de marzo… Pero como ya era primavera no era cómodo llevarlos. Se lleva años intentando desarrollar unos guantes ‘normales’ que se puedan llevar durante el partido y tengan el mismo efecto. Lo que no sabemos aún es si, aplicando la técnica durante 90 minutos en lugar de 3, el efecto se mantendría. O incluso si sería contraproducente”.

Un miembro de Avacore con un Cooling Glove.

Un miembro de Avacore con un Cooling Glove.

El estudio de Stanford que presentó el descubrimiento se publicó en 2012; la selección alemana comenzó a utilizarlo el año siguiente. “Existe una relación entre la temperatura intestinal, la temperatura cerebral y la aparición de fatiga”, explica Daniel de la Serna, Director Clínico del Instituto Español de Psiconeuroinmunología (IEP), “de tal manera que al disminuir la temperatura corporal se retrasa el cansancio y se optimiza el rendimiento”. Diversas investigaciones apoyan la tesis del director del IEP (la referencia clínica en España de esta disciplina científica): el enfriamiento de manos tiende a aumentar la duración del ejercicio y disminuye la percepción del estrés térmico, la sensación agobiante de calor, que es según los investigadores “la principal causa de presión física y consiguiente terminación del ejercicio en pruebas de intensidad fija en entornos calurosos”.

La empresa Avacore no ha conseguido pasar aún de la máquina al guante ligero para llevar durante los partidos: estos últimos se usan para tratar de mantener la temperatura disminuida en el descanso durante la mayor parte del segundo tiempo. Todos estos experimentos profundizan en el estudio de la termorregulación del cuerpo, un fundamento central de una disciplina en auge, la psiconeuroinmunología clínica (PNIc), que parte de un postulado sencillo: “Todo lo que pasa en el cuerpo pasa en el cerebro, y viceversa. Nosotros no separamos nada” (en palabras de Pruimboom).

La experiencia del Villarreal

Nacida en Estados Unidos con el nombre de Psychoneuroimmunology hace 40 años, Pruimboom trasplantó la disciplina a España cuando se instaló en Valencia hace 25 años. Comenzó en el deporte profesional con el atletismo y el baloncesto (Pamesa Valencia), cuyos jugadores comenzaron a visitar la clínica que había abierto en Jávea. A pesar de sus técnicas inhabituales (que podían incluir ingestas diarias de múltiples gramos de vitamina C o la eliminación del desayuno antes del entrenamiento a deportistas de élite en plena temporada),  el pequeño centro se convirtió en una referencia. “Tardamos en ser aceptados”, admite el holandés, pero cuando los primeros pacientes empezaron a pasar meses sin lesiones “comenzó la locura”. “Una temporada sin lesiones”, afirma Pruimboom, “es extraño hasta en categorías inferiores, así que imagínate en deportes de alto rendimiento. La gente no se lo esperaba, alucinaban”.

Se corrió la voz. “Vino un jugador del Valencia, luego ‘Joe’ Llorente y otros baloncestistas: Villalobos, Indio Díaz, los hermanos Jofresa, Pablo Martínez Arroyo (socio actual del IEP), ‘top ten’ de su deporte como David Ferrer… Después empezaron a venir futbolistas…” Y en 1998 Fernando Roig compró el Villarreal y le llamó para tomar un café. También le ofreció ser el director deportivo del equipo. “Tienes carta blanca”, me dijo. Por aquella época el ‘Submarino’ estaba en Segunda División. “Me dio tres años para subir”.

El plan de Pruimboom en el Villarreal, desarrollado en conjunto con el entrenador Josan Irulegui y el preparador físico José Bollado, fue, asegura el holandés, “el primer proyecto verdadero de PNI” en un equipo de fútbol profesional. “Lo primero que hice”, cuenta a EL ESPAÑOL, “ fue hablar con el utillero; había que cambiar casi todo. Éramos consultores de todo. Un día le pregunté al utillero: ‘¿por qué limpias tú las botas?’ ‘Para que estén limpias y vean que hago bien mi trabajo’, me dijo. ‘Mal. Tiene que ser para que jueguen bien y se hagan campeones’. Y así, desde los detalles pequeños, empezamos a cambiar la psicología del equipo. El mayor error fue subir ese primer año a Primera. Yo mismo me perdí en la fama, firmaba más autógrafos que los jugadores”.

Cooling Glove

Cooling Glove

En aquella época, Pruimboom saltaba a los periódicos por iniciativas tan inhabituales como implicar a las mujeres de los jugadores “para solventar crisis matrimoniales, que afectan mucho al rendimiento”. “También entrenábamos dos veces al día”, apunta, “ningún equipo lo hacía entonces. El plan era PNI puro: cambiamos hasta de médico”.

El Villarreal subió a Primera en 1998 y al año siguiente, siendo sextos en su debut en la máxima categoría, ganaron 1-3 al Barcelona de Figo y Rivaldo en el Camp Nou. “¡Van Gaal me quiso pegar por decirle que habían jugado bien!”, bromea Pruimboom. “Pero luego se estropeó todo, cambió el régimen de primas, en fin, no quiero hablar ni dar nombres de jugadores…” El ‘Submarino’ no volvió a ganar un solo partido esa temporada. “Los jugadores hicieron la cama a Irulegui, que acabó fuera. Y descendimos”. Casi dos décadas después, el Villarreal ha adoptado varias técnicas de aquel periodo, y algunos de los médicos del equipo son alumnos suyos.

Después de aquello, Pruimboom convirtió a su clínica en un centro de peregrinaje de deportistas lesionados. Dejó la clínica en 2004 y se volvió a Holanda, donde el pasado pasado enero fue doctorado por la Universidad de Groningen. Además del Villarreal, Pruimboom ha asesorado en los últimos años al West Ham inglés, al Austria de Viena o al Hoffenheim y Hamburgo alemanes. “Yo la verdad es es que no miro los partidos de fútbol técnicamente; los miro ‘psiconeuroinmunológicamente’”, reflexiona: “Por ejemplo, cuando un jugador pierde el balón miro las caras de los demás. Si el lateral derecho pierde el balón y hay cuatro caras de ‘te quiero matar’, como pasaba, tenemos un problema. Si el portero y la estrella no se hablan, malo”.

Alimentación

Si hubiese que elegir la herramienta más poderosa de la psiconeuroinmunología, probablemente sería el cambio de nutrición. “En el Hamburgo que entrenaba Törsten Frings empezamos a entrenar en ayunas, no estaban acostumbrados. Cambiamos toda la nutrición, intervinimos en el biorritmo, hacíamos sesiones intermitentes de ducha fría e hipoxia”, explica Pruimboom, también fisioterapeuta y biólogo químico. Prácticas que integran el concepto de ‘Intermittent living’, “una forma de recuperar la fisiología y salud humana con el uso de desafíos conocidos de nuestros antecesores: ayuno intermitente, sesiones de frío, hipoxia, etc. Un protocolo de ejercicios basados en la exposición del cuerpo a estímulos estresantes intensos y cortos que activan la respuesta hormética del organismo, mejorando nuestra salud y tolerancia al estrés”.

De la Serna, uno de los promotores de la PNIc, afirma que la disciplina “se considera una ciencia médica ‘dura’, basada en evidencias, pero también utilizamos intervenciones ‘blandas’, basadas fundamentalmente en los cambios de estilo de vida, que cada vez son más respaldados por los profesionales de las diversas ramas médicas. Dicho esto, todavía hay un gran camino que recorrer y algunas barreras que seguir superando”.

Como sugiere su nombre, otra base de la PNI es el acento en el factor psicológico. “Sirve para cualquier deporte, matizando cada intervención”, dice Pruimboom. “Con un equipo de fútbol y uno de baloncesto, por ejemplo, yo no haría el mismo tratamiento a priori. Para fichar a un futbolista en mi equipo –salvo a Messi, obviamente– le pasaría siempre que me dejasen un cuestionario de amistad y compromiso. Si no pasa el test, jamás los ficharía. En otros deportes no lo vería tan decisivo…”

“En el fútbol”, concluye, “no es difícil tener éxito. Es mucho más difícil en el atletismo, por ejemplo. Allí llevamos con la PNI 30 años. El fútbol, a nivel científico, está mucho menos avanzado… ¡Nadie utiliza los guantes enfriadores… Y menos aún cosas como la manipulación del biorritmo!”

Morir de independencia: FC Barcelona 12 – Castelldefels 1

Carles Puigdemont entrega la Copa Catalunya de 2014 al Barça.

 Carles Puigdemont entrega la Copa Catalunya de 2014 al Barça.

1 de octubre de 2017

Cuatro y cuarto de la tarde; la Unión Deportiva Las Palmas visita el Camp Nou. No hay en Primera División un club que valore más la pertenencia a España que el equipo canario. En pleno ‘procés’, se encuentra un panorama surrealista: es Domingo de Referéndum en Cataluña y el Barça, més que un club, depende de la firmeza de Mariano Rajoy y “el Estado” para conservar su riqueza y prestigio. Su estadio, sin embargo, hierve de banderas y pancartas contra el aparato que puede salvarle de la distopía favorita de Artur Mas: la muerte por independencia en un paraíso de desplazamientos provinciales para disputar la Lliga Catalana.

2 de octubre de 2017

Gerard Esteva, presidente de la Unión de Federaciones Deportivas de Cataluña y el presunto Comité Olímpico Catalán, impulsor de aquel maravilloso panfleto titulado ‘Catalonia, a sports country’, insiste con una sonrisa en una de sus obsesiones principales: que “a nivel económico” tienen estudios según los cuales las federaciones catalanas “podrían tener hasta93 millones de euros más de ingresos al año que en una Cataluña autonómica”. Su sonrisa predice el chiste final: “En una Cataluña independiente, el Barça tendría la suerte de poder elegir en qué Liga jugar”.

14 de octubre de 2017

El Barça juega un partido oficial en el Wanda Metropolitano por primera y última vez en su historia. Ha de completar esta Liga aunque Cataluña haya dejado de ser España: hay demasiados calendarios cerrados y demasiado dinero en juego. Leo Messi, que no había rubricado su renovación, firma un precontrato con el Manchester City.

6 de mayo de 2018

Tras una temporada crepuscular, el Camp Nou acoge su último Clásico liguero con el Real Madrid. Expira una rivalidad que marcó la vida deportiva española durante un siglo y una parte de la masa social culé se siente tan engañada por Mas como millones de británicos por Nigel Farage. La Liga de Fútbol Profesional prepara una Asamblea donde se ve obligada a matar su gallina de los huevos de oro y expulsar de la competición al Barça, al Espanyol y al Girona (además de al Barcelona B, al Nástic y al Reus en Segunda División).

No es un capricho achacable a la ideología ‘españolista’ de Javier Tebas ni a sus coqueteos juveniles con la extinta Fuerza Nueva: entre las lagunas intelectuales del señor Esteva figura la ignorancia sobre el texto de la Ley del Deporte, según el cual “las Sociedades Anónimas Deportivas y Clubes que participen en una competición profesional deberán inscribirse en el Registro de Asociaciones Deportivas correspondiente y en la Federación respectiva”. Gestores y periodistas deportivos de las cuatro provincias se abonan a un cóctel variable de antidepresivos y estimulantes para soportar la realidad: la apasionante liga emancipada de los duelos Barça-Figueres, Olot-Reus y Espanyol-Terrasa.

1 de agosto de 2018

La independencia de Cataluña ha roto automáticamente el vínculo entre la Federación Catalana de fútbol y la Federación Española. Con ese tajo legal termina también el chollo millonario de disputar la Liga y las competiciones europeas (la Ley del Deporte recoge en una disposición adicional -la 17- que solamente hay un Estado no español que puede jugar la Liga o competiciones oficiales españolas: Andorra).

Al Barça le queda viajar a Sabadell, a Olot, a Peralada: el paraíso autogobernado del nuevo fútbol nacional. Jugadores de La Masía repasan en el autobús tuits graciosos de Neymar desde los Campos Elíseos y fotos del prudente Messi mientras practica el escapismo controlado en el Manchester del independentista Guardiola: el ‘Brexit’ como antídoto para el dichoso ‘procés’.

Leo Messi y Neymar, en tiempos más felices.

Leo Messi y Neymar, en tiempos más felices. Efe

 

La Plataforma Proselecciones Deportivas Catalanas, otro milagro de la modernidad líquida, sigue repitiendo que las amenazas de la Liga de Fútbol Profesional son falsas, “porque el Barça jugará donde quiera”. “¿Alguien cree que la LFP dejará marchar al Barça?”, vuelve a preguntar retóricamente, confiando en una pronta reforma de la Ley del Deporte por parte del Parlamento español: “Sin el Barça y el Espanyol, la liga española quedaría devaluada a nivel deportivo y económico, por todo lo que aportan los clubes catalanes”.

La citada plataforma no concibe una Liga española sin el Barcelona, ignorante de la sencilla ecuación según la cual, si se puede vivir sin Cataluña, se puede vivir perfectamente sin el Barça. Aunque los derechos televisivos valgan ya un 40% menos y haya que reinventar el fútbol español. La Liga nunca será la misma, pero escoge el argumento de la coherencia: no vale esgrimir un razonamiento para la pelota y desecharlo para el resto de la vida. El coste de la independencia, en términos futbolísticos, es tan alto como en asuntos de mayor importancia.

Siempre sonrientes, sin embargo, cegados por la luminosa centramina de la liberación, los directivos de la Plataforma Proselecciones Deportivas Catalanas guardan un as bajo la manga: “Si el Gobierno español [sic] no acepta modificar la Ley, es fácilmente imaginable que cualquier otra liga europea quiera contar con un club tan potente y prestigioso como el Barça”.

20 de agosto de 2018

Lo que fácilmente se imagina por las noches suele complicarse por las mañanas, y por muchos viajes y cenas que directivos del Barça y políticos nacionalistas organizaron durante años para sondear a potentes ligas vecinas (pavimentando la ruta secesionista), las puertas siguen cerradas. Franciahabía respondido “no” hace mucho tiempo. Inglaterra e Italia también se niegan: para evitar problemas con España y porque el Barça supondría una grave amenaza a la supremacía de sus grandes clubes.

Embutido en la liga catalana, desprovisto de ambiciones globales, el futuro que se dibuja para el Barcelona en este quimérico escenario independentista es acabar convirtiéndose en un homólogo meridional del Celtic de Glasgow. El ‘procés’ ha dañado a todos los demás clubes españoles (empezando por sus ‘hermanos’ catalanes), pero a nadie tanto como al club culé. Los aproximadamente 150 millones anuales que recibía al año por derechos televisivos se han reducido drásticamente, algunos patrocinadores han huido: el club desaparecerá de la élite mundial aunque termine siendo el representante catalán en la Champions. En una metáfora perversa de la huella ‘cruyffista’, el Barça se mira en el espejo del Ajax de Ámsterdam: un equipo legendario que ya no pinta nada en Europa. ¿Quién puede pagar a Messi, Suárez o Paulinho?

1 de octubre de 2018

Autosuficiente, autónoma y aislada, la mítica Liga independiente prefigura la reconversión del Camp Nou en un recinto para grandes conciertos: llenar 80.000 asientos para un Barcelona-Castelldefels es una ambición tan remota como ver preso a Jordi Pujol. La mañana del día siguiente, La Vanguardiatitula: “12-1: el Barça olvida a Messi y avanza firme en la Lliga”.

Hipotética quiniela del fútbol catalán.

Hipotética quiniela del fútbol catalán.

Alarma en los Juegos Mediterráneos de Tarragona: faltan 12 millones del Gobierno

El evento multideportivo con 26 países, a celebrar en la ciudad catalana en junio de 2018, fue ya cancelado una vez por problemas económicos y está de nuevo en alerta naranja por el retraso de las partidas presupuestarias gubernamentales.

Los problemas económicos (y políticos) persiguen a los Juegos del Mediterráneo de Tarragona. Hace casi un año, en octubre de 2016, el torneo (anunciado para junio de 2017) fue cancelado por escasez de fondos públicos y privados. Era un hecho relevante: la primera vez en la historia que semejante evento multideportivo, en el que compiten 26 países ribereños del mare nostrum, era aplazado involuntariamente.

El Gobierno aseguró que los Juegos se celebrarían (también en Tarragona) exactamente un año después, en junio del año próximo. Y escenificó su voluntad anunciando un convenio en la ciudad de la Costa Dorada el pasado mes de abril, con asistencia de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáez de Santamaría, y varios ministros (una gran oportunidad, se dijo entonces, para “estrechar lazos” entre España y Cataluña). Los Presupuestos Generales del Estado no habían sido aprobados todavía (lo fueron en junio).

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Transcurrido casi medio año desde entonces, y a falta de sólo nueve meses para el inicio del evento, los fondos prometidos por el Ejecutivo para los gastos operativos no han sido aún transferidos, como confirman a EL ESPAÑOL fuentes del comité organizador (compuesto por el Ayuntamiento de Tarragona y el Comité Olímpico Español). El Consejo Superior de Deportes, por su parte, reconoce estar esperando “los informes pertinentes” para firmar el documento que permita la liberación de 12,5 millones de euros.

Amenazas diversas

Varios factores amenazan el éxito de los Juegos (aunque fuentes gubernamentales y del Comité Olímpico Español dicen estar seguros de su celebración). Primero, la cuestión de los dineros, en la que llueve sobre mojado. Segundo, el ‘procés’ catalán, que además de distraer la atención de las administraciones públicas podría inducir al Gobierno a retrasar la entrega de las partidas presupuestarias comprometidas hasta después del 1 de octubre (como dice gráficamente una fuente próxima a los promotores, “no olvidemos que el Parlamento catalán se acaba de declarar en rebeldía”).

Existe, además, un tercer factor: el relativo desinterés de los aficionados hacia unos Juegos con baja audiencia que para colmo, y como resultado del aplazamiento del año pasado, tendrán lugar durante la celebración de la Copa del Mundo de fútbol en Rusia. (Una decisión bastante discutible desde el punto de vista de la repercusión, como reconocen fuentes oficiales).

4.000 atletas

La aportación estatal a los Juegos del Mediterráneo es de 12,5 millones de euros, un 30% del presupuesto total (además, el Gobierno central ha aportado hasta ahora 3,4 millones). La transferencia debía hacerse en dos pagos del 50%, uno este año y otro a comienzos del próximo (según fuentes oficiales). La alarma en el Comité Organizador, aunque prefieran no mostrar sus quejas públicamente para evitar otro ‘incendio’ político, es que un evento en el que competirán unos 4.000 atletas no tenga aún dinero para empezar a organizar cuestiones tan esenciales como la seguridad, el transporte o el proceso de acreditaciones.

En palabras de un miembro del comité, “la organización de un evento de estas dimensiones es demasiado compleja como para caer en la improvisación; para que se haga una idea, no están construidas aún ni las piscinas de competición“. (Al menos no causan desasosiego las viviendas de los deportistas, ya que se alojarán en el parque temático de Port Aventura).

La organización de los Juegos Mediterráneos de Tarragona redujo ya un 30% su presupuesto, por mor de las referidas apreturas económicas. Abiertos los concursos para diversas licitaciones, confiando en la buena voluntad de algunos patrocinadores, el comité organizador dice que avanza y que puede vivir unas semanas aún sin el dinero prometido. Lo único cierto, sin embargo, es que el CSD sigue esperando “los informes pertinentes” (en pleno ‘procés’) para liberar el dinero prometido para un evento perseguido por el infortunio y que, de prologarse mucho esta situación, podría verse abocado a un fracaso que nadie dice contemplar.

España tritura a Liechtenstein y sigue con paso firme hacia Rusia

La Selección, muy concentrada desde el primer minuto, se colocó 0-3 en el primer cuarto de hora y se paseó por el estadio Rheinpark Vaduz hasta completar el 0-8 definitivo. Goles de Morata (2), Aspas (2), Ramos, Isco, Silva y Deulofeu. (EL ESPAÑOL)

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Si la selección de Liechtenstein tenía alguna quimérica esperanza en plantar cara a España este martes en Vaduz, le duró poco. Un gol de cabeza de Ramos en el minuto 2 de partido, al saque de una falta, encarriló muy pronto un encuentro que la Selección se tomó muy en serio desde el inicio y en el que Lopetegui plantó un equipo con menos cambios de los esperados. [Así le hemos narrado el partido en directo]

La enorme diferencia entre ambas escuadras dificulta el análisis táctico del duelo. España plantó un 3-2-4-1 que le permitió un dominio absolutamente abrumador, y buscó con ahínco una goleada que le diese margen incluso a fallar en alguno de los dos partidos restantes de clasificación a Rusia (Albania e Israel). La posesión del balón no bajó del 80% desde el comienzo y los locales apenas pudieron dar tres pases seguidos; la salida española fue en tromba.

Morata anotó el segundo en el 15, tras combinación con Silva e Isco, y el malagueño hizo el tercero a puerta vacía un minuto después. La selección anfitriona deseaba que el reloj avanzase lo más rápidamente posible: un monólogo balompédico, con Busquets de sargento en la medular y Thiago ligeramente desaprovechado en ataque.

España se tomó a continuación un pequeño respiro, aunque Ramos quiso reverdecer sus tiempos de lateral subiendo sin descanso por su banda. La desigualdad era demasiado patente como para mantener la tensión competitiva de forma permanente. Al filo del minuto 40, Silva mantuvo su racha goleadora con un tiro libre directo por la escuadra. En la banda calentaban Aspas y Nacho. El descanso fue un alivio para la población local.

Cambios en la segunda parte

Lopetegui introdujo a los que calentaban por Ramos y Silva al descanso. (Poco después comenzó a calentar Deulofeu). España mantuvo su libreto de jugar sin prisas, buscando espacios con paciencia, mientras los locales observaban a los excampeones del mundo. A los seis minutos de la reanudación, Aspas aprovechó un gran cabezazo de Morata al larguero para hacer el quinto.

La Selección siguió presionando arriba, como si el partido tuviese mayor interés. Nunca España había marcado tantos goles en Vaduz. Morata anotó su segundo tras un pase prodigioso de Aspas, que le devolvió el ‘regalo’. Lopetegui, de pie todo el partido, no permitía descansos.

En el minuto 55 Deulofeu reemplazó a Isco, coreado por los aficionados españoles presentes en Vaduz. Pedro se cambió a la banza izquierda y el azulgrana ocupó su lugar natural, la derecha. Morata, de cabeza, buscaba engordar su cuenta individual continuamente, exigiendo al portero Jehle. Fue Aspas, sin embargo, quien anotó con extrema facilidad el séptimo en el 63. Liechtenstein había dimitido del encuentro.

El resto del partido no trajo grandes sorpresas: control absoluto, muchas llegadas, otra magnífica actuación del polivalente Nacho en la banda izquierda y un gol postrero de Deulofeu. En el haber de la selección local, algunos de cuyos jugadores no son siquiera profesionales, cabe destacar que no cayeron en el juego brusco para mitigar su plausible frustración. En dos partidos con la ‘Roja’, han encajado 16 goles. Sin lamentar lesiones ni noticias preocupantes, España termina con sobresaliente esta ronda de septiembre (seis puntos, 10 goles a favor, ninguno en contra). No está matemáticamente clasificada al Mundial, pero ya se ve en Rusia

España se fija en Francia y evita la euforia ante Liechtenstein

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La Selección exhibe prudencia tras su excelente partido ante Italia e intentará ampliar la diferencia de goles con Italia por si hubiese algún traspié en la última jornada de clasificación. Lopetegui hará cambios en la formación titular. (EL ESPAÑOL

El empate de Francia contra Luxemburgo este domingo en París sirvió de perfecta excusa a la selección española este lunes, ya en Vaduz (Liechtenstein), para reforzar su mensaje de prudencia y concentración ante un partido que debería servir para buscar una goleada que amplíe aún más la diferencia de tantos con Italia: una forma de evitar sustos en el caso de que la ‘Roja’ sufriese algún traspié en la última jornada de clasificación al Mundial, ante Albania e Israel, el próximo mes de octubre.

El fabuloso rendimiento mostrado ante Italia el pasado sábado permite vaticinar una cómoda victoria a domicilio (martes, 20:45 horas) contra una selección, colista del grupo G, que no ha marcado un solo gol a la ‘Roja’ en los siete partidos disputados en las últimas décadas. Fortalecida por la victoria en el duelo trascendental contra los ‘azurri’, España sabe que puede incluso fallar en alguno de los tres compromisos restantes de la clasificación a Rusia. Se espera, sin embargo, una vistosa demostración de estilo en un equipo que vive el momento más dulce desde 2013. En la ida, el primer partido de esta clasificación, la ‘Roja’ ganó a su rival de este martes por 8-0 en León.

El hecho de estar a principios de temporada y la debilidad del rival (siete partidos jugados en esta fase, con cero puntos, un gol a favor y 26 en contra) traerán cambios a la alineación titular de Lopetegui. El selecciónador quiso, no obstante, evitar cualquier relajación ante el choque: “En el descanso del partido de ida íbamos 1-0 con poquísimas ocasiones. Ayer Francia empató con Luxemburgo. En los partidos ocurre lo que tú te ganas en el campo. Lo que tenemos que hacer es un gran partido para poder conseguir un buen resultado [...]  Que haya optimismo e ilusión nunca puede ser malo. Otra cosa es que haya euforia. El siguiente objetivo es mañana Liechtenstein. No estamos clasificados. Tenemos que ir a por los 3 puntos de mañana”, afirmó el técnico guipuzcoano.

Con cambios, pero sin Villa

La salida de Villa por una lesión muscular priva al asturiano de una probable titularidad en la que hubiese sido su internacionalidad número 99. Lopetegui cuenta, pues, con 25 futbolistas para diseñar una alineación en la que se esperan varios cambios por rotaciones. Pepe Reina (o incluso Kepa Arizabalaga) podría entrar en la portería por De Gea, mientras que la defensa será diferente a la del Bernabéu con la entrada de Nacho, Bartra, Monreal o Azpilicueta.

En el centro del campo, la zona mágica de la Selección, es muy probable la titularidad de Thiago Alcántara, otro ‘jugón’ con necesidad de protagonismo tras la exhibición de Isco en el Santiago Bernabéu. El sistema del ‘falso 9′ será también alterado por el cambio de nombres: Morata será el delantero titular de un equipo que vuelve a meter miedo en el continente. Pedro y Aspas tendrán minutos a lo largo del encuentro si nada se tuerce.

El ambiente en el equipo nacional es magnífico. David de Gea destacó el papel de Lopetegui como seleccionador, muy reforzado por la victoria ante Italia: “Ha dado un aire muy bueno a la selección”, afirmó el guardameta, y le señaló como principal ‘culpable’ del buen momento del equipo. “Ya conocía a Julen bien de la sub’21 y desde el primer momento sabía la idea de lo que quería hacer, esas ganas de ganar. Es un grandísimo entrenador que trasmite muy bien lo que quiere”, afirmó en rueda de prensa.

Tras un verano tan convulso en la Federación Española de Fútbol y las dudas que sobrevolaron la concentración de Las Rozas ante el crucial partido ante Italia, el presente de la Selección es de notable prosperidad: el sábado en el Bernabéu el nuevo equipo de Lopetegui hizo ‘clic’ y arrasó a un tetracampeón mundial sin hacer un partido perfecto. Nadie quiere hablar de ello en el equipo, pero están en el grupo de favoritos al próximo Mundial.

Alineaciones probables:

Liechtenstein: Jehle; Quintans, Malin, Kaufmann, Goppel; Buchel, Salanovic, Hasler, Wieser, Burgmeier; y Frick.

España: Reina; Azpilicueta, Piqué o Nacho, Sergio Ramos o Bartra, Monreal; Busquets, Thiago, Iniesta; Isco, Pedro y Morata.

Árbitro: Ivaylo Stoyanov (Bulgaria).

Estadio: Rheinpark Vaduz.

Hora: 20.45.

 

España cierra su propia ‘Transición’: hay motivos para soñar con el Mundial

El repaso a Italia, un año después del debut de Lopetegui, confirma la renovación del equipo dentro de una vocación por profundizar en el estilo que convirtió a la Selección en la mejor escuadra del mundo. La consolidación de nuevos líderes (Isco, Asensio, Carvajal, Koke, De Gea) es la certificación de la “revolución sin r” que prometió el técnico vasco. (EL ESPAÑOL)

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Sin jugar el mejor partido de su historia, España desmanteló el sábado a Italia con una facilidad engañosa. Enfrente jugaba una selección con cuatro Mundiales en las vitrinas, que no perdía un partido de clasificación desde 2006 y que hace poco más de un año, en Saint-Denis, había demostrado la caducidad de la selección de Vicente del Bosque con dolorosa contundencia. Pasadas unas horas ya del fiestón del Bernabéu, hay tres conclusiones claras que convergen en un argumento irrefutable: la Selección vuelve a ser candidata a ganar el próximo Mundial.

La lealtad al estilo: el 4-6-0

Sin jugar el mejor partido de su historia, España trató a Italia en el Bernabéu con la misma holgura que desplegó hace cinco años en aquella final de la Eurocopa 2012 (la culminación de la etapa delbosquiana). La valiente decisión de jugar sin delantero centro fijo y apostar por las figuras emergentes del fútbol español, en un esquema calificable de 4-6-0, conectó la savia nueva con el manual sagrado de la época gloriosa, no tan lejana, en la que España enseñaba a los demás cómo ganar (jugando bien) con una premisa muy sencilla: el control de la pelota y el progresivo cansancio del rival.

Lopetegui había afirmado en la jornada previa al encuentro que España “debe ser previsible”. Su defensa del estilo que heredó de su predecesor en el cargo no fue sólo verbal: colocando juntos a Iniesta, Silva, Isco y Asensio, hubo ratos en los que el Bernabéu pareció el Olímpico de Kiev. Y en la zona de prensa, después del choque, los italianos dijeron cosas muy parecidas a las de aquella noche de julio: “Los españoles fueron muy superiores física y técnicamente”. En palabras de Belotti, el delantero titular de los ‘azurri’, “los jugadores españoles son de otro planeta”.

Nuevos líderes

La evolucionada España de Lopetegui hizo ‘clic’ en el Bernabéu, ante todo, por conjugar el juego extraordinario de antaño con los mimbres de ahora: los jugadores llamados a liderar el equipo en la próxima década. Hace 14 meses, en aquella penosa derrota en Saint-Denis, España jugó con Juanfran en lugar de Carvajal, Fábregas en lugar de Koke y Adúriz y Morata en lugar de Isco y Asensio, los ‘niños mimados’ del madridismo. Salvo Morata, que aquel día hizo probablemente el peor partido de su carrera contra sus excompañeros centrales de la Juventus, los otros tres titulares no son ahora mismo homologables a las figuras que definen la eclosión de la nueva generación hispana.

El partido del Bernabéu es esencial porque permite imaginar a un sustituto de Iniesta (Isco), a otra estrella desequilibrante de potencial ilimitado (Asensio) y también porque, de una forma más discreta, confirma a Koke como un reemplazante válido de Xabi Alonso: no hay más que ver cómo funcionaron Busquets e Iniesta a su lado, mucho menos pálidos que en los últimos tiempos con la elástica azulgrana. También adormecerá de una vez por todas, suponemos, el ruidillo menguante sobre la ausencia de Casillas en las convocatorias nacionales: De Gea estuvo soberbio cuando fue exigido y es una garantía para mucho tiempo.

Los jugadores españoles celebran la victoria frente a Italia.

Los jugadores españoles celebran la victoria frente a Italia. Mariscal Efe

La presencia de Iniesta, Silva, Ramos y ahora incluso Villa simboliza ese engarce entre la gloria del pasado y el futuro cercano, en ese diálogo perpetuo entre juventud y madurez que define a las selecciones nacionales: “La evolución permanente” de la que hablaba Lopetegui cuando llegó al cargo. El banquillo, repleto de talento y competencia (Thiago, Saúl, Nacho, Aspas, Lucas, Vitolo -lesionado esta vez-) es la corroboración final de que la ‘Transición’ está terminada: España vuelve a creer en sí misma.

Trabajo y estructura de clubes

Poca gente le hizo caso en aquella amarga noche de junio en París, pero lo primero que dijo Vicente del Bosque tras caer en octavos de final de la última Eurocopa contra Italia fue: “Hay buena cantera, el trabajo de los clubes es bueno. No tiene por qué haberse acabado una etapa”.

Han pasado sólo 14 meses y la selección española ha cambiado lo suficiente, como dijo el sabio, para que nada cambie. El esplendor renovado del balompié nacional es fruto de un trabajo de cantera y club, por todas las provincias y regiones, que viene demostrado por la creciente cantidad de futbolistas españoles que trabajan en el extranjero y también (algo que se menciona con menos frecuencia) por el número de técnicos compatriotas que fichan por ligas extranjeras, tanto en banquillos como en otras responsabilidades.

La aparición continua de talentos españoles sorprende en todo el mundo y no es fruto de la generación espontánea. La formación de las canteras, con un fuerte acento en la técnica, es diferente a la de otros países, que priman más el aspecto físico. Y la presencia de filiales en Segunda y Segunda B (aunque bloquee a equipos de capitales de provincia) propicia un rápido fogueo en competiciones de mucha exigencia. El resultado de todo ello es que pocas selecciones del mundo (Francia, Alemania y quizá Argentina) pueden sostener una comparación hombre por hombre con la ‘Roja’.

Lopetegui es fruto de ese trabajo paso a paso; su impronta se nota ya en el equipo (un detalle entre otros muchos: los saques largos de De Gea buscando a Asensio en una banda). Y su satisfacción al final del partido era indisimulada: el equipo ha hecho ‘clic’ un año después de debutar con buen pie, empatando, en Italia. Esta vez el equipo fue superior todo el partido y consolidó a los nuevos referentes. No parece hija de la euforia la afirmación de que España puede soñar legítimamente con el Mundial. Los jugadores, a la salida del vestuario, estaban exultantes. Como dijo Jordi Alba varias veces, “esto tiene buena pinta”.

Entre la ‘fiebre Asensio’ y el regreso de Villa, Silva apunta a ‘falso 9′

Lopetegui perfila una España sin delantero centro para romper la mejor defensa del mundo en un duelo de extraordinaria importancia para la selección y la federación. El canario es el máximo goleador de esta época y puede igualar el récord de partidos consecutivos marcando en la ‘Roja’. (EL ESPAÑOL)

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El 22 de mayo de 2012, días antes de que comenzase la Eurocopa del 4-0 a Italia en la final, Marco Asensio debutó con la selección sub-16 y comenzó su escalada a la cima del fútbol nacional, que hoy la prensa se apresura a concederle. El fogonazo explosivo del jugador mallorquín en los últimos meses ha sido uno de los temas favoritos de conversación en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas durante una concentración notablemente tranquila, si se tiene en cuenta la falla tectónica que recorre el subsuelo de la Federación Española de Fútbol y la relevancia del partido de este sábado en el Santiago Bernabéu (20:45 horas, La 1).

El futuro (Asensio) se mezcla con el pasado (Villa, Iniesta) en las charlas de sobremesa, y mientras tanto Lopetegui se enfrasca en deshojar la margarita del ataque español para doblegar a una zaga mítica que en el último entrenamiento, este viernes, perdió a un puntal como Giorgio Chiellini por una lesión muscular (un serio contratiempo para el equipo visitante). El seleccionador español quiso trasladar un mensaje de autoridad en la rueda de prensa previa al choque: “No habrá grandes sorpresas. Nosotros somos bastante predecibles en todos los momentos del juego y además queremos serlo. Confiamos en nuestras virtudes y vamos a intentar potenciarlas hasta el fin y creer en ellas”.

La racha de Silva

En medio de la ‘fiebre Asensio’ y el regreso de Villa, de la incógnita sobre el jugador más querido del fútbol español (Iniesta) y la actitud del Bernabéu con Piqué, un futbolista naturalmente discreto cuenta con muchas posibilidades de ocupar el puesto más disputado de la Selección: el delantero centro (si es que hace falta uno). David Silva ha desatascado los últimos cuatro partidos del equipo y es, con ocho tantos, el máximo goleador desde que llegó Lopetegui. Anota un tanto cada 98 minutos. Acumula dos dobletes y un gol en los últimos cuatro partidos de la selección: su mejor racha goleadora con España. Si Silva anotase contra Italia y frente a Liechtenstein el próximo martes, igualaría el récord de partidos consecutivos marcando gol (en posesión de su compañero Villa).

El momento de forma del canario es muy bueno y la ausencia de Diego Costa, el ariete titular en el último año, ha reabierto el debate sobre la posibilidad de regresar al esquema del ‘falso 9′ de 2012 y rescatar la vocación hispana de debilitar al rival con toque y paciencia, aprovechándose de la superioridad técnica de su nutrida línea medular, en la búsqueda incesante de espacios. Aunque España completó un buen partido hace justamente un año en el partido de ida, disputado en Turín, todavía pervive la huella psicológica del tremendo repaso sufrido en París unos meses antes, en la Eurocopa (uno de los partidos más pobres que se recuerdan de Álvaro Morata), en el que España fue superada durante 75 minutos y pudo terminar goleada.

Isco y Asensio, posible regalo para el Bernabéu

La reminiscencia de aquella derrota alienta la teoría del ‘falso 9′, con Silva (o Asensio) en la posición que solía ocupar Cesc. A la posibilidad de armar un equipo con Iniesta, Asensio, Isco y Silva de delantero camuflado se suma la tentación populista de agradar al Bernabéu con la alineación de sus dos nuevas estrellas: en caso de sufrir una derrota en ausencia de alguna de ellas, no es de descartar una reacción contra un seleccionador que ha completado, hasta ahora, un serio trabajo de renovación sin prisas innecesarias ni aspavientos. 15 meses después de aquella Eurocopa, España luce un plantel absolutamente envidiable.

David Silva dice estar encantado con la confianza recibida por Lopetegui y el paso adelante dado ante la jubilación de otros miembros históricos de aquella España reciente y victoriosa. Su experiencia agridulce en el Mundial 2010 queda ya lejana, pese a que Del Bosque reconociese que quizá fuese un poco “injusto” con él por apartarle de la titularidad tras la derrota inicial contra Suiza. Terminó siendo, con 21 goles (empatado con Torres), el segundo máximo goleador de la era del exseleccionador. Acumula ya 113 internacionalidades y 32 tantos: cifras excelentes para un mediapunta.

Entrenamiento de la selección.

Entrenamiento de la selección. Fernando Villar Efe

El año pasado, en Turín, España fue muy superior durante una hora al anfitrión y mostró el efecto del cambio de entrenador y la inclusión del olvidado Vitolo (ausente esta vez por lesión). Terminó muy cansada la selección, eso sí, pidiendo casi la hora, conformista con el empate que había cedido en un penalti evitable. El equipo volvió a comprobar la eficiencia italiana en la rentabilización de los errores ajenos, un rasgo consustancial al tetracampeón mundial. “Han ganado todos sus partidos recientes, menos el empate contra nosotros”, avisó el viernes Lopetegui: “Ya no son ‘catenaccio’”.

Cabe poca duda, sin embargo, sobre quién llevará el peso del juego. España afila el esquema del falso delantero para un partido de extraordinaria importancia en varios frentes. Como dijo el capitán Ramos en la previa, uno de los mejores encuentros que se pueden ver en el mundo. La presencia del rescatado Villa en el banquillo tranquilizará seguramente los ánimos si el desarrollo del partido obligase a buscar un revulsivo atacante en la segunda parte para asegurar el pase al Mundial de Rusia. Probablemente ahí radique el mayor mérito de su inesperada convocatoria. Un año después de debutar en partido oficial, Lopetegui puede cerrar ante un rival muy especial la renovación de un equipo que vuelve a ilusionar.

Alineaciones probables:

España: De Gea; Carvajal, Piqué, Sergio Ramos, Jordi Alba; Busquets, Koke, Iniesta; Isco, Asensio y Silva.

Italia: Buffon; Conti, Barzagli, Bonucci, Darmian; Candreva, De Rossi, Verratti, Insigne; Immobile y Belotti.

Árbitro: Bjorn Kuypers (HOL).

Estadio: Santiago Bernabéu.

Hora: 20.45.

La soledad de Ángel María Villar: ya no le suena el teléfono

Mientras sus antiguos aliados le sueltan la mano y negocian el futuro de la Federación, el todavía presidente del fútbol español rumia en silencio la ‘traición’ de sus amigos. No recibió llamadas ni después de la reunión entre el CSD, los dirigentes territoriales y Juan Luis Larrea, su sucesor interino. (EL ESPAÑOL)

El carácter religioso y austero de Ángel María Villar (a quien nadie ha acusado de robar para sí mismo, sino fundamentalmente de alumbrar un sistema clientelar en el que robaban muchos otros) ha encontrado en este sonado verano de 2017 una prueba digna del santo Job.

Primero fue su detención y la de su hijo Gorka ante las cámaras, con ‘pena del telediario’ incluida, que en pocas horas aniquiló la reputación familiar (“el daño ya está hecho”, se le oyó decir proféticamente al entrar escoltado en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas). Después fueron las dos semanas en prisión, donde encontró mucho tiempo para meditar y forjó lazos de amistad con otros poderosos caídos en desgracia. Pero quizá el golpe más duro vino al recobrar la libertad: el caudillo del fútbol español, vicepresidente de la FIFA y la UEFA, se encontró con que nadie ponía ya la mano en el fuego por él.

Silencio y apartamiento

Una estampa describe de forma expresiva el ostracismo del todavía presidente (suspendido) de la Federación Española de Fútbol (RFEF). El martes por la tarde, después de la reunión entre los 19 ‘barones’ autonómicos, el secretario de Estado para el Deporte (José Ramón Lete) y el presidente interino de la RFEF (su fiel colaborador Juan Luis Larrea), el teléfono de Villar no sonó ni una sola vez.

Tampoco recibió llamadas después de la segunda reunión, ya sin Lete, entre los 19 dirigentes territoriales y Larrea. Se enteró por la radio y la prensa de que la plana mayor del deporte y el fútbol pedían su dimisión cuanto antes, con la amenaza latente de una moción de censura en noviembre, cuando los plazos lo permitan. Reflexivo y “cambiado” (siempre según fuentes cercanas) por la cascada de hechos recientes, Villar medita mucho (“sobre la condición humana”) y la deslealtad de los dirigentes que apadrinó durante lustros. Dice, además, sentirse fuerte y confiado.

Particularmente reseñable es el cambio de actitud de su tesorero Larrea, hoy presidente interino, que puso la mano en el fuego varias veces durante la prisión de Villar y hoy se une al coro de la petición dimisionaria en la esperanza de aferrarse a un cargo al que, según varios compañeros de Junta Directiva, “le está cogiendo el gusto”. Desde aquel arresto el 18 de julio, sólo se han comunicado telefónicamente dos veces. La reacción airada de los dirigentes territoriales a la petición de Villar de que se le siga pagando el sueldo y las altas minutas de sus abogados mientras dure el proceso judicial es otra estampa gráfica de la soledad del bilbaíno, refugiado entre su casa de Madrid y otra residencia de descanso en un pueblo riojano.

Un as en la manga

El embrollo de la Federación es de tales proporciones que depende de la voluntad del presidente caído para hallar una solución viable. Y aquí emerge de nuevo el carácter rocoso de Villar, en cuyo código de valores nada hace sombra a la lealtadLuis Rubiales, su exdelfín, es el último en haberlo comprobado: el presidente no presentará su dimisión hasta que se busque a otro sucesor, ya sea Larrea u otro. Ni los profesionales de la gestión futbolística se atreven a hacer pronósticos sobre un panorama trufado de rivalidades personales enraizadas y miedo a las conversaciones telefónicas liberadas del secreto de sumario por el juez Pedraz esta semana (y de muy próxima aparición), que pueden ser suculentas.

A medida que pasan los días desde la ‘desaparición’ de Villar, baja la euforia de algunos enemigos y se generaliza la preocupación por ver quién se sube a gobernar el toro encabritado de la mayor federación del país en medio de una profunda división y en pleno año mundialista. Nadie quiere asumir la tarea, y a los que quieren no se les acepta con agrado: la RFEF es un avispero que crece cada día.

El todavía presidente, mientras tanto, rumia en silencio la traición de sus antiguos correligionarios con la terquedad de un corredor de fondo y se niega a seguir los plazos de nadie. Entre otras cosas, porque sigue creyendo en su inocencia de forma férrea. Y además, porque es perfectamente consciente del boquete causado por la Operación Soule: dirigentes territoriales en entredicho, personal encausado, luchas intestinas de todo tipo, desconfianza generalizada, miedo a nuevas revelaciones… Como solía decir él mismo y ha repetido estos días, “el problema no es mío, ¡es de ellos…!”

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