La rebelión de los apostadores: ¿para qué sirve la Dirección General del Juego?

En las apuestas por internet, según estimaciones varias, pierde dinero el 96% de los apostadores. Las cantidades que se mueven en el negocio son mareantes: sólo en el tercer trimestre de 2016 se apostaron en España 1.153,46 millones de euros en competiciones deportivas. Las casas nunca pierden dinero: les compensa incluso mantener categorías deportivas idóneas para los amaños de partidos (como la Tercera División de fútbol o los torneos Futures de la International Tennis Federation), sabedoras de que a pesar de las trampas siempre salen ganando.

En 2015 la industria del juego ‘online’ gastó más de 96 millones de euros en publicidad y promoción en este sector, y 37 millones sólo en bonos de bienvenida para captar jugadores. El sector está de actualidad por los amaños (la semana pasada la Guardia Civil detuvo a 34 personas en una operación contra los amaños en el tenis), pero incuba silenciosamente otro conflicto a punto de estallar: las quejas continuas de usuarios, sobre todo apostadores profesionales, por las permanentes “trampas” que les hacen las casas cuando empiezan a ganar dinero. Algo similar a lo que les sucedió a Los Pelayos (grupo que diseñó un método legal para ganar en las mesas de ruleta de los casinos en la década de 1990), pero en el siglo XXI, a través de cualquier terminal informático.

En el último año se han dictado en España al menos tres sentencias que dan razón a usuarios individuales contra “prácticas abusivas” de las casas de apuestas. El mes pasado, por primera vez en nuestro país, se admitió a trámite una demanda colectiva (de 230 apostadores) contra una gran casa -Bet365- por presuntos abusos de poder frente a los jugadores: “Es muy parecido a lo que ocurrió con las ‘cláusulas suelo’”, dice el abogado que representa a los apostadores, Ricardo Fábrega: “Los clientes aceptaban las condiciones al firmar con los bancos, pero aun habiendo siendo firmadas ante notario se declararon nulas posteriormente. Las casa sólo permiten apostar a los que pierden. Un 90% de las cláusulas les favorecen, el 10% restante son inocuas”.

CIERRE DE CUENTAS Y CAMBIO DE CUOTAS

Son dos las principales protestas de los usuarios demandantes, agrupados en la plataforma Muebete: el cierre de cuentas a jugadores exitosos y la modificación unilateral de cuotas durante o incluso después de un partido: un cambio de reglas a media partida, como si a un jugador de ajedrez se le quitase una torre tras 15 movimientos. “Hemos decidido denunciar a Bet 365 porque es la que tiene más jugadores en España, aunque no sea la que más límites impone”, explica Fábrega: “Queremos que sirva de antecedente para que las casas dejen de imponer cláusulas abusivas que castigan a los jugadores por su habilidad en todas las casas de apuestas”.

Muebete se dirigió inicialmente a la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), pero el organismo dependiente del Ministerio de Hacienda no quiso entrar en el asunto y se limitó a decir que su competencia es verificar el cumplimiento  de las condiciones firmadas: “Valorar si una cláusula es abusiva es competencia de los tribunales”, respondieron. “La DGOJ ha actuado muy mal”, apostilla Fábrega: “Están para defender al usuario y no lo hacen”.

Las acusaciones a la Dirección General del Juego son permanentes entre los usuarios frecuentes o profesionalizados, aquellos que apuestan dinero todos los días como forma de ganarse la vida. “La Ley del Juego [2011] es nefasta para los apostadores y los jugadores de póker”, dice un conocido apostador madrileño que ha optado por un perfil más bajo en el último año. “La Dirección General es un valladar de las casas de apuestas, no hacen absolutamente nada. Las casas invierten una enormidad de dinero en publicidad, captan a la gente y van haciéndose con una masa de jugadores perdedores”.

 CAMBIOS EN LA DIRECCIÓN GENERAL

La Dirección General de Ordenación del Juego está descabezada desde hace tres semanas, cuando Carlos Hernández Rivera fue destituido por el Consejo de Ministros. La institución ha eludido sistemáticamente y en reiteradas ocasiones las peticiones de información de este diario en los últimos 20 días. Su nombre está constantemente en boca de los apostadores, que la critican desde el anonimato por temor a represalias provenientes de las casas de apuestas (cierre de cuentas, sobre todo). Aunque sólo dos de los 14 especialistas consultados por EL ESPAÑOL se atrevieron a decirlo públicamente, todos ellos dijeron sentirse desprotegidos por una institución pública que, como recuerda Fábrega, “tiene como una de sus principales misiones la defensa de los jugadores”.

El consejero delegado de un ‘marketplace’ de apuestas español (que conecta a apostadores con pronosticadores o ‘tipsters’) explica así su punto de vista: “Las casas se escudan en las cláusulas del contrato del juego entre la casa y el apostador para no hacer nada. Es decir, si una cláusula dijera que la casa puede quedarse con el dinero del jugador si lo estimase oportuno, la DGOJ no haría nada. Es de chiste… La razón de esta connivencia de la DGOJ con las casas es que hay mucho lobby. Te lo puedes imaginar por las cosas que pasan. A mí me lo ha contado gente muy importante del sector. Una de las muestras de este lobby es la no concesión inicial de una  licencia de juego a las casas de apuestas de intercambio como Betfair. Betfair y las demás ‘betting exchanges’ son los lugares más justos donde apostar porque los apostadores apuestan unos contra otros, no contra la casa. La Exchange sólo hace de intermediario y se lleva una comisión. Es realmente un mercado, como la bolsa”.

Tras unos años sin ‘betting exchanges’ en España, en 2015 Betfair y otras exchanges como CARCAJ obtuvieron licencia como casa de intercambio, aunque sólo con liquidez nacional (es decir, sólo jugadores españoles, con lo que la liquidez disminuye notablemente y las cuotas son por lo general poco competitivas). “Es increíble como la DGOJ se niega a aceptar la liquidez internacional. ¿Qué mayor protección al jugador que apostar contra otros jugadores y tener acceso a unas cuotas más competitivas?”, añade el empresario.

CANCELACIÓN DE APUESTAS DESPUÉS DEL PARTIDO

Como se dijo antes, las dos reclamaciones fundamentales son la modificación sobrevenida de reglas del juego y las limitaciones impuestas a jugadores con buenas ganancias. Marçal Gómez, un apostador ilerdense, cuenta un ejemplo: “A mí me han cancelado apuestas combinadas admitidas y me han cerrado cuentas con 3.000 euros de saldo positivo que nunca me han desembolsado. Hacen lo que quieren”. Toni Imbernon, director de la red de afiliación publicitaria Betradingaff, afirma a su vez que “cierran cuentas y modifican cuotas permanentemente: realmente no sabemos para qué está la Dirección General, ha llegado la hora de preguntárselo. No conozco a nadie que le haya funcionado reclamar a la DGOJ”.

Un apostador madrileño con ganancias superiores a 100.000 euros anuales que no permite publicar su nombre “porque me tienen ya muy marcado” explica la postura de los demandantes a Bet365: “Hay que diferenciar entre los límites generales (totalmente entendibles, dependen del deporte, competición, mercado) que afectan a todos los jugadores por igual y los límites individuales. Por ejemplo, que una casa de apuestas no deje apostar demasiado a todos sus clientes a un partido de 1ª ronda de un torneo Challenger de Tenis es lógico, ya que 1) no tiene demasiada información para fijar sus cuotas y 2) el riesgo de amaño es elevado”.

“Los límites específicos o personales, sin embargo, afectan a ciertos jugadores porque ganan dinero o por otros motivos”, prosigue. “A mí mismo Bet365 me limitó hace unos meses tras crear una nueva cuenta y hacer sólo una apuesta (¡una!) de un importe muy bajito, que además perdí. Obviamente lo hicieron por ser quién era. De estos límites personales es de los que se quejan los apostadores. Significa que si pierdes dinero no pasa nada, puedes seguir perdiendo toda tu vida. Pero como la casa vea o intuya que puedes ser bueno apostando, te pueden limitar rápidamente. Es muy injusto. A Bet365 se la conoce en el mundillo como Bet3.65”.

TAMBIÉN BWIN Y WILLIAM HILL

Los demandantes reconocen que Bet365 no es la única casa con estas prácticas que limita apuestas y corrigen cuotas sobre la marcha. Un ejemplo: la casa determina -a posteriori- que la cuota inicial aceptada de 2.80 era un error y que la correcta era 1.90; al cliente, aunque apostara por 2.80, le paga 1.90 en vez de la cuota a la que se había realizado la apuesta real. De hecho, EL ESPAÑOL ha podido saber que se están preparando demandas similares contra otras dos grandes casas: Bwin y William Hill.

Las resoluciones judiciales habidas hasta ahora vienen dando la razón a los jugadores individuales, pero el coste para los ‘bookies’ es escaso: sólo les cuesta la diferencia entre lo que debería haber pagado al usuario y realmente pagó, los intereses y las costas del juicio. Una jueza argumentó en la condena que “no existe mecanismo para comprobar si el error [de la casa de apuestas al poner la cuota] existe, y aunque exista, no es motivo válido para modificar una apuesta aceptada”.

William Hill.

William Hill.

 “Se trata realmente de un problema mundial, no sólo de España”, explica otro apostador profesional catalán. “La verdad es que hay pocas casas que no imponen límites personales. Bet365, William Hill, Bwin & Company limitan en todos los países. Me parece genial la creación de este movimiento de los jugadores en España. Sin embargo, tengo dudas de su éxito futuro. Al final todo se reduce a si los jueces admiten el derecho de admisión en una casa de apuestas online, igual que existe en un restaurante o en un Casino. Y no lo veo claro. En el tema de la corrección de cuotas sí creo que, como han sentenciado varios jueces, los jugadores tienen todas las de ganar de ahora en adelante y que esto cambiará”.

¿DERECHO DE ADMISIÓN?

La cuestión del derecho de admisión de las casas remite a una pregunta casi filosófica: ¿existe el derecho a jugar, a apostar? Fuentes del sector hacen una distinción entre el apostador ocasional y el jugador ocasional: “ Al primero hay que supervisarle sin duda, por cuestiones de minorías de edad y protección frente a la actualidad. A los segundos no sé si tanto: por lo pronto, la Agencia Tributaria no la reconoce como actividad profesional”, razona un portavoz. “La limitación de las apuestas es legal si entendemos que el juego no es un derecho y por tanto la legislación permite el derecho de admisión en atención a la libertad de empresa”.

Raúl Rubio, abogado experto en apuestas del bufete Baker McKenzie, está de acuerdo con que el juego “no se configura como un derecho, sino que se tolera en determinados ámbitos”, pero afirma que “la regulación busca la protección de los jugadores, con lo que cualquier medida que lesione los derechos podría ser cuestionada [...] La modificación de las reglas del juego, más allá de lo que diga la Ley del Juego, puede resultar lesiva a los derechos del consumidor: podría hasta desbordar las competencias de la DGOJ y entrar en el marco de la Defensa del Consumidor. Ambas podrían entrar a valorar esto y supervisar las condiciones generales de los contratos de adhesión cuando otorgan las licencias a las casas. ¿Cuál sería su objeto si no? La supervisión no estaría completa”.

El mercado del juego está regulado desde la entrada en vigor de la Ley del Juego de 2011, que instauró la concesión de licencias para funcionar (antes, las casas operaban desde paraísos fiscales como Gibraltar o Malta). A pesar de ellos, las casas ofrecen apuestas en mercados cuestionables, como competiciones juveniles y ligas inferiores donde la precariedad económica crea un caldo de cultivo ideal para la corrupción deportiva.

A este periódico le ha resultado completamente imposible contactar con representantes de las grandes casas de apuestas en el último mes: la opacidad del sector es extraordinaria. Y los que hablan exigen anonimato por las posibles represalias. Los apostadores profesionales, en cambio, han decidido unirse, acudir a los tribunales y hablar. “Benditas casas…”, dice uno de los más reivindicativos. “No son mi enemigo, créeme, vivimos de ellas. Lo que queremos es igualdad de condiciones. Queremos mejorar el sistema, no acabar con él. A mí me encanta que haya regulación, no me gusta apostar en casas asiáticas a través de una empresa antillana y conectado desde una IP rumana, como hacía antes. Pero regular es regular, no mirar para otro lado”.

La ‘tercera división’ del tenis, paraíso mundial de los amaños para apostadores

Los indicios de la extensión de las trampas en este deporte son cada vez más evidentes, aunque las sanciones sean escasas. (EL ESPAÑOL).

La mayoría de los aficionados no sabe bien qué es la ITF (International Tennis Federation) ni ha asistido nunca a uno de sus partidos. En los numerosos torneos Future (primer nivel profesional) que organiza cada semana por todo el planeta, suele haber muy pocos espectadores: la mayoría de los asistentes son familiares de los tenistas y entrenadores. Y, sobre todo, apostadores. Estos campeonatos se han convertido en el paraíso de los amaños en las casas de apuestas europeas. Si en las categorías inferiores del fútbol español se arreglan partidos continuamente, como quedó establecido la semana pasada, en las del tenis es escandalosamente habitual.

“Escandaloso” es la palabra que utilizaron espontáneamente cinco de los nueve apostadores profesionales que hablaron con EL ESPAÑOL en las últimas semanas (bajo la condición del anonimato) sobre el tumor que invade el deporte global. Del otro lado del tablero, desde las casas de apuestas, lo confirman: “El tenis es el deporte con más amaños en todo el mundo”, afirma a este periódico Francesco Barranca, director general de Federbet, un organismo de casas europeas creado para vigilar los movimientos sospechosos que se producen continuamente en las apuestas deportivas. Por si faltase algo, el nuevo presidente de la Real Federación Española de Tenis, Miguel Díaz Román, adelanta a este periódico en exclusiva que “la Federación apoya que de manera paulatina vayan desapareciendo las apuestas de los Future, el escalón más vulnerable del tenis”.

Los torneos Future de la ITF son el primer escalón profesional del tenis: campeonatos que entregan premios en metálico y puntos para los ránkings de la ATP (masculino) y la WTA (femenino). Ofrecen entre 10.000 y 15.000 euros en premios y otorgan puntos de clasificación adicionales que sirven para el ránking ATP. Son los torneos donde los juveniles dan sus primeros pasos en el profesionalismo, una base para ascender a los Challengers (el siguiente escalón) y finalmente la ATP.

Imagen de un partido del Futures de Mendoza.

Imagen de un partido del Futures de Mendoza. Federación Mendocina de Tenis

El deporte de la raqueta es un imán para las apuestas. Tiene, respecto al fútbol, una ventaja incomparable: hace falta persuadir a una persona (o como mucho a dos) en lugar de a 11 (ó 22) para que manipule el resultado de un partido. “Si existen amaños en deportes colectivos, imagínate en el tenis y en la ITF, donde los jugadores tienen muchas veces que poner dinero para participar: ya no es sólo que busquen amaños, sino que aparecen ciertas mafias”, dice T.O., un experto en apuestas residente en Cataluña.

El tenis es el deporte con más amaños en todo el mundo.

“Primero vienen de buenas, después amenazan. ¡Y es tan fácil dejarte perder un punto o un juego cuando quieras! Todo está en tu muñeca… Yo, la verdad, nunca apuesto al tenis porque no me fío”.

“Los torneos de la ITF están llenos de apostadores”, revela a su vez B.N., ‘tipster’ madrileño que vive de las apuestas desde hace cuatro años y abandonó su carrera como matemático al servicio de la ciencia. “Al principio era muy descarado, ofrecían dinero a los jugadores en el vestuario. Ahora es más discreto: se disfrazan de jugadores de tenis y apuestan en directo, aunque esté prohibido. La organización está empezando a tener cuidado… Ya no vociferan, tienen más cuidado, se hacen amigos de la familia del tenista. Pero se sigue amañando mucho, deberían prohibirlo en esas categorías”.

Sólo en España se celebran cada año 70 Futures. La semana pasada, en un simple vistazo a casas de apuestas europeas, se podía apostar dinero simultáneamente en torneos de esa categoría en Valencia, Santiago de Compostela, Colombia, República Checa, Nashville (EE.UU.) o Turquía. También existía la posibilidad de apostar en directo, una modalidad extraordinariamente controvertida por la oportunidad que ofrece de multiplicar la corrupción (como se verá después) con la ayuda de los jueces de silla.

NI DJOKOVIC SE ESCAPA DE LAS SOSPECHAS

Los indicios de la extensión de los amaños en el deporte de la raqueta son cada vez más evidentes, aunque las sanciones sean escasas. Según la Asociación Europea de Seguridad en el Deporte (ESSA, por su sigla en inglés), en el tercer trimestre de 2016 los movimientos sospechosos de apuestas deportivas volvieron a estar dominados por el tenis por séptima vez consecutiva. El año pasado, un 72% de la actividad sospechosa estuvo relacionada con el tenis, algunos de cuyos mayores torneos tiene casas de apuestas entre sus patrocinadores (por ejemplo, William Hill en el Open de Australia).

Grada del Open de Australia con el logo de William Hill.

Grada del Open de Australia con el logo de William Hill. AAP

Es verdaderamente difícil demostrar que un tenista se ha dejado perder a propósito, aunque las sospechas sean abrumadoras. ¿Cómo probar con garantías procesales que un fallo en un ‘drive’ o en un saque constituyen una trampa? ¿O que se cometen dos dobles faltas consecutivas a propósito? “Es escandaloso”, repite un apostador aragonés, de iniciales R.I. “Te sirve con perder un punto. Le dices al vecino: en el cuarto juego no haré un punto. O que fallarás el segundo punto del tercer juego del primer set. Y ya está”.

A comienzos de este año, la BBC y BuzzFeed News publicaron una investigación según la cual, en la última década, 16 jugadores entre los mejores 50 del mundo (ganadores de Grand Slam entre ellos) han sido investigados por posibles amaños por la Tennis Integrity Unit (TIU), un organismo anticorrupción fundado por los siete grandes grupos del tenis: ITF, ATP, WTA, Open de Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open. A ninguno de esos 16 jugadores se le apartó finalmente de la competición. Las ofertas de amaños han llegado incluso hasta Novak Djokovic, como él mismo ha admitido, aunque las estrellas suelen decir que no hay pruebas de que suceda en el máximo nivel de la competición.

Federbet asegura que el trucaje no se limita a la ITF y pone como ejemplo dos partidos de Grand Slam este año (Wimbledon y US Open) y una investigación de la fiscalía de Cremona (Italia), célebre por haber destapado un escándalo de amaños en el fútbol (‘Calcioscommesse’), según la cual Djokovic habría trucado su primer encuentro en el Masters 1.000 de París-Bercy de 2007, que perdió ante el francés Fabrice Santoro, y se lo habría confesado previamente a una tercera persona. Su director acusa directamente a la TIU de “no hacer nada contra las apuestas, de ser una mera pantalla”.

Mark Harrison, director de la Tennis Integrity Unit, afirma en conversación con este periódico que su organismo lucha contra la corrupción “en todos los niveles profesionales” y que no puede dar datos de casos individuales, pero expone lo siguiente sobre su trabajo con los torneos menores de la ITF (que organiza, aparte, la Copa Davis): “En términos de monitorización, la gran mayoría de los torneos Futures de la ITF y Challenger de la ATP son vigilados constantemente por las casas de apuestas que ofrecen esos mercados. Al nivel del torneo, los jueces y directores del evento son entrenados para reconocer y denunciar corruptelas; la TIU investiga cualquier prueba que sugiera actividad corrupta. La TIU mantiene y distribuye una lista de individuos que cree pueden significar un riesgo para la integridad del deporte y que no deberían ser aceptados en los torneos”.

La TIU no hace nada contra las apuestas, es una mera pantalla.

En el último año ha habido un goteo de tenistas suspendidos o incluso expulsados por manipulaciones diversas: el italiano Marco Cecchinato, número 143 del mundo, recibió un castigo de año y medio de inhabilitación y 40.000 euros; los también italianos Riccardo Accardi y Antonio Campo, 12 y 4 meses respectivamente; el sudafricano Joshua Chetty, de 21 años, número 1.857 del mundo, fue excluido de por vida de la competición por malas prácticas; el mexicano Daniel Garza fue suspendido por seis meses. Amir Weintraub, tenista israelí, actualmente el número 222 del mundo, afirmó el mes pasado que “a todos los jugadores del circuito les han ofrecido amaños, incluido Djokovic”.

Marco Cecchinato en el último Roland Garros.

Marco Cecchinato en el último Roland Garros. Dennis Grombkowski Getty Images

LOS JUECES DE SILLA, CÓMPLICES

Más preocupante aún es la aparición de árbitros en las investigaciones (como se verá después, en determinadas modalidades de trucaje desempeñan un papel decisivo). El diario británico The Guardian reveló este verano que dos jueces de silla habían sido secretamente inhabilitados, mientras que otros cuatro afrontan la expulsión vitalicia del deporte “por acusaciones serias de soborno y corrupción”.

Uno era kazajo, otro turco, dos uzbekos y otro ucraniano: alteraban los datos en vivo del partido para permitir a apostadores tramposos efectuar apuestas en directo conociendo de antemano el resultado del punto siguiente. Uno de ellos, el kazajo Kirill Parfenov, quedó al descubierto tras intentar contactar con otro juez de silla a través de Facebook. La ITF no ha querido pronunciarse sobre estos casos.

Su postura en este terreno levanta sospechas, tras haber firmado en 2012 un acuerdo por valor de casi 100 millones de euros con la compañía de datos Sportradar para que distribuya los marcadores en vivo de cualquier torneo, incluso aquellos anónimos, a las casas de apuestas: un elemento imprescindible para que se abra la ventana del amaño.

A todos los jugadores del circuito les han ofrecido amaños, incluido Djokovic

De hecho, la ITF subvenciona un 20% de los torneos ITF celebrados en España a cambio de que se comuniquen los datos de los partidos al ‘Livescore’ del ‘partner’ de la federación, Sportradar. Los jueces de silla han de introducir las alteraciones en el marcador inmediatamente mediante una ‘tablet’, y esta información viaja instantáneamente a las casas de apuestas, transformando automática y continuamente las cuotas de cada encuentro y permitiendo a las casas aceptar apuestas durante el curso del partido.

Aquí aflora una oportunidad decisiva de fraude, llamado ‘courtisiding’: si los árbitros se retrasan (voluntariamente) 30 o 45 segundos en anotar los puntos, los apostadores que asisten al encuentro tienen tiempo de modificar apuestas antes de que se actualice el resultado. En los casos mencionados de jueces inhabilitados se comprobó que habían avisado previamente por Whatsapp o Telegram a los amañadores del punto antes de reflejarlo oficialmente: una forma de obtener ventajas pequeñas (pero acumuladamente significativas) en el movimiento continuo de las cuotas y que sólo puede acortarse asegurando la aparición inmediata de los resultados en los marcadores.

Juez de silla en un Open de Australia.

Juez de silla en un Open de Australia. Cameron Spencer Getty Images

Las crecientes sospechas y las inhabilitaciones a varios jueces han acabado con la era dorada de ese chollo. “El tiempo de anotación se ha reducido significativamente, es muy complicado aprovecharse ya del retraso”, señala a EL ESPAÑOL el apostador madrileño F.R., “a no ser que los jueces sean parte del engaño y avisen previamente”.

Desde 2008, la fecha de su creación, la TIU ha recibido más de 14 millones de dólares (12,8 millones de euros) para llevar a cabo sus pesquisas y ha sancionado a una veintena de tenistas (entre ellos el bilbaíno Guillermo Olaso), seis de ellos de por vida. El primero de ellos fue el austriaco Daniel Koellerer, que tras su expulsión acusó a la ATP de proteger a sus ‘vacas sagradas’ mientras “sacrifica” a jugadores de un escalafón inferior en las investigaciones anticorrupción.

El ya ex tenista, de 32 años, dijo que los administradores del tenis habían arruinado su vida al condenarle sin pruebas: “La ATP nunca bloquearía a Djokovic, Federer, Nadal o Murray,” dijo. “No estoy seguro de que uno o más jugadores del ‘Top 20’ manipulen partidos. ¿Puedo testificar? No. Estoy simplemente conjeturando. Para solucionar el problema hay sencillamente que suprimir las apuestas. Pero obviamente no puede hacerlo, porque algunos torneos están patrocinados por casas de apuestas [...] Es algo sucio. Es una mafia. Está corrupto”.

Francesco Barranca, el director de Federbet, admite no entender “por qué algunas casas de apuestas no cooperan con las autoridades. Quizá deberían cerrar el negocio. Nuestras casas de apuestas [las que Federbet representa] cooperan y ponen a jugadores en la lista negra. Hay algunas casas que jamás han reportado una sola irregularidad”.

Obviamente no se pueden suprimir las apuestas, porque algunos torneos están patrocinados por casas de apuestas. Es algo sucio. Es una mafia. Está corrupto.

LA VULNERABILIDAD DE LOS FUTURE

La Federación Española de Tenis, como avanza EL ESPAÑOL, también va a proponer que se supriman las apuestas en determinadas categorías de la ITF. La ATP arrastra a los medios de comunicación, a los patrocinadores y al público: todo queda grabado. En el escalafón más bajo del tenis profesional, no obstante, se produce una situación análoga a la de la Tercera División española de fútbol: deportistas con pocos ingresos y partidos sin apenas seguimiento ni cobertura mediática que mueven cantidades inimaginables para eventos de relevancia tan escasa. “Es el más vulnerable”, dicen fuentes federativas. “No hay medios para controlarlos”.

Hay mucha más miseria de la imaginable en el tenis profesional, donde al final son pocos los jugadores que pueden vivir de la raqueta. El año pasado, el número uno del mundo, Djokovic, ganó en premios unos 20 millones de euros. El número 100, el israelí Dudi Sela, obtuvo aproximadamente 320.000. Un estudio encargado por la International Tennis Federation en 2013 arrojó el sorprendente resultado de que el 45% de los 13.736 jugadores que jugaban en los niveles profesionales no ganaba nada con ello.

Se puede ganar un Future y terminar la semana habiendo perdido dinero; aunque se han incrementado ligeramente los premios (en España los de 10.000 euros pasarán a 15.000 en 2017), el caldo de cultivo para el amaño es idóneo: depende de individuos en solitario, muchas veces sin ingresos, y además ni siquiera hace falta perder el partido: basta con arreglar el resultado de un set, un juego o un punto (mediante las apuestas en vivo). Y prácticamente siempre es mayor la recompensa de la corrupción que el premio a la excelencia deportiva.

Mark Harrison argumenta que “el nivel de ingresos de los jugadores nunca puede ser utilizado como excusa o razón para corromperse. Los tenistas compiten conociendo perfectamente los costes y las recompensas disponibles. En ningún campo de la vida puede usarse un nivel bajo de ingresos para justificar el incumplimiento de reglas, ya sea en el deporte o en la sociedad”.

Partido del Futures de Winston-Salem.

Partido del Futures de Winston-Salem. Big Time Tennis

“En los Futures es más fácil amañar, desde luego”, reconoce a regañadientes el director de uno de los 70 torneos que se organizan en España. “En la ATP hay personas que controlan. En torneos menores no hay dinero ni para viajes”. Con multitud de torneos simultáneos durante todo el año, un fuerte componente estadístico y una multiplicidad de formas de trucar discretamente el juego, el negocio es jugoso para todos: “Las casas dan por descontado la existencia de amaños, al final les compensa sobradamente que no se eliminen esas categorías”, afirma el apostador extremeño S.S.

A veces, el jugador participa en un Future o Challenger sólo para ofrecerse a los amañadores. La mayoría de las veces son las mafias (fundamentalmente de Europa Oriental) las que se acercan al tenista, de buenos o malos modos, para lograr su propósito. Como narró Amir Weintraub, “al principio la gente te viene, semana sí, semana no, especialmente en países como Rusia. Sin embargo, después de una, dos o tres semanas, cuando dices ‘no, no, no’, paran”.

Hay una lista negra de jugadores cuyos partidos son excluidos de las apuestas y por Internet circulan muchos rumores sobre jugadores sospechosos. Se habla cada vez más del tema, pero los castigos son escasos: aunque exijan una creciente cautela, los amaños proliferan por la falta de presupuesto y vigilancia en estas categorías menores. “Para perder un partido basta un set; lo terminan y se retira uno lesionado. Pero luego a lo mejor te enteras de que ha jugado un dobles por la tarde y lo ha ganado, o se ha ido a la discoteca por la noche”, dice S.S.

En los Futures es más fácil amañar, desde luego. En la ATP hay personas que controlan. En torneos menores no hay dinero ni para viajes.

Un ex tenista latinoamericano (de identidad no revelada) afirmó este año a la BBC que “tres grandes grupos” controlan las apuestas en el tenis y que los pagos son siempre en efectivo. Un ‘tipster’ o pronosticador madrileño, P. A., confirma a este periódico que hay “grupos de jugadores que se asocian sólo para el tema de los amaños. A veces me basta una sonrisa entre ellos para saber que la cosa está apañada”.

EL NEGOCIO DE LAS CASAS DE APUESTAS

El trucaje se beneficia enormemente de las apuestas online y la velocidad de las mismas. Las casas de apuestas envían emisarios a los torneos para que introduzcan datos en vivo sobre los partidos a través del móvil. En ocasiones, estos empleados ofrecen el amaño ‘in situ’: le prometen al jugador, por ejemplo, 4.000 euros si pierde su servicio en el próximo juego. La escasez de público favorece la impunidad: “Casi siempre hay más apostadores o amañadores que espectadores”, dice el apostador profesional catalán M. M., que vende sus pronósticos por una suscripción de 200 euros al mes. “La prohibición de apostar con el móvil se la pasan por el forro”.

Las casas de apuestas chinas no son el foco (como en otros deportes) de las apuestas ilegales en el tenis. “En el tenis son europeas, fundamentalmente del Este”, afirma Francesco Barranca: “Ucrania, Rusia, Bulgaria, Chipre”. Los apostadores confirman el dato: “Son pocas las casas asiáticas que ofrecen el mercado de tenis ITF”, dice M.M: “Es algo extraño, pero comprensible: por un lado, no hay mucha información disponible sobre esos 3.000 o 4.000 jugadores semiprofesionales, entre hombres y mujeres. Pero fundamentalmente saben que esos torneos son muy fáciles de amañar: a veces basta con pagar 1.000 euros a un tenista”.

Las apuestas cada vez sonrojan más al tenis.

Las apuestas cada vez sonrojan más al tenis. Gamerlimit.com

“Es muy difícil balancear 100.000 euros en una categoría ITF”, continúa el especialista (que ingresa más de esa cantidad al año en apuestas). “Si nadie apuesta al otro jugador, hay una gran exposición al riesgo. Aunque saben que hay amaños en todos los deportes (hasta ping-pong y beach-volley, para que te hagas una idea), el peligro es mayor en eventos donde no hay dinero para equilibrar las cuotas. Cuando entra descaradamente mucho dinero en una sola dirección, eliminan el partido y ya está”.

Los torneos ITF son muy fáciles de amañar: a veces basta con pagar 1.000 euros a un tenista.

El jugador suizo Stan Wawrinka (número 4 del mundo) afirmó este año que sería bueno para el tenis asociarse con las casas de apuestas. “Probablemente, si ellos son ‘sponsors’, vayan a intentar asegurarse de que no haya corrupción, porque pierden mucho dinero cuando hay un problema. Puede ser bueno para el tenis”. Aunque la ATP precise mantener la imagen limpia del deporte (entre otras cosas para no perder patrocinios), las acusaciones de pasividad a los organismos supervisores son constantes en conversaciones ‘off the record’ (y, en el caso de Federbet, también ‘on the record’).

La vigilancia de la puntualidad de las anotaciones en el ‘Livescore’ de los partidos y un aumento de la atención al problema han complicado la vida a jugadores y amañadores en los últimos meses, pero abriendo cuentas a nombres de amigos y con mayor discreción, los torneos ‘Future’ de la ITF siguen siendo el paraíso de los arreglos: probablemente, la modalidad deportiva con más amaños del mundo. Como dice S.S., “si lo piensas bien, las posibilidades que das a la gente de autoamañarse son casi infinitas. No se puede parar, salvo que suprimas las apuestas totalmente”.

Así se amañan partidos de Tercera para engañar a las casas de apuestas chinas

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Partido entre Ferriolense y Alaró celebrado el 17 de mayo de 2015 en el estadio Son Ferriol. María Bonet

(Publicado originalmente en EL ESPAÑOL).

17 de mayo de 2015, cinco y media de la tarde, estadio municipal de Son Ferriol (Palma de Mallorca). Ferriolense y Alaró se juegan evitar el descenso en el Grupo VI de la Tercera División. Apenas pasan del medio campo: pases horizontales sin riesgo ni ambición. El duelo termina 0-0. Al día siguiente, el medio local Fútbol Balear comentará escuetamente que el partido tuvo “muy pocas ocasiones para ambos”.

Con las ganancias de aquel encuentro, el administrativo T. M. se llevó a toda su familia a Disneyland. “También me quité algún mes de hipoteca”, recuerda un año y medio después. T. M. había recibido un soplo de otro amigo apostador: el marcador no se iba a mover en Son Ferriol. Ni siquiera tuvo que pagar por esa información. “La cosa estaba despegando y en aquella época los apostadores profesionales compartíamos más info que ahora”, reconoce un hombre que de puertas hacia fuera, en el colegio de los niños (y por petición de su mujer), trabaja “en una empresa de servicios”.

Lo normal, sin embargo, es que los amaños se vendan. Desde aquel mes de mayo le llegan ofertas todas las semanas. En España se trucan partidos todos los fines de semana y en varios deportes, más de los que cabe imaginar, aunque este reportaje se ceñirá exclusivamente al fútbol. Todas las jornadas se arreglan partidos para ganar dinero ilegalmente con apuestas online. Suelen ser de Tercera División o Segunda B, donde hay menos control y más necesidad de dinero, pero la decena de apostadores profesionales consultados por EL ESPAÑOL afirman tajantemente que también ocurre en Primera: “Clubes en descenso o en apuros económicos… Lo que pasa es que es muy difícil de probar”, dice el madrileño B. F. -todos menos uno han exigido el anonimato para hablar con este periódico-.

Las ofertas de amaños suelen llegar por Whatsapp o Telegram. Las casas de apuestas asiáticas (fundamentalmente chinas) son el eje imprescindible para unir a los protagonistas del trucaje: mafias de intermediarios, equipos y apostadores. Partidos que en España no merecen apenas atención mueven millones de euros a 9.000 kilómetros de distancia: el lado menos visible de la progresiva invasión del fútbol español por el gigante oriental y una metáfora perfecta de la pérdida del control de las autoridades locales sobre el mismo.

“Esta temporada hay muchísimo movimiento”, relata a este periódico un futbolista de la cornisa cantábrica que ha jugado en Tercera y 2ªB. “Yo no soy apostador, tengo trabajo y me va bien, pero en mi propio vestuario hay cinco o seis jugadores que apuestan hasta por nuestro equipo. Se está rumoreando, ya que a final de temporada, si nuestros objetivos están cumplidos, que podamos meter dinero en apuestas y perder uno o dos partidos. Total, ya no nos jugaríamos nada. Tenemos un bote con las multas a los jugadores que aprovechamos para hacer un viaje a final de temporada. Estamos pensando en apostar todo en mayo… a final de temporada. Cuando juegas contra equipos necesitados, da menos el cante”.

UNA REVOLUCIÓN

Siempre bajo condición de anonimato, el mundo del fútbol semiprofesional va corroborando un paisaje espeluznante del que las aficiones saben muy poco. “Es una revolución”, dice tajantemente otro jugador castellano-leonés. “Donde se mueve la pasta es en Tercera, aunque pasa también en Segunda. El año pasado vino gente de Segunda División a decirnos: ‘Meted pasta contra el Elche, que ganamos sí o sí’. Los jugadores hablan entre sí todo el tiempo, hay menos control. Hay apostadores profesionales en las plantillas, futbolistas que viven de ello. Últimamente no hay otra conversación en el vestuario. Todos los días es lo mismo: ‘Le metí tanto a esto, me falló este equipo’. Ves a compañeros entrenando que alegan ir a mear y en realidad se van a consultar las apuestas en el móvil. No hay vestuario en que no se hable todo el rato de apuestas”.

El presidente de un club de Segunda B de la cuenca mediterránea confiesa lo siguiente: “El año pasado, la anterior directiva se presentó con dos maletines en el vestuario y les dijo: hay que hacer 17 córners en la primera parte, ¿queda claro? [...]  Imagínate cómo será en equipos en los que los futbolistas cobran sólo cuando ganan, y cuando ganan, cobran diez euros. Un día en el bar se le acerca uno y le empieza a hablar… Y cuando picas estás dentro, ya no te puedes salir”.

El año pasado, la anterior directiva se presentó con dos maletines en el vestuario

A los jugadores de Tercera se les paga generalmente entre 500 y 1.000 euros por partido amañado. En Tercera División tienen sueldo poco equipos; el resto funciona con primas. “Todos los clubes de 2ªB para abajo son deficitarios”, afirma el vicepresidente de otro club de la mitad norte de España. “A partir de la Segunda División se te abre el cielo (ingresos por TV, etc.). Todo esto que está pasando se nutre de la miseria. En el fútbol hay una cantidad de golfos por metro cuadrado impresionante. Se sabe el 1% de lo que ocurre… Si vieras la realidad te daría un pasmo”.

MISERIA Y AMAÑOS

La pobreza material (además de determinadas decisiones de las casas de apuestas y la falta de control oficial) está en la raíz de este pandemonio de mentiras y dinero, en el que hasta los árbitros y futbolistas apuestan a partidos en los que participan. “Yo entiendo que haya amaños”, afirma P.S., otro apostador profesional (residente en Cataluña): “Con un partido algunos ganan más que en un año. Hay futbolistas que hasta tienen que poner dinero para jugar; ponte en su piel y dime que no entiendes la tentación”. Otro apostador que vive de ello,  C.R., señala que “hay clubes a los que sencillamente no les conviene ascender a Segunda B, o incluso a Segunda, porque jamás tendrían posibilidades de mantenerse en la categoría. En esos es más fácil encontrar buena disponibilidad, con un partido vendido arreglan el año”.

La costumbre de los maletines, que ha teñido tradicionalmente el final de las temporadas futbolísticas en España, multiplica sus posibilidades con la aparición de las apuestas por internet, una forma inmediata y relativamente sencilla (en algunos deportes y categorías) de encontrar financiación y de sacar tajadas asombrosas a partidos de poco nivel y sin cobertura mediática. Los diferentes estamentos de los clubes suelen estar informados: “Como te puedes imaginar, al entrenador nunca se le va a escapar que algo raro está pasando… Puede que a ti o a mí sí, pero a él no. Cuando hay amaño es porque hay connivencia”, señala un dirigente deportivo castellano-manchego.

Si un equipo o una mafia se acercan a otro equipo para persuadirles de que se dejen ganar y les ofrecen, por ejemplo, 50.000 euros, el mecanismo para asegurar ese dinero y llevarse además otra cantidad similar equivalente es claro: basta con pactar de antemano el resultado del partido o algunos de los múltiples criterios a los que se puede apostar dinero. Después se venden los amaños a otras personas y se facilita que apostadores puedan jugar en las casas asiáticas con direcciones IP falsas en sus ordenadores. Todo el mundo gana (menos la casa de apuesta).

La abundancia de datos o criterios a los que apostar (resultado, número de goles, córners, tarjetas y muchos otros) dificulta notablemente el rastreo de esta forma de corrupción deportiva. El año pasado se pusieron de moda los córners, como ya se ha mencionado. “Decían a la gente que iba a haber más de 15 córners en el primer tiempo, apostaban y se llevaban la pasta. Así de fácil. Había partidos con 25 ó 27 saques de esquina en los primeros 45 minutos”, comenta el gerundense Toni Imbernon, dueño de Bettradingaff, una red publicitaria de afiliación especializada en apuestas. Ante el aluvión, algunas casas retiraron el capítulo de córners de su oferta a principios de esta temporada.

Decían a la gente que iba a haber más de 15 córners en el primer tiempo, apostaban y se llevaban la pasta

“A veces te lo venden como análisis y a veces ‘se rumorea que’”, explica B. F. “Te llega un mensaje del tipo ‘sé de un partido donde habrá muchos goles’”, relata a su vez otro madrileño, J. B, que dejó un puesto en el mundo de la ciencia por las apuestas. “Una vez que haces la transferencia te dicen qué partido es y a qué apostar”. “El auténtico problema es que se juega a todo”, recalca un directivo de Segunda B: “Si no son córners, son faltas o amarillas o alguna de las mil cosas que pueden ocurrir en un terreno de juego”. Las casas de apuestas podrían reducir la cantidad de conceptos apostables. Sencillamente no quieren perder negocio, como se verá después (todas mostraron resistencia a atender las peticiones de información cursadas por este periódico).

EL AMAÑO INVERSO

Hay una modalidad menos conocida de amaño que empieza a plantear dificultades a los propios apostadores: el amaño inverso. Las redes de mafias y ‘tipsters’ (especialistas que ofrecen información y consejos sobre apuestas deportivas de un determinado evento), como se ha dicho, tratan de ganarse la confianza de los apostadores con palabras amables y promesas de mucho dinero, generalmente a través de servicios de mensajería instantánea. “A mí, la verdad, es que me llegan amaños continuamente”, admite en una cafetería madrileña B.L., que pasó de ganador a perdedor en poco tiempo. “La primera vez acerté, pero fue una desgracia para mí. A la siguiente fui víctima de la estafa: deslizaron en foros y por Twitter el rumor de que se estaba amañando un partido en favor del equipo B, generando la sensación de que era verdad. La gente empezó a meter dinero a favor del equipo B, con lo que la cuota bajaba. Entonces la casa de apuestas, para compensar riesgos, subió la cuota del equipo A y ellos, justo antes del inicio del partido, metieron mucho dinero en la victoria del A. Lo habían orquestado todo para quedarse con el pastel”.

“Es decir, que no solamente se amaña”, continúa este madrileño: “También se induce al error. Los amañadores tienen su red, con deportistas, ‘tipsters’, prescriptores y apostadores. Tejen su telaraña. Se paga por la ‘info’: haces la transferencia y te dicen qué partido. El primero para ganar su confianza. Luego te descuidas y te dan la hostia”.

SIN CONTROL NI SUPERVISIÓN

Quizá lo más difícil de entender de este embrollo es el bajísimo número de denuncias interpuestas por amaños en España (aunque hay varios casos en juzgados a la espera de sentencia) y la falta de control de los órganos que rigen el fútbol español (en el caso de 2ªB y Tercera, la Real Federación Española de Fútbol, que amablemente rechazó participar en este reportaje -como hizo también, por cierto, la Dirección General de Ordenación del Juego-). Ahora mismo hay abierta en Extremadura una investigación sobre posibles amaños, pero como dice un presidente de un club de esa región: “Poca cosa, a alguno le tienen que investigar. No te engañes. Los primeros que miran para otro lado son los de la Federación. Pero es que hay algunos goles grabados en vídeo que son de risa”.

A pesar de que cada vez se presta -en teoría- más atención a los arreglos de partidos, la sensación generalizada es que los amañadores campan a sus anchas, al menos en categorías ‘menores’, resguardados por la opacidad y falta de colaboración de las casas de apuestas asiáticas, favorecidos por la carestía de muchos clubes. No existen servicios de inteligencia oficiales, ni canales de denuncias específicos ni un plan de control que disuada a los estafadores, aunque en los últimos meses “hay cada vez más ojos mirando esto y está apareciendo el miedo”, como reitera varias veces el apostador B. F. De hecho, los equipos que amañan partidos se guardan mucho de no volver a hacerlo en dos o tres meses.

Además de cuestiones opinables sobre el auténtico interés de las autoridades deportivas por perseguir estos hechos -la voluntad de las casas de apuestas, pese a sus sospechosas actitudes, se supone por puro interés económico)-, la dificultad estriba en cómo demostrar las trampas. “Se hace de manera que parezca casualidad”, afirma con naturalidad el dirigente castellano-manchego. “Y además pasa otra cosa: denunciar no te conduce a nada, te tildan ‘de’. Al final lo mejor es mirar a otro lado, siempre que no te afecte”. Un experto en apuestas con ganancias anuales superiores a 100.000 euros lo expresa de otra manera: “Asia es un mercado enorme, no se puede parar. Ahora mismo las redes mafiosas se están yendo a África, a abrir nuevos mercados”.

Apostadores chinos.

Apostadores chinos.

CUOTAS DE MERCADO

La única solución aparente para acabar con los amaños sería dejar de ofertar determinados mercados, como las categorías inferiores. Pero las casas de apuestas europeas no lo van a hacer, sencillamente para no perder cuota de mercado, como explica a EL ESPAÑOL Francesco Barranca, secretario general de Federbet, el organismo europeo (con sede en Barcelona) creado por casas de apuestas para vigilar los movimientos sospechosos que se producen continuamente… “Todas las manipulaciones vienen de Asia”, afirma tajantemente en una conversación telefónica. “En Asia se mueven 80.000 millones de euros cada semana en apuestas, una barbaridad, más que en España en todo un año. Lo que pierde en amaños es una minucia para ellos, y nunca van a parar. Si nos saliéramos, lo que harían es quedarse con el negocio entero, ya que es fácil burlar las prohibiciones de operar desde España con intermediarios y cambios de dirección IP”.

Barranca, dice, no se cree “la historia de los salarios bajos y los futbolistas pobres. Los futbolistas no son criminales, son apostadores torpes. Veo esto en muchos mercados: empiezan a apostar y cuando han perdido más de lo que tienen empiezan a amañar”. El director de Federbet sostiene que “durante 10 ó 15 años las federaciones han mirado hacia otro lado, y no sólo en España. La única que se lo toma en serio es la Liga de Fútbol Profesional: la situación en Primera y Segunda es mucho mejor que hace tres años. La cosa se estaba yendo de las manos en el fútbol de máximo nivel. La UEFA y la FIFA dicen luchar por la integridad del fútbol, ¿pero cuántas denuncias han puesto?”.

Según la UEFA, el organismo que rige el fútbol europeo, lo que hace falta es ayuda policial y judicial. “El deporte necesita la ayuda de las autoridades y de la policía para luchar contra el amaño de partidos”, afirma un portavoz en comunicación con este periódico: “Los organizadores de la competición no tienen el poder para cuestionar a jugadores o personas y la manipulación de partidos puede ser realizada por grupos delictivos. Por lo tanto, debe ser tratado como un delito por las autoridades respectivas y debidamente investigado”.

SIN INVESTIGACIÓN

Las federaciones regionales, dependientes de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), asumen su incapacidad para acabar con los arreglos. Marcelino Maté, presidente de la Federación de Castilla y León, tacha de “mentira” la acusación que suele hacer Javier Tebas, presidente de la Liga, a la RFEF por su inactividad en este área. “Él es plenamente consciente de que es mucho más fácil controlar 21 partidos que 220, con mucho más riesgo por otra parte que esos 21. Las casas que nos dan problemas son externas, no están vigiladas, no asumen ninguna legislación. No podemos echar la culpa a los demás, sabemos lo que está pasando”.

Otro dirigente federativo de la mitad sur perfila el mismo paisaje: “Los amaños se dan sobre todo en casas no serias, asiáticas, y como los jugadores están necesitados es fácil engañarles. La verdad es que no tenemos medios para investigar; sí tenemos información de dónde están los riesgos, para que los árbitros-informadores puedan estar atentos. Pero llegar de ahí a la denuncia es complicado, y esas casas no están en organizaciones que te avisen previamente de que hay algo raro con las cuotas. No es nada fácil, para qué mentirte”.

Casa de apuestas china.

Casa de apuestas china.

FUTBOLISTAS APOSTADORES

Además de perder partidos voluntariamente a cambio de un dinero, muchos futbolistas de categorías inferiores han comenzado a participar compulsivamente en el mercado online de apuestas. La ley dice que los jugadores (como los árbitros, por supuesto) tienen prohibido participar en apuestas deportivas, pero es muy fácil burlar esa restricción: basta con pedirle a una novia o un amigo que se abra una cuenta.

Imagen del partido Paterna CF contra el CD Castellón, celebrado en diciembre de 2015.

Imagen del partido Paterna CF contra el CD Castellón, celebrado en diciembre de 2015.

Para eludir sospechas, de cualquier forma, los jugadores y los apostadores recurren muchas veces a las mafias para abrir cuentas en casas de apuestas asiáticas y empezar a ganar dinero. Cuando las casas de apuestas detectan el amaño (una subida súbita e incomprensible de apuestas fuertes en un partido poco importante, por ejemplo), les cierran las cuentas también a los apostadores.

Como utilizan varias cuentas diferentes para maximizar beneficios y cada cuenta requiere un DNI diferente, necesitan testaferros: intermediarios que venden sus servicios por un porcentaje de las ganancias.

Otra opción de popularidad creciente es acudir a casas de apuestas físicas, donde no hay que meter los datos personales en apuestas con ganancias inferiores a 3.000 euros. Y, además, no hay que tributar a Hacienda los pagos. Estos despachos suelen estar en bares, locales deportivos y salas separadas de bingos y casinos. “Cada vez veo a más compañeros y rivales que cuentan haber ido”, dice el futbolista castellano-leonés anteriormente citado. “Allí son un apostador más, no hay riesgos de que les pillen”.

Desde aquel Paterna-Castellón de diciembre de 2015 que encendió las alarmas en el sector, la cantidad de partidos amañados no ha hecho sino subir. Suelen funcionar en el 80% de los casos: hay que cubrirse las espaldas para que falle uno de cada cinco, según las fuentes consultadas. La afición, en general, no es consciente de que haya tanto fraude en el fútbol semiprofesional: una categoría sin millonarios que mueve cantidades astronómicas en comparación con sus primas y plantillas. “Messi no te marra un penalti por 100.000 euros”, dice el presidente de un club de 2ªB: “Pero un tipo de 35 ó 36 años que se va a retirar y no encuentra trabajo probablemente sí”. Para terminar, desliza sin más una frase con un potencial demoledor: “No te olvides de los árbitros: es el que cobra el penalti, el que saca las tarjetas amarillas. Cuando escuchas desde el banquillo, “¡árbitro, te faltan dos amarillas!”, ¿a qué crees que se refieren?”.

La otra Alhambra de Granada: así es la mejor árbitra del mundo de rugby

Es por segunda vez la única mujer nominada a los World Rugby Awards en categoría arbitral. Estudió ‘teleco’ y dedica “el 95% de su vida al rugby”. (EL ESPAÑOL).

Alhambra Nievas dirige un partido de Primera División.

 Alhambra Nievas dirige un partido de Primera División. Luz Fierro

“A mí nadie me ha dado nunca un premio a nada”, dice Alhambra Nievas, pero el hecho de que sea la única mujer nominada al World Rugby Award 2016 entre un selecto club de colegiados masculinos (y por segunda temporada consecutiva) sitúa a esta ingeniera de telecomunicaciones de 33 años como la mejor árbitra del mundo, independientemente de la ceremonia de entrega de este domingo. Única mujer colegiada en máxima categoría del rugby masculino español, ha dirigido finales de Copa del Rey, de Liga y la de los recientes Juegos Olímpicos de Río, “el partido más importante de mi vida”, solo superable, apunta, por la final de un Mundial.

Este 19 de noviembre hará de asistente en el Estados Unidos-Tonga a disputar en el estadio de Anoeta y se convertirá en la primera mujer que desempeña ese rol en un duelo de máximo nivel internacional. Aficionada al kárate y al tenis, Nievas admite en su acento ‘granaíno’ “ser un poco rara: tengo un nombre raro, estoy en un deporte raro, soy árbitro, he estudiado ‘teleco’…”

Nacida en un pueblo “enano” (Beas de Granada), vive en Málaga desde que empezó la Universidad, donde conoció el rugby: llegó a jugar con la selección nacional y participó en el último Seis Naciones que disputó España. Ahora dedica “el 95%” de su vida al rugby. Entre semana cuida la preparación física, mental y técnica (“veo muchos partidos”) y sigue colaborando con su club, Universidad de Málaga, y la Federación Andaluza. Los fines de semana viaja para pitar por España. “No tengo una vida real, voy al cine una vez cada tres meses, no puedo salir con mis amigos de fiesta, veo poco a mi familia. El tiempo que tengo libre intento que sea de la mayor calidad”, confiesa durante una conversación con EL ESPAÑOL en la madrileña estación de Chamartín.

¿Por qué deja una jugadora internacional el rugby para convertirse en árbitro a los 28 años?

Pues mira, yo creo un poco en el ´karma’ y en leer las señales, y hubo un momento en que todo me empujaba a dejar de jugar: estuvimos a punto de ascender a División de Honor y no ascendimos en un partido en el que pasó de todo. Justo entonces, en un momento en el que me planteaba dejarlo, llegó una designación internacional… Yo ya arbitraba. Si hubiésemos ascendido esa temporada, seguramente no estaría aquí hablando contigo: hubiese seguido jugando y todas las oportunidades que me han llegado en los últimos años no hubieran llegado. Tenía 28 ó 29 años y sabía que si quería tener una carrera como árbitro no podía esperar mucho, sobre todo en rugby-7 [mucho más rápido]. Al final elegí y no me arrepiento.

¿Alguna vez se ha sentido una ‘friki’, o le han hecho sentir una ‘friki’, por dedicarse a esto?

Sí… Pero me siento una ‘friki’ y estoy orgullosa de ello; ser ‘friki’ al final es ser apasionado de algo que te hace feliz. Si me llaman ‘friki’ no me disgusta. Yo, la verdad, soy feliz.

¿Su entorno le apoyó siempre?

Como jugadora, mi madre al principio lo pasó regular. A veces llegaba golpeada a casa, me veía los fines de semana… Al principio me pidió que lo dejara, pero después, como cualquier padre, me apoyaron en lo que me hacía feliz.

¿Y cuando la vieron en la final de unos Juegos Olímpicos…?

Mi pueblo tiene 1.000 habitantes. Justo después de los Juegos, cuando volví, eran las fiestas patronales y nos juntamos todos. La gente estaba súper cariñosa, gente que nunca ha visto rugby siguió las Olimpiadas… Fue muy bonito.

¿Realmente hay tanta diferencia entre el máximo nivel masculino nacional y el máximo nivel masculino internacional (selecciones), donde no arbitran mujeres?

Sí, porque al final la calidad de esos jugadores hace que se juegue mucho más tiempo a un ritmo mucho mayor de juego. Hay menos faltas, su calidad técnica y física produce muchas menos interrupciones. No creo que sea imposible que una mujer arbitre un partido de máximo nivel, pero sus condiciones físicas deberían ser brutales. Técnicamente no somos distintos, pero la exigencia física afecta al rendimiento técnico y a la capacidad de análisis y tomar decisiones. Yo no podría arbitrar un Australia-Nueva Zelanda de rugby-7.

Alhambra Nievas.

Alhambra Nievas. Jorge Barreno

¿Alguna vez se le ha puesto chulo un jugador?

Alguna vez, pero yo me siento muy afortunada, entro en un campo y me siento muy respetada. Y no por el hecho de ser mujer árbitro, que es lo que la gente puede pensar. Al principio pueden ver que eres mujer y vacilarte, o incluso intentar ligar contigo, que me ha pasado…

¿En el campo?

Sí… Te dicen cosas bonitas, quizá en broma, quién sabe, pero ahora ya me tratan como a un árbitro más, no me vacilan. No soy muy estricta, soy bastante tranquila, y cuando algo va mal me intento mantener calmada, tranquilizarles a ellos.

Es un deporte de máxima intensidad con muy pocas peleas, sorprendentemente.

Hay muy pocas peleas, entre otras cosas porque están muy sancionadas. A nivel internacional, si pegas un puñetazo o le pegas un bocado a alguien te caen semanas y una multa económica. Todo está más vigilado y sancionado que en otros deportes; los jugadores son inteligentes. Y por otro lado es un deporte mucho más respetuoso.

¿Podría ganar más dinero fuera del arbitraje, o ‘teleco’ ya no es lo que era?

En España te tienes que dar tortas para encontrar un buen trabajo… Tengo amigos en Suiza o Inglaterra ganando bien, pero ‘teleco’ ya no es garantía de un trabajo bueno y que te motive…

¿Cuánto dura la carrera de un árbitro de rugby?

No hay límite de edad establecido, salvo que el físico comprometa tu rendimiento. Hay compañeros con 50 años que pitan al máximo nivel. A mí, en todo caso, me gustaría irme sin que me echen.

¿Alguna vez le han dicho eso de “piensa a qué te vas a dedicar después”?

Como mi objetivo eran los Juegos Olímpicos, he hecho todos los sacrificios y todos los esfuerzos para estar ahí. Una vez que han terminado, mi manera de pensar está cambiando: tengo que pensar en el futuro a medio-largo plazo. Mi familia y mis amigos, aunque me apoyan y están orgullosos de que pueda ser feliz haciendo lo que me gusta, sí me dicen que tenga en cuenta que el día de mañana voy a tener que dejar de arbitrar. Tendré que planificar si quiero seguir en el mundo del deporte cuando se acabe el silbato. Ya te digo que no me hago rica siendo árbitro de rugby.

Hay compañeros con 50 años que pitan al máximo nivel. A mí, en todo caso, me gustaría irme sin que me echen.

¿Cómo se sabe que un árbitro es el mejor?

Es muy difícil decir ‘este es el mejor’. Puede haber un grupo de árbitros que sean los mejores, pero hay compañeras mías que son muy buenos árbitros, y yo no me siento mejor que ellas, ni que otros compañeros de aquí, nacionales. Hay muy buenos árbitros en España. Yo entiendo el porqué de los títulos, y lo agradezco mucho, pero intento aislarme, prefiero no hablar mucho de eso.

¿Cuál es la virtud más importante para llegar a ser un buen árbitro?

Ser honesto, contigo mismo y con los demás, ser humilde (arbitres sub-14 o la final de un Mundial, tiene el mismo valor) y mantener la tranquilidad en momentos de presión: tener el mismo rendimiento cuando la tensión aumenta.

Alhambra Nievas, en la estación de Chamartín.

Alhambra Nievas, en la estación de Chamartín. Jorge Barreno

Dicen que usted es muy tranquila sobre el césped…

No me pongo nerviosa; tengo la tensión antes del partido, igual que cuando jugaba, pero no me pongo nerviosa sobre cómo va a ir. Trato de hacerlo lo mejor posible. Es muy difícil no cometer errores en un partido entero, y si he cometido uno trato de no darle importancia. Después, eso sí, reviso los partidos para aprender la lección.

¿Cuál es su principal área de mejora? 

A veces soy demasiado dialogante. Hay que tener empatía con los jugadores, pero en determinadas ocasiones, con perfiles de partidos complicados, la empatía no ayuda al juego; es mejor ser firme para el desarrollo del encuentro. En el aspecto técnico, quizá sería el desarrollo de la melé: si pierdes el control de esa fase del juego acabas perdiendo el control del partido.

¿Cuál ha sido su peor experiencia en un campo?

Fue hace muchos años ya, en un partido muy complicado, muy apretado, con una grada muy complicada y motivada por otras personas. Y en un momento en el que me faltaba madurar como árbitro. Fue una situación tan desagradable que se me saltaron las lágrimas nada más pitar el final, antes de llegar al vestuario. Creo que es la única vez que me ha pasado en un campo. En casa sí he llorado por el rugby, pocas veces, pero en el campo jamás.

¿Se insulta en los campos de rugby, o el público (como los jugadores) también es más caballeroso que en el fútbol?

No es nada comparable al fútbol, porque personalmente creo que la cultura del fútbol alimenta ese odio y esa falta de respeto constante al árbitro. Se escuchan insultos en los campos de rugby, pero yo lo considero algo puntual, arrastrado del fútbol, que contagia mucho al resto. No tiene nada que ver. Hay días que no escucho ni un insulto, pero se da. No se puede decir que estemos limpios del todo.

Cuando hay mucha ‘tela’ hay mucha presión.

Dice usted que no se va a hacer rica pitando rugby. ¿Por qué se dedica alguien al arbitraje?

Hay diversas motivaciones, distintos perfiles, pero la inmensa mayoría lo hace por seguir sintiendo contacto con el rugby dentro del campo y para ayudar al juego: cuanto mejor eres como árbitro, más puedes ayudar a que el juego sea más ordenado, a que se juegue más, y a que todo el mundo disfrute más.

¿Los otros candidatos al premio tampoco se hacen ricos?

No sé… Somos compañeros, son muy agradables conmigo, pero vivimos una realidad distinta: ellos son árbitros profesionales, viven de esto a un nivel muy diferente, tanto de salarios como de exigencia. En el Seis Naciones o el Mundial masculino hay mucha presión. Cuando hay mucha ‘tela’ hay mucha presión. Y en función de eso ganan más dinero, es un entorno diferente.

¿Hay machismo en el rugby?

Que yo sienta, no… Sólo en Argentina lo he visto: allí los chicos juegan al fútbol, las chicas al hockey y los hombres al rugby. Es una frase de allí. Ellas mismas alientan eso: ‘esto no es para mujeres’. Ahí no miran bien que juguemos, ni los hombres ni las mujeres. Es una cuestión cultural, cada uno tiene que hacer una cosa, al igual que en España la gente va al fútbol a insultar y a desahogarse porque está amargado en su vida.

Zidane: cien partidos sin estilo

(El Español)

Tras diez meses al frente del primer equipo del Real Madrid, nadie ha sido tan decisivo para la leyenda de ‘Zizou’ como Antoine Griezmann y Juanfran: sin los penaltis que fallaron el pasado 28 de mayo, ¿cuál sería su balance? Comparado con los otros dos técnicos de la Liga nominados a Mejor Entrenador del Mundo por la FIFA (Luis Enrique y Simeone), el francés palidece. Hace falta algo más en un club que no mantiene un estilo de juego reconocible, ni apreciado, desde el otoño de 2014, cuando el equipo de Ancelotti aspiraba (se decía) a romper todos los récords de Guardiola y la lesión de Modric anticipó una caída a los infiernos que terminó con Kevin Roldán, el fracaso anunciado de Benítez y la llegada salvadora del mago en la víspera de Reyes.

El hechizo funcionó durante unas semanas, las suficientes para pacificar el vestuario y volver a motivar a los ‘galácticos’. En febrero, sin embargo, regresaron los bostezos del lapso Benítez. El Atlético le pasó por encima en el Bernabéu. El 6 de abril, cuando el Wolfsburgo le sacó los colores, la temporada parecía perdida. Siete semanas inspiradas de sus estrellas dieron al Madrid la Champions más extraña y menos celebrada de la historia. Quizá también la menos provechosa: la épica blanca del esfuerzo y la superación, validada por un triunfo demasiado fácil y contradictorio, abortó el ‘plan Renove’ de la directiva. ¿Cómo criticar a un equipo campeón de Europa, aunque venciese a la Roma, al Wolfsburgo, al Manchester City más manso que quepa imaginar y a un Atlético que le perdonó?

Magia, épica, esfuerzo, leyenda. El equipo no mostraba grandes contrastes con el del odiado Benítez, pero las estrellas al menos corrían. Su mayor apuesta, consolidar a Casemiro como pivote defensivo, era una idea (resistida) de su antecesor: su sola presencia hizo que encontrase respaldo inmediato. Nadie vio jugar bien al equipo, ni tampoco encarnar una idea de juego, pero lucharon en abril y mayo y atraparon la Undécima: más magia, más épica, más leyenda. Medio año después, sigue sin percibirse una idea específica de fútbol. Con el agravante de que la coexistencia entre la ‘BBC’ y el talento pujante de la cantera, esperanza del madridismo (Morata, Lucas, Asensio), cortocircuita el alumbramiento de un equipo que cumpla la ambición sana de la afición: ganar jugando bien.

REAL MADRID - LEGIA VARSOVIA

REAL MADRID – LEGIA VARSOVIA Javier Lizón Agencia EFE

Aun con una plantilla sobrada de calidad, el Madrid no juega a nada desde hace mucho tiempo. Es el líder sin brillo de la Liga, pero el rendimiento es tan irregular que se habla más de Casemiro o Modric que de Isco, James o Benzema. Acostumbrado a ser un equipo de jugadores, no de entrenadores (y mucho menos de directores deportivos, puesto que no hay), es la única escuadra potente del fútbol español actual sin estilo: lo tienen el Barça y el Atleti, por supuesto, pero también el Sevilla, el Villarreal y el Celta. Sampaoli, en dos meses, ha logrado más que Zidane en diez sin haber vivido nunca el fútbol español. Es la ventaja de tener a ‘Monchi’ al lado.

Desde su visita a Cornellá el 18 de septiembre, el Madrid encaja goles en todos sus compromisos. En cuatro partidos de Champions ha recibido más tantos que en toda la edición del año pasado. En Varsovia, ante el equipo más flojo de la competición, recibió tres en un estadio vacío después de haber metido un gol en el minuto 1. El caos táctico fue sonrojante: cuatro delanteros, una defensa ineficiente, una medular sobrepasada y expuesta. Ni un mediapunta cuando hay al menos tres en el equipo.

Una cosa es pacificar un grupo, administrar egos, y otra hacer jugar bien al fútbol. Sus 57 partidos en el filial ofrecieron resultados mucho peores que sus 43 en el primer equipo. El hilo conductor, no obstante, es patente: indefinición, poca vistosidad, irregularidad, vacilación. El cachondeo táctico de Varsovia pide reflexión: no se llegará a Cardiff solo con la pegada del tridente. Los números por ahora salen, pero la ilusión no. El Bernabéu aspira a algo más: un espectáculo del que estar orgulloso. Nadie (con permiso de Iniesta) ha manejado la pelota con tanto estilo como Zinedine Zidane en el siglo XXI, pero su concepción como entrenador es indefinible. Hay que reconocerle, eso sí, humildad: como dijo al acabar el partido en Varsovia, “nos ha faltado un poco de todo y yo soy el responsable”.

Ajedrez extremeño para el ‘Chapo’ Guzmán

El club ‘Magic’ de Mérida colabora con la Fundación Gari Kasparov en un programa de terapia ajedrecística para las 17 prisiones de alta seguridad que hay en México. Su preso más famoso, el ‘Chapo’ Guzmán, ya lo utiliza. [El Español].

Ajedrez extremeño para el ‘Chapo’ Guzmán

 Ajedrez extremeño para el ‘Chapo’ Guzmán. Efe

“El juego de las damas”, dice Juan Antonio Montero, “es uniforme: todas las piezas son iguales. El ajedrez tiene una riqueza incomparablemente mayor: el general que mueve su ejército, o el empresario que dirige una plantilla, tiene recursos diferentes y necesita armonía. A veces, la partida requiere sacrificios; el peón (la humildad) tiene premio. Y hay un Rey, gran diferencia con otros juegos estratégicos. Se han creado muchos, pero ninguno lo ha superado…”.

Montero (Cádiz, 1963) es un psicólogo de formación que lleva ocho años en excedencia como funcionario y dedica su tiempo al ajedrez y a la formación como presidente del club Magic de Mérida, la ciudad donde vive desde 1998. El Magic, muy respetado en el ambiente ajedrecístico, es el único campeón de Europa español por equipos.

Presenta, además,  la peculiaridad de haber sido pionero en el ajedrez terapéutico y social: un camino que le ha llevado hasta colaborar con la Fundación Kasparov para Iberoamérica en el desarrollo de un programa para las cárceles de máxima seguridad mexicanas. Alcanza incluso al preso más famoso del mundo, el narcotraficante Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, que en situación de aislamiento total pidió un iPad ‘tonto’ (cargado únicamente con los cursos y otros libros de ajedrez) para aliviar su incomunicación. “En el ajedrez terapéutico o social”, explica en Mérida el monitor Juan Francisco Calero, “no se trata de que una persona con parálisis cerebral juegue al ajedrez, sino de intentar que las funciones residuales que hay tras la lesión, sea cual fuere, se estimulen a través de nuevas conexiones y la plasticidad”.

En el club Magic atienden a pacientes con síndrome de Asperger, autismo, parálisis cerebral o adicciones y a personas mayores, encarceladas y desempleadas. “La base”, continúa Calero, “es el entrenamiento cognitivo: la rehabilitación y estimulación cognitivas a través de baterías de ejercicios diseñados con el tablero y las piezas de ajedrez. En principio no hace falta saber ni ajedrez: lo que se transmite es pensamiento estratégico, aplicar el modo de pensar de un ajedrecista a la vida diaria. Se aplica a personas que no han pensado mucho a lo largo de la vida, porque no han podido o porque no han pensado bien y han actuado por impulsos”. Y recuerda la frase del excampeón mundial Vasili Smyslov: “En el ajedrez, como en la vida, el adversario más peligroso es uno mismo”.

Tarde de viernes en el club Magic.

Tarde de viernes en el club Magic. Pedro Cifuentes

Es viernes por la tarde y las instalaciones del club Magic están llenas de niños, niñas, tableros, piezas y relojes. Algunos de sus profesores son gente que ha logrado salir de infiernos personales a través del ajedrez y creen en él con una pasión contagiosa. El pedigrí del Magic es elevado: en 2004, cuando era un joven Maestro Internacional de 13 años y el número 400 del mundo, ficharon al noruego Magnus Carlsen, que años después se convertiría en el segundo campeón mundial más joven de la historia (tras Garri Kaspárov). También jugó con ellos el actual aspirante a ese título mundial, el ruso Sergei Karjarin, el Gran Maestro más joven de la historia. Y desde hace tres años lo hace el actual campeón mundial juvenil, Mijhail Antipov.

Todos ellos han recorrido Extremadura con el club y representado al Magic en torneos. Además de campeón de Europa, el club emeritense es campeón de España (tanto a nivel de clubes como individualmente, con el juvenil Manuel Pérez Candelario en 2002 y 2003). Su faceta no deportiva comenzó, como tantas otras cosas, “por casualidad” en 2007, seis años después de su nacimiento.

Les ofrecieron participar en una actividad piloto de pensamiento estratégico para desempleados en escuelas-talleres de toda Extremadura y se inventaron un programa llamado ‘Jugando Corto, Pensando en Largo’. “Jamás esperamos que nos fuese tan bien”, reconoce hoy Montero. Desde entonces, han formado a casi 1.500 jóvenes desempleados. La experiencia les animó a crear otro programa de envejecimiento activo para ancianos, “siempre manejando el ajedrez: una metodología de entrenamiento cognitivo basado en estimular la atención y la concentración para obtener mejoras socio-sanitarias”.

PRIMERAS PRISIONES

En 2009, el Magic pisó por primera vez la cárcel (Badajoz y Cáceres) con ‘Nuestro ajedrez reinserta’, financiado por Fundación Jóvenes y Deporte de Extremadura. Se habían organizado ya cursos de ajedrez en algunas prisiones españolas, incluso torneos entre equipos de reclusos. La diferencia, según Montero, “estuvo en la continuidad de los proyectos. Aquí no se trataba de enseñar ajedrez, sino de fomentar un cambio de valores y estilo de pensamiento”.

El jugador de ajedrez moldavo Dmitry Svetushkin ofrece una sesión de simultáneas en la cárcel de Cáceres.

El jugador de ajedrez moldavo Dmitry Svetushkin ofrece una sesión de simultáneas en la cárcel de Cáceres. Foto cedida por el club Magic

Al otro lado del Atlántico, la Fundación Kasparov de Ajedrez para Iberoamérica (con sede en Ciudad de México) había nacido en 2002 con el objetivo de “acercar las ventajas y privilegios educativos del ajedrez a niños y jóvenes principalmente, de entre 6 y 18 años, en los colegios de toda la región”. Posteriormente fueron ampliando su acción a otros colectivos desfavorecidos, como explica su presidente, Hiquíngari Carranza, a este periódico: “La vida penitenciaria en México es muy diferente a la de Europa: el hacinamiento, el tipo de delitos… Todo es diferente. [...] El ajedrez, sin embargo, ofrece resultados significativos si se aplica una estrategia integral enfocada a desarrollar la autoestima y el pensamiento crítico entre la población más vulnerable”.

La Fundación Kasparov había hecho “acciones puntuales en cárceles”, pero la propuesta piloto que le hicieron en 2015 a la Comisión Nacional de Seguridad mexicana era mucho más ambiciosa: llevar su metodología al Cefereso [Centro Federal de Readaptación Social] 1 Altiplano, el centro de seguridad máxima más antiguo de México (y modelo para los otros 16 existentes). La prisión estaba de actualidad: el ‘Chapo’ Guzmán se acababa de escapar de ahí poco antes.

PRIMEROS PASOS

La idea fue bien recibida, y se acordó una conferencia inicial impartida por el periodista y especialista español Leontxo García y Juan Antonio Montero. A la primera asistieron funcionarios de prisiones de todos los estados, incluido Ciudad Juárez, encabezados por el número 3 de la seguridad en México: “No se imagina el operativo de seguridad que nos encontramos al acceder por primera vez al recinto penitenciario”, recuerda Montero. Más de media hora para pasar 25 puntos de control que en su día había eludido Guzmán a través de un túnel de kilómetro y medio. “Las autoridades de la Comisión Nacional de Seguridad quedaron realmente satisfechas”, dice Carranza con un deje de sorpresa: “Les encantó, les llamó mucho la atención”.

Leontxo García y Juan Antonio Montero, en la conferencia ante la Comisión Nacional de Seguridad mexicana.

Leontxo García y Juan Antonio Montero, en la conferencia ante la Comisión Nacional de Seguridad mexicana.

El plan fue aprobado definitivamente. En el presidio vivían entonces más de 1.000 presos, un 25% más que su aforo. Entrenaron a 60 técnicos (entre sociólogos, psicólogos y pedagogos con experiencia en otros Ceferesos) y configuraron unos cursos en dos modalidades -presencial y a distancia- culminados con un ciclo de conferencias pronunciadas por Leontxo García.

Por motivos de seguridad, dividieron a los presos en 16 grupos de 60 personas máximo cada uno; García dio, por tanto, 16 veces la misma conferencia. El ambiente en la prisión era “complicado”, detalla Carranza: “Los presos estaban agresivos, alterados y decaídos, estaban castigados después de la fuga del ‘Chapo’… Les habían quitado los televisores, etc. [...] Esto vino a desfogarles de ese estrés, a liberarles. Hubo sólo un incidente, sin mayor trascendencia, escuchando durante 75 minutos”.

En las semanas siguientes, los reclusos tuvieron un ciclo de cine sobre ajedrez (Buscando a Bobby FisherLife of King o Lecciones privadas). La última fase del programa piloto era un torneo al que se apuntaron 200 presos. “Ajedrez puro para influir en la vida de personas sin techo, drogodependientes, discapacitados o presos”, como resume Montero. Tras la buena acogida del módulo de prueba, la Fundación Kasparov suscribió un convenio con el club Magic para trasladar (“y adaptar”, recalcan ambas instituciones) el sistema de trabajo que desarrollaban con los presos extremeños.

MENOR VIOLENCIA Y CORRUPCIÓN

“México está muy atrasado. Los presos, los delitos, los funcionarios de prisiones y el contexto son diferentes a España”, reflexiona Hiquíngari Carranza. “Pero está comprobado”, agrega, “que el ajedrez ofrece múltiples beneficios en diversos ámbitos del conocimiento y del saber: aumenta la atención y la concentración, mejora el razonamiento lógico-matemático, desarrolla la memoria, la percepción, la creatividad, la expresión verbal, la imaginación y la intuición, fomenta y refuerza los hábitos de estudio, facilita el análisis y la síntesis, favorece la iniciativa. Desarrolla también el autocontrol, el sentido de la responsabilidad y de organización, promueve el esfuerzo, despierta la reflexión, fomenta la toma de decisiones y fortalece el control de las emociones. Todos estos beneficios fortalecen la autoestima y permiten contrarrestar los índices de violencia, restablecer el tejido y la seguridad social, contribuir en la lucha contra la corrupción”.

En la segunda edición del programa, 2016, las clases en el Cefereso Altiplano 1 duraron tres meses; el ‘Chapo’ había vuelto a ser capturado y los presos habían recuperado algunos privilegios. En abril, cuando terminaron las clases, el Segundo Torneo de Primavera del centro penitenciario contó con 580 participantes (de una población de 760: el hacinamiento se había reducido poco antes). Hubo incluso que hacer dos categorías. El ambiente era muy diferente, recuerda Carranza: “Había mucha libertad de acceso y mucha seguridad para los maestros”. Los reclusos acabaron agradeciendo incluso la preparación del curso.

Hoy la Fundación Kasparov está “lista para lanzar el plan a los otros 16 penales de máxima seguridad”, replicando el plan del Altiplano. Una aspiración que pasa primero por “formar a formadores” (varios miles). “Nuestra misión es abrirlo a todo el territorio mexicano”, afirma Carranza. Y es precisamente este mes de octubre cuando se aprobarán los cursos para todas las cárceles con un módulo específico del Club Magic para formar a técnicos penitenciarios.

Su presidente está convencido de que el programa tendrá éxito y la aplicación terapéutica del juego de las infinitas posibilidades acabará siendo exportada a otros países. “El ajedrez es como la vida…”, explica. “Un mal paso te mata, hay que mantener la concentración y la atención, no te puedes relajar. Y a veces hay que arriesgarlo todo por lanzar un ataque que acabe con el adversario”. Parece que habla sobre luchas entre narcotraficantes, pero se refiere al mágico tablero de 64 escaques: “Los programas en cárceles son mis favoritos: pones en juego todo lo que sabes como psicólogo y como ajedrecista, hasta el extremo”.

La paliza al Torredonjimeno: “40 personas por la espalda dándonos patadas, cabezazos, y rodillazos”

Manuel Molina, entrenador del equipo jiennense agredido, narra el infierno que vivieron sus jugadores este domingo tras ser atacados por jugadores y aficionados del club Oriente (Almería) en la Liga Nacional Juvenil de fútbol.

Los jugadores de ambos equipos, encarados antes de abandonar el terreno de juego.

 Los jugadores de ambos equipos, encarados antes de abandonar el terreno de juego.

“Pasó por sorpresa, en el pitido final”, dice Manuel Molina, el técnico de la Unión Deportiva Torredonjimeno (Jaén). “Habíamos marcado el gol del empate (4-4) en el minuto 93 y se descentraron en la protesta al trío arbitral. Yo vi que se calentaba un poco el ambiente en el túnel de vestuarios, pero con nosotros en principio no iba la cosa. Ordeno a mis jugadores entrar en fila de a uno, la cabeza baja, sin mirar a nadie ni hablar con nadie… De eso hay un vídeo. Pero luego entramos por el pasillo que da al vestuario visitante y vemos una vorágine de 40 personas [entre ellos, ocho jugadores y encargados del club] que nos empieza a dar patadas, cabezazos, puñetazos en la cara… Rodillazos en la cara… Por la espalda. Una imagen que yo no había visto jamás en veintitantos años que llevo en el mundo del fútbol”.

En apenas dos minutos, cuentan desde el club visitante, el equipo local se había convertido en una manada de energúmenos. “Mis chicos no respondían a los golpes”, destaca Molina, “pero ello seguían. Patatas voladoras, algunos tienen los tacos marcados en la espalda. Los míos seguían hacia delante, tragando… Y eso que un niño de 16 o 17 años cree que es lo más grande y responde, pero no lo hicieron. Mantuvieron la cabeza baja hasta que tuvieron que empezar a correr y saltar la valla. Yo protegía a uno que le estaban dando por todas partes, y entonces empezaron a darme a mí. Me di cuenta a las tres horas, cuando me bajó toda la tensión y empezó a dolerme”.

SALTO DESDE LA GRADA

A algunos jugadores les pegaron una paliza literalmente; otros lograron saltar la valla y se salvaron. El técnico opina que “fue una encerrona lo que nos hicieron allí… Y creo que no es la primera vez, tengo información del Ayuntamiento de Almería y hace unas semanas hubo altercados. Pienso que es premeditado, porque hay allí una puerta de evacuación que está cerrada… En fin, creo que está hecho para atemorizar a los equipos rivales, no me resulta muy normal. Había padres viendo cómo les pegaban a sus hijos en una grada tres metros encima. Hubo uno que saltó desde allí… Para haberse partido tibia y peroné”.

La experiencia sufrida por los chicos del Torredonjimeno FC, de la Liga Nacional Juvenil, el pasado domingo en Almería va camino de terminar en una sanción ejemplarizante para el club Oriente, protagonista de unos incidentes que merecieron una disculpa de su propio presidente, Antonio Valdivia a través de la radio. Valdivia calificó los incidentes de “censurables” y dijo: “Todos fuimos responsables [...] Me encuentro bastante incómodo por lo que sucedió. El Oriente lleva muchos años en el fútbol y esto no es lo habitual en nuestro club”.

El ESPAÑOL intentó ponerse en contacto con el club Oriente, sin éxito, para confirmar unas declaraciones recogidas por el Ideal de Granada (atribuidas a un “portavoz” del club) según las cuales todo comenzó con una provocación del portero visitante y “no se entiende que con tantos heridos como se dice no fueran a un hospital en Almería”.

Según Molina, “ellos solo pararon cuando temieron por el daño que habían hecho, cuando me vieron acurrucado siendo avasallado con dos chavales recularon 3 o 4 metros y siguieron insultando y amenazando, pero ya sin agresiones físicas”.

Uno de los jugadores del Torredonjimeno.

Uno de los jugadores del Torredonjimeno. Foto cedida por el club

“Los chicos están tocados”, admite el técnico, pese a sus intentos por animarles. “Además de los moratones y las heridas, está el dolor que no se ve: hay dos chicos con crisis de ansiedad desde el domingo y dos jugadores que tengo lesionados por hacerse esguinces al saltar la valla de tres metros (llevaban las botas de tacos todavía). Yo no sé cómo se puede consentir eso… No puedo concebir que a un niño de 16-17 años al que le estoy intentando inculcar unos valores deportivos y personales le hagan esto. Ayer, en el entrenamiento, no podía explicarles nada… Simplemente intenté hacer un entrenamiento ameno con bastantes risas… Que lo olvidaran. Pero ahora mismo no es posible”.

El árbitro José Francisco Fernández Cintas, blanco inicial de la protesta, se quedó en el centro del campo por temor hasta que llegó la Policía Nacional (minutos después de que hubiese terminado todo). Divisó desde allí el inicio de la gresca y registró tanto incidentes como jugadores saltando la valla de tres metros para escapar. Los hechos están denunciados ante la Guardia Civil y lo serán también ante la Federación Andaluza de Fútbol para que haya “una sanción ejemplar”, como pide el entrenador. Después de conocerse la agresión, clubes de Jaén y del resto de Andalucía han mostrado su solidaridad al UDC Torredonjimeno, cuyo primer equipo juega en Tercera División. “Quiero borrar la imagen de mi mente, pero no puedo…”, concluye Molina: “Teníamos pánico, si llegan a haber navajas nos matan. Terrible. Los que amamos el fútbol no lo podemos consentir”.

Equipo juvenil de la Unión Deportiva Ciudad de Torredonjimeno.

Equipo juvenil de la Unión Deportiva Ciudad de Torredonjimeno. Foto cedida por el club

La Islandia del voleibol: el milagro de Arroyo de la Luz

Un equipo de la Superliga femenina española está compuesto en un 70% por jugadoras de este pueblo cacereño de 6.042 habitantes. Hasta 1972 nadie había jugado allí al voleibol.

El equipo de vóley-playa de Extremadura Arroyo.

 El equipo de vóley-playa de Extremadura Arroyo. Nina Bañegil
José Fragoso estaba cansado de que el único deporte practicado por las chicas del pueblo fuera aplaudir a sus novios cuando jugaban al fútbol. Había llegado a Arroyo de la Luz (Cáceres) en 1972, el primer profesor de Educación Física en la historia de una localidad en la que nadie había jugado nunca al voleibol. Pero pensaba Don José (como se le conoce en Arroyo) que el deporte de la red a 2,24 metros de altura tenía un potencial educativo especial. “Para empezar, la gente se saluda antes y después de jugar”, explica ahora desde su dorada jubilación, recién regresado de un trimestre en Torremolinos. “Es un deporte poco agresivo… No hay apenas contactos entre las jugadoras, ni violencia. Y otra cosa importante: los padres siempre creen saber de todo, pero de vóley no entendían nada y era todo más pacífico… No se criticaba al árbitro”.

Hace ya bastantes años que en Arroyo de la Luz “todos saben de voleibol”. A sus partidos en el pueblo acuden sistemáticamente más de 500 espectadores, una cifra alta para la competición. Y pese a contar con el presupuesto más bajo de la categoría, “mueven una cantidad de seguidores por España que no se ve en instituciones con mucha más historia y bastantes más recursos”, como afirma Luis Muchaga, director técnico de la Federación Española de Voleibol.

Según Don José, fue la construcción del polideportivo cubierto (en 1994) lo que le cambió la vida al pueblo. “Nos dio alas… De repente podíamos entrenar por la tarde, no depender del viento o de la lluvia… Y encima teníamos luz artificial”. El equipo lo había fundado Fragoso en 1987, quince años después de llegar a Arroyo, con la ayuda de cuatro jóvenes exalumnos. Se dejó de hablar de balonvolea y nació el Club Voleibol Nuestra Señora de la Luz. El resto es la historia de un crecimiento lento pero imparable: un año antes de la llegada del pabellón, en 1993, se habían convertido ya en campeonas infantiles de Extremadura. (Hay pocos registros: no había donde guardarlos).

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d Nina Bañegil

Don José estaba convencido de que “la escuela se debe proyectar hacia el pueblo, salir de su entorno… ¿Y cómo se hace eso? Pues formando equipos… Todo a base de mucho sacrificio, con competiciones durante el fin de semana (vóley, fútbol sala, baloncesto, balonmano)”. En un momento dado, por el descenso de la natalidad, los chicos eligieron un deporte (el fútbol) y las chicas otro (el voleibol). Crearon el club y empezaron a competir. “Pero todo con paciencia, sin prisa”, insiste Fragoso varias veces durante la entrevista. “Vamos a jugar al nivel que están las jugadoras locales, decía yo siempre, saldremos fuera cuando estén listas. Yo no quería un equipo con gente de fuera. Quería hacer todo con mucha calma, poco a poco, y dedicándonos a la gente de Arroyo”.

CAMAS DE AUTOCAR

El crecimiento fue, en efecto, lento pero seguro. Al principio jugaban en el ámbito provincial; después, ya en los años 90, los buenos resultados les llevaron a jugar en toda Extremadura. En 2002 obtuvieron el subcampeonato de España escolar con una generación de jugadoras que han acabado llevando al equipo a la cima nacional de este deporte. En 2010 ascendieron a la Superliga 2 (Segunda División) y tres años después vivieron la explosión milagrosa: acceder a la máxima categoría nacional, la Superliga.

‘Las Princesas’ (apodo habitual del Extremadura Arroyo en la prensa extremeña) reciben hoy en su modesto polideportivo a los mejores equipos del voleibol femenino español. Cuando el partido es a domicilio (salvo cuando viajan a Gran Canaria), salen del pueblo en un autocar a las siete de la mañana y suelen llegar a la ciudad correspondiente una hora y media antes del encuentro. A veces no tienen tiempo “ni para tomar un café” y otras han llegado a cambiarse de ropa en el propio autobús. Y en ocasiones, bromea el entrenador, “ha habido jugadoras que a medio viaje dicen: ‘Queremos un cuchifrito’”.

Después del encuentro las ‘Princesas’ regresan inmediatamente a la carretera. Cada jugadora tiene su fila de asientos desde principio de temporada: “Hacemos verdaderas obras de arte montando nuestras camas”, ríe Carmen Castaño, jugadora (receptora y opuesta) y además Directora de Recursos e Imagen del club. Entran en el pueblo con las primeras luces del día siguiente y algunas se tiran a descansar. Otras se van a trabajar (hospitales, veterinarias o bares) directamente, sin ni siquiera pasar por su casa.

Carmen Castaño

Carmen Castaño

“Son muchas hora de autobús, de risas, de llanto, de cansancio, de cotilleos, de tertulia…”, reflexiona Yohana Rodríguez Parrón (28 años), capitana del equipo, que junto a Gala Clementellegó incluso a entrenar con la selección española en varias categorías. “Mucho apoyo de familia y afición, viajando a apoyarnos por toda España, viajando de noche para darnos la sorpresa y presentarse a ver nuestro partido (en alguno fue incluso el alcalde). Somos un equipo humilde, luchador, que ha ido subiendo año tras año un escalón deportivamente hasta situarse donde estamos ahora”.

La composición del Extremadura Arroyo (denominación oficial del equipo) es la siguiente: ocho jugadoras arroyanas, una nacida en Granada (“la extranjera”) y tres jugadores foráneas: una húngara y dos senegalesas. Las extranjeras son las únicas profesionales, fichadas para prolongar el sueño de la Superliga lo máximo posible. “Los refuerzos sirven también de educadoras de categorías inferiores”, afirma Don José. Los fichajes suponen aproximadamente un tercio del presupuesto del club (unos 150.000 euros; hay equipos de la Tercera División Extremeña de fútbol que tienen más dinero). Adolfo Gómez, ‘Tate’, el entrenador que sustituyó a Fragoso en 2001, aclara que “los valores del profesionalismo han de armonizarse permanentemente con los valores del amateurismo. No se exige igual a unas y a otras”. “Las fichamos para posiciones muy especializadas”, añade; “las demás jugadoras son versátiles”.

“NO NOS AFECTA LA CRISIS”

‘Tate’, el técnico, también es amateur. Maestro de educación física en el Colegio Público Nuestra Señora de la Luz, donde surgió el club, lleva 15 años al frente del equipo y continuó la labor de Don José hasta instalar al primer equipo en la élite. Exjugador de voleibol (posición colocador), consiguió subir a la División de Honor masculina -donde participaba el Real Madrid- en dos temporadas (la segunda como entrenador). Acostumbrado a trabajar sin muchos medios (“a nosotros no nos ha afectado la crisis”, repite), su humildad al hablar de los logros del Extremadura Arroyo es desconcertante. “Hay mucha filosofía y palabrería en todo esto, ¿no cree? Es más sencillo: yo creo en lo que hago”.

La edad más problemática en el voleibol, cuenta Gómez, es la adolescencia, “los 15-16 años, cuando llega alguna chica y te dice: voy a dejarlo para estudiar”. El entrenador suele sospechar (y muchas veces con razón) que el motivo real del abandono “es el primer noviete”, y tiene una respuesta preparada que ha convencido, asegura, a bastantes jugadoras: “Si él deja el fútbol o el básquet, tú también”.

Su experiencia viene avalada por el hecho de que su hija Bea es la líbero del equipo: una dificultad adicional que ha superado hasta la fecha “exigiéndole más que a ninguna otra”, como admiten la jugadora, su progenitor y hasta sus compañeras. Yohana, la capitana, dice que “llevar un equipo de chicas es muy complicado, pero él lo sabe hacer. Tengo que reconocer que Adolfo se tiene el cielo ganado con nosotras [risas]”.

¿Cómo se explica la rareza de un club semejante en un pueblo de 6.042 habitantes (censo de 2015) sin tradición en ese deporte? “La clave, desde luego, no es la genética”, responde ‘Tate’, Premio al Mérito Deportivo de la Junta de Extremadura en 2015: “La clave de un club es la calidad de sus entrenadores y formadores”.

Diferentes categorías del Extremadura Arroyo.

Diferentes categorías del Extremadura Arroyo. Nina Bañegil

Su mentor, Don José, opina que “como todos los deportes, el voleibol depende de las camadas infantiles. Aquí salían quince o veinte niñas nuevas todos los años, no había tanto donde elegir… Aquí la que ha querido jugar ha jugado siempre. Pueden pasar 4-5 años sin una generación buena. Pero yo no creo en los milagros. Si nos hubiese visto trabajar… El secreto está en el trabajo y en la cualificación de los entrenadores. Me rodeé de gente preparada y buena, ese ha sido mi mayor éxito. Gente que sabía más que yo. Sin tener buenos entrenadores, los jugadores buenos no prosperan”.

AFERRADAS A LA SUPERLIGA

Extremadura Arroyo descendió de categoría esta temporada pasada, pero se mantendrá en la máxima competición este año por cuestiones administrativas. (“Una oportunidad que no vamos a desaprovechar”, reiteran las jugadoras). En abril, cuando se consumó el descenso, estrellas de equipos rivales se les acercaban y decían: “Habréis perdido, pero tenéis el honor de haber ganado al vigente campeón”. Naturhouse Ciudad de Logroño, el equipo de voleibol femenino que lo gana todo en España, sólo ha perdido un partido en los tres últimos años. Fue en su propia casa. Y a manos precisamente de Arroyo, el 14 de febrero de 2014, por 1-3.

La semana anterior el equipo riojano había conquistado la Copa de la Reina y volvía a presentar el título a la afición. “Las gradas estaban a reventar”, rememora Yohana. “Lo recuerdo a nivel personal como más exitoso aún, ya que en ese partido jugué por zona 2 (opuesta) y yo siempre juego de receptora. Ellas habían hecho algún cambio también por la lesión de una jugadora, y lo supimos aprovechar: también ‘sorprendimos’ con los cambios del 7 inicial. Con equipos de tanta categoría, con tanta profesionalidad, no puedes bajar la guardia nunca [...] El momento final… Sin palabras. Sabes que no variará mucho tu posición en la clasificación general, pero has ganado al mejor equipo, y eso no lo hace cualquiera. Orgullo máximo”.

Naturhouse es actualmente el equipo más rico de la Superliga (casi medio millón de euros anuales). La realidad de Arroyo es bastante diferente. El pabellón del pueblo se comparte con otros deportes, otras categorías y otros usos no deportivos. Ocho de las doce jugadoras son amateurs. Todos estos años reciclaron camisetas para generaciones posteriores. (¡“Reciclábamos todo!”, tercia Carmen Castaño). Y sin embargo en una década (2003-13) lograron subir cuatro categorías, hasta la cima. “Hemos ido saliendo sin ser los mejores a nada, siempre la última plaza del ascenso…”, dice ‘Tate’. “¿Cómo no, si somos los más pequeños?”

Las ‘Princesas’, según ellas mismas, entrenan “poquísimo comparado con los profesionales”: apenas los lunes, martes (sesión doble: pista y gimnasio), jueves (también sesión doble) y viernes. El polideportivo no está siempre libre para entrenar y deben compatibilizar las prácticas con sus empleos: “Un auténtico encaje de bolillos”, en palabras de Castaño. En el polideportivo no hay calefacción; en invierno entrenan a menos dos grados y con bufandas. Ha habido épocas en que grababan hasta los entrenamientos para compensar estas carencias. “Somos pobres, pero nos lo curramos”.

Gradas del polideportivo de Arroyo de la Luz

Gradas del polideportivo de Arroyo de la Luz

Cuando juegan en Canarias intentan volar a última hora de la noche del viernes, “pero nos ha pasado que los vuelos se nos iban tanto de precio que hemos llegado a salir de Arroyo el sábado a la una de la madrugada, volado a las seis y jugado a las cuatro de la tarde habiendo echado una siesta en el hotel antes de comer y otra después de comer”, explica la propia Castaño.

EL COSTE DE LA FAMA RURAL

Tanto esfuerzo ha convertido a las componentes del Extremadura Arroyo en celebridades locales. “Aquí te conocen todos”, cuenta Nena Bañegil. “El pueblo es benévolo con nosotros, siempre te preguntan, pero cuando pierdes es complicado salir incluso a tomar una coca-cola… ‘¿Qué ha pasado, hijina? ¿Habéis vuelto a perder? A ver si levantáis cabeza…’ Todo así…”. Arroyo, un pueblo que llegó a tener casi 40 bares en su época de esplendor sesentero, suele llenar las 600 localidades del pabellón cuando hay partido. La entrada cuesta tres euros; los hashtags habituales son #masqueunclubunafamilia y #princesasyguerreras. “Las rivales nos felicitan por la afición”, cuenta Alba Pizarro (veterinaria que acaba de llegar de una guardia de 24 horas y juega de opuesta). El fisioterapeuta del pueblo les asiste en los partidos. El apoyo es absoluto. A cambio, confiesan las chicas, “se sabe casi todo de nuestra vida privada”.

Carmen, Alba, Yohana y Nina en el bar donde trabaja esta última.

Carmen, Alba, Yohana y Nina en el bar donde trabaja esta última. Pedro Cifuentes

El equipo está ya enfrascado en la pretemporada, conjurado en el propósito de mejorar la última (y mala) campaña. Una carambola administrativa les dio otro año más, como mínimo, en la élite. “Este año no hicimos clic”, apunta una jugadora sobre los fichajes (sin atreverse a decirlo). “Pensábamos que teníamos mejor equipo, pero jugamos mucho peor”, dice Yohana; “fue tan duro el año pasado que hemos aprendido que siempre se puede estar peor”. Esta temporada habrá cambios seguro (incluido el de patrocinador: Alimentos de Extremadura o Fundación Jóvenes y Deporte, entre otros, en lugar de Corderex). Como explica el entrenador, “un fichaje, en su primer año, sufre y se adapta o sufre y no se adapta”.

“El voleibol tiene varias peculiaridades”, reflexiona Carmen Castaño sobre las virtudes cardinales de un deporte que se ha contraído mucho en España después de la crisis económica (las Ligas estuvieron en vías de desaparición, reconocen desde la federación). “Una de ellas es que no puedes hacer nada sola, a diferencia del fútbol o el tenis. Si no te la pasan bien, si no salvan el punto, tú no puedes hacer absolutamente nada. Basta con que una chica de las seis que están en el campo tenga un mal día para que la derrota sea probable, aunque las otras cinco estén perfectas. A cambio, si eres equipo puedes hacer cualquier cosa… Sobre todo un equipo de mujeres… Para hacer queso y jugar al volley hay que tener las manos frías”.

“Tranquilo, Cris”

(Publicado originalmente en EL ESPAÑOL)

Resulta un poco tedioso seguir glosando los modales de Cristiano Ronaldo, ese coloso con desplantes infantiles, y sin embargo tan “buen chico” con todo el mundo cuando no hay cámaras delante. En realidad, que las estrellas de los clubes más poderosos pongan mala cara a su entrenador cuando son sustituidos en un partido de fútbol no es novedoso. A pesar de ingresar 78 millones de euros al año (según Forbes), la noticia hubiese sido que el portugués mirase a la cara y saludara con respeto a Zinedine Zidane después de dar ánimos a su reemplazante, Lucas Vázquez. Haber puesto al equipo por encima de sí mismo, dar buen ejemplo a los niños y no descentrar al grupo en un partido difícil.

Era el minuto 72 del partido y el Real Madrid, además de ganar, corría mucho. Las redacciones algo aburridas del sábado por la tarde esperaban un desplante más grave, alguna palabra destemplada en la zona mixta, para agitar el tráfico de una tarde sin sobresaltos. Finalmente no cayó la breva. Sólo trascendió una presunta conversación de vestuario en la que Cristiano, sentado en el extremo más alejado de sus compañeros, habría dicho a Zidane “me has decepcionado” y el francés, gurú del buen rollo apacible, le habría respondido: “Tranquilo Cris, necesitabas descanso, jugarás los 90 minutos contra el Borussia”.

Zidane saluda a Cristiano en el momento del cambio.

Zidane saluda a Cristiano en el momento del cambio. Efe

Más divertido que la crítica habitual a la arrogancia de Ronaldo es abrazar la teoría de que casi todo está pensado en el circo del gol y concluir, por tanto, que su enfado con silenciador fue una forma eficaz de alejar la conversación futbolera de su discreto partido, de su estado físico disminuido, de que le han cambiado esta temporada tres veces en seis partidos y de que lleva un gol en la Liga (Suárez cinco). Aventurar que ahora mismo se está partiendo de risa con sus amigos en un descapotable al comprobar el éxito de su histrionismo.

Pero en realidad importa bastante poco. Ya fuese real o fingido (mala educación o ilusionismo), el enojo de Cristiano es en realidad una magnífica noticia para el madridismo. El portugués es el mismo de siempre. No pasa nada. (En todo caso, que se preocupen en Dortmund).

 

El capitán del Linares fue 3 veces al médico sin que le hiciesen la ecografía que le hubiera salvado

La familia de Fran Carles y la población local aún en estado de ‘shock’, sostienen que hubo negligencia médica. (EL ESPAÑOL).

Fran Carles no se le cayó una pesa en el muslo; se le cayó a la persona que hacía ejercicio a su lado en un gimnasio de Fuengirola. Fue la primera de las insólitas circunstancias que le llevaron a morir tres días después de un fallo orgánico masivo en el hospital San Agustín de su ciudad, Linares. “Vino muerto de Málaga”, se dice en el centro sanitario,  “aquí ya no podíamos hacer nada”. Los médicos de la ciudad rehuyen cualquier conversación ‘on the record’ con la prensa: a la espera de la publicación de la autopsia oficial, sus abogados imponen mutismo sobre un caso bajo secreto de sumario que parece aproximarse a una querella por negligencia si la familia, una vez recibidos todos los documentos del Juzgado, ve elementos de causa penal, como explican sus representantes legales a EL ESPAÑOL. “Si se instruyen diligencias de investigación y la Fiscalía observa indicios, procederemos”, dicen fuentes muy cercanas a la familia de Carles. “Todo esto es muy doloroso, pero la familia necesita justicia y esto no puedo volver a ocurrir”.

PRIMERO MIJAS

Después del accidente Fran, de 26 años, fue a las urgencias de un centro de salud en Mijas, donde le dieron antiinflamatorios. “Ni pruebas ni análisis de nada”, como cuenta a este periódico un familiar muy próximo al futbolista fallecido. Pasó un día y se fue esta vez (junto a su novia, Lola) a las urgencias de Fuengirola, donde pasaban las vacaciones previas al inicio de la pretemporada del equipo: había sido de hecho, la proximidad de los primeros entrenamientos lo que le indujo a ir a sacarse un bono en aquel gimnasiopróximo al apartamento de alquiler.  “Era exigente al máximo en su trabajo, y esa exigencia le costó la vida. Murió por su Linares, al igual que vivió por él”, escribió su novia el miércoles en una carta publicada en el Diario de Jaén.

DESPUÉS, FUENGIROLA

Carles llegó a Fuengirola con vómitos, asegura la familia, pero le dijeron lo mismo que en Mijas: antiinflamatorios y (auto)observación. Se volvieron al apartamento, a estar tranquilos, a ver si mejoraba. Pero el dolor y las molestias no remitían. En aquel momento, 24 horas después del accidente, se había iniciado ya la intoxicación que lo llevaría a ser enterrado entre miles de personas el día 9 en el Parque Ciudad Jardín de Linares, tras un homenaje desgarrado de la afición ‘minera’. Su cuádriceps, extraordinariamente desarrollado por la práctica del fútbol profesional, se había abierto por el golpe: al hematoma resultante iban afluyendo enzimas altamente tóxicas que, eventualmente diseminadas por el riego sanguíneo, inutilizarían los riñones y desencadenarían un fallo orgánico masivo e irreversible.

La única manera de detectar la afección del capitán del Linares hubiera consistido en la realización de una ecografía (que detecta lesiones en tejidos blandos) y un análisis de sangre (más importante aún, para detectar signos de sepsis o intoxicación): un protocolo de actuación habitual en centros de salud, como confirman tres médicos andaluces (entre ellos, dos de atención primaria) a este periódico; especialmente desde que la implantación del gimnasio como modalidad deportiva haya multiplicado las roturas musculares y los casos clínicos en que sólo la diálisis evita la muerte a pacientes con rabdomiolisis, invadidos ya por la sepsis pero todavía a tiempo de ser limpiados por una máquina que reemplaza a los riñones inservibles.

LINARES

Los dos centros malagueños mencionados prescindieron de la realización de estas pruebas. Fran Carles, tras volver de su segundo examen rutinario en Fuengirola, se sentía cada vez peor. Al día siguiente la pareja decidió poner fin a sus vacaciones y regresar a Linares para ir a su hospital, el San Agustín, que comparte incluso personal sanitario con su club, el Linares Deportivo. El futbolista predilecto de la ciudad volvía a casa. Acudió al centro médico el día 7 por la tarde, a eso de las ocho. “No estaba mal”, explican a este periódico autoridades médicas provinciales, siempre anónimamente. “Incluso tenía ganas de irse ya a casa”.

Una residente de traumatología le aplicó hielo, le dio antiinflamatorios y le hizo una radiografía de la pierna (no una ecografía, que detecta los tejidos blandos). Lo que necesitaba el futbolista era un vaciado urgente del hematoma en su cuádriceps y muy probablemente una diálisis preventiva para tratar de salvar la vida (o la vida y los riñones), pero no hubo ecografía ni pruebas analíticas que pudieran alertar a los médicos de lo que se avecinaba en el organismo del desdichado capitán.  Carles y su chica escucharon otra vez la misma cantinela: (auto)observación. Vuelta a casa.

Sólo por unas horas: a medianoche, el jugador adivinó que había “algo muy mal dentro de mí”. Regresaron a San Agustín. Esa vez, la cuarta que atravesaba el umbral de un centro hospitalario andaluz, el personal se dio cuenta de que Fran no estaba bien. “Estaba mareado, aturdido…”, revela una persona que lo sabe. “Mal estado general”. La pierna extraordinariamente hinchada y signos claros de insuficiencia renal. Le abrieron la pierna para sangrarla, pero era tarde. Las analíticas arrojaban cada vez cifras más escandalosas de determinados marcadores. El hígado estaba consumido en una cirrosis metabólica. Los enfermeros se miraban entre sí, al parecer, y encogían los hombros: “¿Qué podemos hacer por este chico?” Hubo lágrimas en la UCI. A los 26 años, de la manera más incomprensible que pueda concebirse, el capitán del Linares moría en el hospital de su tierra, el mismo donde ocho años antes había muerto su padre, la leyenda del club, de otro fallo multiorgánico tras una infección bacteriana. Cuando la forense llegó al tanatorio y examinó los informes de los centros de salud, sólo dijo: “Esto no está nada claro”.

Todo el mundo en Linares opina que la muerte de Carles fue una negligencia. Facultativos, periodistas, familiares y amigos lo repiten en privado, pero la ciudad guarda silencio a la espera del informe de la autopsia (que fue realizada en dependencias judiciales y no el hospital San Agustín). “Estamos destrozados”, repiten continuamente. Aunque autoridades sanitarias consultadas niegan que la sucesión de circunstancias y fatalidades haya sido agravada por la imprudencia del Servicio Andaluz de Salud, cinco profesionales de la medicina que viven y trabajan en Jaén han ofrecido a EL ESPAÑOL (bajo condición de anonimato) una explicación notablemente coincidente de lo ocurrido con un chico que todos describen como “fortísimo”, “un prodigio físico”.

COLAPSO MÉDICO

Uno de ellos estuvo cerca de Fran, una celebridad en Linares, en aquellas horas “imborrables”. Justifica inicialmente la autoridad de sus compañeros malagueños porque en esas situaciones manda “la apreciación o no de gravedad extrema” del profesional: “No se puede hacer un TAC craneal a todo el que viene con un dolor de cabeza”, remata. Informado, sin embargo, de que la familia asegura que no le practicaron las pruebas pertinentes en ninguna de sus tres primeras visitas a centros de salud (Mijas, Fuengirola, Linares), pregunta de nuevo sobre el anonimato de sus palabras y baja la guardia: “La única que sabe lo que pasó de verdad, en efecto, es la novia. Yo le digo que los servicios de urgencias de la costa en verano no aumentan de personal y la población se triplica o cuadriplica… La situación a veces es tremenda, gente que lleva 24 o 48 horas de guardia. A Fran le ocurrió en el peor de los sitios que le podía tocar: médicos contratados en precario, sustituciones. Usted no sabe en qué situación estamos”.

“La urgencia es un caos”, dice un doctor de atención primaria (el mismo tipo de centro de salud adonde acudió Carles las dos primeras veces en Málaga). “El estrés es tremendo… Yo creo que ese montón de casualidades que se encadenaron, verdaderamente increíble, viene de que está mal organizado. Los recortes presupuestarios se notan sobre todo en atención primaria y las urgencias”. Otro médico generalista que trabaja en la provincia de Jaén, con experiencia en lesiones musculares problemáticas, afirma tajantemente que “habría que haber llevado al chico a un hospital enseguida” y critica que no se le hiciese una ecografía en ninguna de las tres primeras consultas. “Después solemos pedir una analítica, por precaución […] Cualquiera de esas pruebas le hubiesen evitado la muerte. Vamos, yo te digo que si fuese Cristiano Ronaldo no estaría muerto”.

“PARA QUE NO LE PASE A OTROS”

Hay un amigo del padre de Fran, Carles, ‘el Raúl del Linares’ (también excompañero sobre el césped), que rechaza hablar confidencialmente y dice que “es muy raro que no le hayan hecho ninguna prueba en tres sitios… Por mucho dinero que se quiera ahorrar, es imposible que a nadie se le ocurra”. Antonio del Arco, 61 años, fotógrafo y periodista ‘amateur’ desde que se jubiló, asegura que “la familia debería denunciar el caso ante la Justicia y aclarar la muerte de un chico tan joven. Para prevenir, sobre todo, otros casos desaparecidos”.

El ambiente de congoja en Linares no desaparece, y la palabra “discreción” está por todas partes. La Justicia está investigando, el Servicio de Salud está investigando, la familia trata de elaborar el duelo. La madre y la novia, dicen parientes cercanos, “no pueden ni hablar”. La residente que atendió al jugador en San Agustín la primera vez, según han dicho a este periódico fuentes fidedignas, está de baja. La sensación de fatalidad ha paralizado a una localidad con un 42% de paro volcada en el fútbol: ocho años después de la muerte de Carles padre, el también capitán ‘minero’ (dorsal 8 del equipo) muere un 8 de julio. El familiar muy próximo de Fran anteriormente mencionado se pasa el día llorando, cuenta, y dice entender que los abogados esperen a tener toda la información, a que se publique la autopsia, a que la novia se recupere y cuente lo que vio. “Esperaremos a que esté toda la información”. Pero insiste en que es cuestión de días. “A Fran, por desgracia, no nos lo van a devolver. Pero al menos que no le pase a otro”.

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