El calvario de Zozulya: ni el Rayo, ni el Betis ni los que antes le querían

 El delantero ucraniano de 27 años, apreciado por sus compañeros de vestuario, busca equipo después de que el Betis le haya retirado el dorsal. El miedo de varios clubes a evitar incidentes como los de Vallecas oscurece notablemente su futuro. (EL ESPAÑOL)

Román Zozulya ha jugado este verano más minutos que en toda la temporada pasada, la de su caída a los infiernos, cuando su préstamo al Rayo Vallecano fue frustrado por presiones de una sector radical de la afición rayista. Su español ha mejorado estos meses, aunque no demasiado. El ucraniano tiene contrato vigente con el Betis hasta junio de 2019, pero el club verdiblanco le ha retirado el dorsal y busca una salida a un jugador que se dice “maltratado” y cuyas competencias futbolísticas (internacional con su país) han quedado aparentemente eliminadas por el conflicto que mantuvo en enero con los Bukaneros, los ‘ultras’ vallecanos.

Le acusaban, en concreto, de ser neonazi y racista por haber fundado la Narodna Armiya (Ejército Popular), una organización paramilitar de ultraderecha que opera en la zona Donbass (al este del país) contra las fuerzas prorrusas que se mueven en un territorio con recientes y numerosas escaramuzas militares. Hubo manifestaciones en contra del jugador, pancartas y pintadas; la directiva madrileña se echó para atrás y rechazó la cesión pactada. El jugador respondió a los ‘Bukaneros’ que no es neonazi“Fue el error de un periodista”, afirmó; y el periódico que llevó al error pidió disculpas en su momento.

Sin dorsal

Pero el mal estaba hecho. Zozulya tiene 27 años y la carrera en serio peligro por su ideología nacionalista. Había empezado bien la pretemporada en Sevilla a las órdenes de Quique Setién, beneficiado por las lesiones de otros atacantes. La situación volvió a enfangarse esta semana; su agente, Vladimir Kuzmenko, difundió un comunicado el miércoles titulado ‘Discriminación a una excelente persona’ en la que acusaba al club de haberle quitado la taquilla, sin previo aviso, de haberle dejado sin ropa para entrenar y de haber entregado su dorsal (el 18) a otro jugador, “lo que para un profesional es sagrado”.

El club respondió al comunicado y aclaró que la retirada del dorsal es cierto, pero que se le permitía entrenar con sus compañeros y mantiene tanto su taquilla como su ropa deportiva. El Betis explicaba que si no había entrenado este miércoles había sido por culpa de un virus y que su falta de hueco en el primer equipo se debe a motivos exclusivamente deportivos.

Zozulya en un partido con la selección de Ucrania.

Zozulya en un partido con la selección de Ucrania. EFE

Algunos Bukaneros con la pancarta "Zozulya not welcome".

Algunos Bukaneros con la pancarta “Zozulya not welcome”. V.D.L.

Su difícil trance está directamente relacionado con la repercusión mediática de sus problemas con los ‘Bukaneros’: como ha podido confirmar EL ESPAÑOL, equipos que competían con el Rayo por sus servicios en el último mercado de invierno ya no quieren saber nada de él. Zozulya, de buena conducta en el club, es bastante apreciado por sus compañeros: cuando explotó el escándalo, la plantilla verdiblanca (encabezada por el capitán Joaquín), afirmó que asistían “a un linchamiento público de un futbolista” de comportamiento “intachable” desde su llegada.

¿Rescisión de contrato?

Durante su vía crucis de muchos meses el jugador ha rechazado las pocas ofertas existentes (de un club polaco y de la Segunda División española) porque prefiere llegar a un acuerdo con el Betis para rescindir su contrato y recibir parte de su salario. Su agente ofrece al jugador sin descanso, pero al parecer los clubes rechazan el fichaje por temor a que se repita el escándalo similar al vivido en Vallecas. Sólo parece tener acomodo claro en el fútbol georgiano y moldavo, un evidente bajón de categoría.

El 2017 del futbolista ucraniano tiene ribetes surrealistas. Cuando la afición rayista reventó el préstamo del jugador, también le impidieron indirectamente firmar por otro equipo: tras su paso por el Dnipro, el Betis y el propio Rayo, había llegado al límite de inscripciones en una misma campaña. En un momento surgió la posibilidad de jugar en la Liga estadounidense, pero los clubes no sufragaban la ficha del jugador. Zozulya, por tanto, limitó su actividad deportiva a entrenarse durante meses con la plantilla bética, sin licencia para jugar en competiciones oficiales. Salvo que ocurra un milagro, su mayor aportación a la historia del fútbol español habrá sido ofrecer el primer ejemplo de jugador expulsado de un club por presiones de la afición.

Alejandro Blanco: “Hasta que llegó Bach, el olimpismo iba por un lado y la sociedad por otro”

“Cuando nos ponemos a trabajar todos juntos, España es siempre un país número uno. Ese es el gran ejemplo de Barcelona 92″ / “Hay que adaptar los Juegos a la sociedad actual” / “Ya no es necesaria una inversión enorme de 40.000 o 50.000 millones para organizar unos Juegos”. (EL ESPAÑOL)

Alejandro Blanco (Orense, 1950) acaba de estrenar su cuarto mandato al frente del Comité Olímpico Español, donde goza de un respaldo amplio del deporte nacional tras haber encabezado el tercer (pero probablemente no último) intento de Madrid por organizar unos Juegos. Defensor acérrimo del Comité Olímpico Internacional (COI) y de su presidente (Thomas Bach) en un momento particularmente complicado para el olimpismo, Blanco hace balance del cuarto de siglo transcurrido entre el esplendor de Barcelona 1992 y el regusto agridulce de Río 2016, cuyas instalaciones deportivas se pudren en medio de dudas generalizadas sobre los beneficios del ‘legado olímpico’, la negativa de ciudades occidentales a celebrar unos Juegos y el rechazo a los escándalos de corrupción y dopaje que han robado protagonismo al deporte en los últimos años.

Todo el mundo parece estar organizando actos de conmemoración de Barcelona 1992 en su 25º aniversario. ¿El pasado de los Juegos es más atractivo que su futuro?

 No… Se trata de revivir el espíritu de Barcelona. Han pasado 25 años, pero el espíritu es el mismo. Lo importante no fueron las 22 medallas, las 13 de oro, sino que España se movilizó, y a través de unos Juegos cambió la mentalidad de la gente de este país. Sirvieron de puesta de largo de España en el mundo. Esa es una lección para los tiempos que estamos viviendo: cuando nos ponemos a trabajar todos juntos, España es siempre un país número uno. Ese es el gran ejemplo de Barcelona.

Un cuarto de siglo después, ¿estamos menos unidos que entonces?

La situación política es diferente, no la deportiva. En el tema deportivo estamos haciendo un trabajo conjunto, todos, y por eso los resultados en Río han sido formidables, como lo fueron en Londres y en Pekín. El deporte español sigue siendo el mayor factor de integración y sigue siendo visto por la sociedad de una forma diferente.

¿La falta de consensos básicos que se percibe ahora en la política española impediría la hipotética organización de otros Juegos?

 El consenso nacional es obligatorio. Si no, los Juegos son un desastre. Pasados 25 años, pasados Atlanta, Sidney, Atenas, Pekín, Londres y Río, la gente sigue hablando de los Juegos de Barcelona. Y no porque tuviera las mejores instalaciones (que no es verdad), sino por el espíritu que se vivió. Barcelona sigue siendo recordada por el movimiento olímpico. Fue el mejor ejemplo de la España que queremos, la España unida, la España trabajadora, con ideales y con valores.

El esfuerzo olímpico se puede hacer de muchas formas, pero para conseguir el resultado es imprescindible la unidad. Ayuntamiento, Comunidad Autónoma y Gobierno de España han de trabajar unidos y en la misma dirección para tener una candidatura respetable. Si no hay unidad, no hay que jugar ni siquiera el partido.

Madrid lo perdió tres veces, teniendo una buena candidatura y consenso político. 

Perdimos con grandes candidaturas las tres veces, pero la que yo presidí, 2020, fue la base un año después del modelo que estableció el Comité Olímpico Internacional. No nos dieron los votos, pero nos dieron la razón un año más tarde. En esta nueva dinámica del COI, Madrid es la ciudad más preparada del mundo para hacer unos juegos. Pero sólo se pueden hacer desde el consenso, no sólo del mundo político, sino del mundo empresarial y de la sociedad. Si la sociedad no quiere, no se pueden hacer unos Juegos, como se ha visto en Alemania o Hungría.

¿Cuáles son las tres cosas principales que, en su opinión, aprendió el COI de Madrid 2020?

Lo resumiría en uno: adaptar los Juegos a la realidad social y económica que vive el mundo. Lo otro es que hay adaptar los Juegos a la ciudad, no la ciudad a los Juegos. Eso es lo más importante. Ahora mismo, desde este propio edificio [la entrevista se celebra en la sede del COE], si miras por la ventana, puedes organizar en un entorno de 3 minutos 15 deportes y llegar al aeropuerto. No se puede hacer una ciudad para adaptarla a los Juegos. Los Juegos duran quince días. ¿Y después cuál es el legado? ¿Instalaciones que no se van a usar?

Alejandro Blanco

Alejandro Blanco Jorge Barreno

Creo que tenemos que racionalizar, y eso es lo que ha hecho el COI. Hay que adaptar los Juegos a la sociedad actual. ¿Y qué pide hoy la sociedad? Control del gasto, control de la inversión, que sean proyectos entendibles, que la gente los quiera… No puede haber un proyecto separado de la sociedad. Y creo que eso, que nosotros defendimos y luego nos dieron la razón, es para todo, no sólo para el deporte. Creo que las cosas hoy no son como hace 20 años, y la sociedad quiere participar más, tener más poder de decisión, que le expliquen mejor las cosas.

El famoso “legado olímpico” de Río, ¿estuvo mal concebido o está mal explicado? ¿O las dos cosas?

Tiene su luz y sus sombras. Hay varias instalaciones en desuso porque las están desmontando, no querían muchas fijas. Pero los Juegos han de adaptarse a los tiempos. No sirven las macroinstalaciones de 200 millones de dólares, porque la gente no las acepta. Río hizo cosas muy bien, pero le pilló en una situación política muy complicada. Pese a todo, hizo unos Juegos presentables.

Los Juegos han mejorado mucho el transporte en la ciudad, que era (y en algunas zonas sigue siendo) caótico. ¿Qué se está haciendo mal para que solo se publicite lo malo, o lo inútil, de ese legado?

En este momento, en general, prima lo negativo sobre lo positivo. Es una situación que habrá que cambiar entre todos.

Han pasado 25 años desde Barcelona y el olimpismo internacional vive probablemente su peor momento histórico. ¿De dónde procede la crisis?

Yo pienso que es una crisis de valores… Puedes hacer nueve cosas bien y una mal, pero no te van a recordar por las nueve. Te van a criticar… Río vivó unos Juegos difíciles, muy duros, y pese a todo se hicieron. Nos quedamos con las sombras y no destacamos las luces. Por eso hay que explicar bien las cosas y tener total transparencia. Que la gente entienda que toda inversión tiene retorno positivo, que se genera trabajo… Pero muchas veces no se explica lo suficiente.

Yo no creo que el olimpismo viva su peor momento… Ha habido un problema de ciudades candidatas: hay menos que otras veces. Pero también es cierto que estando París y Los Ángeles tenemos la tranquilidad de que va a haber grandes Juegos. Creo que el movimiento olímpico, como todos los movimientos, por los cambios producidos en la sociedad, ha pasado momentos de dificultad (el caso de Rusia, el dopaje, etc.). Pero Thomas Bach está haciendo una gran labor y se están salvando todos los problemas, y bien. Hay grandes patrocinadores, la venta de derechos ha ido extraordinariamente bien. Creo que al olimpismo le queda aún muchísimo recorrido, y si es capaz de mantenerse (que lo será, sin ninguna duda) en ese espacio de no interferir en la política, sino de mejorar el mundo y el deporte de alta competición, tiene el futuro asegurado.

¿Hasta qué punto afecta la percepción de corrupción a la consideración social del mundo del deporte?

Bach ha hecho cosas muy importantes: la primera es que cualquier persona afectada por un proceso de corrupción automáticamente deja de ser miembro del COI. La transparencia es al segundo: no hace falta que haya sentencia. La otra gran medida afecta al dopaje, y es la revisión de las muestras de hace ocho años. No defiendo a Bach porque sea el presidente del COI (que también), sino que le defiendo con devoción porque está haciendo cosas para limpiar todo aquello que pueda emborronar la imagen del COI.

El matrimonio entre el COI y la Agencia Mundial Antidopaje tampoco pasa por su mejor momento. ¿Dónde se sitúa usted en ese conflicto?

Yo con el COI, desde luego, pero las posturas están ya mucho más cercanas. Hemos de ir de la mano y hacer las cosas bien.

¿La retirada del patrocinio de McDonalds es un símbolo de decadencia?

No… Han entrado Toyota y Bridgestone con muchísima fuerza. En un momento dado un patrocinador histórico puede decir que ya no le interesa, pero cada vez hay más patrocinadores y los derechos televisivos se venden extraordinariamente bien porque hay mucho interés. El movimiento deportivo mundial hace una labor extraordinaria que es recompensada por empresas y medios. Por eso debe quedarse en ese espacio que hablábamos antes.

Le veo muy optimista. ¿No cree que hace falta una reflexión profunda de lo que está sucediendo, por amor al propio movimiento olímpico? Hace 25 años los Juegos eran lo máximo a lo que se podía aspirar. Eso ya no sucede, es casi al contrario.

Yo creo que se está haciendo… No es que sea optimista (que lo soy), es que lo soy con fundamento. Para mí apartar a los implicados es lucha contra la corrupción. El caso del dopaje y la retirada de medallas es lucha contra el dopaje. El mundo no es perfecto, existen imperfecciones, pero hay que intentar mejorar. El COI está haciendo lo que tiene que hacer. Y lo que nosotros dijimos en la candidatura 2020 es lo que ha ocurrido: hasta la llegada de Thomas Bach, el olimpismo iba por un lado, en donde lo que primaba era la macroinstalación, y la sociedad iba por el otro. No hay más. Y cuando ves el planteamiento de París o Los Ángeles, ves que están en esta línea, no la anterior. Y este proceso de adaptación hay que pasarlo. Y aparecerán muchas ciudades… Ya no es necesaria una inversión enorme de 40.000 o 50.000 millones. El movimiento olímpico, en cuestión de grandes eventos, se está adaptando al movimiento social.

¿Brasil, por tanto, ha sido el último ejemplo de una etapa que muere?

De una etapa… Sí. Pero observe qué ha pasado en Tokio desde que se aprobó la norma 2020. El macroproyecto inicial se ha adaptado a la agenda… Las últimas noticias es que se van a retocar instalaciones de los Juegos de 1964… Eso es importantísimo, y en ese sentido el movimiento olímpico ha dado un salto grandioso. Vamos a hacer unos grandes Juegos, sin duda alguna, pero no necesitamos la macroinstalación, que una vez que terminan los Juegos queda inservible para la sociedad. Se ha reducido la inversión en el estadio olímpico, va a disminuir la lámina de agua para remo y piragüismo, y se van a retocar instalaciones de los Juegos de 1964.

Los Juegos Olímpicos son el mayor evento que puede organizar un país, pero no puede hacerlo, tal y como está hoy el mundo, separado de la sociedad. No puede… Y ese fue nuestro lema y fue nuestra historia. Perdimos ante un proyecto extraordinario de un país muy solvente, pero la idea de Madrid 2020 está más vigente que nunca.

Por qué las plantillas de Messi se hacen a mano y las de CR7 las fabrica un robot

Podologia-Lionel_Messi-Cristiano_Ronaldo-Futbol_226739804_37641264_1706x960.jpg

La podología deportiva (“mucho más que uñas y callos”) experimenta un tardío ‘boom’ en pleno debate sobre el uso de la tecnología y las plantillas en las botas para evitar lesiones.

(En El Español) Al fútbol, como todo el mundo sabe, se juega fundamentalmente con los pies. Y sin embargo, hasta hace relativamente poco no había podólogos en los cuerpos médicos de bastantes equipos profesionales. “De hecho, ni siquiera hoy todos los clubes tienen”, afirma Carles Ruiz Galdón, de 36 años, podólogo del Levante, representante de una generación nueva en una disciplina poco conocida que busca su despegue definitivo. “Las principales afecciones de los futbolistas en los pies”, explica Ruiz Galdón, “son callosidades, ampollas de pretemporada, problemas en las uñas, etc., que pueden ser muy dolorosas e incluso invalidantes, pero la regeneración del pie es muy alta. Es raro que estas dolencias conduzcan a la baja. El problema, y esto es lo que la gente muchas veces no ve, es que la diferencia entre que un jugador de élite esté al 100% o al 80% es muy alta… Muchas veces decisiva”.

La podología deportiva, sin embargo, “es mucho más que uñas y callos”, como repetirán varios especialistas a lo largo de este reportaje. De cada 100 futbolistas profesionales que trabajan en clubes (según datos del podólogo del Elche y del ElPozo Murcia, José Berna), entre 20 y 30 padecen lesiones en los pies cada temporada. No hay muchas graves: las más frecuentes son fracturas por estrés, sobre todo en el quinto metatarsiano (unos tres meses de baja), y la puñetera fascitis plantar, que puede durar una temporada entera y obligar al jugador a infiltrarse cada domingo. El objeto fundamental de la podología es la pisada, que está íntimamente relacionada con un buen número de lesiones en otras partes del cuerpo: es por ello que los equipos ricos de Primera División empezaron a contratar especialistas para proteger sus activos millonarios en la década de 1990.

“El fútbol es diferente a todo”, afirma Pepe Claverol, podólogo del Mallorca desde hace un cuarto de siglo y presidente del Colegio Oficial de Podólogos de las Islas Baleares; “es un juego de equipo en el que la unión entre ‘fisios’, médico, podólogo, entrenador y jugador es esencial. Una lesión, sea de donde sea, puede depender de la pisada. Los jugadores siempre quieren jugar, y tratan de engañarte. Si no te dicen que hay molestias, tengo que ser suficientemente listo para verle funcionar descalzo y detectar que hay algo raro. Los que sabemos de mecánica somos nosotros, hay que integrar conocimientos con el ‘fisio’ y el médico”.

Pruebas en el Levante FC.

Pruebas en el Levante FC.

Las modas, como en cualquier campo, han cambiado mucho en las últimas décadas. “Antiguamente las botas eran de piel; cogían humedad y se dilataban”, explica el doctor Ángel González de la Rubia (presidente de la Sociedad Española de Podología Deportiva): “A los jugadores se las daban pequeñas, sin estrenar, y se las ponía el utillero para domarlas. Imagínese lo que sufría el utillero… Ahora son sintéticas, no cogen agua y pesan mucho menos; son como guantes con calcetines. La desventaja, claro, es que no transpiran como la piel”.

Tampoco hay ya apenas futbolistas que calcen botas con tacos de cuchilla (un ‘adelanto’ que produjo un fuerte incremento de las roturas de ligamento cruzado, ya que se clavaban como puñales en el césped mientras las rodillas giraban completamente). Desde hace unos años los tacos de las botas vuelven a ser redondos, mientras las empresas de indumentaria deportiva afinan cada temporada en la búsqueda de botas más ligeras, personalizadas y resistentes. También se han acortado los tacos en las botas para niños, como apunta el doctor Manuel Mosqueira: “Los tacos altos les producían dolor lumbar”.

Real Madrid y Barcelona: dos enfoques diferentes

“El pie es la base. Como en un edificio, si falla la base, el cuerpo se resquebraja”, razona el doctor Martín Rueda, podólogo del FC Barcelona desde hace una década y jefe de podología del Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat desde hace un cuarto de siglo. Rueda, como reconocen sus colegas, es el ‘padre’ de la podología deportiva española. “Para empezar a entender el porqué de las cosas”, cuenta a este periódico, tuvo que empezar a estudiar física y arquitectura “como un loco”.

“El cuerpo es una estructura, un edificio hecho de piezas”, prosigue. “Y tenía que entender cómo funcionan las piezas, para establecer una relación, ver el pie en conjunto con el cuerpo… Ya que si te equivocas, el edificio se va a caer”. Corría la década de 1970 y aquel enfoque era “revolucionario”, prosigue Rueda. “Empezamos a medir cosas que no se medían: caderas, rodillas, ejes… Cuando tienes una base de datos con valores numéricos, puedes empezar a detectar patrones y a comprender lesiones. A prevenirlas… Es un modelo mecánico, hay que valorar el pie conjuntamente con cadera y rodilla. Así que empecé a trabajar codo a codo con los médicos y los fisioterapeutas. Tuve que crearme un equipo. La informática era muy diferente entonces, figúrese…”.

Consulta del doctor Rueda en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat.

Consulta del doctor Rueda en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat.

Una persona normal da entre 5.000 y 10.000 pasos al día, o sea más de 200 millones en su vida (casi seis vueltas completas al planeta Tierra). “Un pequeño desajuste puede tener un impacto decisivo a largo plazo en el resto del cuerpo”, insiste Rueda; “cuando alguien viene con un problema que no es de pie, yo examino todo… Los cambios de apoyo o de pisada repercuten en músculos y huesos. Las artrosis aparecen un día, sí, pero se han ido formando toda la vida… Mi lucha personal ha sido tratar de unir podología, fisioterapia y medicina. Una tendinitis rotuliana, por ejemplo, requiere la intervención de todos, ¡hablar un lenguaje común!”.

En la era de la robótica y los súperordenadores, el responsable de cuidar la pisada de Leo Messi, Neymar o Andrés Iniesta sigue fabricando sus plantillas manualmente. “Hoy día se relaciona mucho podólogo y plantilla”, reflexiona Rueda, “pero en realidad no hacen falta tantas, ¿sabe…? Yo hay jugadores que vuelven de las selecciones con plantillas y se las quito inmediatamente. Estamos en una época en la que parece que la tecnología 3D es lo más. Nosotros hicimos la primera plantilla en 3D hace más de cinco años, pero después las desterramos: los materiales no son adecuados para podología, les falta elasticidad, y mezclar polipropilenos con distintos materiales hoy día es imposible”.

Rueda y su equipo fabrican las plantillas sin ayuda de robots: “Con un proceso de termoconformado al vacío”, explica, “previa elaboración de un molde en carga con control computerizado de las presiones, donde se tiene en cuenta no el pie, sino todo el funcionamiento de la extremidad… Una vez la plantilla está termoconformada sobre el molde, el pulido y el ajuste al zapato se hace con una pulidora manual”.

El predecesor de Rueda en el Barça, Bernat Vázquez, opina también que las aplicaciones robóticas a la podología tienen limitaciones. “Las impresoras 3D, por ejemplo, inyectan material, pero no mezclan, y es importante mezclar, porque los dos pies pueden ser muy diferentes. Es muy difícil hacer eso bien por ordenador. Una cosa es mecanizar y otra hacerlo bien. Es como una panadería: puedes tener masa madre y horno de leña o una masa química congelada; todo es pan, pero no sabe igual”. “El futuro”, admite, “es claramente 3D, pero no ha llegado aún al nivel deseado. La plantilla es un tratamiento, y el diagnóstico todavía no lo hacen las máquinas: una cosa es vender humo y otra que funcione. El mejor ordenador es el ojo clínico, la experiencia de 40 años. Eso no te lo da una máquina. Mezclar cuestiones médicas con intereses comerciales suele salir mal”.

El doctor Bernat Vázquez, con Ronaldinho durante su paso paso por el Barcelona.

El doctor Bernat Vázquez, con Ronaldinho durante su paso paso por el Barcelona.

Plantillas robotizadas en Valdebebas

El Real Madrid funciona en este campo de una manera notablemente distinta. El podólogo de su cuerpo médico, Víctor Alfaro, es el máximo representante de la podología robotizada; ha pasado de trabajar en una consulta en Huesca de 20 metros cuadrados a prestar servicios al club merengue, al Sevilla, a la selección española o al Mutua Madrid Open (entre otras muchas instituciones) como dueño de Podoactiva, la empresa más grande de Europa en este sector (con más de 170 empleados). En una conversación con este periódico, Alfaro explica su exitoso método, que despierta recelos entre algunos colegas de profesión.

“La robotización del tratamiento es importante, desde luego, pero no más que la precisión del diagnóstico de la marcha. Y ahí la tecnología es clave”, señala el podólogo que viajó con el Madrid a la reciente final de Champions League en Cardiff. “No es suficiente verles correr en cinta o coger una imagen de plataforma de presiones, porque al final su gesto en el campo es totalmente distinto: lleva bota, pisa césped… Les colocamos un equipo de sensores dentro de la bota, con una plantilla sensorizada, para analizar la pisada en situación de juego real”. “Es clave diagnosticar bien y con medios de este siglo”, insiste Alfaro. “Sin ese instrumento es casi imposible trabajar, te lo tienes que imaginar”.

Víctor Alfaro, dueño de Podoactiva y podólogo del Real Madrid.

Víctor Alfaro, dueño de Podoactiva y podólogo del Real Madrid.

Claverol discrepa de este enfoque. “Los ordenadores pueden ser una ayuda”, concede, “pero no sirven de nada si los podólogos, por famosos que sean, no entienden de biomecánica. La cadera ordena cómo posa el pie, sus posibles torsiones afectan a todo. No se trata de mirar sólo los apoyos en sí, sino de hacer un estudio biomecánico, sin máquinas, muscular, articular y ligamentoso antes de subir a nadie a la plataforma de presiones… ¡El pie empieza en la cadera! Hay un exceso absoluto de plantillas hoy día, yo quito un montón de ellas. Se vende demasiado, se colocan plantillas a todo Cristo… Yo quito más de las que pongo. ¿Sabe cuál es el elemento más utilizado en un equipo de fútbol? El esparadrapo… Pero el marketing y la publicidad son muy importantes, hay mucho negocio montado”.

Escaneo tridimensional

Respecto a las plantillas, Alfaro explica que los moldes físicos, generalmente en escayola o espuma fenólica, generan “una pieza artesanal irrepetible, pero sin el tipo de precisión de nuestro método, que es de escaneo tridimensional, como en otras partes de la industria, pero desarrollamos una patente (Scan Sport Podoactiva) que te da una imagen exacta del pie. Con esa imagen de escáner 3D y los tests biomecánicos previos, el equipo de ingenieros de nuestro parque tecnológico [en Huesca] calcula la geometría y el espesor adecuados para la plantilla. Luego el robot fabrica la plantilla. La robotización tiene varias ventajas: por ejemplo, elegir espesores exactos, con fracciones de milímetros”.

Las plantillas de Podoactiva “no se hacen con impresoras 3D”, aclara Alfaro: “El material no tiene suficiente capacidad mecánica en este momento. Hacemos el proceso contrario: partimos de un bloque macizo, y un robot esculpe la plantilla por las dos caras. Están calculadas para que tengan la elasticidad precisa, que vuelvan siempre a su sitio tras los ciclos de cargas. Eso a mano es imposible. Y nos permite algo imprescindible en el fútbol de élite: la replicabilidad del tratamiento, que sean exactamente iguales. Futbolistas como David Villa, que juega en Nueva York y a quien mandamos plantillas de vez en cuando, tienen siempre la misma. A mano sería cada vez distinta… Nunca serían dos tratamientos iguales, varían los parámetros físicos. Esto es milimétricamente igual. Hemos hecho miles y miles de plantillas a mano en el pasado, y funcionan, pero no tienen el nivel de precisión que necesito para trabajar. Como lo hacíamos hace diez años, a ojo, ya no vale”.

¿Cómo se explica entonces que tantos clubes las hagan a mano? “Es un colectivo sin demasiada conexión con otros campos. Yo no creo que sea mejor que otro podólogo. Lo que es mejor es nuestro equipo. Ese es nuestro éxito, 170 personas. La mitad podólogos, pero la otra mitad físicos, ingenieros, ‘telecos’. Esa es la diferencia fundamental. Un podólogo no sabe de física, no sabe de ingeniería, ni sabe de tecnologías de la comunicación. Se trata de montar un equipo que pueda usar de verdad las tecnologías de este siglo en beneficio de la salud del pie. Y el podólogo que está en la consulta, eso no lo puede tener… Yo creo que el futuro va en trabajar en equipo, con diferentes perfiles. Si hiciésemos este reportaje dentro de cinco años, seguramente la mitad de los podólogos funcionen ya así. Y dentro de diez años no habrá nadie que trabaje a mano”.

Fabricación mecanizada de plantillas.

Fabricación mecanizada de plantillas. Podoactiva

Rueda, que evita polémicas, se limita a decir que “todos conocemos a Alfaro y sus métodos, que son muy respetables. Para mí lo fundamental son los planos de corrección biomecánica, para que el peso del cuerpo no sea lesivo. Y eso no se puede hacer usando 3D”. José Manuel Cebollada (podólogo que colabora con el Centro de Alto Rendimiento de Madrid) afirma también que prefiere “actualmente las plantillas manuales, porque se pueden personalizar más que con un robot, no terminan de ser versátiles. Pero el futuro es que la tecnología robotizada llegue a nuestras manos, que no sea tan cara, que pueda hacerse en talleres muy pequeños… Hace falta mucho volumen para rentabilizarla”.

Las críticas veladas y no tan veladas de miembros destacados de la podología deportiva española a Podoactiva son frecuentes y no parecen preocupar mucho a Alfaro: “Los equipos de élite tienen jugadores de primer nivel y necesitan médicos de primer nivel”, afirma sin complejos. “¿Críticas? Nosotros hace doce años empezamos a utilizar plataformas de presiones. Y yo recuerdo que tuve escuchar en varios foros que era solo un instrumento de marketing. Y ahora esas personas las consideran clave; no hay una sola consulta en el país sin plataforma de presión. Y durante mucho tiempo tuvimos que aguantar críticas los que habíamos apostado por esa tecnología. De la misma manera, los que critican hoy esto, cuando puedan disponer de la tecnología, no trabajarán de otra manera. Lo sé porque he trabajado de ambas maneras, y los resultados son completamente diferentes. El cálculo y la precisión son muchos mayores, incluso cuando te equivocas puedes detectarlo con exactitud. Es como ir al óptico y decirle que es mejor tallar las gafas a mano”.

Con tanto nivel de sofisticación, cabe preguntarse: ¿cómo puede ser que haya tantas lesiones? ¿Puede una plantilla, por ejemplo, salvar el sóleo de Bale? “Si con plantillas se pudieran mejorar todas las lesiones”, responde Alfaro, “no harían falta servicios médicos. No hay plantillas mágicas que prevengan todas las lesiones. Al final somos parte de un servicio médico, tenemos una parte muy pequeña de responsabilidad en las cosas que salen bien, y cuando funcionan bien es porque estamos totalmente integrados, somos una pieza más del engranaje”.

El 25% de los huesos

“¿Para qué sirve el pie?”, concluye Martín Rueda…  “Un órgano que reúne el 25% de los huesos del cuerpo. Es un amortiguador… Una bóveda, una palanca, una columna, según cada momento de la pisada o de estar de pie. De ahí la complejidad del mecanismo… Es como la mano. Pura relojería”. Todos los especialistas consultados deslizan sin querer que a veces la relación con los futbolistas es muy dificil. “El problema del fútbol”, dice González de la Rubia, “es que los futbolistas (todos) quieren siempre una bota muy ajustada, para tener sensación de control en el golpeo. La bota a veces es incluso una talla más pequeña, tan justa que puede convertirse en un trabajo a veces muy complejo ponerla”.

Intervenir en el vínculo entre el jugador y la bota es complicado: una pugna constante entre comodidad y salud. Si es un jugador importante, se llama a Nike o Adidas, se le hacen unas zapatillas ad hoc. “Cada pie es diferente”, dice Rueda, “a veces hay que cambiar la posición de los tacos para colocarlos en lugares sin sobrecarga, o añadir alguno o quitarlo… Yo a mis alumnos, para que entendieran la relación entre el pie y el cuerpo, les decía que salieran de juerga con un grano de arroz debajo del metatarsiano, para que vieran cómo repercutía en el resto del cuerpo. Siempre les digo lo mismo: que los pies están muy lejos de la cabeza, pero muy cerca del suelo”.

La caída de los ‘Mendes boys’: ¿el final de una época?

Deportes_225240730_36935677_1706x960

Javier Tebas, presidente de la Liga de Fútbol Profesional (él mismo investigado por presunto fraude fiscal), suele decir que la Agencia Tributaria (AEAT) ha emprendido una cacería contra el mundo del balompié. “Hacienda quiere liquidar a los clubs [...] y hay animadversión al mundo del fútbol”, dijo con desparpajo en una entrevista con el diario As, hace menos de tres años, que le costó una querella de la todavía Directora de Recaudación de la AEAT, Soledad García.

García, un personaje central en la ‘guerra’ entre la Agencia Tributaria y el fútbol profesional, fue (y es) el brazo ejecutor de una estrategia de ‘tolerancia cero’ con el balompié que sintonizó (y sintoniza) con un amplísimo sector de la sociedad española, estragada por la crisis económica y un desempleo que alcanzó niveles superiores al 26%. Justo el año en el que se batió el récord de parados, 2013, el fútbol español operaba en una situación de deuda insostenible: tanto por la cantidad acumulada (752 millones a Hacienda) como por la imposibilidad de pagarlo con los ingresos por derechos televisivos de aquella época.

Más allá del contexto económico y de cuestiones intrahistóricas y enfrentamientos personales que aún no han sido abordados por la prensa española, un hecho es incuestionable: la persecución por parte de la Agencia Tributaria de los fraudes fiscales habituales en una élite millonaria y soberbia, fácil blanco de la ira popular, es continua desde hace tres años. Y ello a pesar de que algunos de sus pleitos, como el de Xabi Alonso a comienzos de este año, han sido archivados por la Justicia después de que el futbolista guipuzcoano sufriera la condena social de los telediarios y recurriese después a los tribunales (un precedente que parece orientar la estrategia de Ronaldo en estos momentos).

Mendes, bajo sospecha

Las acusaciones de este mes de junio contra Cristiano y Mourinho se suman a las que pesan sobre otros futbolistas de Jorge Mendes en aprietos fiscales (Di María, Falcao, Coentrao, Pepe y Carvalho, por citar algunos). La estrella del agente portugués palidece a medida que su despacho aparece vinculado con un número significativo de casos de presunto fraude en derechos de imagen de futbolistas (tanto él como Cristiano vieron cómo empezaban sus problemas en diciembre de 2016, cuando el consorcio EIC de medios europeos -en España El Mundo- publicó el informe ‘Football Leaks’ y el relato de los ingresos por derechos de imagen asegurados mediante una red de empresas abierta en las Islas Vírgenes.

“Algo falla en la estructura de protección de los chicos de Mendes”, afirma el presidente de un club español a este periódico, sobre todo si se tiene en cuenta que sus plataformas fiscales son, a grosso modo, parecidas a la de todos los jugadores de élite (como confirman dos abogados consultados): “Algún cambio es imprescindible”, concluye el citado dirigente.

La caída de los ‘Mendes boys’ (a la espera de que se pruebe su culpabilidad, negada sistemáticamente por los jugadores implicados y por el propio ‘súper agente’ portugués) supone un golpe directo al corazón del negocio futbolístico: a nadie se le escapa el efecto negativo que tendría la eventual salida de Ronaldo sobre la Liga española. También demuestra, aunque desde Barcelona se haya dicho a veces lo contrario, que ningún astro está libre del escrutinio tributario.

Por bloques

Echando la mirada atrás, la operación de ‘limpieza’ de Hacienda en el deporte más popular de España sigue un orden bastante preciso: en primer lugar, los clubes ‘medianos’ de Primera División con deudas cuantiosas; después, los clubes de Segunda División, algunos de los cuales pagarían con descensos (y desapariciones) el afán fiscalizador de la AEAT; en tercer lugar, como demuestra cualquier hemeroteca, el entorno del FC Barcelona; y por último el Real Madrid. Mourinho, como el exmadridista Mesut Özil, ya pagó multas millonarias en 2015 a Hacienda por no haber tributado las comisiones de sus agentes.

Cristiano Ronaldo y Mourinho habrán de declarar ante la Justicia por haber defraudado (presuntamente) 14,7 y 3,3 millones de euros respectivamente. Su encausamiento derriba las sospechas de partidismo en el Ministerio de Hacienda, pero abre otra pregunta: si son culpables, ¿por qué no se impulsó antes su condena? Mientras tanto, el mundo del fútbol -con la excepción de Tebas- se queja en privado. La afición madridista se debate entre la fe en la ética de su jugador y (mayoritariamente) el deseo de justicia fiscal. En algunos clubes de Primera División y fondos de inversión internacionales que gestionan jugadores se preguntan ya cuál sera el próximo objetivo de una administración implacable.

Las próximas semanas serán determinantes para calibrar la profundidad del agujero que Hacienda ha abierto en el Real Madrid y la reputación (como mínimo) del representante más poderoso del fútbol mundial. Dependiendo del resultado de las investigaciones abiertas, cabe esperar alguna modificación en los mecanismos que utilizan las súper estrellas para gestionar sus ingresos, derechos de imagen y pagos al fisco; un punto de inflexión definitivo en un proceso de depuración que parece no tener fin y que domina las conversaciones en la calle estos días.

El triatleta de Aleppo que quiere ser olímpico: “Todavía no puedo expresar lo que sentí cuando cayó la bomba en el estadio”

Mohamad Masoo, de 23 años, huyó hasta Hannover (Alemania) con su hermano menor y ahora aspira a estar en los Juegos de Tokio 2020 con ayuda de la Unión Internacional de Triatlón (ITU). “En Siria ya no hay vida”, cuenta a EL ESPAÑOL.

Mohamad Masoo.

Mohamad Masoo.

La realidad de Mohamad Masoo (Aleppo, 1994) cambió tanto en un año, dice, que su existencia es ahora, literalmente, “otra vida”. El lustro anterior a su huida desde Siria, un país en plena desintegración, había sido una una odisea diaria. El camino que emprendió en 2016 hacia el modesto paraíso de Hannover (Alemania) donde reside hoy sería material suficiente para rodar una película: salió de su país por el norte, cruzó la frontera turca, llegó a la costa y se embarcó en una lancha con veinte personas dirección a Grecia. Había diecinueve chalecos salvavidas: “Yo era el único que no llevaba, porque soy nadador”, explica en inglés a EL ESPAÑOL durante una reciente visita a Madrid con el proyecto ‘Team ITU’, de la Unión Internacional de Triatlón, que identifica a jóvenes prometedores de países subdesarrollados y les ayuda a meterse en la élite internacional.

Mohamad, su hermano menor y los otros 18 refugiados desembarcaron sanos en Grecia. Macedonia, Serbia y Hungría fueron sus siguientes hitos; se desplazaban fundamentalmente a pie y a veces en vehículo, “si había suerte”: el vía crucis que define desde hace un par de años la vida de cientos de miles de compatriotas suyos. Finalmente los Masoo se establecieron en la capital del estado alemán de Baja Sajonia, donde “por fin” puede dedicarse a su pasión: entrenar.

“Has nacido en un país, pero tienes 23 años y estás en otro, no sé cómo explicarlo…”, explica el triatleta sobre su aventura. “Al principio fue tan difícil… La vida en los países árabes es tan diferente a Europa. Fue muy duro al principio, te repito, porque estaba solo, lejos de mi casa, de mi familia, lejos de mis amigos. Dejas tu vida en otro lugar… Me quedé en Siria cinco años durante la guerra… Soñamos con que algún día todo volvería la normalidad, pero la guerra no para de crecer, ya no queda vida allí”.

Mohamad había estudiado tres años en la universidad (Educación Física), solo le falta uno para graduarse. “Lo que pasa es que con la guerra vivir o competir allí fue haciéndose imposible”, cuenta ahora, rodeado de una veintena de jóvenes atletas hiperdotados. Sus padres se quedaron en Aleppo, donde todavía meditan abandonar su casa para refugiarse en Turquía. “Es difícil hablar con ellos”, lamenta el primogénito de la familia. “Hay problemas de agua, de comida, de electricidad… Hablamos como podemos, por Facebook, por Whatsapp. Siempre dicen ‘estamos bien’, pero yo sé cómo están… Es verdaderamente difícil vivir allí, no quieren que nos preocupemos…”

Masoo traga saliva. “Me considero muy afortunado, como todos los que han cruzado la frontera… Hemos recibido una vida nueva, ¿sabe? Todos los que pueden irse se van, todo es complicado ahí; es realmente duro conseguir cualquier cosa”. La amargura impregna el recuerdo de Mohamad sobre Siria: “Éramos el país con más agua de la zona, el país que regalaba pan a sus vecinos, pero ahora estamos destrozados por la guerra”.

Masoo, con algunos compañeros del Team ITU.

Masoo, con algunos compañeros del Team ITU. Silvia P. Cabeza

Consumado triatleta, nadador desde los seis años (aunque se considera especialista también en ciclismo y atletismo, disciplinas que emprendió cuando la piscina donde entrenaba fue bombardeada), Mohamad se prepara desde hace casi un año con un entrenador francés y cuenta con un patrocinador holandés hacia el que se deshace en gratitud. Su mente está completamente enfocada en los Juegos Olímpicos de Tokio. ¿Fue el deporte la razón de su exilio? “Decidí dejar Siria porque el ambiente se estaba poniendo verdaderamente peligroso”, responde. “La última vez que estuve en Damasco, en el estadio Tishreen, cayó una bomba mientras entrenaba allí. No puedo explicar las sensaciones, lo que viví allí. Todos me habían dicho ‘no salgas a entrenar ahí, es peligroso’, pero me dio igual, fui a entrenar, ¿sabe?, porque mi sueño es ser atleta de élite y si eso es lo que quieres, no puedes parar. Estaba entrenando tranquilamente, y de repente sucedió. Estaba corriendo en la pista y surgió un ruido. No puedo explicar el sentimiento…”

El periodista le pide que lo intente. “Es tan duro…”, comienza con voz quebradiza. “Hasta hoy no puedo olvidar el sonido [lo imita, con estruendo]; me tiré al suelo, había muchas cosas pequeñas flotando en el aire. Sólo grité que después de esta primera vendría otra bomba, así que corrí, corrí tan rápido como pude hacia mi habitación, que estaba cerca del estadio, y me escondí allí mientras pensaba ‘¿Qué está pasando?’ y lo afortunado que era… Porque dos meses antes, otra bomba había matado a 11 jugadores en un partido de fútbol”. Preguntado por si las bombas provenían del ejército o de los rebeldes, dice que ni lo sabe: “Son sólo bombas”.

Mohamad cree en sus opciones para estar en Tokio 2020. “Es posible llegar. Trabajo mucho para ello ahora. [En Río 2016 compitieron ocho atletas del Team ITU].  Puede que haya un equipo de refugiados, que tendrá un número limitado de participantes. Trabajaré lo más que pueda para ser parte de ese equipo”. ¿Algún sueño adicional? “Después de ser triatleta olímpico, quiero ser ‘Ironman’ y entrenador profesional de triatlón. Y después de eso, quién sabe, quizá Siria vuelva a ser un país normal y pueda volver con 50 ó 60 años para enseñar el triatlón y mejorar el deporte allí”.

Masoo y dos compañeros, en las tres posturas del triatlón (atletismo, ciclismo y natación).

Masoo y dos compañeros, en las tres posturas del triatlón (atletismo, ciclismo y natación). Silvia P. Cabeza

La Selección sufre media hora en Macedonia antes de marcharse de vacaciones

El equipo de Lopetegui es inmensamente superior a los balcánicos en la primera parte y se relaja demasiado en la segunda, hasta el punto de ofrecer dudas tras el golazo aislado de Ristovski (1-2).

Los jugadores celebran el gol de Costa.

Los jugadores celebran el gol de Costa. GEORGI LICOVSKI Efe

A España le bastaría un empate ante Italia el próximo 2 de septiembre en el Santiago Bernabéu para clasificarse al Mundial de Rusia. La selección doblegó con facilidad, aunque con apuros finales, a Macedonia en Skopje por 1-2 (narración en vivo y estadísticas del partido) y continúa líder del grupo G en el camino al Mundial de la ansiada recuperación futbolística.

Macedonia comenzó el partido fogosamente, tratando de sorprender por velocidad a una selección española poblada de nombres ilustres, con Busquets como único mediocentro defensivo. Se trató, como tantas otras veces,  de un espejismo. Los locales se vieron pronto obligados a replegarse y plantaron el autobús en la frontal del área ante una España muy tranquila, dirigida por el trío Silva-Iniesta-Isco y con un Costa en permanente desmarque y arrastre de defensas.

Era España un equipo de ‘jugones’ con un solo delantero, un equipo de evidentes resonancias delbosquianas. El todavía delantero del Chelseamostró mucha motivación en el último partido de una temporada que le sitúa, sorprendentemente, en el mercado de fichajes.

La Selección huía de la prisa con elegancia, sin aburrir, cuando al cuarto de hora de partido Iniesta dibujó un pase magistral por elevación en la banda izquierda para Jordi Alba, que cedió atrás para Silva; el canario paró, recortó, se dio la vuelta y batió a Dimitrievski para anotar el 0-1. Los (pocos) temores quedaban disipados. Quedaba hora y cuarto de juego antes de las vacaciones.

Macedonia acusó el gol tan tempranero y el estadio se distrajo con los detalles de Goran Pandev, mito del fútbol nacional. A España, cómoda en el campo, con el correr de los minutos se le echaba sólo en falta una mayor implicación de Thiago.

POSESIÓN Y SEGUNDO GOL

A los 25 minutos, España acumulaba un 75% de posesión de balón. Instantes después, Isco prolongó su estado de gracia y desbordó al lateral izquierdo con una facilidad pasmosa para regalar el segundo a Costa en el segundo palo, completamente solo. Ligera y relajada, España vencía con su libreto de la última década. Comenzó a circular el balón con suficiencia ante la creciente desesperación de los macedonios, que respondían con ataques ocasionales de orgullo (como un disparo de Alioski en el minuto 32) ruidosamente celebrados por el graderío.

Unos minutos de relajación preestival derivó en un par de contraataques locales, pero poco después Isco tuvo dos clarísimas ocasiones para sentenciar. Con 0-2, en el descanso pareció que la faena estaba acabada.Un error colectivo (prensa incluida).

LETARGO VERANIEGO

Mientras jugadores y afición pensaban ya en el futuro a medio plazo, Macedonia volvió a salir con bríos al campo en la segunda parte y España la recibió sesteando, con un claro mandato interno de evitar lesiones. Los jugadores controlaban y pasaban, controlaban y se la devolvían, hasta que el partido cayó inevitablemente en el tedio. En la radio se hablaba de que Italia marcaba el segundo ante Liechtenstein. Suplentes y titulares estaban pensando ya en la playa. (Piqué tuvo a placer el tercero). Había que hacer cambios para proteger a los jugadores apercibidos de una tarjeta amarilla que los alejara del partido contra Italia. Todo el mundo estaba mentalmente de vacaciones.

Lopetegui da instrucciones en la segunda parte.

Lopetegui da instrucciones en la segunda parte. GEORGI LICOVSKI Efe

Y entonces, como una tormenta en plena canícula, Ristovski se fue de Ramos como un misil por el centro y al pisar área, ante la cobertura de Carvajal, envió un derechazo imparable a la escuadra izquierda de De Gea. Alarma general. Faltaba media hora de temporada y un tropiezo en Macedonia suponía un problema: obligar a la victoria contra Italia para evitar una repesca en la que puede tocar una selección como Francia.

Pedro sustituyó a Silva, uno de los mejores. Los nervios en el banquillo eran patentes: Macedonia había adelantado líneas y la España de los ‘jugones’ era mucho menos elegante y eficaz corriendo para atrás detrás del balón. Un azorado Lopetegui incluyó a Koke por Thiago; volver del letargo era psicológicamente costoso. El joven Elmas, recién ingresado en el campo, levantaba al público de sus asientos.

La entrada de Koke mejoró a España, que paulatinamente volvió a encontrar el ritmo de circulación en busca de un pase definitivo. Piqué tuvo otra vez el tercero a la salida de un córner en el minuto 83 (España no había tirado a puerta en la segunda parte). Pero Costa mereció su segundo gol en el 85 tras una internada malograda de Isco. No hubo mayores sustos hasta el minuto 90, pero sí en el 91, cuando Ramos no hizo penalti a Pandev de puro milagro. El desconcierto de la jugada agrió seguramente el final del partido a Lopetegui, pese a la victoria. España ganó con absoluta justicia y fue muy superior, pero cabe preguntarse si el técnico vasco planteará un equipo tan ofensivo y creativo ante selecciones de mayor enjundia.

Alineaciones:

España: De Gea; Carvajal, Piqué, Sergio Ramos, Jordi Alba; Busquets; Iniesta (Saúl), Thiago (Koke), Isco, Silva (Pedro), y Diego Costa.

Macedonia: Dimitrievski, Tosevski, Sikov, Mojsov (Trickovski), Ristevski, Stjepanovic (Elmas), Spirovski, Ristovski, Alioski, Pandev y Nestorovski.

Nacho: “Gracias a Keylor Navas podemos hablar de que el Real Madrid sigue ganando”

Entrevista al jugador blanco antes de la final de Champions. “Cuando lees lo de la ‘flor’ y resulta que tu equipo sigue ganando títulos, pues al final te ríes” / “Tengo la suerte de tener unos padres que me han enseñado a ser una persona normal”

Deportes_219989718_35383970_1024x576.jpg

Nacho, durante el último partido liguero en el Bernabéu (14 de mayo, Real Madrid-Sevilla) Mateo Villalba GTRES

Nacho Fernández (Madrid, 1990) se ha convertido esta temporada en un elemento imprescindible del Real Madrid mientras su figura se consagraba definitivamente como símbolo de un momento fecundo de la cantera merengue: una personificación de todo lo que el madridismo tradicional quiere ver en una plantilla tendente en ocasiones al endiosamiento y al capricho millonario.

Exento de tatuajes visibles y residente en su barrio de siempre en Alcalá de Henares, padre de dos hijos, una niña de dos años y un varón de uno, el defensa es un predilecto de la grada del Bernabéu tras varias temporadas de extraordinaria eficiencia, sin errores dignos de mención.

Miembro habitual de las convocatorias de la selección española, el polivalente central blanco (igual de efectivo como lateral derecho o izquierdo) alcanza la madurez futbolística habiendo ganado todo ya con su club (“me faltaba la Liga, pero la gané el domingo pasado”, afirma exultante). Un dato decora su espléndido presente: es el futbolista más veloz del vestuario en carrera de arrancada (5 metros), ese ‘repris’ que separa con frecuencia el éxito del fallo en el deporte de alta competición.

¿Cómo ha sido el proceso de ir ocupando durante esta temporada un lugar preferente en el equipo [es el quinto jugador con más minutos disputados en Liga] y convertirse en un símbolo del madridismo tradicional? ¿Es consciente de esto último?

Sí… Soy consciente, sobre todo cuando hablo con la gente. Al final vas por la calle, te para mucha gente, y noto el cariño del madridismo, que para un canterano, después de tantos años trabajando y luchando por hacerme un hueco en el primer equipo, es muy bonito. Este es el año en que más he jugado, y creo que me lo he ganado; para mí es un orgullo que la gente se sienta identificada conmigo. Un placer.

¿Qué es lo que más le ha sorprendido este año: su progreso futbolístico o ese capital simbólico?

Todo un poco… Yo sabía que era un año muy importante para mí. Tomé la decisión de quedarme en casa, sabiendo la dificultad que tiene jugar con la competencia que he tenido siempre aquí toda la vida, y era un año complicado para mí porque podía salir muy bien, normal o regular… Y ahora, valorando la temporada, ha salido como ni yo podía haberme imaginado. He trabajado mucho, es verdad, pero gracias al míster y a este trabajo las cosas me han salido rodadas. Es un año que nunca voy a olvidar; lógicamente, ahora que he llegado aquí es cuando más tengo que trabajar.

¿Nunca había imaginado jugar tanto?

Sí, por ejemplo eso, o meter ese gol de falta contra el Sevilla… Son cosas que surgen cuando juegas más regularmente; otros años he tenido continuidad y he jugado bastante, pero no tan seguido como este año. Cuando eso pasa, tienes más confianza, te sientes mejor, te sientes importante dentro del equipo y te permite dar ese pasito, que es quizá lo que la gente no entendía del todo. Estoy muy orgulloso de lo bien que ha salido…

¿Lo que la gente no entiende del todo es la dinámica interna del equipo, el poder pegar un grito a un compañero cuando hace falta, o para que haga una cobertura?

Sí… Cuanto más juegas, ganas más partidos, más experiencia, y lógicamente dentro del equipo tu nombre suena un poquito más. Siempre me he sentido integrado en esta plantilla, porque tengo la suerte de llevarme bien con todos los compañeros, pero me he sentido importante futbolísticamente, y eso en una plantilla como la del Real Madrid es muy complicado. Tengo la suerte de poder decirlo.

Cristiano celebra con Nacho uno de los goles ante el Sevilla (14 de mayo)

Cristiano celebra con Nacho uno de los goles ante el Sevilla (14 de mayo) EFE

Usted ha sido siempre un jugador muy regular…

 

Todos los canteranos trabajamos para eso, para llegar un día al primer equipo y asentarnos. Pero lo más difícil no es llegar, sino asentarse.

Se han dicho muchas cosas en la última década sobre la cantera blanca y su presunto descuido por parte de la directiva del club. ¿Qué opinión tiene al respecto?

Tampoco hay que decir mucho, sólo tienes que coger la plantilla actual del Real Madrid y ver todos los nombres que hay: Lucas, Morata, Carvajal, Rubén… [Más el propio Nacho] Hay poco que discutir: hay una generación espectacular, y estamos ganando títulos. Al final, una cosa va con la otra.

Sí es cierto que hace cuatro o cinco años no había una generación de canteranos como esta. Son ahora ustedes puntales del equipo.

Formamos parte de la plantilla, pero no sólo eso, somos importantes, tenemos una repercusión buena dentro del equipo, y eso para el madridismo y la gente que ama la cantera es especial.

Sólo tienes que coger la plantilla actual del Real Madrid y ver todos los nombres que hay

Después de este año fantástico, si le tocara ver la final (o parte de ella) desde el banquillo, ¿sería una decepción?

Sería una decepción, como para cualquier jugador. Todos están preparados para jugar… Pero al final el míster tiene que elegir once. Si hay competencia en todos los equipos, en el Real Madrid hay mucho más. ¿Decepción…? Bueno… No la llamaría quizá decepción; creo que tengo la suerte de poder disputar una final con el Real Madrid, que es mi tercera, la posibilidad de ganar otra Champions con el club de mi vida, y lo veo como otra oportunidad de seguir haciendo historia en este club. Quiero jugar, y sueño con ello, pero seguramente algún día me toque.

 

¿En cuál de las tres posiciones donde juega sería más probable que entrara si fuese titular?

No lo sé… Es el míster quien tiene que decidir, pero si me dieran a elegir siempre he dicho que de central es donde me siento cómodo, donde siento que puedo aportar más al equipo. Pero estoy listo para cualquier cosa, incluso mediocentro [risas], sería un motivo de orgullo.

 

Hace un año fue padre y ganó el mismo día la Champions League. ¿Se supera eso con la ‘Duodécima’ siendo titular?

Yo creo que eso es insuperable. El día que viví el año pasado…. Mira, lo recuerdo y se me ponen los pelos de punta. Fue insuperable, siempre se lo podré decir a mi hijo. Creo que fui el primer jugador de la historia en ser padre y ganar la Champions el mismo día. No hay nada más bonito que eso.

 

¿Cómo lleva el hecho de que se destaque tanto que vive usted en Alcalá de Henares, como cuando era niño, y que no se dedica al ‘famoseo’?

Me sorprende, francamente. Yo lo único que digo es que me considero una persona normal. Tengo la suerte de tener unos padres que me han enseñado a ser una persona normal, nada de otro mundo, a ser familiar, a ser cariñoso con los míos, tratar bien a la gente, con respeto. No sabría decirte, no lo hago a propósito… Soy una persona normal, me gusta hacer una vida normal con mi gente… La gente a lo mejor tiene una visión de los futbolistas un tanto rara, porque al final estás todo el día en la televisión y tienes una vida diferente a la de la mayoría. Pero yo intento que todo sea normal… Me gusta ser familiar.

 

¿No se considera menos frívolo que otras estrellas del mundo del fútbol

Lógicamente… Como todo en la vida, en cualquier profesión encontrarás gente diferente a otra. Al ser futbolista, me considero normal. Me gusta tratar con respeto a la gente. Los futbolistas tenemos que serlo, además, porque si somos lo que somos es también gracias a la gente y a la admiración que sienten por este deporte

Si somos lo que somos es también gracias a la gente

 

¿Se va a quedar en el club?

Ojalá pueda decir algún día que me retiro en el Real Madrid. Ojalá todos los años fueran como este… Jugando, ganando títulos. Lo firmaba ahora mismo, con los ojos cerrados.

 

Ha tenido usted cuatro entrenadores muy reputados y diversos en el Real Madrid hasta ahora. ¿Qué destaca de cada uno?

Todos me han marcado, siempre lo he dicho. Mourinho me hizo debutar, me hizo jugador del primer equipo y le tengo especial cariño porque es el que me dio todo aquí. Con Ancelotti tuve la suerte de que siguió la progresión, aprendí mucho de él, me considero una persona muy cercana a él, me siento muy representado por el tipo de persona que es, cariñosa y respetable. Como ahora Zidane. El cariño que tenemos todos al míster nace de que es una persona que tiene respeto por los jugadores y por todo el mundo. He aprendido mucho de él, como jugador y ahora entrenador; los títulos hablan por sí solos. A Benítez, por cierto, tengo mucho que agradecerle también, porque confió para que siguiese en la primera plantilla.

 

¿Las continuas menciones a la famosa ‘flor’ de Zidane le molestaban?

Son cosas que se crean, los jugadores solemos estar aparte de eso. Cuando lees lo de la ‘flor’ de Zidane y resulta que tu equipo sigue ganando títulos y partidos, pues al final te ríes, te ríes de cómo es posible que puedan estar diciendo esto. Pero lo importante es que estamos en la final de Champions, con un partido espectacular por vivir, y vamos a ver qué tal esa ‘flor’…

 

¿Cuáles fueron su mejor y peor momento como madridista?

La Champions del año pasado, por lo que pasó con mi hijo, y el ascenso con el Castilla junto a mi hermano, que fue precioso vivirlo. ¿El peor…? No sabría decirte. En el primer equipo he tenido a lo mejor etapas en las que he jugado menos, pero enseguida aparecía la oportunidad de jugar y reivindicarme. Quizá el peor momento fue de niño, cuando me dijeron que no podía seguir jugando al fútbol por el tema de la diabetes. Pero a los tres días me dijeron todo lo contrario y fue un premio, una alegría… Por eso te digo que tengo la suerte de tener una vida que firmaría mil veces por volver a vivir: una familia sana, juego en el Real Madrid, mis amigos están bien también…

Tengo la suerte de tener una vida que firmaría mil veces por volver a vivir

 

Keylor Navas ha completado un año muy bueno… ¿Cómo se vive esa permanente sensación de estar ganándose el puesto, da igual lo que hagas, un poco como le pasaba a usted antes?

Conozco a Keylor… Como jugador me parece un portero espectacular, ha acabado la temporada de forma increíble y gracias a él podemos hablar de que el Madrid sigue ganando cosas… Como persona también es espectacular. Todos los jugadores estamos en ese foco permanente. Quizá Keylor un poco más, porque ser el portero titular del Real Madrid es una labor muy difícil, pero lo está solventando a las mil maravillas. Todos confiamos en él, que es lo importante. Todos estamos en los focos y la prensa todos los días, que si se va o se queda. Nosotros lo vivimos como algo normal, la gente no lo entiende… Lógicamente, nos encantaría que no se hablara tanto.

 

¿Le inspira miedo el bloque de la Juventus?

Los jugadores no solemos tener miedo, solemos tener respeto por un rival duro, un equipazo. Lógicamente, a nivel defensivo es un equipo italiano, rocoso, en el que defienden todos, pero es que arriba la ‘Juve’ tiene una calidad que también te puede hacer daño. Nos centramos más en nosotros: tenemos una plantilla espectacular, un once titular increíble, y estamos preparados. Hemos visto los partidos contra el Barça; fueron espectaculares… Espero que el sábado no sea igual.

Un ‘arrepentido’ clave vincula en EEUU a sociedades de Roures con sobornos a la FIFA

Costas Takkas, exdirigente de la CONCACAF, se declara culpable en el proceso por blanqueo y sobornos que implica al menos a una empresa del grupo Mediapro. La investigación sigue en curso, como recuerda la Fiscalía estadounidense, impulsora del ‘FIFAgate’ . (EL ESPAÑOL)

El exdirigente de la Concacaf Costas Takkas.

El exdirigente de la Concacaf Costas Takkas.

Este miércoles, en un tribunal federal de Brooklyn (Nueva York), el exdirigente del fútbol norteamericano Costas Takkas reconoció su culpabilidad en el proceso por blanqueo de dinero relacionado consobornos por valor de tres millones de dólares al expresidente de la CONCACAF (Confederación de Norteamérica, Centroamérica y del Caribe de Fútbol) y exvicepresidente de la FIFA Jeffrey Webb. Webb es uno de los altísimos ejecutivos detenidos y procesados en el enorme caso, conocido como ‘FIFAgate’, que instruye la Justicia estadounidense desde 2014 y en cuyo escrito de acusación figura numerosas veces Media World, filial del Grupo Mediapro en Estados Unidos y empresa dedicada a la gestión de derechos deportivos televisivos en toda América.

Takkas, de 60 años, dirigió la federación de fútbol de las Islas Caimán y fue hombre de máxima confianza de Webb durante su mandato en la CONCACAF (que terminó abruptamente con el arresto de ambos en Suiza en mayo de 2015). Fue extraditado a Estados Unidos en octubre de 2015 y hoy se enfrenta a una pena máxima de 20 años de cárcel, que se reducirá probablemente en atención a sus testimonios judiciales.

La Justicia estadounidense ha probado, mediante acuerdos de confesión negociada, que Webb aceptó un soborno de tres millones de dólares a cambio de usar su influencia para cerrar un acuerdo que concedería a dos empresas de marketing deportivo los derechos de retransmisión y comercialización de los partidos de clasificación de las selecciones de la mitad norte del continente americano al Mundial 2018 y 2022.

Una de las sociedades beneficiadas por esta operación fraudulenta era Traffic USA, filial local de la empresa brasileña de derechos deportivos Traffic; la otra era Media World, que había sido inculpada ya por dos exdirectivos suyos y vuelve a ser acusada ahora por Takkas. Según la Fiscalía estadounidense, Media World pagó aproximadamente un millón y medio de dólares a Webb; un tercio de esa cantidad, a través de una factura falsa por un trabajo no realizado.

INVESTIGACIÓN “EN CURSO”

La investigación estadounidense sobre la corrupción asentada en la cúpula del fútbol mundial, que descabezó a la FIFA hace dos años, sigue en curso, como recuerda puntualmente la Fiscalía del país norteamericano en su declaración de este miércoles. Mediapro y algunas de sus empresas siguen bajo la lupa del Departamento de Justicia de EEUU 18 meses después de que el FBI registrase en Miami la sede de Media World, filial de Imagina (el ‘holding’ audiovisual nacido de la integración de Globomedia y Mediapro), y pidiese después una comisión rogatoria para ‘peinar’ una semana después oficinas del grupo audiovusal en Pozuelo (Madrid) y Barcelona.

Estos sobornos son apenas otro capítulo de la investigación del ‘FIFAgate’, un caso muy parecido al que propició la detención, este martes, del expresidente del Barcelona Sandro Rosell y otras tres personas por el presunto blanqueo de 15 millones de dólares por sobornos en la explotación de los derechos televisivos de los partidos de la selección brasileña. (Cada país tenía sus cómplices específicos para el fraude de la comercialización del fútbol).

Según la fiscalía estadounidense, Media World pagaba cuantiosas comisiones ‘en negro’ por la explotación de los derechos televisivos del fútbol. Dos altos directivos que fueron imputados al inicio de la investigación (Roger Huguet, jefe de operaciones de Imagina en América, y el brasileño Fabio Tordin, consejero delegado de Traffic USA) confesaron ya la existencia de los referidos sobornos y el circuito seguido por los pagos ilegales. La diferencia con esta nueva confesión de culpabilidad es que proviene de un miembro de la FIFA, integrante de la cúpula que controlaba el fútbol en la región CONCACAF.

La investigación nació originalmente de la confesión del fundador de la empresa brasileña Traffic, con la que Media World llegó a un acuerdo en 2012. Se da la circunstancia de que otra de las empresas alcanzadas por la investigación, la argentina FullPlay, también participa del conglomerado presidido por Roures a través de la empresa PromTV.

EL “CO-CONSPIRADOR 5″

El jugoso escrito de acusación de la Fiscalía de EEUU sostiene que Media World no operaba por su cuenta y riesgo, sino asociándose en España con un ejecutivo de primer rango (y socio) de Imagina. Este individuo es mencionado en el informe en diversas ocasiones con el nombre de “Co-Conspirador 5”, sin identidad conocida (o revelada) aún: su labor incluía presuntamente autorizar las coimas y supervisar el esquema para ocultarlos mediante otras empresas del conglomerado Mediapro en España, siempre de acuerdo con la investigación.

Huguet y Tordin confesaron su participación en los hechos delictivos y, según fuentes cercanas a la investigación, implicaron en la trama a otros directivos de dos compañías de identidad no revelada, ambas socias de Media World. A falta de saber quién es el “Co-Conspirador 5” y las dos empresas de nombre no desvelado, la investigación sobre el pago de comisiones a los ‘peces gordos’ del fútbol norteamericano y latinoamericano por parte de los grupos que explotan los derechos televisivos sigue siendo una preocupación para el poderoso grupo liderado por Jaume Roures.

Julio Grondona, el ‘capo de tutti capi’

Líder del fútbol argentino durante 35 años, vicepresidente de la FIFA, ‘Don Julio’ fue el latinoamericano más influyente del deporte mundial y un símbolo de una era corrupta ahora investigada. (EL ESPAÑOL)

Julio Grondona.Hace casi tres años que murió Julio Grondona, ‘Don Julio’, y el fútbol argentino sigue sin recuperarse. Su apellido se convirtió con el correr de los años en un sinónimo de mafia; era casi tan habitual en asados y charlas de café como los de Maradona, Susana Giménez o Perón. Después de 35 años al frente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), ‘el Padrino’controlaba personal y absolutamente todo lo relacionado con la pelota en un país con una obsesión balompédica merecedora de estudio antropológico. Cuando falleció, a los 82 años, hubo más suspiros de esperanza que lágrimas en el Río de la Plata. Desde su desaparición, sin embargo, todo parece ir a peor en el fútbol argentino.

El ‘Viejo’, como era también conocido, representaba a la estirpe de los grandes conseguidores. Se enorgullecía de asegurar una votación a favor de su amigo Blatter en Suiza y también de negociar con dirigentes una huelga o un ascenso en cualquier gasolinera del extrarradio porteño. No entendía una palabra de inglés, y de economía sabía poco. Pero no importaba: presidió durante años la Comisión de Finanzas de la FIFA. Acababa siempre solucionándolo todo (menos que Messi gane un Mundial, sueño que rozó semanas antes de su muerte).

Ahora la AFA ni siquiera sabe si tiene un millón y medio de dólares para conseguir que Sampaoli deje al Sevilla y vuelva a su país para gestionar ese sueño nacional (el Mundial de Messi). Hay problemas de dinero, problemas de relación, problemas en las gradas. Siempre los hubo, pero ahora hay menos dinero que antes. Nadie superaba a Grondona en cuanto a pragmatismo: “Yo practico el socialismo con plata, que es lo que me gusta. No el socialismo sin nada, que no sirve”, dijo una vez.

Grondona, vicepresidente sénior de la FIFA de Joseph Blatter, llegó a ser el sudamericano con más influencia en el mundo del fútbol y un símbolo destacado de esas décadas de contratos televisivos inflados, comisiones cuantiosas y limusinas que acabó llevando a gran parte de la directiva de la entidad que rige el fútbol mundial a sentarse en el banquillo y/o ser extraditada a Estados Unidos para responder por sus fechorías.

DEL CÉSPED A LOS DESPACHOS

No vio ganar un Mundial a Messi, pero Don Julio merodeaba ya por las altas esferas del fútbol argentino cuando la albiceleste ganó la primera de sus dos Copas del Mundo (1978), en plena dictadura militar. Sólo un año después, siendo entonces presidente de Independiente de Avellaneda, fue nombrado máximo dirigente de la AFA por el vicealmirante represor Carlos Lacoste, organizador del polémico Mundial y posteriormente también vicepresidente de la FIFA. Grondona, aquel mediocampista que probó fortuna en River Plate y fundó el club Arsenal de Sarandí en 1956 tras no hallar el éxito en el césped, alcanzaba la primera cima de su carrera. Sólo una década antes había sido inhabilitado durante un año como dirigente por agredir a un árbitro siendo presidente del Arsenal.

Su ascenso a partir de 1979 fue imparable. En 1988, dos años después de la epopeya de Maradona en el Mundial de México, accedió a una vicepresidencia de la FIFA; fue convirtiéndose paulatinamente en uno de los personajes más influyentes y menos queridos de Argentina.Reprobado por los sucesivos Gobiernos de la joven democracia argentina, fue sobreviviéndoles a todos; logró sobreponerse también a los ciclos endémicos de depresión y euforia del país sudamericano en una demostración diaria de sagacidad política y discreción sospechosa que le granjeó la enemistad de un sector considerable de la prensa, sin que lograsen hacer mella en su poder. (Salvando las distancias, una forma de conducirse similar a la de su íntimo amigo Ángel María Villar, otro vicepresidente de la FIFA, en España).

CONTRATOS DE TELEVISIÓN

No había acuerdo televisivo o de spónsor que llegase a buen puerto sin el visto bueno de Don Julio. Colocó a sus dos hijos en lugares prominentes del fútbol argentino y tejió una de las redes de contactos más fecundas de la historia del fútbol moderno para, como solía decir, “defender los intereses del fútbol argentino”. Ningún personaje del mundillo osaba criticarle frente a un micrófono, aunque la violencia campase en los estadios del país o los clubes de Primera contrajesen deudas millonarias (que perviven). Todos lo debían algo; todos temían quedarse aún peor en el reparto del pastel.

Fue elegido seis veces presidente por esos mismos clubes argentinos, tan criticado en corrillos como impune frente a las querellas que jalonaron su trayectoria. “En los 32 años que tengo en AFA he tenido más denuncias que Al Capone, y jamás tuve una sanción por esas denuncias”, dijo en una ocasión: un símbolo de una generación de dirigentes futbolísticos aparentemente por encima del bien y del mal.

En sus últimos años esquivó crecientemente el acoso mediático. “Le tengo más miedo al lápiz y al micrófono que a un revólver”, solía decir. “Hace tiempo que no hablo porque los años te hacen reflexionar, y cuanto menos hablás, menos problemas tenés”. Llevó durante décadas un célebre anillo dorado con la frase “Todo pasa” inscrita. Se lo quitó un año antes de morir, en 2013, cuando falleció su esposa, Nélida Pariani. “Los problemas del trabajo, del fútbol, la actividad, todo pasa… Pero hay cosas que no”, dijo entonces, sin más, probablemente en su peor trance. Para entonces ya había sobrevivido a presidentes, dictadores, ministros, líderes sindicales, obispos, estrellas de rock, directores de periódicos, enemigos y seleccionadores.

Con uno de los entrenadores que puso y después destituyó, Diego Armando Maradona, mantuvo una relación cambiante y tortuosa, del amor al odio, fiel estampa de la crónica inestabilidad del país que mayores talentos ha dado a la historia del fútbol. Poco después del desastre del Mundial de Sudáfrica, tras despedir al ‘Pelusa’, le retrató en diez palabras: “Maradona habla de códigos y es el que menos tiene”. No se conoce ser humano que callara la boca a Don Julio, ‘el Padrino’, el ‘capo de tutti capi’. Su muerte le evitó la amargura de ver, diez meses después, su nombre entre la nómina de grandes directivos latinoamericanos investigados y procesados por Estados Unidos tras las fastuosas décadas de contratos televisivos irregulares que disfrutó la FIFA bajo los mandatos de Joao Havelange y Joseph Blatter.Aparecía bajo el nombre de ‘Co-Conspirador Nº 1’ en el informe del fiscal, señalado como culpable de recibir sobornos por diez millones de dólares.Librado por la muerte de sentarse en el banquillo, su leyenda crece a medida que sus sucesores se pelean por enderezar el atribulado fútbol argentino.

El secretario de Estado para el Deporte asciende a su cuñada a subdirectora de control financiero

José Ramón Lete, presidente del CSD, reemplazó el mes pasado a Fernando Puig de la Bellacasa, subdirector general de Deporte Profesional y Control Financiero del organismo, por Lucía Muñoz-Repiso, uno de sus tres familiares empleados en la institución. (El Español)

José Ramón Lete, secretario de Estado para el Deporte.

El secretario de Estado para el Deporte, José Ramón Lete, ascendió el mes pasado al puesto de subdirectora general (nivel 30 de la Administración, cargo de libre designación) a su cuñada Lucía Muñoz-Repiso, Administrador Civil del Estado y empleada del Consejo Superior de Deportes (CSD) desde el año 2000.

Muñoz-Repiso, casada con Víctor Lete (hermano del actual presidente del CSD y técnico deportivo en la casa), reemplazó en el cargo a uno de los puntales de la institución, Fernando Puig de la Bellacasa, que cesó en el cargo a finales de marzo tras liderar el saneamiento financiero del deporte español impuesto por Miguel Cardenal, ex presidente del CSD, entre 2012 y 2016.

Las fuentes que informaron del polémico ascenso a EL ESPAÑOL admitieron la capacidad profesional de Muñoz-Repiso (hija de Carlos Muñoz-Repiso, director general de Tráfico entre 1996 y 2004), pero denunciaron el presunto “nepotismo” del nuevo secretario de Estado en una institución que es “como su casa”. Además de su hermano y de Muñoz-Repiso, en el CSD trabaja también la exmujer de José Ramón Lete, Ana Ruth Rodríguez, directora del PROAD (Programa de Atención al Deportista de Alto Nivel). Los tres familiares, cabe aclarar, llegaron al CSD antes que su actual presidente.

“IDONEIDAD”

Fuentes autorizadas del CSD explicaron el martes a este periódico que tras la destitución de Fernando Puig quedó libre una subdirección general entre cuyos trabajadores no había reemplazante con la categoría profesional A1 (máximo escalafón en la carrera funcionarial), y que por tanto se movió a esta subdirección al subdirector o subdirectora más idóneo, con lustros de experiencia en la institución, que ya ocupaba un puesto del mismo rango.

La explicación es válida sólo a medias: si bien es cierto, como dice el CSD, que no había en la Subdirección de Deporte Profesional y Control Financiero ningún funcionario de escala A1, había (y hay) otros funcionarios con cargo de Administrador Civil del Estado en el Consejo con capacidad para asumir el cargo. Más relevante aún es que en la propia web del Consejo se advertía este martes la inexactitud o falta de veracidad de la explicación gubernamental: Lucía Muñoz-Repiso ocupaba hasta el mes pasado el puesto de subdirectora adjunta (nivel 28 en la escala funcionarial), no el de subdirectora (nivel 30, de libre designación). La versión oficial, pues, no se ajusta a la realidad: se trata de un ascenso en toda regla.

La Ley 3/2015, de 30 de marzo, reguladora del ejercicio del alto cargo de la Administración General del Estado, establece en su artículo 3 que los altos cargos (entre ellos los secretarios de Estado) “adoptarán sus decisiones al margen de cualquier factor que exprese posiciones personales, familiares, corporativas, clientelares, o cualesquiera otras que puedan estar en colisión con la objetividad”.

En su artículo 11, sobre conflictos de interés, la ley afirma que debe evitarse “que sus intereses personales puedan influir indebidamente en el ejercicio de sus funciones y responsabilidades”. Entre esos “intereses personales” figuran “los intereses familiares, incluyendo los de su cónyuge o persona con quien conviva en análoga relación de afectividad y parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo grado de afinidad”.

De cualquier manera, la medida de Lete podría no contravenir expresamente ninguna norma, puesto que los cargos de libre designación no tienen limitaciones específicas (según expertos jurídicos consultados por este diario). No obstante, como indican fuentes próximas al Consejo, “la mujer del César no sólo debe ser honesta, sino parecerlo”.

« Older posts

© 2017 pedro cifuentes

Up ↑