Julio Grondona, el ‘capo de tutti capi’

Líder del fútbol argentino durante 35 años, vicepresidente de la FIFA, ‘Don Julio’ fue el latinoamericano más influyente del deporte mundial y un símbolo de una era corrupta ahora investigada. (EL ESPAÑOL)

Julio Grondona.Hace casi tres años que murió Julio Grondona, ‘Don Julio’, y el fútbol argentino sigue sin recuperarse. Su apellido se convirtió con el correr de los años en un sinónimo de mafia; era casi tan habitual en asados y charlas de café como los de Maradona, Susana Giménez o Perón. Después de 35 años al frente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), ‘el Padrino’controlaba personal y absolutamente todo lo relacionado con la pelota en un país con una obsesión balompédica merecedora de estudio antropológico. Cuando falleció, a los 82 años, hubo más suspiros de esperanza que lágrimas en el Río de la Plata. Desde su desaparición, sin embargo, todo parece ir a peor en el fútbol argentino.

El ‘Viejo’, como era también conocido, representaba a la estirpe de los grandes conseguidores. Se enorgullecía de asegurar una votación a favor de su amigo Blatter en Suiza y también de negociar con dirigentes una huelga o un ascenso en cualquier gasolinera del extrarradio porteño. No entendía una palabra de inglés, y de economía sabía poco. Pero no importaba: presidió durante años la Comisión de Finanzas de la FIFA. Acababa siempre solucionándolo todo (menos que Messi gane un Mundial, sueño que rozó semanas antes de su muerte).

Ahora la AFA ni siquiera sabe si tiene un millón y medio de dólares para conseguir que Sampaoli deje al Sevilla y vuelva a su país para gestionar ese sueño nacional (el Mundial de Messi). Hay problemas de dinero, problemas de relación, problemas en las gradas. Siempre los hubo, pero ahora hay menos dinero que antes. Nadie superaba a Grondona en cuanto a pragmatismo: “Yo practico el socialismo con plata, que es lo que me gusta. No el socialismo sin nada, que no sirve”, dijo una vez.

Grondona, vicepresidente sénior de la FIFA de Joseph Blatter, llegó a ser el sudamericano con más influencia en el mundo del fútbol y un símbolo destacado de esas décadas de contratos televisivos inflados, comisiones cuantiosas y limusinas que acabó llevando a gran parte de la directiva de la entidad que rige el fútbol mundial a sentarse en el banquillo y/o ser extraditada a Estados Unidos para responder por sus fechorías.

DEL CÉSPED A LOS DESPACHOS

No vio ganar un Mundial a Messi, pero Don Julio merodeaba ya por las altas esferas del fútbol argentino cuando la albiceleste ganó la primera de sus dos Copas del Mundo (1978), en plena dictadura militar. Sólo un año después, siendo entonces presidente de Independiente de Avellaneda, fue nombrado máximo dirigente de la AFA por el vicealmirante represor Carlos Lacoste, organizador del polémico Mundial y posteriormente también vicepresidente de la FIFA. Grondona, aquel mediocampista que probó fortuna en River Plate y fundó el club Arsenal de Sarandí en 1956 tras no hallar el éxito en el césped, alcanzaba la primera cima de su carrera. Sólo una década antes había sido inhabilitado durante un año como dirigente por agredir a un árbitro siendo presidente del Arsenal.

Su ascenso a partir de 1979 fue imparable. En 1988, dos años después de la epopeya de Maradona en el Mundial de México, accedió a una vicepresidencia de la FIFA; fue convirtiéndose paulatinamente en uno de los personajes más influyentes y menos queridos de Argentina.Reprobado por los sucesivos Gobiernos de la joven democracia argentina, fue sobreviviéndoles a todos; logró sobreponerse también a los ciclos endémicos de depresión y euforia del país sudamericano en una demostración diaria de sagacidad política y discreción sospechosa que le granjeó la enemistad de un sector considerable de la prensa, sin que lograsen hacer mella en su poder. (Salvando las distancias, una forma de conducirse similar a la de su íntimo amigo Ángel María Villar, otro vicepresidente de la FIFA, en España).

CONTRATOS DE TELEVISIÓN

No había acuerdo televisivo o de spónsor que llegase a buen puerto sin el visto bueno de Don Julio. Colocó a sus dos hijos en lugares prominentes del fútbol argentino y tejió una de las redes de contactos más fecundas de la historia del fútbol moderno para, como solía decir, “defender los intereses del fútbol argentino”. Ningún personaje del mundillo osaba criticarle frente a un micrófono, aunque la violencia campase en los estadios del país o los clubes de Primera contrajesen deudas millonarias (que perviven). Todos lo debían algo; todos temían quedarse aún peor en el reparto del pastel.

Fue elegido seis veces presidente por esos mismos clubes argentinos, tan criticado en corrillos como impune frente a las querellas que jalonaron su trayectoria. “En los 32 años que tengo en AFA he tenido más denuncias que Al Capone, y jamás tuve una sanción por esas denuncias”, dijo en una ocasión: un símbolo de una generación de dirigentes futbolísticos aparentemente por encima del bien y del mal.

En sus últimos años esquivó crecientemente el acoso mediático. “Le tengo más miedo al lápiz y al micrófono que a un revólver”, solía decir. “Hace tiempo que no hablo porque los años te hacen reflexionar, y cuanto menos hablás, menos problemas tenés”. Llevó durante décadas un célebre anillo dorado con la frase “Todo pasa” inscrita. Se lo quitó un año antes de morir, en 2013, cuando falleció su esposa, Nélida Pariani. “Los problemas del trabajo, del fútbol, la actividad, todo pasa… Pero hay cosas que no”, dijo entonces, sin más, probablemente en su peor trance. Para entonces ya había sobrevivido a presidentes, dictadores, ministros, líderes sindicales, obispos, estrellas de rock, directores de periódicos, enemigos y seleccionadores.

Con uno de los entrenadores que puso y después destituyó, Diego Armando Maradona, mantuvo una relación cambiante y tortuosa, del amor al odio, fiel estampa de la crónica inestabilidad del país que mayores talentos ha dado a la historia del fútbol. Poco después del desastre del Mundial de Sudáfrica, tras despedir al ‘Pelusa’, le retrató en diez palabras: “Maradona habla de códigos y es el que menos tiene”. No se conoce ser humano que callara la boca a Don Julio, ‘el Padrino’, el ‘capo de tutti capi’. Su muerte le evitó la amargura de ver, diez meses después, su nombre entre la nómina de grandes directivos latinoamericanos investigados y procesados por Estados Unidos tras las fastuosas décadas de contratos televisivos irregulares que disfrutó la FIFA bajo los mandatos de Joao Havelange y Joseph Blatter.Aparecía bajo el nombre de ‘Co-Conspirador Nº 1’ en el informe del fiscal, señalado como culpable de recibir sobornos por diez millones de dólares.Librado por la muerte de sentarse en el banquillo, su leyenda crece a medida que sus sucesores se pelean por enderezar el atribulado fútbol argentino.

El secretario de Estado para el Deporte asciende a su cuñada a subdirectora de control financiero

José Ramón Lete, presidente del CSD, reemplazó el mes pasado a Fernando Puig de la Bellacasa, subdirector general de Deporte Profesional y Control Financiero del organismo, por Lucía Muñoz-Repiso, uno de sus tres familiares empleados en la institución. (El Español)

José Ramón Lete, secretario de Estado para el Deporte.

El secretario de Estado para el Deporte, José Ramón Lete, ascendió el mes pasado al puesto de subdirectora general (nivel 30 de la Administración, cargo de libre designación) a su cuñada Lucía Muñoz-Repiso, Administrador Civil del Estado y empleada del Consejo Superior de Deportes (CSD) desde el año 2000.

Muñoz-Repiso, casada con Víctor Lete (hermano del actual presidente del CSD y técnico deportivo en la casa), reemplazó en el cargo a uno de los puntales de la institución, Fernando Puig de la Bellacasa, que cesó en el cargo a finales de marzo tras liderar el saneamiento financiero del deporte español impuesto por Miguel Cardenal, ex presidente del CSD, entre 2012 y 2016.

Las fuentes que informaron del polémico ascenso a EL ESPAÑOL admitieron la capacidad profesional de Muñoz-Repiso (hija de Carlos Muñoz-Repiso, director general de Tráfico entre 1996 y 2004), pero denunciaron el presunto “nepotismo” del nuevo secretario de Estado en una institución que es “como su casa”. Además de su hermano y de Muñoz-Repiso, en el CSD trabaja también la exmujer de José Ramón Lete, Ana Ruth Rodríguez, directora del PROAD (Programa de Atención al Deportista de Alto Nivel). Los tres familiares, cabe aclarar, llegaron al CSD antes que su actual presidente.

“IDONEIDAD”

Fuentes autorizadas del CSD explicaron el martes a este periódico que tras la destitución de Fernando Puig quedó libre una subdirección general entre cuyos trabajadores no había reemplazante con la categoría profesional A1 (máximo escalafón en la carrera funcionarial), y que por tanto se movió a esta subdirección al subdirector o subdirectora más idóneo, con lustros de experiencia en la institución, que ya ocupaba un puesto del mismo rango.

La explicación es válida sólo a medias: si bien es cierto, como dice el CSD, que no había en la Subdirección de Deporte Profesional y Control Financiero ningún funcionario de escala A1, había (y hay) otros funcionarios con cargo de Administrador Civil del Estado en el Consejo con capacidad para asumir el cargo. Más relevante aún es que en la propia web del Consejo se advertía este martes la inexactitud o falta de veracidad de la explicación gubernamental: Lucía Muñoz-Repiso ocupaba hasta el mes pasado el puesto de subdirectora adjunta (nivel 28 en la escala funcionarial), no el de subdirectora (nivel 30, de libre designación). La versión oficial, pues, no se ajusta a la realidad: se trata de un ascenso en toda regla.

La Ley 3/2015, de 30 de marzo, reguladora del ejercicio del alto cargo de la Administración General del Estado, establece en su artículo 3 que los altos cargos (entre ellos los secretarios de Estado) “adoptarán sus decisiones al margen de cualquier factor que exprese posiciones personales, familiares, corporativas, clientelares, o cualesquiera otras que puedan estar en colisión con la objetividad”.

En su artículo 11, sobre conflictos de interés, la ley afirma que debe evitarse “que sus intereses personales puedan influir indebidamente en el ejercicio de sus funciones y responsabilidades”. Entre esos “intereses personales” figuran “los intereses familiares, incluyendo los de su cónyuge o persona con quien conviva en análoga relación de afectividad y parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo grado de afinidad”.

De cualquier manera, la medida de Lete podría no contravenir expresamente ninguna norma, puesto que los cargos de libre designación no tienen limitaciones específicas (según expertos jurídicos consultados por este diario). No obstante, como indican fuentes próximas al Consejo, “la mujer del César no sólo debe ser honesta, sino parecerlo”.

El Gobierno ignoró al menos 30 denuncias de racismo contra árbitros de fútbol base

Decenas de insultos y agresiones físicas enviados al buzón oficial ‘No al racismo’, creado a bombo y platillo por el Consejo Superior de Deportes en 2014, fueron desdeñados por las autoridades. El buzón fue retirado este jueves tras la denuncia de EL ESPAÑOL.

Hace tres años, en la temporada 2013-2014, una serie de incidentes racistas en el fútbol español llegaron a las primeras páginas de los periódicos: los insultos racistas registrados contra el marfileño Mamadou Koné en un partido Llagostera-Racing y un episodio con el brasileño Dani Alves (que resolvió la situación en un Villarreal-Barcelona, si se recuerda, comiéndose un plátano que le habían tirado desde la grada) llevaron al Consejo Superior de Deportes (CSD), presidido entonces por Miguel Cardenal, a anunciar la apertura de un buzón para registrar denuncias de hechos “racistas, xenófobos o violentos en el ámbito deportivo”. La creación del buzón noalracismo@csd.gob.es, como se anunció sonoramente por aquel entonces, permitiría al organismo que rige el deporte español tener conocimiento de estos sucesos y remitir las denuncias “inmediatamente a la Comisión Antiviolencia y a los Cuerpos de Seguridad del Estado”: una muestra del compromiso de la institución contra el racismo en los terrenos de juego.

Según ha podido comprobar EL ESPAÑOL, en el último año y medio el CSD ha ignorado al menos 30 denuncias enviadas a la citada dirección, con relatos concretos y pruebas de ataques racistas sufridos por árbitros de diferentes categorías del fútbol español: desde escarnios y vejaciones a persecuciones y palizas (con ambulancias y hospitales incluidos)agravadas por el componente racista y discriminatorio. Todas las denuncias quedaron sin respuesta, como asegura un colectivo de árbitros (llamado Sindicato de Árbitros) cuyos miembros, desde el anonimato, vienen señalando la sistemática desprotección de los jueces del fútbol base en España, tanto en categorías infantiles o cadetes como adultas. Según cifras del citado colectivo, más de 50 son agredidos cada fin de semana ante la pasividad de las autoridades y federaciones territoriales de fútbol.

“AHÍ TIENES TU CAJA DE PLÁTANOS, PANCHO DE MIERDA”

La exacerbación de la violencia en el fútbol base ha estado de actualidad recientemente en España por la indecente pelea entre padres de niños de diferentes equipos el mes pasado en Alaró (Mallorca). Los árbitros son, paradójicamente, el agente más débil del deporte base, incluso en categorías de formación. “No podemos protestar nada, nos jugamos la trayectoria”, señala a este periódico un colegiado latinoamericano de la Comunidad Valenciana al que llaman “mono”, “pancho de mierda” o “negro” casi todas las semanas, pero que ni siquiera se atreve a dar una entrevista anónima por miedo a represalias de su Comité de Árbitros: “Lo último que quieren son problemas. Nos dejan desamparados, sistemáticamente. Parece que hace falta un árbitro muerto para que se tomen medidas serias”.

El buzón noalracismo@csd.gob.es, de escasa utilidad pese a su propaganda, dejó de existir este mismo jueves tras informar este periódico de la negligencia continuada al organismo. Fuentes del Consejo reconocen a EL ESPAÑOL que si bien el buzón funcionó bien “durante casi un año”, pronto “empezó a llenarse de ‘spam‘”, “no habiendo habido recursos suficientes para hacer un seguimiento pormenorizado del mismo”. “Muchos casos llegaban también a la Comisión Antiviolencia, donde eran tratados, así que poco a poco se fue dejando”.

La realidad es que la chapuza gubernamental dejó sin atender casos como el de un colegiado de origen magrebí, perteneciente al colegio gallego de árbitros, que en noviembre de 2015 tuvo que ser llevado al hospital en ambulancia después de que un futbolista le pegase un puñetazo en la orejaal grito de “si es que eres tonto, moreno de mierda” u otro del colegio castellonense al que hace sólo dos meses, en febrero, le insultaron gravemente (“árbitro sudaca de mierda” o “puto panchito, vete a pitar y a cantar rancheras a tu país hijo de puta”) por suspender un partido en el que a un futbolista juvenil le habían pegado entre siete personas, habiendo de recibir puntos de sutura en la boca.

TODOS LOS FINES DE SEMANA

El autodenominado Sindicato de Árbitros, que reúne a un millar de federados en situación casi de clandestinidad, lleva tres años recopilando agresiones y publicándolas en su página web. Aseguran que la violencia verbal es constante y la física una amenaza continua: “Puñetazos, empujones, tirar latas o piedras, tener que salir corriendo, gente esperándote a la salida del vestuario. El peligro de agresión física en categorías regionales y de formación es muy latente. Deberíamos ir todos a una, pero nos arriesgamos a sanciones del comité de árbitros. Si suspendemos un partido, nos sancionan. Parece que están esperando a que haya un muerto para actuar”.

El día a día de los aproximadamente 15.000 árbitros de fútbol que ejercen en España no es precisamente cómodo, según se deduce de las conversaciones informales (siempre bajo condición de anonimato) mantenidas con una decena de jueces federados en la última semana. Hay violencia verbal en el 85-90% de los encuentros. “La prensa sólo destaca hechos puntuales, lo que vende, cuando hay buenas imágenes”, se lamentan. “El caso de Alaró es lo normal… Algo cotidiano”. “Hay que atacar la violencia y estudiar cómo combatirla”, concluye un portavoz: “Los anuncios de medidas oficiales, como se ha visto en el caso del buzón, son meras cortinas de humo. No sirven para nada. No se ha formado a los árbitros ni a los clubes”.

Varios de sus miembros hablan con el periodista desde un número telefónico oculto y ni siquiera le informan de su nombre de pila o ciudad de residencia, aunque no sea para publicarlo. Alegan hostilidad manifiesta de la Federación Española de Fútbol, de los Comités de Árbitros y especialmente de las federaciones territoriales, una de las cuales, la de Andalucía, ha anunciado una querella contra los autores del blog “por vertir información falsa y acusar a la Federación de sexista” en relación con un caso sucedido en Jaén con una árbitra.

“Estamos totalmente desprotegidos”, concluye un colegiado sin identificar de la zona centro. “La opacidad es total, de saber quiénes somos nos expulsarían del fútbol inmediatamente. En los comités, el árbitro que da la cara y toma la palabra es apartado [...] Y mientras las peleas son normales, este fin de semana volverá a haber agresiones”.

El secretario de Estado para el Deporte, José Ramón Lete, afirmó hace escasa semanas que el Gobierno aplicará “la máxima contundencia para garantizar a los aficionados un fútbol libre de violencia, de racismo, de xenofobia y de comportamientos intolerantes porque, de lo contrario, no habrá fútbol y no hay deporte”. Ya no existe el buzón No al Racismo, pero cabe esperar medidas de mayor eficacia en un futuro próximo para solucionar un problema endémico del deporte popular español.

El ‘barrabrava’ que mandó linchar al hincha de Belgrano había matado a su hermano en 2012

La persecución, apaleamiento y muerte de Emanuel Balbo (22 años) en un estadio sacude a toda Argentina. El instigador, Óscar ‘Sapito’ Gómez, había atropellado al hermano menor de Emanuel en 2012. (EL ESPAÑOL)

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“Los que miraban y no hicieron nada mientras le pegaban y tiraban al hincha de Belgrano son también culpables”. El tuit de una joven argentina, Noni, resume el asco que impregna el Cono Sur a medida que se difunden las espantosas imágenes del tormento y muerte de Emanuel Balbo, 22 años, hincha del Club Atlético Belgrano de Córdoba, apaleado el pasado sábado por aficionados de su mismo equipo, en su propio estadio, antes y después de ser lanzado al vacío por un grupo de presuntos seres humanos que sonríen como hienas mientras le tiran boca abajo: una caída de cuatro metros que le destrozó el cráneo y produjo muerte cerebral irreversible.

El asesinato colectivo desnuda otra vez el envilecimiento del fútbol argentino: estigmatizado por la violencia, infectado por la políticaendeudado hasta el cuello y huérfano de rumbo federativo claro desde la muerte del ‘jefe’ Julio Grondona en 2014, el temprano éxodo de sus jóvenes ‘cracks’ termina de moldear una Liga basta, generalmente tediosa y airada: desde hace años los aficionados visitantes no pueden ni siquiera asistir a los partidos. Esa medida extrema, sin embargo, tampoco logra abortar las muertes en los estadios (Emanuel Balbo es la tercera víctima en lo que va de año). Basta con que un ‘barrabrava’ acuse a alguien de ser aficionado del equipo rival.

Eso exactamente, según numerosos testigos, hizo Óscar ‘Sapito’ Gómez con Emmanuel, hermano de Luis, un chico de 14 años a quien el ‘Sapo’ había atropellado y matado en noviembre de 2012 durante una ‘picada’ (como se conocen las carreras ilegales de automóviles en Argentina, donde son muy populares). Enrique Díaz, de 15 años, y Agustín Didi Balbo, de 14, circulaban en una moto por el barrio Ciudad Ampliación Ferreyra cuando fueron violentamente arrollados por uno de los coches. Ambos menores murieron.

Por aquel incidente fueron detenidos los dos conductores de los vehículos, Gómez (entonces de 31 años) y Javier Alejandro Navarro, de 30. La tragedia provocó una revuelta en el barrio cordobés; amigos y familiares de las víctimas quisieron tomarse la justicia por su propia mano, arrojaron proyectiles contra la casa de uno de los detenidos y hasta quisieron incendiarla. La policía intervino para evitar males mayores y las familias de los homicidas abandonaron el barrio. (El proceso judicial sigue en curso, no ha habido sentencia aún).

El sábado pasado, cuando vio al asesino de su hermano pequeño en el estadio Kempes, Emanuel empezó a gritarle y a llamarle asesino. Minutos después estaría muerto cerebralmente. Gómez, el clásico matón de ‘barrabrava’ (facciones radicales de simpatizantes con bastante poder en los clubes) dijo a sus acompañantes que Balbo era un simpatizante infiltrado de Talleres, el gran rival. Y entonces al chico lo persiguieron, lo acorralaron, lo pegaron y lo arrojaron al vacío ante la mirada indiferente y/o estúpida de decenas de aficionados. El vídeo de su huida y muerte es una estampa inmejorable de la bajeza humana.

Uno de los testigos de la salvaje agresión contó en la radio argentina Cadena 3 cómo las patadas continuaron cuando el joven de 22 años yacía inconsciente en el suelo tras ser arrojado desde la tribuna. “Lo encontramos en el suelo y con la cabeza toda abierta. Intentamos parar a la gente, que lo quería terminar de matar. Gritaban: ‘¡Lo matemos! ¡Lo matemos!’”, relató el aficionado cordobés Pablo Gómez. Le robaron incluso las zapatillas tras caer al suelo.

Una ambulancia trasladó a Balbo minutos después al Hospital de Urgencias, donde se le diagnosticó parada cardiorrespiratoria y un fuerte traumatismo de cráneo “con fractura y hundimiento parietal, con edema cerebral, con una escala de coma Glasgow y estado de conciencia muy bajos”.

Emanuel Balbo cae desde la grada.

Emanuel Balbo cae desde la grada. Facundo López La Voz del Interior

El padre de la víctima, Raúl, explotó horas después de los hechos en la radio: “Quiero aclarar que mi hijo no es hincha de Talleres, no tiene ningún tatuaje y no estaba robando en la tribuna”, explicó; “mi hijo es bien de Belgrano, pero el problema se arma porque a mí hace cuatro años me mataron a un hijo y Emanuel se encontró en la cancha con uno de los que lo mataron, que es Óscar Eduardo el ‘Sapito’ Gómez. Ahí pasó todo y como Gómez es poco hombre, en vez de defenderse solo incitó a la violencia a todos sus amigos que tenía ahí y ellos le pegaron a mi hijo”, explicó. “Después de chocar a mi hijo Gómez estuvo preso, pero no se si llegó a los 40 días. Yo todavía estoy esperando que la Justicia de la Argentina haga algo, porque ya me arrebataron un hijo y ahora me están por arrebatar otro”, expresó entre sollozos angustiosos.

ASESINADO POR SU PROPIA AFICIÓN

Raúl habló en la noche del lunes en el programa ‘El Larguero’, de la Cadena Ser: “No he visto las imágenes por televisión, no quiero verlas, tirar a una persona de una tribuna como si fuera un trapo…”, reflexionó: “¿Qué cabe esperar cuando te agrede tu propia afición?”.

El padre de Emanuel, Raúl Balbo, quien sufrió la muerte de su hijo Agustín en noviembre de 2012.

El padre de Emanuel, Raúl Balbo, quien sufrió la muerte de su hijo Agustín en noviembre de 2012. Ramiro PereyraLa Voz del Interior

Aunque su abogada había adelantado que ‘Sapito’ no tenía implicación en los hechos, el presunto homicida se entregó a la policía la tarde del lunes en Córdoba. Después fue trasladado a la cárcel de Bouwer. La fiscalía ha calificado lo sucedido de “tentativa de homicidio agravado por la Ley de Seguridad de Eventos Deportivos”, y los responsables pueden ser castigados con penas de hasta 34 años de cárcel. Hay cinco detenidos por el momento, cuatro de ellos identificados como responsables de la paliza que derivó en la trágica caída de Balbo desde una de las bocas de acceso a la tribuna Willington.

Los acusados son: Pablo Robledo (18), Matías Ezequiel Oliva (20), Cristian David Oliva Molina (42, padre del anterior) y Martín Darío Vergara (22). El quinto detenido es el ‘Sapo’, sospechoso de haber iniciado el ataque contra Emanuel en la parte superior de la tribuna Willington. Según la investigación, Gómez habría gritado que Emanuel era hincha de Talleres (“¡este culiado es de Talleres…!”) y hasta le habría pegado. La fiscal lo acusa de haber instigado el homicidio. Se esperan más detenciones e imputaciones. “Queremos que se identifique a todos con nombre y apellido, y luego analizar las culpas e imputaciones”, afirmó a La Voz del Interior un investigador del caso: “No es lo mismo para los que estuvieron en el tramo final del drama que para quienes estuvieron en el arranque y en el transcurso”, añadió.

Las distintas imágenes revelan que las primeras agresiones físicas se dan en la parte superior de la tribuna. Emanuel corre hacia abajo, buscando ayuda, y lo siguen golpeando otras personas. Finalmente, recibe una patada que le hace caer.

La gran fiesta del fútbol cordobés (57.000 espectadores en el estadio Mario Alberto Kempes) terminó en tragedia. A los fracasos deportivos (que incluyen la posibilidad de quedarse afuera del Mundial) e institucionales, el deporte más popular de Argentina sigue sumando muertes a sus estadísticas. La de Balbo es la tercera muerte violenta relacionada con el fútbol en lo que va de año: el hincha Maximiliano Exequiel Lucero fue asesinado de dos balazos en la provincia de Mendoza por un conflicto entre ‘barra bravas’ y Leonardo Fabián Yanis murió atropellado cuando se trasladaba en un autobús con simpatizantes de Lanús para presenciar un partido contra River Plate y hubo enfrentamientos.

Argentina se dedica estas horas a revisar los vídeos del asesinato colectivo y a repasar las caras de las bestias que participaron en el acto. Las redes sociales explotan de indignación. “Murió Emanuel Balbo. Habrà 1 minuto de silencio. Usaràn brazalete negro y despues todo seguirà igual. TODO PASA, rezaba un anillo #BuenLunes”, expresaba otro tuit (en alusión al célebre anillo de Julio Grondona, donde venía la inscripción “Todo pasa”). En definitiva, otro día trágico para el fútbol del país que mayores genios ha dado a la historia mundial de este deporte: van más de 300 fallecidos en estadios en 90 años.  Enzo, el tío del fallecido, dejó escrito en Facebook horas después: “A vos que hoy seguramente te levantaste contento o enojado por el resultado, comiste tu asado y les deseaste felices pascuas a los tuyos, que suerte, nosotros no pudimos hacerlo… Te pido a vos que esta noche cuando te acuestes y prepares tus cosas para empezar la rutina, en tu cama calentita mientras nosotros no perdemos la fe en la puerta de un hospital, te ruego que pienses y te preguntes qué hiciste, por qué lo hiciste y qué sentís con lo hecho“.

Abril y mayo, la temporada ‘caliente’ de amaños en el fútbol: “El 12-0 se les ha ido de la mano”

El reconocimiento de la compra del Barça B 12 – Elda 0 por el propio equipo alicantino es apenas un síntoma de la proliferación de partidos trucados que afectará a Segunda B y a Tercera en los dos últimos meses de competición.

Imagen de un estadio de 2ª División B en una jornada dominical.

Imagen de un estadio de 2ª División B en una jornada dominical.

En España los amaños en el fútbol florecen a la vez que los cerezos, a comienzos de primavera. “No hay vestuario en el que no se hable de apuestas todo el año”, como reconocen hasta tres futbolistas de Segunda B a EL ESPAÑOL, pero cuando arde el Whatsapp es en abril y mayo. “Hay muchísimo movimiento”, cuenta uno de la región de Murcia. “Estas semanas son la hostia, llegan cosas casi todos los días”, se sincera un apostador profesional catalán que no revela su identidad. Todo el mundo lo sabe, algunos lo dicen, pero siempre desde el anonimato.

A este periódico han llegado diversas denuncias por amaños en los últimos meses, pero el miedo a las represalias hace que las personas recurran al anonimato y, las más de las veces, desistan del empeño. La prensa recoge sospechas sobre partidos amañados varias veces durante la temporada. Sin embargo, el negocio subterráneo de los partidos trucos crece con notable impunidad. “Este año en Tercera está siendo el peor, es una de las competiciones con más amaños del mundo”, afirma categóricamente Francesco Barranca, director de Federbet, un organismo europeo de casas de apuestas que lucha contra los amaños en diversos deportes. “Los medios tratan bastante mal este asunto, sólo se dan cuenta cuando hay muchos goles”, prosigue, “pero sucede continuamente”.

Es un secreto a gritos: todas las semanas se amañan encuentros en España, fundamentalmente en las categorías semiprofesionales, Segunda B División y Tercera, donde los sueldos de los jugadores son bajos. (A veces inexistentes: sólo cobran si ganan). La ausencia de controles, cámaras y muchas veces incluso cronistas termina de crear el caldo de cultivo idóneo para el trucaje. Las últimas diez jornadas de Liga son el momento ideal para la trampa: algunos equipos ya no se juegan nada, otros necesitan victorias angustiosamente y otros (ya descendidos) sólo buscan dinero para volver a levantar el sueño del ascenso la siguiente campaña. “Está mal y destruye el espíritu deportivo”, afirma el propietario de un club castellano-leonés de Tercera a este periódico, “pero no me diga que no lo entiende usted un poco”.

Las ofertas de amaños suelen llegar por Whatsapp o Telegram. Casas de apuestas asiáticas son el mecanismo habitual para ligar a los protagonistas del ‘negocio’: intermediarios o mafias, equipos y apostadores. “La Tercera es el paraíso de los amaños”, dice un directivo gallego. “Apenas hay control. Se presenta la directiva con dos maletines en el vestuario, les dicen lo que hay que hacer, les cuentan que el club está en la lona y necesita dinero, que van a poderse ir de vacaciones… Algunos se resisten, claro, pero muchos no. A nadie le importan esos partidos, el problema es que con el 12-0 se les ha ido la mano…“.

POBREZA Y AMAÑOS

En una de las provincias que dan al Mar Cantábrico hay un equipo que lleva preparando un amaño para la primavera desde el pasado mes de noviembre. Juntan “un dinerete” en una cuenta y cuando llega mayo, si han cumplido objetivos y están a media tabla, pierden un par de partidos contra clubes aparentemente inferiores y lo apuestan todo a la derrota. Una forma de llevarse un trozo del festín que celebran las casas de apuestas cada fin de semana (se calcula que las apuestas deportivas mueven 5.000 millones al año en España).

La penuria material, además de la política agresiva de las casas de apuestas y la falta de control, explica parcialmente la alucinante extensión de este fenómeno en las categorías inferiores del fútbol español. Si un equipo o un intermediario o un ‘mafiosillo’ se acercan a otro equipo (o a parte de él) para persuadirles de que se dejen ganar y les ofrecen, por ejemplo, 50.000 euros, el mecanismo para asegurar ese dinero y llevarse además otra cantidad similar equivalente es relativamente sencillo: es suficiente con acordar previamente el resultado del partido (o algunos de los múltiples criterios a los que se puede apostar) y meter dinero después en casas de apuestas internacionales (asiáticas, fundamentalmente) que no limitan dinero ni son fáciles de controlar.

Si el amañador vende la información a otras personas, también gana dinero por ello. Todo se hace con extraordinario sigilo y preferentemente por Whatsapp, sin rodeos innecesarios. Todo el mundo gana, salvo el operador; pero a la casa de apuestas le compensa ser engañada algunas veces todas las semanas en comparación con el inmenso pastel que generan la multiplicidad de competiciones disponibles para arriesgar dinero y la abundancia casi ilimitada de cosas a las que apostar (más allá del resultado, puede amañarse un encuentro por el número de córners o de tarjetas).

¿CAMBIOS EN EL MERCADO CHINO?

La desregulación del mercado asiático podría estar evolucionando, sin embargo. Según datos de operadores europeos, este fin de semana algunas casas de apuestas chinas eliminaron la Tercera División española de su menú por primera vez, recelosas de la elevada probabilidad de trucajes.

El número de denuncias en España es sin embargo bajísimo, pese al aumento progresivo de la vigilancia de movimientos inesperados en el mercado de apuestas. La dificultad principal estriba en cómo demostrar las trampas, dada la extraordinaria diversidad de opciones para defraudar. Las federaciones autonómicas, muy criticadas por su inacción (como la UEFA), suelen alegar falta de recursos para inspeccionar cientos de partidos cada fin de semana.

La Liga de Fútbol Profesional, principal valedora de la integridad en este asunto, reaccionó con energía hace un lustro, cuando algunos casos detectados en Primera y Segunda División (su campo de responsabilidad) alarmaron a sus dirigentes sobre una posible explosión del engaño y, a medio plazo, un debilitamiento del negocio. Aunque LaLiga no tiene competencias sobre Segunda B o Tercera, asiste a los clubes en materia de formación y ha hecho de este asunto una bandera. “En 2ªB y en Tercera los amaños son bastante generalizados”, reconoció Alfredo Lorenzo, sudirector de Seguridad, a este periódico hace pocos meses. “La Federación Española no hace nada para combatirlo”. Tenga razón o no, lo único evidente es que el fútbol español semiprofesional es un vivero de partidos amañados.

Piqué, el ídolo adicto a los líos

Admirado como jugador y representante del barcelonismo, las salidas de tono empañan la reputación inteligente de un futbolista insustituible que estropeó la magnífica actuación de la selección en Francia con la enésima ‘rajada’ antimadridista.

Gerard Piqué, antes del Francia-España.

 Gerard Piqué, antes del Francia-España. Aurelien Meunier / Getty

Este martes, unas horas antes del partido Francia-España, la cantante Shakira afirmó en un acto benéfico que su esposo, Gerard Piqué, es el hombre más sensato que conoce. Esa noche el futbolista fue, en efecto, uno de los hombres más cabales sobre el césped de Saint-Denis, pero media hora después, como si tuviese ‘mono’ de polémica, el jugador dinamitó la pacífica alegría de la selección: en una zona mixta que quedará para la historia de la radio deportiva, el central del Barcelona reabrió sin motivo aparente una herida que pervive en el vestuario de la ‘Roja’ desde que Casillas y Xavi, por mandato de Vicente del Bosque, resolviesen en privado el boquete abierto en la selección por los conflictos Madrid-Barça.

Piqué, protagonista habitual de esas trifulcas, es generalmente admirado por dos razones: ser indiscutiblemente uno de los mejores defensas del planeta y hablar con una claridad infrecuente frente a los micrófonos. Numerosas veces se ha elogiado su naturalidad frente a las cámaras, su habilidad para dirigir el debate en los medios con tres frases, su carisma único en una sociedad de clics y videojuegos. En la última Eurocopa, cuando su gol contra la República Checa acalló definitivamente los silbidos de la afición en su contra, llegó a actuar de portavoz del grupo y asumir un papel de consenso.

Nueve meses después, en el mismo estadio donde España se despidió de la Euro, sus palabras ensuciaron una victoria con valor simbólico que coloca a España de nuevo (si es que alguna vez dejó de serlo) entre el grupo de favoritas a ganar el próximo Mundial de Rusia. (Como el propio Piqué afirmó). Pero también han dañado la reputación de una estrella cuya inteligencia y capacidad de comunicación es (o era) reconocida hasta por sus detractores. La ‘rajada’ de cuarto de hora ante la prensa nada más salir del vestuario parisino, sin motivo aparente, cuestiona el sentido común y el compromiso con el colectivo de un jugador que no quiere retirarse de la ‘Roja’ hasta Rusia 2018 y podría acabar perfectamente en la presidencia del FC Barcelona en un futuro no demasiado lejano.

UNA VIDA DE LÍOS

En los últimos años, las noticias relacionadas con sus polémicas verbales han crecido sin descanso. Empezó con la ‘manita‘ hacia la grada después de la victoria del Barcelona por 5 a 0 sobre el Real Madrid en 2010 o el gesto de llevar esposas dirigido al árbitro Pérez Lasa tras la derrota sufrida en el Santiago Bernabéu en la campaña 2012-13.

Puede que su escupitajo infantil a Pedro Cortés, delegado de la selección española, o su ‘pillada’ confesándole a Del Bosque la venta de Cesc al Chelsea no fueran graves. Su lanzamiento de bombas fétidas en Finlandia o el hecho de haber sido castigado por Luis Enrique por utilizar el teléfono móvil en el banquillo durante la disputa de la Supercopa de Cataluña también son faltas menores, sobre todo si se comparan con el enfrentamiento que tuvo con la Guardia Urbana de Barcelona cuando se encaró con dos agentes que procedían a sancionar a su hermano y el central culé les dijo aquello de “voy a hablar con tus jefes y se te va a caer el pelo, esta multa la va a pagar tu padre”.

KEVIN ROLDÁN

Pero hay más. El siguiente escándalo llegó durante la celebración del título de la Champions 2014-2015, cuando se acordó de la fiesta de cumpleaños de Cristiano Ronaldo celebrada tres meses antes: “Gracias a Kevin Roldán, contigo empezó todo”, dijo Piqué para alborozo de miles de aficionados. Pocos días después, en un amistoso de la ‘Roja’ jugado en León, la afición le pitó durante toda la concentración. Fue un momento difícil para él, pero no cejó en el empeño de cazar titulares. Tras ganar la Supercopa de Europa volvió a acordarse del eterno rival merengue: fue grabado diciendo “vamos chavales, vamos a celebrarlo, que se jodan los de Madrid”.

La temporada pasada, durante la Eurocopa, Piqué jugó tan bien los primeros partidos que logró acabar con los pitos de la afición y congraciarse con un público que nunca ha cuestionado su aptitud futbolística. La metedura de pata de este martes en Saint-Denis es probablemente la menos fácil de comprender, por su extemporaneidad y por olvidar que en aquel momento hablaba con la prensa como miembro y representante de la selección española de fútbol, no como un icono del fervor culé. En la selección, habían proclamado tanto barcelonistas como merengues, se apartan las cuestiones de club y se trabaja en pos de un objetivo común.

“LOS HILOS DEL PALCO”

Piqué dijo ayer tener amistad con muchos futbolistas blancos, pese a la frialdad con que Ramos, su compañero en la defensa española, recibió su nueva salida de tono. “A mí del tema del Madrid lo que no me gusta es ver en el palco las personalidades que hay y cómo mueven los hilos”, dijo el defensa catalán, repentinamente inconsciente de las relaciones entre el FC Barcelona y el nacionalismo catalán investigado por la Justicia. Piqué volvió a expresar el victimismo de un club que tiene a varias estrellas procesadas, a algunos directivos con riesgo de cárcel; el mismo que cuando fue castigado por la FIFA debido a sus tratos con futbolistas menores de edad, hace dos años, también sacó la carta del doble rasero con el Real Madrid.

Gerard Piqué ha sido maltratado por la prensa en más de una ocasión: basta recordar cuando acudió (lesionado) en noviembre a Londres a ver el partido amistoso de España contra Inglaterra y fue fotografiado en un partido de tenis horas antes del duelo en Wembley, acusado de falta de compañerismo. O cuando se dijo que se había cortado las mangas de la camiseta para eliminar el escudo español. Sin embargo, las palabras del martes son un misil absurdo contra la convivencia en la selección de todos. Como dijo Ramos, “las palabras sentarían mal de Iniesta, que nunca habla. Esta es una más”. Su compañero culé en el centro de la defensa española ha jugado igual de bien entre pitos que sin ellos, y no termina de entenderse bien el porqué de tanta añoranza.

La internacionalidad merecida de Illarramendi: el jugador que más pases da y más kilómetros corre

El futbolista guipuzcoano, único debutante en la lista de Julen Lopetegui, llega al combinado nacional tras un año y medio de extraordinario rendimiento en su club de siempre, la Real Sociedad.

Illarramendi, durante el Real Madrid-Real Sociedad del 29 de enero de 2017.

Illarramendi, durante el Real Madrid-Real Sociedad del 29 de enero de 2017. Gonzalo Arroyo Moreno Getty

La comparación con Xabi Alonso (por aspecto físico, facultades, posición y ambición) ha sido un lastre para Asier Illarramendi, un jugador que con sólo 23 años, acompañado por toda su cuadrilla (31 amigos) desembarcó en el Madrid para aprender al lado del ídolo tolosarra el perfeccionamiento del oficio de mediocentro. No fue el suyo un paso exitoso por Concha Espina, pero el hecho de haber convivido y entrenado con la élite mundial dos años devolvió a la Real un futbolista completo y poderoso que un año y medio después, además de ser el jugador más importante de la Real Sociedad, es el mejor futbolista de la Liga en diversos apartados: es el que más pases da de todo el campeonato (1824), el cuarto que más balones recupera y el que más kilómetros ha recorrido. (También uno de los que más minutos juegan). En definitiva, y aunque obligue a recurrir al tópico, la encarnación de eso que suele llamarse ‘centrocampista total’.

Julen Lopetegui expresó claramente las razones que han llevado a ‘Illarra’ a ser convocado con la selección absoluta por primera vez a los 27 años: “Lleva mucho tiempo jugando muy bien”. Titular indiscutible desde el día en que volvió a pisar Anoeta, con la sabiduría y la humildad añadidas de su paso por Chamartín, Illarramendi se parece cada vez más a Xabi Alonso: es el líder indiscutible de la medular, el dueño del pase largo y un ejemplo de balance ataque-defensa. La vuelta a casa, lejos de aquellos silbidos del Bernabéu que un partido en Dortmund convirtieron en eternos, ha protegido al jugador hasta permitirle alcanzar su mejor nivel en un momento de madurez espléndida. Illarramendi ha logrado adelantarse a otros magníficos candidatos al puesto (como Roque Mesa) y aspira a reeditar la función equilibradora que realizó Alonso durante sus años de gloria en la selección. ‘Illarra’ promedia más de diez recuperaciones de balón por partido.

MUCHAS TARJETAS

Un defecto empaña ligeramente el rendimiento del jugador por el que pasan todos los balones de la Real: la propensión a ver tarjetas amarillas, algunas evitables. Lleva diez en Liga (ha visto una en cada uno de los últimos cuatro partidos ligueros).

Su consistencia en el rendimiento le ha abierto las puertas de la ‘Roja’ de forma inapelable, pese a la competencia existente en la medular española. Ahora, al repasar datos y estadísticas, se comprueba que incluso en su oscura etapa madridista dejó marcas todavía imbatidas: en mayo de 2015, precisamente durante un encuentro contra la Real, Illarramendi batió el récord de kilómetros recorridos por un jugador del Real Madrid en un partido: 12,43 kilómetros en 90 minutos. La anterior marca la había establecido él mismo (contra el Almería). Es posible que en alguna fase de su periodo merengue, azuzado por la grada inclemente, corriese como un pollo sin cabeza. Ahora mismo, recién cumplidos los 27 años, es probablemente el mejor centrocampista defensivo de España.

La verdad sobre el ‘caso Recre’: la expropiación fracasada del decano del fútbol español

El préstamo de la Federación de Fútbol al Recreativo de Huelva por el que está imputado Ángel María Villar es apenas la punta del iceberg de una historia de mala gestión, corruptelas y populismo que ha llevado al club más antiguo de España al borde de la desaparición. (EL ESPAÑOL)

Foto oficial del Recreativo-FC Barcelona del Trofeo Colombino, 19 de julio de 2014.

Foto oficial del Recreativo-FC Barcelona del Trofeo Colombino, 19 de julio de 2014. Miguel Ruiz Getty

Después de un cuarto de siglo de deudas y crisis encadenadas, sólo una cosa parece clara en el Recreativo de Huelva: la política ha terminado de hundir al decano del fútbol español. Es probablemente el coste de seguir siendo, 127 años de su fundación por emigrantes ingleses con el nombre de Huelva Recreation Club, la institución más importante (y políticamente rentable) de una provincia de tradición minera y encerrada económicamente, con una baja renta per cápita y un 26% de desempleo, en la que ostentar el decanato del fútbol patrio siempre fue motivo de orgullo (como su jamón, sus gambas, el fandango o el descubrimiento de América). El precio de seguir siendo, como comenta un diputado andaluz a EL ESPAÑOL, “el argumento político más importante de la provincia de Huelva”.

El ‘Recre’ nunca ha sido un negocio. Este año, perdido en la clasificación de Segunda División B y con unos 20 millones de euros en deudas, el club onubense ha estado de moda por el proceso judicial abierto contra Ángel María Villar y la Federación de Fútbol (también contra su rival en las elecciones, su exsecretario general Jorge Pérez) por un presunto trato de favor consistente en avalar una deuda impagada para evitar su descenso de categoría. En realidad, los 140.000 euros de aquel préstamo, sean legales o no, parecen calderilla en comparación con la bola de nieve que ha conducido al equipo más antiguo de España a convertirse también en el primer club expropiado de la historia del fútbol nacional.

QUINCE MESES SIN COBRAR

Los empleados del Recreativo de Huelva llevan 15 meses sin cobrar sus salarios. Tutelado tanto por el PP (que gobernó la capital provincial entre 1995 y 2015) como por el PSOE (que le arrebató el poder en las últimas elecciones municipales), la sucesión de gestiones equivocadas, intervencionismo político y mala suerte (o desidia) con la pelota ha alumbrado una situación completamente insólita en España, que mantiene al club pendiente de diversas sentencias judiciales e inmerso en la guerra por procuración que mantienen los dos grandes dirigentes actuales del fútbol español: Villar y Javier Tebas, presidente de la Liga.

El intento por resumir los últimos 25 años de historia del Recreativo en unos párrafos es una empresa épica; los problemas administrativos endémicos del club (de 1940 a 1945, por ejemplo, el equipo se llamó Recreativo Onuba) han sido portada constante de los periódicos locales. “El ‘Recre’ es un pozo sin fondo”, dice Félix Pérez, exvicepresidente de la Federación Andaluza de Fútbol, que presidió dos Juntas Gestoras (en 1991 y 1994) decretadas por deudas inasumibles. “La situación ya era catastrófica entonces”, cuenta a EL ESPAÑOL en la cafetería del club del Real Club Recreativo de Tenis. “La crisis económica pegaba fuerte, y hubo hasta un encierro de la plantilla y el presidente en el vestuario [...] Vino incluso Ruiz Mateos a interesarse”, rememora Pérez, “aunque lo que buscaba en realidad era una operación inmobiliaria y se volvió”. La deuda total del decano en aquel momento era de 1.200 millones de pesetas. La provincia sufría el declive de la minería. “Una situación insalvable”, resume el exdirectivo.

Un año después el alcalde popular Pedro Rodríguez, recién elegido, intervino por primera vez para resolver la situación: decidió sufragar el Trofeo Colombino, histórico torneo de la pretemporada estival, aliviando así las finanzas del club. En aquella época, recuerda otro exdirigente del Recreativo, había dinero para dar un sobre con 125.000 pesetas a los cuatro o cinco periodistas deportivos buenos de la ciudad, “y teníamos la temporada resuelta; ahora esto es una guerra”.

SOCIEDADES ANÓNIMAS DEPORTIVAS

En 1999, cuando se aprobó el Real Decreto que establecía la conversión forzosa de todos los clubes deudores en Sociedades Anónimas, el Recreativo debía (en pesetas) el equivalente a ocho millones de euros. Se organizó una campaña de suscripción popular con el propósito de reunir los 16 millones necesarios para completar el capital social mínimo. El recreativismo se movilizó en masa, pero apenas consiguió reunir el 1,5% del dinero.

Vista aérea del estadio Nuevo Colombino, Huelva.

Vista aérea del estadio Nuevo Colombino, Huelva. Getty

El alcalde, Pedro Rodríguez, ideó entonces (como dicen hasta algunos de sus rivales) “la mejor operación inmobiliaria de la historia del Ayuntamiento” (en palabras de un concejal socialista): utilizar unos terrenos propiedad del Puerto de Huelva a las afueras de la ciudad para construir un nuevo estadio y vender los terrenos del antiguo Estadio Colombino a varias empresas. Es decir, una compleja operación urbanística para conseguir los 2.700 millones de pesetas imprescindibles para convertir el club de fútbol en sociedad anónima y mantener la categoría de Segunda División.

De esta brillante jugada surgieron problemas que el tiempo no ha resuelto. El Consistorio compró el 98,5% de las acciones del club por 16 millones de euros, el doble de la deuda. Pero luego le obligó a pagar de su bolsillo los 12 millones que costó el estadio Nuevo Colombino. Sin embargo, el Ayuntamiento no puso después el nuevo campo a nombre del club. Lo puso al suyo propio. Y ahí, en realidad, comenzó todo: la salvación y la perdición del Recreativo.

Diego de la Villa, presidente entonces del equipo, no estaba de acuerdo con un campo tan grande, ni tan caro, y ante la imposición del alcalde dimitió junto con el resto de la Junta Directiva. “El Ayuntamiento viene utilizando al ‘Recre’ desde el principio”, afirmó; “ha hecho como si estuviera poniendo al club en una situación de futuro, cuando en realidad lo ha descapitalizado”. El siguiente presidente, Pepe España, dimitió también cuando el alcalde inscribió el estadio a nombre del Consistorio.

(El último propietario privado -hoy expropiado- del club, Pablo Comas, ha demandado al Ayuntamiento por una cantidad de 12 millones de euros o la entrega de la propiedad del estadio al club. Como se verá después, sostiene que esa demanda es la auténtica razón de la reciente expropiación del ‘Recre’).

ESPLENDOR DEPORTIVO

Con Paco Mendoza, el presidente que firmó el polémico convenio transaccional entre el Ayuntamiento y el club, el decano vivió su mejor época deportiva: dos ascensos a Primera División (2002 y 2006) y aquella final de la Copa del Rey en 2003 que perdieron 0-3 frente al Mallorca con goles de Pandiani y Eto’o. En la temporada 2006-7, con jugadores como Santi Cazorla e Ikechukwu Uche en la plantilla, el ‘Recre’ llegó a clasificarse en octavo lugar en Primera y fue nombrado Equipo Revelación.

Pero al año siguiente regresaron los problemas. El equipo se salvó del descenso en la última jornada, pero en la 2008-2009 bajó matemáticamente a Segunda División. 16 meses después, en septiembre de 2010, solicitó acogerse a un concurso de acreedores al no poder pagar las nóminas de la plantilla. El Consejo de Administración presentó su dimisión y asumió la presidencia  José Miguel de la Corte Carrasco, representante de la empresa municipal ‘Huelva Deportes‘, accionista mayoritaria del club. Duró menos de un año, dimitió por conflictos internos del Consejo y dejó el cargo a Susana Duque, también de ‘Huelva Deportes’. El proceso de venta del club por parte del Ayuntamiento ante la asfixia económica en plena crisis económica internacional generaba numerosos conflictos internos. La deuda de 23 millones ahogaba a la institución, pero nadie podía siquiera imaginar una liquidación del club.

LA APARICIÓN DE GILDOY ESPAÑA Y PABLO COMAS

Es en ese momento cuando aparecen en escena Gildoy España y su representante, Pablo Comas-Mata Mira, que hace un lustro era alabado en Huelva como salvador del decano y hoy es una de las personas más odiadas por el recreativismo (y en especial por la agrupación de aficionados Recreativo Supporters Trust, otro de los actores relevantes en esta historia). Comas afronta un proceso judicial por acusaciones de apropiación indebida, administración desleal y delitos societarios tras la querella presentada por cuatro aficionados el año pasado en su contra.

Real Madrid-Recreativo de Huelva, 22 de noviembre de 2008.

Real Madrid-Recreativo de Huelva, 22 de noviembre de 2008.

Gildoy España compró el Recreativo de Huelva al Ayuntamiento del PP en 2012 mediante una ampliación de capital de cinco millones (que en ese momento evitaba la desaparición del club). La empresa puso 3,2 de esos cinco millones y se convirtió en dueña del club con el 75% de acciones. Fue la única oferta que se presentó al concurso, reforzada con la presencia pasajera, como socio capitalista, del empresario uruguayo Víctor Hugo Mesa (patrocinador del club uruguayo Wanderers), que transferiría posteriormente sus acciones a un fondo. Durante un año largo, todo fueron alegrías. El ‘Recre’ había vuelto a salvarse, el Ayuntamiento se quitaba una losa y el objetivo común era salir de la situación concursal cuanto antes para emprender el asalto a Primera División y multiplicar los ingresos. Los entrenamientos eran pacíficos y la nueva directiva era celebrada en bares y restaurantes.

Comas y sus socios, rechazados ahora por la masa social del recreativismo, aseguran que redujeron la deuda con Hacienda a la mitad (unos seis millones de euros). La deuda con los acreedores privados era de una cuantía similar. “Tuvimos seguramente el mejor convenio concursal de cualquier club de fútbol”, afirma Pablo Comas a EL ESPAÑOL.

El ‘Recre’ había contratado, nada más llegar Gildoy, al exinternacional Sergi Barjuán como entrenador; la primera temporada, la 2012-13, no fue muy exitosa. En la siguiente, en cambio, el equipo hizo un auténtico intento por regresar a Primera División. Ese mismo año se celebraba el 125º aniversario del club: la directiva de Comas quería sacar partido al ‘decanato’ y al hecho de figurar entre los clubes de fútbol más antiguos del continente. El Recreativo estuvo varias jornadas en puestos de promoción de ascenso (aunque finalmente se quedó a las puertas del mismo por diferencia de goles con el Córdoba). Pero los problemas económicos no cesaban: embargadas sus cuentas por Hacienda en virtud de un acuerdo singular de fraccionamiento, cada pago de nóminas, seguros y Seguridad Social era un parto para la nueva directiva. “Estábamos jugando como nunca al fútbol, pero nos pitaban desde el minuto cinco”, recuerda un exconsejero.

PROBLEMAS CON HACIENDA

Esa primavera, en marzo, se había producido un retraso de unos en el pago mensual del acuerdo singular con Hacienda: una demora que tendrá una importancia fundamental en este culebrón. Gildoy alega que pidió inmediatamente a Hacienda cinco días extra para hacer frente al pago retrasado (unos 80.000) euros. No se lo concedieron. La directiva de Comas tenía dos posibles salidas: pagar la deuda total con Hacienda (unos seis millones) o liquidar el club. El club solicitó entonces la carta de pago. Tampoco se la dieron.

En aquel momento, verano de 2014, Hacienda había declarado ya la guerra a las deudas del fútbol en un contexto social de desahucios y nula complacencia con la evasión fiscal. “Lo que pasó con nosotros es que habían decidido cargarse a alguien de manera ejemplarizante”, señala un exconsejero. “Éramos un club perfecto”.

El año y medio posterior es un descenso a los infiernos para el club y para su ya expresidente. La Agencia Tributaria contestó con silencio administrativo a las recurrentes peticiones de la carta de pago; Comas llegó a mandar una carta abierta al ministro Cristóbal Montoro en el diario Huelva Información que no fue respondida (“nos sentimos desamparados y despreciados, humillados por el silencio ante peticiones que tan solo a usted como ministro competen”). No recibió respuesta alguna; concluido el año (plazo máximo) del silencio administrativo, el club siguió -y sigue embargado-.

Hoy esa actuación de la Agencia Tributaria es objeto de un recurso contencioso-administrativo (de nulidad) en la Audiencia Nacional. En este punto cabe destacar que las otras dos instancias a las que recurrió el expresidente del club, el Defensor del Pueblo y el Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC), le han dado ya la razón: la Administración acepta que la actuación del fisco no fue correcta, al no haber justificado su negativa para denegar las solicitudes del Recreativo. Comas, según estos dos organismos, habría sido víctima de negligencia estatal.

DESCENSO A SEGUNDA B

Durante ese convulso año, 2015 el club se desmoronó en un torbellino de impagos, escraches, acusaciones cruzadas y derrotas deportivas. Al final de esa temporada se le abrió el infierno: descenso a Segunda B, quedando fuera del nuevo reparto de derechos televisivos (en virtud del Real Decreto de venta centralizada) que hubiese garantizado la salvación del Recreativo como la de tantos otros equipos. Es precisamente en ese verano de 2015 cuando se produce el controvertido préstamo de la RFEF (por una deuda preexistente y otro pago al entrenador José Luis Oltra) para evitar el descenso a Tercera División: el ‘caso Recre’ que ha aparecido en los periódicos los últimos meses.

Cada vencimiento del pago a empleados, jugadores, la Federación o la Liga era agónico en el Recreativo. La directiva de Comas, temerosa de que la guerra con Hacienda condujese a la desaparición del club, se sacó entonces de la manga un recurso original para protegerlo: instar su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), en virtud del decanato, para blindarlo contra la liquidación. Poco después, el club descendió a Segunda B, un derechazo en la mandíbula para sus esperanzas de solución económica, pero logró que el Gobierno autonómico andaluz aprobase la declaración del BIC “de carácter etnológico”. En Gildoy se frotaban las manos. Nadie sospechaba la pirueta legal, apoyada precisamente en esa declaración del ‘Recre’ como bien de interés cultural, que les terminaría dejando sin club.

LA EXPROPIACIÓN SIN JUSTIPRECIO

En mayo de 2015 el PSOE había terminado con veinte años de Gobierno municipal del PP en Huelva capital. El 22 de octubre el flamante alcalde socialista, Gabriel Cruz, encabezó una manifestación popular, convocada por el Recreativo Supporters Trust, en la que 8.000 personas protestaron por la situación económica e institucional del club tras un año y medio de pugna con Hacienda. “No es solo un club de fútbol”, expresó el alcalde; “se trata del patrimonio de toda la ciudad, de una de nuestras señas de identidad, de nuestra forma de ser, entender y querer la ciudad. Forma parte de nuestra esencia y nuestras raíces. Eso es Huelva y eso es el ‘Recre’”.

Trofeo Colombino, edición 2014.

Trofeo Colombino, edición 2014. Getty

Las relaciones entre la directiva del club y el socialismo onubense habían sido buenas mientras éste hizo oposición; al fin y al cabo, compartían enemigo: el longevo alcalde ‘Perico’ Rodríguez. Después de la manifestación, la ruptura entre el nuevo alcalde y la presidencia del Recreativo fue completa. La directiva acusaba al regidor de haberse aliado con el Recreativo Supporters Trust, el ‘Recre’ Trust, para arrebatarles el club. “La podemización del fútbol”, como repite un exconsejero de Comas que no quiere ver su nombre en los periódicos.

“En la manifestación esa se jodió todo”, afirma el citado aliado de Pablo Comas. Los políticos vieron el filón. Como la primera pieza del dominó, fueron sucediéndose las movilizaciones del Trust, entre cuyos principios destaca que “los aficionados deben tener más influencia en la gestión de nuestro club”. El Trust, el Ayuntamiento y la Federación de Peñas crearon la campaña ‘Líberos del Decano’ para sumar abonados entre “una afición volcada en la campaña de salvación”. Después, en marzo de 2016, surgió la idea del “último partido”: si no se arrimaba el hombro, el Recreativo de Huelva podía desaparecer.

Los partidos de Liga eran un suplicio en el palco: la directiva era sistemáticamente ‘escrachada’ los domingos entre gritos de “Comas vete ya” o “estás matando al Recreativo”. Los empleados seguían sin cobrar y Pablo Comas se había convertido en la encarnación del demonio para un sector amplio de la hinchada, escoltada por una prensa que el ahora expresidente había tratado con muy poca mano izquierda hasta llegar a recibir un trato lacerante en radios, televisiones y periódicos locales. (“La prensa ha ido a degüello contra él”, confirma Félix Pérez. “Qué casualidad: todos contra él, a la vez”).

EL “INTERÉS SOCIAL” DEL RECREATIVO

Un nuevo sueño ocupaba la mente del recreativismo: la expropiación del club por parte del Ayuntamiento, una operación inédita en la historia del deporte español y mundial que era posible, en este caso, por la declaración pública de Bien de Interés Cultural del club. El invento de Comas para proteger al club se había vuelto en su contra con la fuerza de un látigo.

El Pleno del Ayuntamiento de Huelva aprobó el 6 de junio de 2016 la expropiación forzosa de todas las acciones del Recreativo “por causa de interés social”. La decisión fue promovida por el equipo de Gobierno del PSOE y obtuvo el apoyo del PP, Ciudadanos y el colectivo local Mesa de la Ría; la abstención de Participa Huelva (marca local de Podemos); y el único voto negativo de Izquierda Unida. El alcalde, Gabriel Cruz, explicó ese día en un comunicado que era “un día muy importante para los onubenses” porque el Ayuntamiento había apostado por “conseguir el objetivo que quita el sueño a la ciudad de Huelva, que es la salvación del ‘Recre’ y del Decanato [...] La expropiación de acciones para salvar un Bien de Interés Cultural como el Recreativo es un camino novedoso y apasionante desde el punto de vista técnico-jurídico”.

La expropiación se hizo por procedimiento de urgencia y sigue en los tribunales. No consta que pasara por el Consejo de Ministros, y a fecha de hoy no existe ni justiprecio (que el Ayuntamiento calibra en cero y Comas en 29 millones de euros). “Fue un robo de enorme calibre”, explican en Gildoy, “que siendo declarado urgente, ni siquiera pasó por el Consejo de Ministros, como es preceptivo. Fue un pacto para tapar lo que se llevó el PP y lo que tendría que pagar ahora el Ayuntamiento del PSOE, unos 12 millones por el estadio más intereses”.

LLUVIA DE RECURSOS

La expropiación está recurrida, su validación o anulación en manos del Juzgado Contencioso-Administrativo número 1 de Huelva. Narciso Rojas, portavoz del Recre Trust (que abogó activamente a favor de la medida), explica las razones de la operación municipal: “El club debía 750.000 euros a la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), y si no lo pagábamos en junio descendíamos a Tercera. El club estaba embargado, había que poner dinero. Comas no lo ponía. Y la gente no iba a poner dinero en un club presidido por Pablo Comas”. “Ésa fue la razón”, apostilla Rojas; “la vía para expropiar el club fue el BIC. Sin el BIC no hubiese habido expropiación”.

En ese momento, Gildoy había dejado de financiar el día a día del club. La llamada a la afición funcionó moderadamente: el Recre Trust recaudó aproximadamente 800.000 euros, contando con la ayuda final de empresas afines al socialismo andaluz. Se pagó a la AFE y se evitó el desastre de la Tercera División. Según Gildoy, el motivo fundamental de la expropiación es evitar el pleito “que por el expolio del estadio” le puso el ‘Recre’ al Ayuntamiento (le piden 12 millones de euros más intereses: casi 20 en total). “Fue la primera acción del Ayuntamiento una vez tomó posesión de las acciones. Pero se encontraron con que de hacerlo tenían que pagar una minuta millonaria de abogado, lo cual frustró su plan”.

Junto al alcalde, Narciso Rojas es de los pocos convencidos (entre la veintena de personas consultadas por EL ESPAÑOL para este reportaje), de que “el club no ha ido a peor” en el último año. Destaca que las mensualidades a la Seguridad Social se pagan puntualmente desde hace meses y que el retraso del Ayuntamiento en presentar el pliego de condiciones de venta del club, “un error”, no es grave. El alcalde, Gabriel Cruz, comparte diagnóstico: “Se está haciendo un trabajo inmenso, incomensurable”.

EL PRESENTE DEL CLUB

La realidad, sin embargo, presenta un perfil menos amable. Los cerca de 40 empleados del Recreativo (una plantilla desmedida para un club de 2ªB) llevaban cuatro meses sin cobrar cuando se instó la expropiación. Ahora llevan 15 (o más). “El Recreativo está igual o peor”, dice un concejalpopular que prefiere guardar el anonimato, “crece la deuda. La expropiación, en verdad, no ha traído cambios”.

Mientras tanto, Pablo Comas se enfrenta a una triple querella (admitida a trámite por el Juzgado número 5 de Huelva) por apropiación indebida, corrupción en los negocios y delitos societarios, interpuesta por cuatro aficionados del Trust, a la que se adhirió posteriormente el Ayuntamiento. Los presuntos delitos, que Comas niega categóricamente, son haber dejado de recuperar 600.000 euros del Villarreal por el fichaje del delantero argentino Marco Ruben, una falsedad documental relacionada con el proyecto de la Ciudad Deportiva de Tiro Pichón y un crédito pedido por el Comas al Banco Espirito Santo que no fue reembolsado inicialmente y para el que se ejecutó como garantía una imposición a plazo fijo del Recreativo creada por el propio presidente (que tenía saldos a favor en el club y era su mayor acreedor privado).

“LA PATATA CALIENTE DEL ‘RECRE’”

En las redes sociales es frecuente ver cómo el recreativismo se refiere a su expresidente como “el innombrable” o “el parásito del ‘Recre’”. En cinco años, Comas ha pasado de ser un salvador a ser un apestado. Ruperto Gallardo, concejal de Ciudadanos en el Ayuntamiento (que votó a favor de la expropiación), se atreve a decir algo prohibido en la provincia: “Quizá hubiera sido mejor eliminar el club… Por duro que sea. Aceptar la pérdida del decanato, por duro que sea”. Gallardo insiste en que el ‘Recre’ es una “patata caliente” y que en todo este lío “ni los buenos son tan buenos ni los malos tan malos… El problema es que algunos se quieren apropiar del club para lo bueno, no para lo malo”.

La posible nulidad de la expropiación (si el Tribunal Contencioso-Administrativo da la razón a Comas, como es probable según fuentes jurídicas consultadas por este periódico) metería al Ayuntamiento en un problema considerable. Gallardo afirma que el Trust se extiende imparablemente por el club para controlarlo. “Intentaron ayudar, recaudaron dinero, pero unos cientos de miles de euros nada más. ¿Qué club tenemos? Seamos serios: el que podemos pagar… Con la expropiación del club se expropiaron también los pasivos, pero el miedo a echarse al recreativismo en masa hizo que el Ayuntamiento se esté metiendo en unos gastos que no puede sostener. La ciudad se lo puede perdonar, porque es el Recreativo, pero como tenga que pagarle a Pablo Comas, con todo lo que se ha dicho de él… Eso no”.

Mientras tanto, con sus veinte millones de euros de deuda aproximada a cuestas y vagando por la zona baja de 2ªB, los posibles candidatos a comprar el club esperan que el Ayuntamiento ultime el pliego de condiciones. Gildoy enfatiza que no puede haber tenedores de buena fe en el proceso de venta: “Nadie se puede acercar, todo el mundo sabe que la expropiación está sub iudice”. En la ciudad, sin embargo, hay un rumor unánime: el Ayuntamiento quiere venderle el Recreativo al grupo económico del empresario José María Del Nido, ex presidente del Sevilla, exabogado de los exalcaldes de Marbella Jesús Gil y Julián Muñoz, actualmente encarcelado por el ‘caso Roca’.

Anteriormente, parecía que el destinatario del club era el ingeniero cordobés Jesús León, accionista del Sevilla FC, y hoy enfrentado a Del Nido. En Huelva, en voz baja, sorprende que todos los posibles adjudicatarios del club sean sevillistas confesos. Para Félix Pérez, el hombre que presidió dos Juntas Gestoras en la década de 1990, la cosa no es tan sencilla: “El que tiene dinero es porque no le gusta perderlo. Hablan también de los chinos. ¿Los chinos? Son chinos, no tontos; ¿quién quiere un club con una deuda de 23 millones en 2-B?”

El Recre Trust, que tiene ya un miembro en el Consejo de Administración, encarna el nuevo poder en la institución con más fama de la provincia y es optimista con respecto a la salvación del club. Pero las cuentas no terminan de cuadrar. “Hace falta mucho trabajo”, asegura Narciso Rojas. “La expropiación fue necesaria, pero no sé si va a salir”. El ‘caso Recre’ que sale en los periódicos por Ángel María Villar bien podría acabar siendo en realidad el relato de la primera expropiación (fracasada) de un club en la historia del fútbol.

El juego sucio contra Madrid pasa factura al COI: planea adjudicar a la vez los Juegos de 2024 y 2028

Tras la retirada de Budapest, ya sólo quedan París y Los Ángeles como ciudades candidatas para acoger un evento desprestigiado por la corrupción y el dopaje. La decisión se tomará en septiembre. (En EL ESPAÑOL).

Thomas Bach, durante los Juegos de Río.

 Thomas Bach, durante los Juegos de Río. Ker Robertson Getty
Visto retrospectivamente, el denodado esfuerzo que hizo Madrid por convertirse en sede de unos Juegos Olímpicos puede acabar siendo el último ejemplo de una época, la del entusiasmo olímpico y la lucha sin cuartel por cada voto, en vías de desaparición. La exclusiva publicada este viernes por el diario francés Le Monde sobre nuevos sobornos en el proceso de elección de los Juegos de 2016 vuelve a agitar peligrosamente las aguas de un movimiento que cada vez se parece menos al primer principio de la Carta Olímpica: “Crear un estilo de vida basado en la alegría del esfuerzo, el valor educativo del buen ejemplo y el respeto por los principios éticos fundamentales universales”. 

Una tendencia consolidada resume, sin necesidad de más explicaciones, el pésimo momento del olimpismo: cuatro ciudades (Boston, Hamburgo, Roma y la semana pasada Budapest) han abandonado su candidaturapara organizar los JJ.OO de 2024 tras diversas recogidas de firmas y consultas populares. Por segunda vez consecutiva (tras la designación de los Juegos de Invierno de 2022), sólo dos ciudades competirán oficialmente para acoger al mayor evento deportivo del planeta: París y Los Ángeles, dos megaciudades con pedigrí olímpico que resisten la creciente indiferencia frente a un certamen con audiencia planetaria.

EL ‘NO’ DE BUDAPEST

Las revelaciones de Le Monde este viernes llegan días después de la negativa húngara a seguir en la carrera por los Juegos de 2024: un rechazo que ha tenido un fuerte impacto en un organismo, el Comité Olímpico Internacional (COI), acostumbrado a pisar moqueta y ser la pretendida de todas las fiestas.

Según el periódico francés, tres días antes de la reunión del Comité Olímpico Internacional en Copenhague en 2009 (cuando Río batió a Madrid), Papa Massata Diack, hijo de Lamine Diack (expresidente de la Federación Internacional de Atletismo y exmiembro del COI entre 1999 y 2013), recibió un pago de 1,5 millones de euros de un holding con base en las Islas Vírgenes, propiedad de un hombre de negocios brasileño que habría obtenido luego contratos para las infraestructuras olímpicas.

Menos llamativo, pero quizá más grave aún, es que Frankie Fredericks, director hoy de la Comisión de Evaluación de los Juegos 2024, recibió un pago el mismo día de la designación por valor de 299.300 euros en una de las Seychelles. El máximo responsable del proceso de adjudicación de la futura sede olímpica también recibe sobornos.

REFORMA EN PROFUNDIDAD

Acosado por los casos repetidos de fraude, el megaescándalo del dopaje ruso y la manifiesta inutilidad de las instalaciones olímpicas construidas en Río de Janeiro, las autoridades del Comité Olímpico Internacional (COI) debaten en las últimas semanas (como han confirmado diversas fuentes autorizadas a EL ESPAÑOL) la posibilidad de adjudicar en un solo acto los Juegos de 2024 y 2028 a las dos únicas ciudades candidatas que quedan. Ese tiempo extra se aprovecharía para revisar el procedimiento de asignación de sedes e incluso la propia dinámica del megaevento olímpico.

El presupuesto de la candidatura de Tokio para 2020, inicialmente fijado en unos 6.000 millones de euros, ha crecido hasta casi 15.000, despejando cualquier duda sobre la imperiosa necesidad de controlar los gastos y modificar las formas de hacer las cosas en un entorno de notable opacidad (la duplicación o triplicación de los presupuestos iniciales es moneda corriente en la historia olímpica). Por diversos motivos financieros, medioambientales y políticos, las Olimpiadas han dejado de ser atractivas para las sociedades occidentales. Todos los referendos populares celebrados hasta ahora —salvo uno en Vancouver— se han saldado con la victoria del no.

DOPAJE Y COMPRA DE VOTOS

Los escándalos de corrupción (en el sentido más amplio de la palabra) abocan al COI a su mayor crisis desde la elección en 1998 de Salt Lake Citycomo sede de los Juegos de Invierno 2002, que derivó en la expulsión de seis miembros de la institución y supuso un enorme contratiempo para el entonces presidente, Juan Antonio Samaranch. Aquella crisis llevó a que se cambiasen las normas y nacieran unas Comisiones de Evaluación en lugar de permitir que todos los miembros del Consejo Directivo participasen en el proceso y visitaran las sedes.  Las acusaciones a Fredericks, precisamente presidente de la Comisión de Evaluación, ponen en tela de juicio las garantías del COI sobre la integridad de sus miembros y de sus procesos.

El mes pasado se supo que el expresidente del Comité Olímpico de Irlanda, Pat Hickey (expresidente del movimiento olímpico europeo) recibió 844 entradas extra para eventos estrella de los Juegos directamente de Thomas Bach, el presidente del COI: boletos cuyo paradero no se conoce y que pudieron ser vendidos por más de 200.000 euros en los días previos a las pruebas. Hickey había dimitido tras ser arrestado en Río, durante los Juegos, durante una investigación sobre venta ilegal de entradas.

Frank Fredericks, presidente de la Comisión de Evaluación de los Juegos de 2024.

Frank Fredericks, presidente de la Comisión de Evaluación de los Juegos de 2024. Dennis Grombkowski Getty

Bach vive su peor momento desde que llegó en 2013, acosado por su presunta falta de firmeza frente al dopaje de Estado en Rusia e implicado en una pugna con la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) por el control de la lucha contra las trampas en el deporte. Para algunos, Bach no tiene suficiente voluntad política para atajar la extensión del dopaje. Hajo Seppelt, el periodista alemán que destapó el escándalo ruso el año pasado (amenazado de muerte por ello), afirmó hace dos semanas a EL ESPAÑOL que “Thomas Bach no tiene ya credibilidad“.

Desde hace unos años, perder medallas por dopaje años después de haberlas ganado  (y transferírselas a atletas a los que les privaron del minuto glorioso de su vida y de muchos contratos) se ha convertido en otra modalidad olímpica. El informe independiente de la Agencia Mundial Antidopaje sobre los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, publicado el pasado mes de octubre, recoge conclusiones demoledoras que no hallaron demasiado hueco en la prensa: la toma de muestras no se hizo bien, muchos test se dejaron de efectuar (algunos días “hasta el 50%”) y no hubo controles a futbolistas y otros deportistas modalidades “de alto riesgo”.

La negligencia, como mínimo, del COI en materia antidopaje y el hecho de que prácticamente todos los meses se cancelen medallas de 2008 o 2012 amenaza con retirar la presunción de inocencia a los deportistas. Nadie se lo dirá a un periodista con micrófono, pero todos los que estuvieron en Río de Janeiro se lo podrán confirmar: nadie se fía de nadie en los Juegos.

FUGA DE PATROCINADORES

La convulsión del olimpismo amenaza con matar la gallina de los huevos de oro (los Juegos generan un negocio de miles de millones de euros). Desde Seúl 88 hasta Londres 2012, quizá con la excepción de Atenas, los procesos de elección de sede han estado presididos por la competencia al más alto nivel político. En 2005, cuando se decidió la sede de los Juegos de 2012, las ciudades aspirantes eran Nueva York, Moscú, Londres, París y Madrid. El triunfo constituía entonces una inyección de prestigio mundial, como le sucedería cuatro años después a ‘Lula’ Da Silva, el expresidente brasileño hoy defenestrado, cuando Río 2016 volvió a tumbar el sueño madrileño.

“Hay mucho temor a la salida de los patrocinadores asiáticos después de los Juegos de Tokio”, afirma una fuente solvente del olimpismo europeo a este periódico. “Ya no quieren vincularse con un movimiento sospechoso”. El COI se envuelve progresivamente de la misma mala reputación que acompañó a la FIFA hasta el macrocaso de corrupción impulsado por la Justicia estadounidense y la salida de Joseph Blatter en 2015.

Estado actual del pabellón acuático de los Juegos de Río.

Estado actual del pabellón acuático de los Juegos de Río. Pilar Olivares Reuters

¿LEGADO OLÍMPICO?

Otro atributo sagrado del COI, el legado olímpico, está también siendo cuestionado tras las fotos distribuidas recientemente de las instalaciones utilizadas en Río de Janeiro hace seis meses: fachadas que se caen a pedazos, techos que se derrumban y suelos por los que no se puede ni caminar. (Algo similar a lo que ocurrió en Atenas con el paso de los años). Desde el fin del certamen, los recintos olímpicos cariocas han permanecido cerrados: otro argumento para los detractores de las Olimpiadas y para aquellos que alertaron del “error” de celebrar los primeros Juegos sudamericanos en una ciudad con gravísimos problemas socioeconómicos y necesidades muy diferentes.

EL COI se limitó a afirmar este viernes, tras las imputaciones a Fredericks, que “toma nota de las graves acusaciones” hechas este viernes por Le Monde y que “se pondrá en contacto con las autoridades judiciales francesas para obtener información”. Ningún portavoz oficial del COI se ha pronunciado sobre la estrategia de adjudicar de una sola tacada los Juegos de 2024 y 2028, que implicaría un cambio de normativa similar al registrado tras los escándalos de Salt Lake City. Pero el rumor es generalizado entre directores de federaciones y asesores olímpicos. Las ciudades ya no quieren organizar los Juegos. La época del “relaxing cup de café con leche” se ha terminado: el olimpismo está herido.

Ex del PP, sacerdote y presidente del Lalín: “La izquierda es el gran aliado del Islam”

Entrevistamos a Marcos Torres, el cura que puso su nombre para salvar al CD Lalín (y ahora se arrepiente). Perteneció al Comité Directivo del PP gallego con 19 años y se desencantó de la política. (EL ESPAÑOL)

El presidente del Lalín, en acción y con sotana.

 El presidente del Lalín, en acción y con sotana. Mónica Ferreirós
Una mañana de 2011, al despertarse, Marcos Torres descubrió en su cama que sólo podía mover la cabeza. Un extraño hormigueo invadía el resto de su cuerpo dormido. Resultó ser el primer (y hasta ahora único) brote de la esclerosis múltiple que le fue diagnosticada poco después. Una “bendición” –según repite– decisiva en la vida del muchacho que en 2004, con sólo 19 años, había ingresado en el Comité Directivo del PP gallego para convertirse en secretario del jefe de campaña de las últimas elecciones autonómicas lideradas por Manuel Fraga (las que ganó sin mayoría absoluta y condujeron al Gobierno conjunto de PSOE y Bloque Nacionalista Galego).

Cuando se le manifestó la enfermedad, Torres llevaba un año con sotana, como párroco en Lalín (Pontevedra; su pueblo de nacimiento). Hoy, a los 32 años, desprende una extraña sensación de estar de vuelta de todo: del amor carnal (“el celibato es una apuesta por la libertad”), del arbitraje (que ejerció tres años), de la política (vio muy joven, y muy cerca, su gloria y su miseria) e incluso del fútbol (“una bobada”).

Sólo una ocupación amarga su rutina: la presidencia del Club Deportivo Lalín, histórico equipo de la Segunda División B que hoy pena por la Primera Regional y al que salvó de la desaparición, en septiembre pasado, asumiendo la presidencia después de que quedase claro que nadie más se ofrecía a hacerlo. Puso su nombre al frente del club y avaló personalmente un crédito bancario de 20.000 euros; medio año después, se arrepiente profundamente. Le queda sólo una misión (devolver el préstamo) antes de abandonar otra aventura, el fútbol, definitivamente: “Pequé de incauto. No soy la persona idónea para presidir un club de fútbol… No había nadie y la gente decía: ‘Muy mal nos tiene que ir si lo preside el cura, algo bueno pasará’”.

La Divina Providencia, sin embargo, no siempre alcanza al fútbol regional. Seis meses han pasado sin que lleguen patrocinios ni buenas noticias deportivas. “Los chavales ahora se creen Cristiano Ronaldo”, rezonga Marcos Torres: “Juegan en Primera Regional y diez minutos antes del partido les ves peinándose… Y encima piden dinero [...] Es una pena, al final, que el club no haya desaparecido, porque hubiésemos empezado de cero. La historia del club pesa mucho, pero por otro lado (como en muchos clubes de España) está viciada la historia. Hace falta mucho dinero para tener un equipo, y la rentabilidad es baja. La crisis aquí pegó mucho, había mucha construcción. Fíjate: cuando el Depor estaba en Primera y hacía la pretemporada, estos se iban a Venezuela”.

“EL PECADO ES NO COMER”

Es martes por la mañana en el campo de Cortizo y los empleados (probablemente todo Lalín) andan recuperándose todavía de la ‘Feira do Cocido’ celebrada el domingo anterior en el Concejo de 20.000 habitantes. Ana, encargada de la lavandería de los equipos que utilizan el recinto municipal, bromea con el cura: “Ya te dije que no te metieras en esto, que te acabarías haciendo un malote”. “Esto del fútbol es una chorrada”, replica el cura con sorna, “pero una chorrada que hay que aprovechar. Como dice San Pablo en una de sus cartas, hay que predicar a tiempo y a destiempo”.

Torres quiso estudiar periodismo, pero terminó empapándose de filosofía y teología tras su decepción con la política. “Era ingenuo, idealista, pensé que iba a cambiar el mundo… Luego descubrí lo que de verdad me hacía feliz, que es como debe ser la vida. En política primero te inciensan y luego te dan con el incensario; es un mundo tremendamente peligroso”. Tuvo una columna dominical en El Faro de Vigo, pero lo dejó después de unos meses: “Era un poco polémico”, se justifica, “me metía en algunos berenjenales”.

El cura de Lalín durante la conversación con EL ESPAÑOL.

El cura de Lalín durante la conversación con EL ESPAÑOL. Mónica Ferreirós

El presidente del Lalín expone sus opiniones sobre el siglo XXI con notable sinceridad, aunque sea discreto respecto a los chanchullos que presenció en su etapa política. “Los países de cultura cristiana son los mejores”, dice medio en broma mientras espera un cocido en el Pazo de Bendoiro: “Puedes comer de todo, beber de todo”.  El pesimismo de Torres respecto al futuro de la civilización occidental es acusado. “Los poderes mediáticos y públicos están a favor de los musulmanes”, sentencia. “El famoso alcalde de La Coruña o el ‘Kichi’ de Cádiz, los musulmanes organizan una fiesta y van, tan anchos, aunque las mujeres estén sólo para servir. A las fiestas católicas no. Y si piensan un poco se darán cuenta de que sólo en países cristianos ha existido la separación de poderes, la libertad y la democracia. Como decía Benedicto XVI (un tipo muy inteligente), tenemos que reconciliarnos con la posibilidad de que el cristianismo desaparezca de Europa, igual que hizo en el norte de África”.

“Algún día”, prosigue, “nos acordaremos de todos los políticos que pidieron la retirada de las clases de religión católica. La gente tiene una imagen hecha de la Iglesia. Hablan por ejemplo del IBI de los templos de la iglesia, pero hay muchas instituciones que tampoco pagan. ¡Y ninguna otra religión lo paga! Estoy esperando una persona que hable del valor de la tradición cultural y religiosa y artística de España y entonces pida también que los musulmanes paguen el IBI por sus mezquitas y los evangélicos sus locales. La sociedad ha avanzado, la mentalidad es más abierta, la virginidad matrimonial ya no es un precepto, pero lo que esta sociedad no se da cuenta es que a tu nieta o a tu bisnieta la van a obligar a ser virgen. Y si no cumple, la apedrearán. Al tiempo…”

“Vamos a renunciar a nuestras raíces a favor de una libertad que no existe. El Islam lo tiene muy claro. Y la izquierda en España o en Francia es su gran aliado, ¡no son conscientes de ello! Son cobardes: no se meten con ellos. En cambio nadie en la Iglesia pone bombas y se pasan el día atacando. En el Islam siguen pensando lo mismo que en tiempos de Mahoma. Sin darnos cuenta, estamos enterrando nuestra propia civilización”.

Lo que esta sociedad no se da cuenta es que a tu nieta o a tu bisnieta la van a obligar a ser virgen. Y si no cumple, la apedrearán

La experiencia de haber sido secretario de José Crespo, Secretario de Organización del PPdeG, a los 19 años influyó decisivamente sobre la trayectoria del hoy sacerdote. “Aprender no sé si aprendí”, reflexiona, “pero vi muchas cosas… Vi, oí y olfateé muchas cosas de la política. Me gustaba mucho, es uno de los trabajos más relevantes y dignos que puede haber; ahora bien, el ejercicio de la misma hoy en España es de risa. Aprovecharse para tu propio beneficio y ego. ¿Qué intereses representan verdaderamente? Que te pases elecciones y elecciones para ser el amo y señor de un partido no puede ser. ¡Vuélvete otra vez a ser registrador de propiedad, coño, que tienes un gran trabajo! O Pedro Sánchez. Yo le preguntaría a Sánchez: ¿de verdad haces esto por amor al pueblo, por entrega, o por tu propio orgullo o intereses? Habría que añadir en el IRPF una casilla para los sueldos de políticos igual que para la Iglesia. Cambiarían muchas cosas…”.

Marcos Torres posa para EL ESPAÑOL.

Marcos Torres posa para EL ESPAÑOL.

Las preguntas y los pasos del cocido alimentan el pesimismo político del sacerdote. “Hay mucha más imposición en cualquier empresa que en la Iglesia Católica”, argumenta. “Pon tú a parir un artículo del director de tu periódico. Yo puedo hacerlo mañana con mi obispo o el Papa en Internet y mañana seguiré siendo cura. Me llamarán, pero no me echan. Hay mucha más obediencia en los partidos que en la Iglesia. En la diócesis no he recibido nunca mensajes diarios con ideas comunes sobre la posición de la Iglesia, como me pasaba en el PP. Es todo miedo, respeto al líder, sistema de obediencia. Hay mucha más pluralidad en la misa de una aldea de Galicia que en el Congreso Nacional del Partido Popular”.

Habría que añadir en el IRPF una casilla para los sueldos de políticos igual que para la Iglesia. Cambiarían muchas cosas

Tampoco la ‘nueva política’ le produce esperanza. En la Jornada Mundial de la Juventud de 2011, cuenta, “cuando empezaba el 15-M, yo vi ataques a peregrinos. Ahí perdí la esperanza: más de lo mismo. Dentro de poco veremos eso de ‘arderéis como en el 36′, ya he visto pintadas en iglesias. Lo de Rita Maestre sacándose las tetas en plena misa y diciendo ‘arderéis como en el 36’, ¿qué significa? ¿Eso es defender la dignidad de la mujer y la libertad? Unas de FEMEN lo hicieron en un congreso musulmán y las sacaron a patadas. Literalmente. No volvieron a hacerlo. Enseña las tetas en tu casa, mujer… Yo me pregunto continuamente: ¿qué daño hace la Iglesia Católica a España, a Europa, al mundo? ¿Qué daño hago por hablarles de amor y misericordia, por ayudar a los desfavorecidos, por defender el valor absoluto de la vida sin obligarles a nada, que luego hagan lo que quieran?”

El presidente del Lalín dice no tener ya ambiciones, “salvo ganar la partida de hoy”. “Cuando me dio el brote aprendí que hay que vivir la vida cada día como si fuese el primero y el último. Comprendí mejor el Padrenuestro, que dice ‘Danos hoy el pan de cada día’, ¡pero hoy!, ¿porque mañana quién sabe? En este mundo solemos hacer proyectos a largo plazo y nos perdemos instantes de vida tremendamente bellos por cosas que vamos a hacer dentro de una década… Para mí la esclerosis fue un regalo de la vida. Me cambió la manera de pensar. Algo así te acerca mucho a la gente que realmente sufre, porque a veces los curas o políticos o gente con responsabilidad caen en la tentación de hablar desde arriba, desde un puesto superior. Y esto te baja a la realidad. No sé cómo será si vuelvo a tener otro brote. Pero me ha ayudado un montón. Soy esclerótico, no tengo ningún complejo, no es una cruz. Ninguna enfermedad podrá acabar con mi libertad de pensamiento o de decisión. La enfermedad puede sentarme en una silla de ruedas, pero sobre mi vida seguiré mandando yo. Y creyendo”.

Terminada la entrevista, el sacerdote pontevedrés vuelve a pensar en su labor pastoral y en su otra obligación transitoria, el fútbol. No le otorga mucha relevancia, aunque es “merengón hasta la médula”. “Quiero lo mejor para el equipo de mi pueblo, y por ello me tengo que ir del club (algo que no suele ser muy común en estos negocios). Debo dedicarme a lo que me tengo que dedicar, para que los dolores de cabeza sean por lo que tienen que ser: centrarme en las personas, en especial los cristianos, servir a la gente. Y ahora tengo que hacer paréntesis en mi día por el fútbol, y me provoca graves problemas de conciencia. No ha sido la mejor decisión de los socios del club, ni tampoco de mí mismo. Ni se celebró… Quizá los aficionados, sí por la supervivencia del club, pero hay muchos problemas”.

La tarde cae sobre el campo de Cortizo, donde cada domingo acude un millar de personas (“pocas”) a ver al CD Lalín. “Suena a demagogo”, concluye el cura, “pero con las necesidades que hay en este mundo pedir dinero para un equipo de fùtbol me resulta difícil de admitir… Aunque colaboro con ello; la critico, pero colaboro, como los políticos… Yo me marcharía esta tarde si encuentro un patrocinador que ponga 20.000 euros para el crédito. Mañana firmamos y me voy. No me gusta insistir para conseguir dinero para salvar un equipo de fútbol”.

Marcos Torres posa emula la mítica imagen del fotógrafo Ramón Masats.

Marcos Torres posa emula la mítica imagen del fotógrafo Ramón Masats. Mónica Ferreirós

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